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Lagarto Pensando en alto

Merecemos una oportunidad

He debido escribir varias historias de chico conoce chica y chica no hace caso o chico acaba desesperado y prefiere estar a vueltas con todo. Puede que varias ocasiones hayan sido entradas algo criptográficas, pero cuentan igualmente (esté yo de protagonista o no).

Y de entre tantas no me había parado a pensar en esto hasta ayer, en mi momento de post-storming, que es en la cama (abrazado a la soledad y metiendo mano a la almohada) justo antes de dormir, mientras repasaba la letra de Bike, esa cuyo estribillo dice:

You’re the kind of girl that fits in with my world.
I’ll give you anything, everything if you want things.

Bien, ya os veo la cara de estar metidos en el post hasta las trancas, ¿por qué nos cuesta tanto que una chica nos dé una sola oportunidad?

No me parezco a Brad Pitt, no levanto la ceja como Sobera, no hago malabares con cinco naranjas a la vez, no tengo un Mustang como el de Bullit y en más de una ocasión quedo como un bocazas y una mala persona, pero pese a todo creo que merezco una oportunidad.
Al menos una.

Y como yo varios de los que me están leyendo, no diré nombres pero sus nicks son Alexliam y Neok (y puede que alguno más), que es con quienes lo he hablado.

Me parece ver el problema en dos sitios: Uno, que es más fácil hablar del iPhone o la reluciente Blackberry Javelin de turno que de sentimientos, y dos, la vida no es como una jodida película americana.
En una peli yanquee el tío se deja los huevos haciendo todo lo posible para que la Sheyla de turno le deje acompañarle a un Burger King y ella acepta, porque sólo es acompañarla al garito, una vez. En la vida (cabrona ella) tú te dejas los huevos por algo así y puedes salir ganando y que ella vea una relación de futuro, puedes perder y quedarte llorando en el bus de vuelta a casa o puedes parecer un pringado y quedarte como el amigo guay que ha palmado 6 euros del burger-menú de ella.

Ahí está la gravedad, no se distingue entre una oportunidad y el «sí, quiero».

Siguiendo con el ejemplo de Sheyla Parker (y tal) cuando se acaban sus Whopper él la devuelve a casa en el descapotable de su abuelo con tapicería de cuero rosa y seis metros de eslora (habría que sustituir por Ford Fiesta de tu madre con un faro sujeto con cinta aislante) y, si le ha parecido bien, accederá a repetir encuentro, en la tienda de batidos del viejo Mike. Es decir, por si os habéis perdido entre tanto icono sesentero (sólo faltaba un clon de Elvis) después de la primera oportunidad se decide si habrá o no una segunda, no se decide en el momento el color de las flores del banquete.

Las chicas que estén leyendo, a quien he de decirles que les tengo un pantagruélico aprecio, pensarán: «Este tío es definitivamente imbécil, si quiere un rollo de una noche que lo diga tal cual, a ver si cree que vamos a ser tan «frescas» [en mi lenguaje ordinario diría una ordinariez]  para estar quedando con diferentes chicos cada dos por tres». Las que estén de acuerdo que levanten la mano con pulsera de esferas rojas, vaya, más de las que imaginaba… Bueno, pues no es lo que quería decir.

Me explico, quedar con un chico para ver si vale la pena no me parece lo mismo que quedar con un chico para ver si intenta follarme vilmente en el baño cuando me pille un pedal de infarto a chupitos de absenta a las tres de la madrugada. Y quiero, señoría, que la exageración expuesta quede patente y conste en acta.

No, ¿bien? No buscamos folleteo fácil, no al menos por parte de quien escribe, simplemente quiero que me expliquéis por qué ese rechazo (generalizado, que ya me parece la rehostia) hacia dar una mísera oportunidad.

Las dos últimas veces (la más reciente con clara intención de poner tierra de por medio a la primera) que he intentado pedir esta oportunidad ha sido un fracaso, la última de ellas por el valor de N, y la anterior, hace un tiempo ya, sigo sin comprender muy bien en qué fallé. No os preocupéis, no me martirizo, recurro a un simple: «Tío, es que eres gilipollas, a ver si aprendes» lo gracioso es no saber qué tengo que aprender.

Y sobre éstas dos… «peticiones de oportunidad», sí he aprendido algo. Mejor dicho, he profundizado algo más sobre el tema.
Por ejemplo, es más fácil mojar con 16 ó 17 años que con dos dedos de frente (retomar punto absenta). O, también, el tira y afloja innecesario al mover fichas sobre el tablero.

