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El extraño reciclaje de logos de Apple

Miércoles, 1 septiembre, 2010

Por si no os habéis enterado, hoy ha habido una presentación de productos de Apple, la antaño empresa informática que producía ordenadores y hasta hace nada sistemas operativos decentes para ellos. Y he de decir que ha sido de las más graciosas. Para mí la que más. También se debe a que llevo una semana algo más hijo de puta que de costumbre, pero me ha encantado ver a Jobs pausar sus discursos, como bien tenía programado, para que el público aplaudiera y, al ver que aquello no tiraba, retomar disimulando con cara de extrañeza y un «Woops!» su palabrería. Hasta él se ha dado cuenta de que la gente, avispada, miraba con extrañeza ese reproductor Blusens de Carrefour (o DealExtreme) que presentaba como iPod Nano, y que no puede pegarse 10 minutos para hablar de un iPhone sin capacidad de llamar. De verdad que me he reído mucho. Tal vez sea por haberla visto en vivo a traves de una web que han facilitado, de esas estándares que sólo funcionan en Safari. Ah, sí, también han cogido una Play3, le han quitado la capacidad de jugar, la capacidad de almacenar datos, la capacidad de hacer pesas con ella y la han rebajado el precio a una tercera parte. Han mantenido el color, blanco Apple. Y tal. No, es coña, que tengan los huevos de decirme que no hay en el mercado productos que cumplan esas funciones facilmente cuando llevo haciéndolo sin molestias años desde mi consola… Pues eso, ¿quién lo va a aplaudir?

En el apartado del software, aparte de un parche para los móviles, han dicho algo de actualizar iTunes. Más risas. Una red social con nombre de comando de red (que llega un porrón de años tarde o unos pocos menos) que ha servido para que veamos cómo nos intentaba hacer creer que era el fan número uno de Lady Gaga -quien antes de lanzarse al público la aplicación ya contaba con unos falseados 90.000 seguidores y escuchaba a Metallica-, momento en el que el vídeo se cortó, por cierto, un par de veces (eso hace… unas tres millones menos que cuando hace años lo seguí por Applesfera). Una curiosa herramienta que no voy a actualizar en absoluto ya que las asombrosas novedades que trae no me sirven ni para darles por cool. Quieto. Respira.

Pero me mola su logo. Ha sido amor a primera Vista.

Microsoft Windows iTunes Edition

Nada más verlo he soltado otra carcajada, porque una cosa es que le manguen a Atari y otra que se lo levanten a la empresa a quienes llevan años criticando por imitarles el estilo. Igual ha sido sólo mi cabeza la que ha visto el parecido (y ha decidido montar ese bonito collage en un programa sin licencia)

No me quedan más palabras amables para hoy. Voy a seguir estudiando, con los cascos en mi nada brand new pero sí bonito mazacote iPod con vídeo al que le sigue fallando la clavija, ese que ya no permiten comprar. Vintage.

Visto en: Apple Special Event Septembre 2010.


A-List

Miércoles, 25 agosto, 2010

Andaba esta mañana afeitándome los huevos cuando, sin a venir a cuento, me entraron ganas de dejar por escrito una de las mayores molestias del ser humano. Así que aprovecho que he dejado un par de vídeos de Top Gear cargando para pasarme por el blog, limpiar un poco, cambiar el agua a los floreros, ventilar y amontonar una nota más. Cómo jode que te llamen para nada, ¿verdad? A mí me pasa más que a ti (casi seguro). Por tanto me molesta más que a ti, que te sale humo por las orejas cuando sucede, a mí me sale por las ojeras, pero no viene al caso.

Las guías de teléfonos de los móviles, el listín para los del siglo XX, vienen ordenadas alfabéticamente. Está bien, todos conocemos el abecedario, es intuitivo, sencillo… un sistema majo. Yo ofrecería la opción de mostrar los contactos, a mayores, por orden de frecuencia, es decir, a quienes más llamas primero, de forma que saldría algo así:

  1. Mamá
  2. Mi hermana
  3. Papá
  4. Un amigo
  5. Otro amigo
  6. Bin Laden
  7. Elsa Pataky

Por si no queda claro el modelo original voy a tirar de Flickr para que, al mismo tiempo que la idea se coja mejor con información gráfica, no tachéis la entrada de sosa o falta de colorido.