Siempre (o casi siempre) hay un amigo -llamémosle Barney Stinson- que te dice: «Ha movido ficha, ataca.» o «Las señales no existen, pero…». ¿Por qué estamos obligados a dar el primer (y más difícil) paso?

Si pedimos el teléfono porque lo pedimos, si sonreímos porque sonreímos y si no pedimos el teléfono (adivina qué) ¡porque no lo pedimos! ¡Coño, pues pídelo tú, joder! (Esta frase gana mucho si la lees rápido y vas aumentando el volumen según avanzas la lectura, ya verás). Es simple y lógico, si te lo he pedido es porque quiero hablar contigo, no hay dobleces ni dobles sentidos.
No sé cómo acertar, no sé si he acertado alguna vez, y eso es algo que se puede decir.

Sigo sin entender qué miedo hay a facilitarnos un poco las cosas, por supuesto que no intento que digáis que sí a cualquiera que os pida fuego. Tampoco comprendo por qué hemos de ser nosotros los que nos lancemos, y por tanto, por qué os ofendéis cuando no lo hacemos, si vosotras también podéis decirnos «eh, creo que mereces la pena, aunque vayas disfrazado de arrogante tío duro y lleves dos semanas sin hacer arrumacos a la Philipshave».

Resumiendo, dad pistas, chivadnos algo, vamos: ponedlo más fácil. No vaya a ser que la chica que se ajusta mi mundo y a quien daré alguna cosa, todas las cosas si es que quiere cosas ande más cerca de lo que pensaba… y me esté jugando mi oportunidad.

No suelo recurrir a esto, pero, por favor, comentad algo.

Visto en: Voy a ver cómo siguen Sole y Ms. Pikolin.

50 respuestas a «Merecemos una oportunidad»

Llevas razón en que el clásico funcionamiento de «chico conoce chica» es muy exigente con nosotros, al parecer tenemos que dar nosotros siempre los primeros pasos y ser los que nos la jugamos más, más riesgo y en muchos casos menos amor propio.

Pero sinceramente creo que las cosas están cambiando, y no en los últimos años sino en las últimas generaciones y cuando una chica se ve interesada por un zagal pone de su parte para conocerle. Al menos muchas de ellas.

Lo que pasa, y que es difícil de entender, es que muchas veces las personas no queremos conocer a más personas. A mí me sucede a menudo, siento que voy bien servido y no doy oportunidad a conocer nuevas posibles amistades. Puede que esas chicas, con o sin novio, sintieran que no querían conocer más gente, que ya con sus amistades hechas apenas podían sacar tiempo para mantenerlas y aún sería peor con más y más gente, o el último tío con el que estuvieron llegó a sus vidas de la misma forma y las destrozó, o tu cara le recuerda a uno que la partió el corazón, etc. etc. Hay miles de factores.

Tal vez es lo que yo digo, tal vez no, pero no te tortures porque no tienes porque ser tu necesariamente la pieza que falla, a veces, simplemente, no es el momento o no es la persona.

Un tema sumamente delicado y de gran relevancia, que daría para libros, tesis doctorales y documentales del Odisea.
Te digo mi opinión, muy personal y sumamente subjetiva: Todas putas.
En 1994, una compañera de clase empezó a acercarse mucho a mí, me hablaba, me tocaba (!!). Un viernes, en una cena de clase, le pregunté si nos íbamos a lo oscuro, a lo cual ella accedió. Yo me puse nerviosísimo, pues era la primera vez que me pasaba algo así. Así que no es de extrañar que mi absoluta incompetencia me impidiera hacer nada. Lo peor es que ella tampoco hizo nada por facilitarlo. El caso es que estuve todo el fin de semana armándome de valor para atacarle el lunes, cosa que hice para mi desgracia. «No gracias, es que prefiero estar con mis amigas». 15 días después, ya salía con un repetidor mucho más ducho en las artes amatorias.
Entonces uno saca como conclusión, pero la pone en práctica y nada. Y cambias y tampoco. ¿Entonces?
Pues muy sencillo, hay gran cantidad de tías con listones en las nubes, promovidos por Cosmopolitans, Sexo en Nueva York, Nuevo Vale o lo que cojones quieras. Hay aunténticas princesas malcriadas. Hay gordas hijas de puta. Hay mosquitas muertas que luego son demonios. Hay manipuladoras. Hay débiles de mente.
Pero entre toda la morralla, hay chicas con las ideas claras, que saben lo que quieren y que en cuanto lo ven, se aseguran de manipular la realidad para que al final el chico que les gusta acabe pasando por el aro. Porque ellas son así, lo saben todo de antemano, pero les gusta que parezca que seas tú el que des el paso. No por nada, sino porque así ellas no serán culpables.
No desesperes y sigue siendo tú mismo. Siempre hay un roto para un descosido.

Bueno, las cosas no son como tú dices ya. Al menos en mi pueblo. Puede que hayas tenido mala suerte o que por allí las chicas sean de otra época, no lo sé. Pero ni el hombre es el que tiene que dar el 1º paso ya por fuerza ni las chicas te van a dar los nombres de sus hijos en el 1º beso.

No sé, yo también he hablado mucho con Alexliam y Neok, te lo pueden decir ellos y les cuento mis experiencias, sobre todo a Alexliam y en mis historias hay de todo, vamos. Yo creo que vamos a tener que hacer una sesión de terapia ehh? Venga, yo os doy las clases sobre qué es lo que teneis que hacer (basándome en mi experiencia como mujer) y vosotros 3 me haceis las preguntas y esas cosas jauajaujaa.

Y voy más allá… yo estoy dispuesta a darte una oportunidad, de un día eh? No te enamores :-P

Yo no lo podría haber dicho mejor.

Ya lo decía Ignatius en un monólogo… una tía, nada más verte, ya sabe si va a follar contigo o no. La cosa es que me parece que ni tu ni yo hemos encontrado a esa que quiere hacerlo con nosotros.

Nada importa.

Estoy completamente de acuerdo con Fi2. Yo creo que en nuestra generación (más o menos) ya no llevaos la iniciativa los tios, creo que está a la par. Ni que decir tiene que para los que ahora tienen 15,16 años son las tias las que entran mayoritariamente.

Lo que sí me parece una reflexión muy acertada es lo de que es una simple cita y ya habrá tiempo para decidir si hay una segunda. Nadie pierde nada por dar una oportunidad y, sin embargo, sí hay mucho que ganar. El problema supongo que será el miedo a una noche horrible. El ser humano es un ser selectivo por naturaleza y mientras tenga dónde elegir, optará por lo que, a priori, le parezca que va mejor con uno mismo.

Saludos.

Alex, el ser humano no, las españolas.

En Estados Unidos es muy normal que la gente salga con una persona diferente cada fin de semana, porque eso no implica nada. Salir a cenar o a ver una peli, conocerse y si se tercia pues lo que sea. Sino se tercia nada no pasa nada, cada uno a su casa y tan normal.

Cuando vamos a comprar una cámara de fotos, por ejemplo, nos gustaría que en las tiendas nos dejaran probarlas todas, para ver cual se adapta mejor a nosotros o cual nos gusta más. Pues con las citas es algo parecido.

Alexliam, el tema aquí creo yo es que no estamos necesariamente hablando de gente que quiera relacionarse, la calle no es Meetic y en la calle hay quien quiere conocer gente nueva y otra gente que, tal vez sólo en determinados momentos o tal vez siempre, no quiere.

Y siguiendo con tu ejemplo de las cámaras de fotos tu no pruebas todas las cámaras aunque puedas, si te quieres comprar una réflex y te ofrezco una de marca Supratech la vas a despreciar sin mirarla siquiera y si tuviste una Olympus y te fue fatal pues tampoco querrás otra o si un amigo con criterio te ha dicho que las HP son basura pues tampoco le darás una oportunidad, esa es la selección de la que creo que habla Alex.

Hombre, está claro que la gente en general se deja llevar por mil cosas a la hora de conocer o no conocer a alguien. El tema es que no entiendo demasiado bien como es posible que en unas sociedades funcione de una manera y en otras de una manera radicalmente diferente.

Totalmente de acuerdo con Alexliam: una tía, desde el principio, ya sabe hasta dónde quiere llegar contigo. Lo malo es que también fija internamente qué te toca hacer a ti para concederte «su gracia». Es así y así funciona. A ti te toca currar, con más o menos estilo, durante un rato. Y por mucho que ella esté dispuesta, si cometes una (considerada por ella) torpeza, a tomar por culo.