Better Contacts - List view

Anda que no gana ahora el post. Estoy hecho un figura. Niquelado.

Sigamos. Pero no (para eso ya están las llamadas recientes, que suelen salvar la papeleta), si quiero llamar a mi madre he de abrir la mal llamada agenda y, o bien bajar hasta la M, o bien pulsar el 6 (MNO). Da igual, me conformo. Ahora, esto facilita que yo lidere muchas de estas listas de contactos, curiosamente no la mía, existe una entrada con Aarón, pero aún así, mantengo mi top bien alto.

¿Qué pasa? Pensaréis que soy el contacto que más a mano está en muchos teléfonos de no tantas chicas. Y así es. Y es lo que me saca la vena hostiadora-destrozamuebles que consigue ser calmada por la neurona, que hay personas que no bloquean su teléfono (o no lo hacen bien) y me llaman o me envían mensajes vacíos, en definitiva, me agobian. Porque sucede así, cuando estaba en el instituto me gustaba una chica (bueno, sí, varias, pero una más que el resto) y una noche, de repente, me encuentro con varias decenas de llamadas perdidas suyas. “Hostia, que voy a triunfar”. ¿Qué haces? Llamar. Con tu corazón en un puño y ese puño flotando en un mar de ilusión creyendo que, oh, dulce subnormal, la chica me había llamado por algún fin. Dos segundos después yo me estaba ganando una bronca porque la chica, querer, no quería nada, y llamarme menos. Creída de bonitas curvas. Es muy molesto, de verdad. Hubo una época en la que estas cosas casi pasaron desapercibidas, la de los teléfonos móviles de concha, no hacía falta bloquear, no llamaban sin querer, la panacea. Sin embargo, ahora, con el boom de las pantallas táctiles, esto vuelve a ser un infierno. Las chicas no tienen cuidado, meten el móvil en el bolso tamaño mochila de acampada y a vivir. Hace unos fines de semana sonó el teléfono, de noche, a eso de las cuatro, tú piensas, «ya está, el típico colega hijo de perra de vacaciones que no tiene otro pasatiempo que el de joder al prójimo», pero no, un número de una chica que -efectivamente estaba de fiesta- y había metido el terminal en el bolso. Para rematar la faena, está el tema de que el registro de llamadas salientes no es para nada tan visual como el de entrantes (sobre todo las perdidas), de forma que si como en el instituto, una chica ve una llamada perdida tuya a las cuatro de la mañana sin que ella sepa que previamente ha llamado a este número, va, se ilusiona y pregunta que para qué la has llamado, si te apetece quedar. ¡Ahora! No, no he llamado para nada, has llamado tú, furcia. Y es una discusión entretenida, como cualquiera con una chica, porque está claro desde su altivez, «No, majo, si te hubiera llamado lo sabría». Y tal.

Cuál es la guinda del pastel que el otro día por la radio escuché una promoción de la Campaña Aa de la Cruz Roja que consiste en adherir el prefijo “Aa”, “Avisar a”, a la entrada del listín de quien quieras que notifiquen cuando tengas un accidente, ejemplos: Aa_Funeraria, Aa_Abogado, Aa_Sepultor… Parece que los que no son comerciales temporales de este Movimiento Internacional sino activos salvavidas no son capaces de buscar la M de mamá, que parece lo sensato.

Lo escuchas, lo piensas, te ríes y te compadeces, pobre de aquél cuyo nombre sea modificado en el teléfono de un conocido. Ciertamente lo que buscan está muy bien, una persona interesada y a quien poner al corriente del trágico suceso, expresión muy televisiva ésta, ¿no es cierto?, porque se va a hartar a recibir llamadas que, en este dramático caso, pueden llevar a equívocos de lo más hardcore. Cada dos por tres pensando que tiene que ir al hospital.

Visto en: 660…


Evolución digital for Dummies

Lunes, 16 agosto, 2010

Hola, oye, ¿has leído el libro XYZ?
No, ya me espero a que saquen la película.

Hola, oye, ¿has visto XYZ?, ya está en el cine.
No, ya me espero a que salga el DIVX por ahí.

Hola, oye, ¿has bajado la peli XYZ?, la tengo en un USB.
No, ya espero a bajar la versión en HD y tarda lo suyo.