Es muy difícil hablar sobre este tema y generalizar, creo que cada uno te vamos a contar nuestra experiencia y de ahí que saques lo que puedas…

Las razones para un rechazo pueden ser muchas, que no le interese conocer a nadie más, o que no te vea su tipo, o que haya pasado por malas experiencias recientemente… Ahí no creo que pueda generalizarse. En mi caso estoy encantada de quedar con quien sea, siempre y cuando no pueda ser mi padre ni me haya caido mal de primeras. Pero hay que andarse con mucho cuidado, porque también los hay que vienen de buenas y luego solo quieren llevarte al catre, así que eso nos cierra bastante si vienes muy lanzado.

Aquí se presenta otro damnificado. Yo creo que hablar de todo esto da para más temporadas que «Los Simpson». No obstante, os dejo a bocajarro una serie de conclusiones a las que he llegado en todos estos años. Ahí voy:

– Las mujeres en este asunto tienen una forma de ver la vida tan especial que no puedo aspirar a comprenderla nunca. En parte creo que es debido a que en muchas ocasiones ni ellas mismas se comprenden, siplemente se ven movidas a actuar así.

– Estamos todos equivocados. Nos guiamos por unos convencionalismos absurdos, aprendidos de la nada (o quizá del cine o por lo que yo llamo tradición visual), pero seguidos durante generaciones. Me refiero a cuestiones como el primer paso, lo que cuentas sobre ver cómo será la boda el primer día, y otras estúpidas reglas del juego.

– Por interesarte en un muchachito y demostrarlo no eres una puta. En el caso homólogo, por interesarte en una muchachuela y demostrarlo no eres un guarro.

– Tenemos una diferencia natural que nos hace distintos, pero complementarios. Ahora bien, hay que tener claro que los hombres no somos unos cerdos. Símplemente estamos fabricados con lo que yo considero una deficiencia genética consistente en que nuestro sentido del deseo sexual está desarrollado de forma que es tan fuerte que suele someter a nuestra voluntad. Por eso nos vendemos tan barato cuando alguien nos gusta de verdad. Eso no es necesariamente ser frívolo. Es un defecto innato del que las mujeres se han aprovechado durante siglos con la excusa de que sobre ellas recae la responsabilidad de la selección natural. De la misma manera, la mujer tiene especialmente desarrollado el sentido del romanticismo y la estética del romance, diría que hasta niveles que pocos de nosotros podremos apreciar. En ambos casos la naturaleza nos limita y nos dificulta las cosas.

– Odio las malditas «reglas del juego». Todo debería ser mucho más facil. En otros ámbitos de la vida si te gusta el cine… vas al cine a ver películas, si te gusta un deporte… te reunes con gente con tus intereses y lo practicas. Hay gente que incluso se reune para volar cometas. En cambio, si te gusta alguien… la has cagao hermano. No puedes dejar que se note mucho, no vaya a darse cuenta antes de tiempo. No puedes tratar de ser su amigo, que si no es amistad aprovechada. No puedes no ser su amigo porque con un desconocido no va a intentarlo nunca… Incluso aunque se gusten mutuamente hay que hacer en tonto dedicando tiempo a un extraño y lento acercamiento que nunca sabré interpretar. Esto no está reñido con el romanticismo, pero creo que deberíamos ser un poco más pragmáticos.

– Finalizando, porque ya he dicho que podría estarme así todo el día, me gustaría decir que en mi caso he acabado pasando de todo. Antes era uno de esos típos especiales que no las quería por el sexo. De esos detallistas y simpáticos, que estaban para todo. Prudente, paciente y de los que lo aguantan todo porque en el fondo merece la pena. Tras varios años de vivir situaciones como estas, acumulando algunos fracasos escalofriantes, aprovechamientos y desastres de campeonato, y viendo como la mayoría de los estereotipos que se les aplican a las mujeres son más mentira que cualquier cosa, me he convertido en uno más. Ya no creo en esto y francamente hasta me pone de mal humor este tema. El romanticismo me produce nauseas. Si soy un un triunfador en el resto de facetas de mi vida, me niego a seguir pasando por el aro por el mero hecho de haber nacido con un instinto de conservación de la especie.

He dicho. Saludos a todos :)

Por diosssss… me sigo negando a todo!!! ajaujauajau

Yo hago eso constantemente. Quedo con un hombre para tomar algo, para ir al cine, para salir de marcha, para ver un concierto, para comprar, para hacer fotos, para dar una vuelta… si me gusta vuelvo a quedar con él, si no me gusta no sigo… Donde está la complicación???

Creo que soy un hombre con tetas…

Tampoco que todos los hombres NO lo hagan, es que estamos en las mismas.
No hay una mayoría en este caso, al menos es lo que yo vivo, no solo conmigo, con mis amigas o familia o gente que tengo a mi alrededor.

Hay que ver, Geko necesita mimitos y aquí estamos todos manipulando la realidad y generalizando según nos conviene a cada uno para intentar convencerlo.

Estoy harta de generalizaciones y estereotipos por ambas partes. Ni todas (ellas) son unas putas-arpías-crueles-manipuladoras (a pesar de que muchos hombres os empeñéis en que sí), ni todos (ellos) van buscando sexo desesperadamente cada día cuando conocen a alguien (a pesar de que muchas mujeres se empeñen en que también). Creedme, he conocido a gente de verdad que no es así. Por desgracia son excepciones.

Y ahora dejando un poco de lado lo anterior para no caer en demagogia, ejemplo real desde mi punto de vista como mujer. Conversación de cafetería de trabajo, lunes 10:00 AM. Paco y Pepe (nombres ficticios de personajes de entre 25 y 30) salieron el viernes de marcha con amigos/as varios.

-Tío, perdona por no llevar amigas el viernes que fueran lo suficientemente guapas como para ligar con alguna. Es verdad, no estaban buenas.

Pongo cara de WTF. Llamadme ingenua, yo es que creía que cosas así sólo se veían en «chonis y canis y viceversa». Estoy segura que las «feas» invitadas a aquella fiesta no pensarían otra cosa que menuda panda de babosos con la que habían acabado ese viernes, mientras ellos se iban con dolor de huevos a casa.

Esto es sólo un caso extremo, pero real. ¿Dónde cojones, y nunca mejor dicho, creen que van esos tíos con semejante mentalidad? ¿Es esa forma de actuar más comprensible que la de las mujeres que algunos decís que tan poco entendéis?

Así que no nos lamentemos tanto, ni unos ni otras, y relacionémonos de forma más sencilla. Simplemente intentemos conocernos sin pensar qué será después. Y se acabarían muchos tópicos.

Y tú Geko, no desesperes. Cada día me convenzo más de que todo esto es cuestión de azar.

P.S.: La comparación entre citas, personas y probar cámaras de fotos me parece simplemente demencial.

Alexliam, yo es que pensaba tirarle los trastos a Geko. Si os apetece formamos un trío. O bueno, uno puede ser mi marido y otro mi amante bandido.

P.S.: Madre mía, la primera vez que me piden matrimonio. Y en la internec (nada de programas de Isabel Gemio o Jesús Puente), qué nivel. Qué emoción :) Un beso Ale.

Vale, parad. Me quedo dormido más de la cuenta y me preparáis unos soliloquios de la leche. Hasta peticiones de mano que he leído, madre mía.

A ver, con calma. No necesito mimo, Elia, necesito respuestas, o al menos algo que se parezca a una aclaración. Pero muchas gracias por el ofrecimiento, sí es cierto que en tirarme trastos Fran te lleva ventaja.

No sé con qué «versión» quedarme. La verdad es que no debe haber una respuesta única y válida.

Veréis sólo quería saber si mi experiencia (mala) era normal, o si es algo generalizado, vamos, que si el problema era yo y tenía que tunearme por dentro y por fuera para avanzar. Y siendo sincero tampoco sé muy bien si me he aclarado algo.

Por cierto Aeris, lo del «Contigo no, bicho», me parece que no me convenía verlo hoy (no deja de tener su gracia -y su tiempo). No sé, supongo que estoy un poco raro, ya ves, ¡el blog ahora es blanco!

Lo siento, quizás no he sido muy oportuna, ¡pero es que hay que sonreir y verle las cosas buenas a lo que pase!

El problema no eres tú, habrá gente con la que cuadres y gente con la que no, si consideras que has cometido algún error aprende de él, pero no te machaques porque no lleva a ninguna parte, solo a desesperarte más. ¡Hay muchas chicas en el mundo!