Hola, oye, ¿tienes ya la peli XYZ con extras? Está genial, ¿te paso el enlace?
No, ya me espero a la parodia porno.

Visto en: Sí, le he cogido el gusto a poner lo de tontitos. Llamadme ídem.


iPhone 4 en color blanco

Viernes, 13 agosto, 2010

Kaká. Hasta el apodo llevo de mierda.

Visto en: Infiltraciones Izecson 4.02.


Accesibilidad web extrema

Martes, 10 agosto, 2010

Vengo de comentarlo con WhisKiTo en una de estas tardes de cañas y fotos. ¿Cómo haces que una persona ciega y sorda entienda una pagina web? Sí, lo he soltado a lo burro, como me hicieron a mí. Miento, yo contaba con unos antecedentes. Muchas empresas y cualquier corpúsculo de la Administración exige que su página (que suele ser una aplicación web en JAVA con Oracle, que hace que WordPress parezca tan básico como un chupete) cumpla ciertos requisitos de accesibilidad. Es decir, la página debe poderse navegar con cualquier navegador, con cualquier configuración y hasta con una piedra atada a un cable, quitando todo lo bonito (y lo feo), que es en lo que todos pensamos cuando nos hablan de esto en parte debido a la facilidad de tener un espacio en la red hoy en día.

El problema se lo encontró un compañero con la gente ciega, no lo vieron venir (ups), que al rellenar un formulario se encontró con un Captcha (esas caja de texto que insisten en que introduzcas los códigos autogenerados y malamente pintados que aparecen por ahí con el objeto único de saber si tienes o no humanidad, y siempre falla) y esta persona, al ser incapaz de conocer qué palabra se escondía tras la imagen, activó (imagino que de forma automática) el Captcha de voz, un programa que “lee” lo que aparece en la imagen o bien algo completamente diferente, depende de cómo se haya programado. Para los más curiosos, en este sitio web se utilizó JCaptcha y, como nunca se les había planteado el caso, se modificó lo mínimo, esto quiere decir que el sintetizador de voz está en inglés. Llamadme raro, pero parece que no puedes obligar a nadie a que aprenda inglés. De forma que se tuvo que programar una aplicación que leyera «La M con la A, MA» y no “mei”. Un trabajo de enanos ya que lo que hay desarrollado no era compatible (no me enteré muy bien del motivo porque ese proyecto me toca de refilón). Pensaréis que ya es casualidad y mala uva que una persona se encuentre con este problema y encima se queje, que en su derecho está. Pues ojito, que por lo visto llamó otra segunda persona, también invidente, abroncada porque no conseguía finalizar sus gestiones. Paciencia, señora.

Después de este marrón ya nos metieron más miedo en el cuerpo (aunque repito que a mí ni me iba ni me venía) con el caso de una persona que, por el motivo que sea, no fuera capaz ni de ver ni de oír. Una persona que como cualquier otra paga sus impuestos religiosamente y que tiene derecho a disfrutar de las ventajas de este tipo de recursos en línea que algunas comunidades autónomas ofrecen. ¿Qué haces? No estoy metido en el tema, pero da para pensar, ¿cómo se idea, diseña, construye una página que no va a leerse ni en voz baja ni en voz alta? Con una única persona que se queje sobre esto la vamos a tener montada. Porque a ver quién le quita la razón.

Discutidlo con vuestra familia a la hora de la comida, mientras os dejo una pregunta simplona y obligada, ¿alguien que lea este blog de alguna manera que no contemplo? Es decir, si hay algún ciego entre vosotros y necesite de herramientas especiales que reproducen lo que escribo. Si se da el rarísimo caso, que se anime a compartir la experiencia.

Ahí os lo dejo, con la magdalena del desayuno. Yo a las seis arriba. Qué bien se está de vacaciones, ¿verdad?

Visto en: Capture.


Cine 2.0

Sábado, 7 agosto, 2010

Lo primero, lo que pregunta todo el mundo: sí, Origen es buena. Es más que buena. Es la cosa más increible que se ha visto jamás en una sala de cine porque, amig@s, esto es cine 2.0 y aquí hay un cambio por primera vez desde que en Ciudadano Kane se reunieran todas las directrices del lenguaje cinematográfico, así que quien haya dicho que James Cameron ha revolucionado el cine con Avatar ya puede llenar un vaso de agua para que le ayude a tragarse sus palabras.