Geko, estoy muy de acuerdo contigo… por qué todo tiene que ser tan complicado, por qué cuando todo va bien el problema viene de fuera, o de antes podríamos decir, por qué no dar otra oportunidad, con las ideas más claras, por qué no dar una respuesta clara… yo tampoco entiendo nada, pero lo cierto es que cada vez me quedan menos ganas de entender, y cada vez me doy cuenta, como le pasó a Rafa, que quizá haya que cambiar de actitud, en fin… No se muy bien ni lo que decir, has mordido en hueso, pero creo Geko, que te entiendo muy bien… y esta sensación es una mierda…

Ayyy Geko me pongo un día jodidamente enfermo y la que lias, yo soy de tu opinión no entiendo nada y la verdad que todo lo que se ha dicho por aquí tampoco me aclara nada. Mi situación se centra en cuando eres simpático, eres el amigo simpático pero tienes que ser algo más que simpático; cuando no eres simpático, eres un arisco de mierda; cuando vas normal y no intentas que se te note mucho nada, te das cuenta de que te has transformado en un amigo y que estás haciendo el tonto dando rodeos; y así podríamos seguir, de todo lo que se ha dicho aquí me quedo con el comentario de Rafa.

Fi2 aquí soy yo quien tiene preferencia sobre Geko, y por cierto Geko con este post has conseguido que te propongan hasta citas.

Tema conflictivo el que nos ocupa.
No hay una fórmula mágica ni una regla común y ni mucho menos tópicos que se puedan aplicar a todo el mundo, así que buscar una respuesta es bien complicado, si es que la hay;
Tampoco sabría decirte un buen consejo, puesto que no soy la más adecuada para aconsejar a nadie, mi historial sentimental no es para tirar flores, (¡esto es optimismo!) pero sí te diré que el problema no está en tí y que no tienes que tunearte, ni por dentro ni por fuera.
Eres como eres, y al(a) que no le guste, door geko. Door.

Que jode estar solo? la ostia si jode.
Que mereces una oportunidad y no te la dan? mal planteado esta eso; AÚN no te la dan, que es distinto. (que ya veo que se pelean por tí, chatín!)
Simplemente no te niegues a conocer a más gente, sal por ahí, internet también sirve, etc.
Nunca se sabe cuándo puede llegar. Lo mismo llega buscándola que esperándola, y como no se sabe cómo será.. inténtalo de ambas formas.

Pero no cambies para ser alguien más «deseable».
Por ahora están desaprovechados, pero tus encantos en algún momento serán aprovechados por una dulce dama. Y deben ser los que vienen de fábrica.

PD: y si no, a unas malas.. siempre quedarán las gemelas, no? se las ve la mar de sociables xD

Las mujeres son como una caja de bombones, sólo que en vez de bombones suelen llevar granadas de mano.

Aparte de esto, yo siempre he sido bastante pasota y nunca he dado el paso. Si alguna está interesada, ya vendrá ella a por ti. Prefiero eso, a que me pete una caja de granadas en la cara.

Bueno, vayamos por partes. Obviamente – y aclaro aunque creo que no hace falta – este es mi punto de vista, que quizá alguna que otra comparta, y es posible que hasta alguno también, y que muchos pasen totalmente de ello.

La vida no es justa. Eso ya lo sabemos todos. Y como no es justa, es factible que tú seas un tío de puta madre, con un montón de cualidades, gustos, intereses y demás atractivos que te hacen un ejemplar masculino aceptable. Pero partiendo del primer supuesto, no porque seas estupendo tengo que darte una oportunidad si simplemente no me apetece. Puedo echarme unas risas contigo, puedo charlar un poco, hasta tontear llegado el caso, pero no pasar de ahí por la sencilla razón de que no me da la gana. Quizá lo justo fuera darte una oportunidad de quedar a tomar algo, conocernos mejor, etc, etc. ¿Pero y si no quiero? ¿Y si no es eso lo que estoy buscando? No tengo obligación alguna de echarte un hueso.

Esto no me convierte en una arpía manipuladora. Las expectativas te las has formado tú, interpretando lo que hago o dejo de hacer, y mientras no sean más que expectativas que no están puestas en el mundo real, en la realidad que hay entre tú y yo, lo único que vas a conseguir va a ser llevarte el batacazo cuando compruebes que no pienso como tú creías que lo hacía. ¿Desde cuándo compromete una sonrisa, o unas palabras amables, o una charla divertida? Yo puedo estar siendo agradable, o puede ser simplemente mi forma de ser con la gente, pero tú puedes estar viendo un flirteo inexistente (¿ves la diferencia y el consiguiente hostión al comprobarla?). A veces vemos lo que queremos ver, porque nuestros deseos colocan delante de nuestros ojos un cristal que lo tiñe todo del color que queremos.

Ahora, hablando un poco más desde mi forma de ser, si me apetece quedar con un tío, es probable que no espere a que me lo pida él. Básicamente porque si a él también le apetece pero tiende a parado, nos podemos estar así eternamente, y si decide pensar que voy buscando algo -porque anda que no hay divinos que se creen que porque una tía hable de quedar ya quiere follar o está loca por ellos- es problema suyo y de su mente de 4 años de edad.