Visto en: ‘Origen’, mis sensaciones.


Adriana

Martes, 3 agosto, 2010

Tengo un problema (y van…) con esto de los nombres. Me fijo demasiado. Por ejemplo, hay nombres de chica, que sólo con escucharlos ya pienso «Joder, pues debe estar buena». Así, sin mayores referencias. Un descerebrado de la life. Bipolarizado. Lógicamente, lo mismo al revés, nombres propios que son de “chicas feas”. O gordas. Robustas, quiero decir.

Dentro de esta aparente normalidad, y tal, hay una extrañeza particular que me escuece y consiste solamente en ver cómo hay chicas que tienen nombres de chico. De ejemplo, sobre todo de mujeres ya mayores (que no maduritas), podría poner a Miguela, Josefa, Manuela, Ignacia… También sucede lo contrario, quiero decir, ¿cómo se llama el presidente del Barça de ahora? Sandro. Que es como Sandra pero con pito. Atiza, rey de los zhunos.

De entre todos estos nombres (incluyendo el de Andrea, que tiene como significado “hombre” y aquí se lo ponen a las niñas) el que más me repatea es “el mío”, Adriana. No sé si se trata de la versión afeminada de mi nombre o al contrario, Adrián es la versión macho man de Adriana. Y me da igual, porque Adriana es bastante femenino. Sin embargo, Adriana es un nombre que me recuerda en parte a mí y en parte a una chica la mar de estúpida que se llamaba así.

Comprendedme, no es un nombre común, entonces te la presentan y piensas, coño, que guay, como yo pero en mujer y tal. La verdad es que me gustó, no conocía a nadie, Adrianes sí, a puñados, en un curso de primaria llegamos a coincidir tres en una clase, de hecho conozco a uno que nació el mismo día que yo, nos bautizaron a la vez y todo. Adriana ninguna. Y era mona y en principio simpática, educada al menos, no es que me gustase, simplemente parecía agradable. Y en un primer momento lo fue. Pero sin conocerla de nada ves cómo la chica va defraudando a cada paso, poniéndose en evidencia de las maneras más absurdas y hasta saltando a la comba sobre la línea de la legalidad. Las chicas malas tienen su punto, sí. Como Fiat. Pero… meh. Esta, peor aún, era sosita, tonta, incapaz de soltar cuatro frases seguidas sobre un tema interesante (para el resto de nosotros). Resumiendo. Me decepcionó. No la consideraba digna de llevar ese nombre. Sí, es una tontería, pero te hiere en tu orgullorcito.

Y eso se va quedando ahí, para siempre. Hasta que tienes noticias de otra Adriana. Que no conozco cuán agradable es, pero maja es y está. Y hombre, ya te levanta la… te levanta la moral. Ejem.

Así es, otra de esas historias que dejo por aquí donde chico conoce a chica y chico huye por mil motivos.

Visto en: Adris.


Técnico Superior en Cambio de Piezas de Todo

Viernes, 30 julio, 2010

Por costumbre los chicos, cuando dejamos de ser niños y pasamos a ser mal llamados hombres, somos unos amplios conocedores de la mecánica de cualquier coche. Porque nos gustan los coches. Vale, pues no, generalmente no tenemos ni zorra. Pero bueno, ya pagamos a un tío para que sepa, ¿no? El mecánico, digo. Con su mono azul, sus manchas de grasa, su trapito sucio al hombro, esas botas de la cerésima Guerra Mundial, aquél vetusto poster de la playmate del año de la pana, esa sonrisa que dice «Sí, yo empecé en esto con un Escarabajo» y unos ojos que dicen «Sí, voy a cobrarte lo que me apetezca, y me apetece cobrarte mucho». Asistes impotente, escuchando cómo cuenta que no es lo que parece, que aquella cosa que se mueve por debajo, que hace años tu abuelo te mostró y que por lo visto llevan muchos camiones IVECO, aquella otro cosita diminuta que ni es depósito, ni radiador, ni junta de culata, ni cigüeñal, ni pistón, eso que ahora sólo lo llevan los vehículos asiáticos. No sé, aquello, señala, «La máquina dice que es esa pieza».

¿Eso hace que una ventanilla trasera suene de vez en cuando? No. Pero la máquina decía que aquella historia que ni él, ni tú conocías estaba “mal”. Conectas un aparato, esperas un rato, te salen unas luces, “Autodiagnosticator 2000″ murmuras en tu cabeza. «Si quieres te la cambio». Comenta el colega, con pinta de cani, de scooter robada con caracteres chinos para que corra más, no tiene ni idea de qué narices pasa, no le preocupa si quiera cómo se soluciona, el ruido da igual, la máquina dice, la máquina dice, dice la máquina que es lo otro. Sea lo que sea, le pase lo que le pase. «El coche funciona bien», piensas, «Eso te va a dar problemas». “Eso”, dice, no le interesa ni leerlo.

Te vas, indignado. Agradecido por los servicios recibidos. Servicios, como los baños. Te cagas en su estampa.

Ahora, lo entiendes, si para cambiar una bombilla tienes que soltar todo el morro del coche, si cada marca (“casa” en su argot) tiene componentes muy diferenciados entre sí, normal que no entiendan. Y una mierda, recapacitas, un vehículo lleva su motor, que por mucho que cambien, si es de explosión es idéntico a los de hace décadas. Cambiar una pieza, porque lo dice la máquina, “la máquina”. Hay gente, esto es cierto, que cuando sufren un fallo en una pieza del ordenador o llaman a su primo que “sabe algo de informática” o van a la tienda y lo comentan. La diferencia es que si el de la tienda te cambia la fuente de alimentación es un dependiente de BEEP (si existe aún), pero si un mocoso o un mocoso de 35 años quiere cambiarte “eso” porque lo ha decidido una computadora mágica, es un mecánico.

Un mecánico.

Ay, que me parto.

Visto en: Talleres.


In process to be Roy Trenneman

Jueves, 29 julio, 2010

Qué tontería más grande esa de titular en inglés. Ciertamente. Pero hablamos de un personaje de una serie de televisión británica, así que disculpad la osadía lingüística. Acabo de ver el quinto capítulo de la cuarta temporada de IT Crowd (como se aprecia en la captura, con subtítulos en holandés, creo). Y Dios, he tenido una revelación. Estoy abocado a ser Roy.

¡Hola Jen!

Antes de continuar quiero dejar por escrito una nota al margen, puede que actualmente la serie freak más en Humprey boga sea The Big Bang Theory con Kaley Cuoco y sus escotes por bandera gracias al personaje de Sheldon (Dr. Sheldon Lee Cooper para los pedantes). Está guay sí, pero, una cosita, personalmente, ¿soy el único que está hasta los cojones de este personaje, que cree que está tan sobreactuado y se repite tanto que no tiene ya chispa ninguna y que dejar caer el peso de la serie en él es una atrocidad? IT Crowd, aparte de por ser anterior y llevarse el punto a idea original es, para mí y mi querencia y amor por el humor británico, claramente superior. Tanto que no es necesario que se muestre carnaza para que espere un episodio con nervios.

Ahora. Roy. Yo. Moss en la trena, un TEDAX con Windows Vista y un servicio técnico que compite con el de Jazztel diga lo que diga Jesús Vázquez en los anuncios. Este tío es la leche. Realmente me veo reflejado en él desde cualquier cara del prisma.

No por el empleo, que está relacionado, ni por lo que ha vivido en la serie, ni por sus romances traumáticos o sus continuas decepciones en todo. No es que sea irlandés y aparente ser un tipo bastante normal. Es que, además, este simpático hombretón y yo vestimos igual. Voy más allá. Mi cuerpo comienza a parecerse al suyo.

De hecho creo que cualquiera que me conozca mínimamente y haya pasado conmigo más de diez minuto me identificará con el bonachón de Roy en un periquete.

No me queda mucho para ser mayor, cierto es. Pero da igual, ya sé qué voy a ser. Gracias, Channel 4.

Visto en: En holandés o así, sí. Tiene lo subtítulos incrustados.


Canis, The Originals

Martes, 27 julio, 2010

Mexican Wolves

Canis Lupus, pero canis al fin y al cabo. ¿Dónde está la scooter? La cogen para perseguir a Caperucita. Muahahaha. Ja. Ja…

Visto en: Eclipse. Uy, que no. Borra eso.