Bueno, menudo chaquetón que te he metido. Espero no haber sido muy dura, pero yo lo veo así de claro. Lo que no quiere decir que sea ni fácil ni justo. Pero eso ya lo habíamos aclarado al principio…

1. Geko, sí que necesitas mimos, te lo digo yo :D

2. Si lo único que querías saber es si esto que cuentas es un mal generalizado, pues claro, joder, pues claro.

3. «Las expectativas te las has formado tú, interpretando lo que hago o dejo de hacer, y mientras no sean más que expectativas que no están puestas en el mundo real, en la realidad que hay entre tú y yo, lo único que vas a conseguir va a ser llevarte el batacazo cuando compruebes que no pienso como tú creías que lo hacía.»
Bravo Kaoru. No lo podías haber dicho mejor. Es la puta realidad (para ambos géneros).

4. Ale, ya hablaremos en privado.

Bueno, no me esperaba que de repente saltara todo los aires y terminasemos hablando de «rarezas», pero daré mi opinión (aunque aviso, no estoy en mi mejor momento).
Estoy de acuerdo en muchas cosas, sobre todo en que si no me da la gana pues no doy oportunidades a nadie, pero creo (y hablo desde mi experiencia, un tanto kaótica) que a veces también es probable que no es que te estén negando la oportunidad a tí, sino que ellas mismas (o nosotras) nos la negamos a nosotras mismas. Yo alguna vez no le he dado la oportunidad de tomar algo a alguien porque me acababan de romper el corazón, me lo había tragado y aún lo estaba digiriendo, y en esas condiciones y partiendo de la base de que suelo enamorarme hasta de las piedras (así pasa, que me he debido de tragar el corazón unas mil veces), pues como que no iba a darle la oportunidad a nadie ¿y si luego me gusta, me enamoro y me jode viva? (esto último no en el sentido literal) ¡¡Que va!!.
Es posible que eso le ocurra a más de una y en ese caso la que pierde la oportunidad es ella no tú, o tal vez los dos…
Por otra parte, yo cuando he tenido ganas de echar un polvo o de quedar con un tío no me he planteado que fuera a pedirme matrimonio, pero también es verdad que, y siento tener que decirlo, pero los tios, la mayoría de las veces no buscais sólo una oportunidad, o quereris a la chica o os la quereis tirar.
Tengo que darte la razón pao² : el cine romántico ha echo mucha pupa, porque en el fondo, muchas queremos un principe azul que no se deje la tapa del WC levantada, que cuando se afeite recoja los pelos y con el que sentir hormigass en la tripa toda la vida. Y eso, me cuesta reconocerlo, pero no existe.

Animo

Aguita como se pone el blog!!. Me hace gracia que siempre echemos, todos, mierda al otro genero por X o por Y. Creo que todo se reduce a quimica, y poco mas, lo que pasa es que no somos ciegos y algunas cosas hacen gracia, eso, gracia.

Muchas, y me incluyo, hemos sido las del «me paso por tal bar a ver si esta», hemos dado telefonos, hemos intentado quedar y con la misma, un tio que probablemente en otra ocasion ha puesto verde a una tia por pasar de el, nos ha «meado». Con el tan manido perdí tu número, o peor, me lo robaron….¿cuando? ¿ayer? ¿O hace tres meses que fue cuando te lo di, amigo?

Creo que la culpa es de los reyes magos, que nos trajeron a todos el quimicefa y creemos que sabemos mezclar los elementos, y al final siempre alguno sale quemado.

ms. Tibbetts, creo que nos conocemos suficientemente bien. No estoy culpando a las chicas (fíjate que pregunto si el problema soy yo, que soy un tío). Lo que pedía a las féminas (inculída a ti, lógicamente) era algo de luz para saber si hay algo que estuviese haciendo mal.
Y he de confesar que, 40 comentarios después, sigo con mis numerosas dudas, pero con cientos de visitas al blog de más, gracias.
Supongo que tienes razón y hago gracia, todos nos echamos unas risas y ya está.

Fran, dispuestos a tener grouppies, no me llames Duque, por favor. Prefiero un caballero inglés, un Jimmy Page (post-heroína), por ejemplo.

Sobre el comentario de Kaoru (a quien todavía no sé por qué no conozo siendo una de las lectoras más cercanas) he de decir que las expectativas que yo suelo crearme están basadas en que la chica ha dado pie a que las cree. Que, como siempre digo, puedo ser un gilipollas integral y un cándido, pero en el momento en que ya alguien da algo de más sabiendo que al otro le va a dar con la puerta en las narices me parece jugar sucio. Y perdón si estoy cayendo en el victimismo.

Cierto, tenemos unas cervecillas pendientes, me parece a mí :P

El problema de las expectativas es que no están en el mundo real, sino en tu cabeza. Por eso son expectativas. Mientras no haya una conversación sobre el asunto, o una declaración de intenciones verbalizada por su parte, lo único que haces es interpretar gestos, palabras o sonrisas, con todo lo que eso puede conllevar. Es lo de siempre, yo puedo sonreirte porque sonrío a todo el mundo y es un gesto de cortesía, y tú puedes ver en ello algo más porque tú sólo sonríes a alguien que te gusta, por ponerte un ejemplo.

Es muy jodido cazar a las personas, pero normalmente hablar sirve para que, al menos, la hostia -si te la llevas- sea desde más abajo.

¡Un beso!

Si fuera fácil no traería al mundo de cabeza.

Las relaciones son tan complejas, complicadas, difíciles, geniales, mágicas, dolorosas, maravillosas y terribles que ni en toda una vida encontrarías un buen consejo a tus problemas. No son las chicas, ni eres tú. Es el ser humano que se apasiona por lo imposible.

Tal vez hayas dado en el clavo con:

No son las chicas, ni eres tú. Es el ser humano que se apasiona por lo imposible.

Bueno, siendo directos eso sí indicaría que tengo un prolema (al menos yo), que me fijo en algo demasiado complicado o yo mismo lo complico. Tal vez tenga que fijarme de otra forma y en otro tipo de chicas, menos imposibles. O tal vez todo lo contrario…

Gracias Petite Princesse.

Pos me animao a dilucidar… hace ya tiempo que sigo tu blog por RSS (eres un crack) y la verdad es que estoy de acuerdo en muchas cosas con vosotros/as.

Yo creo que ni todo es blanco ni negro, a veces es peor que te den una oportunidad (o varias) porque muchas chicas no tienen nada claro las cosas desde el primer momento, como alguno indica, yo he sufrido varias situaciones así y han jugado conmigo y mis sentimientos, y ya no hablo de generaciones de gente de 16 o 17 años, yo tengo 28 y hablo de mujeres supuestamente maduras (29 años la susodicha).

Hace ya tiempo que comprendí la situación, hemos llegado a un punto en la sociedad en que somos meros productos del consumo, compralo!! pero si sale uno mejor cambia!! esa es la filosofía de muchas y muchos, aunque siempre hay excepciones y yo al menos, tengo esperanza en encontrar a mi medio tomate.

Luego ya está el físico que es otro área y también el hecho de que se buscan prototipos, siempre hemos sido los tios los que buscabamos esa tía que lo tuviera todo… ahora la cosa cambia, ellas exigen, están en su derecho, al final siempre son las que eligen. Los humanos somos un poco lelos y la envidia nos ciega, todos queremos lo que tiene el prógimo, «useasé» clones y no nos damos cuenta que realmente lo que importa es que cada uno es diferente, la exclusividad debería ser motivo de una oportunidad.

Llegará un momento en que esto colapse, ya verás y es entonces cuando tendremos nuestra oportunidad…

Animo, siempre adelante.

No se si esto se puede o no pero voy a dejar un vinculo a una reflexión que hice en mi Space, sino modificadlo y eliminar el vínculo.

El día que murieron los sentimientos para prevalecer en el materialismo.
http://iguru.spaces.live.com/blog/cns!3ED5CC1DEE49AA6F!1045.entry

Sí, la cosa está chunga, pero ten en cuenta cóme debería ser en realidad la letra de aquella canción de «Los inhumanos» (creo que eran ellos los del simca 1000):
«Qué dificil es hacer el amor, en Valladolid, en Valladolid»
y quien dice hacer el amor (ya dejaste claro que no buscas el polvo rápido) dice quedar a tomar un café para otro día o echar una parrafada allí mismo.
O por lo menos así era hasta que una buena moza me sacó del mercado hace ya muchos años.
Y lo de Valladolid es así. En otros sitios es más fácil ese primer acercamiento, pero aquí necesitas al menos 3 avalistas para dirigir la palabra.

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