• Hola ¿has publicado ya este tema para que lo descarguemos y probemos? Gracias

El absurdo drama de los ‘spoilers’ de los argumentos

El reciente día 14 fina­lizó la sép­tima tem­po­rada de la serie Cómo conocí a vues­tra madre, han pre­pa­rado un doble capí­tulo que lanza al aire nue­vas pre­gun­tas mien­tras con­testa otras. Como putita chi­llona que soy, una vez ter­mi­nada cada una de las dos par­tes lo he pre­go­nado en dife­ren­tes medios y he reci­bido comen­ta­rios de todo tipo y un par de tije­ras vola­do­ras que he tenido que esqui­var. Parece que «No hay dere­cho a que nos des­tro­ces el final».

Dorpsomroeper / Town-crier

Mi res­puesta a este tipo de cosas siem­pre es igual: no tie­nen nin­guna impor­tan­cia. Todos los de mi gene­ra­ción sabía­mos que Darth Vader era el padre de Luke antes de ver Star Wars. Y todos hemos visto la tri­lo­gía (¡las tri­lo­gías!) sin nin­gún pro­blema, incluso varias veces, cono­ciendo de ante­mano el giro argu­men­tal y ese drama fami­liar de una gala­xia muy, muy lejana. Sólo hay que ponerle pers­pec­tiva tem­po­ral, cuando las tele­vi­sio­nes se mar­quen lar­gas sema­nas de repo­si­cio­nes de la serie los que se acer­quen a ella por pri­mera vez ya sabrán que la madre es tal o cual per­so­naje. Es más, cual­quier trái­ler de cual­quier pelí­cula cuenta el argu­mento com­pleto en dos minu­tos y medio y aún así paga­mos dinero en el cine por ver una película.

Si segui­mos una serie no es sólo por el cómo ter­mi­nará, sino por todas las bro­mas rela­cio­na­das con capí­tu­los ante­rio­res (sobre­todo en una serie como ésta) y dis­fru­tar de los per­so­na­jes. ¿Acaso si supié­se­mos desde el prin­ci­pio quién es la madre (el mayor mis­te­rio de la trama, obvia­mente) de los cha­va­les no la vería­mos? Para nada. Aún cono­ciendo todos los deta­lles espe­ra­ría­mos cada semana para guar­dar­nos veinte minu­ti­llos y poder dis­fru­tar de las his­to­rie­tas de estos tíos.

La gente se toma muy mal no des­cu­brir por ellos mismo qué es lo que sucede. Parece que pre­fie­ren ponerse en la cara esos extra­ños obje­tos de cuero que lle­van los caba­llos para que no se asus­ten y cami­nen recto sin miedo, impi­diendo ver los late­ra­les. Recuerdo cuando emi­tie­ron en la BBC la ter­cera y última apa­ri­ción de Sher­lock, tanto Face­book (ami­gos bri­tá­ni­cos cuyas actua­li­za­cio­nes me apa­re­cen impe­pi­na­ble­mente) como Twit­ter u otros medios no deja­ban de sol­tar morra­lla sobre el epi­so­dio, no fue un fas­ti­dio leer lo que ponía (al fin y al cabo, a poco que siguie­ran la his­to­ria ori­gi­nal, el per­so­naje prin­ci­pal falle­cía sólo de manera momen­tá­nea pues Doyle lo resu­citó, cosa que ya sabe­mos desde hace casi un siglo). No me reven­taba el alma el hecho de ente­rarme de cosi­tas, lo que me jodía, sim­ple y lla­na­mente, era no haberlo visto aún, no como estas per­so­nas que escri­bían según iban viendo el epi­so­dio en la televisión.

Otro ejem­plo claro son los pre­mios de los con­cur­sos. Cuando alguien se lleva un buen pellizco en un con­curso de la tele­vi­sión (siem­pre que no se emita en directo) anun­cian con ante­rio­ri­dad que en tal fecha se verá a un con­cur­sante lle­varse cien­tos de miles de euros, por poner un ejem­plo. Apa­rece en perió­di­cos, webs de tele­vi­sión, noti­cie­ros de la cadena etc, todo con inten­ción de ele­var el número de espec­ta­do­res (y subir la tarifa publi­ci­ta­ria de la cadena en esa franja hora­ria). Tarde tras tarde tú viendo el dichoso pro­gra­mita pen­sando si será hoy cuando apa­re­cerá una per­sona que acierte todas las pre­gun­tas y resulta que, cuando esa per­sona apa­rece, te ente­ras de ello por muchas y varia­das fuen­tes antes de por el mismo con­curso. Sin dramones.

Visto en: Bar­ney se casa con Robin, Ted vuelve con Vic­to­ria (el día en el que ella se iba a casar, pero la dejará por­que dije­ron que cono­ció a la madre de sus hijos de otra manera) y el niño se llama Mar­vin Wait-for-it Eriksen.

Miércoles, 16 mayo, 2012
ElGekoNegro

Scummy Man, lanzad rosas a Alex Turner cuando caiga el Sol

Permi­tid, por favor os lo pido, que os dé un poco más el coñazo musi­cal. Qué cojo­nes, nadie os obliga a leer esto, así que si estáis aquí es por­que que­reis (que sí, que vues­tras fami­lias están bien, pronto reci­bi­réis una prueba de vida). I wanna rock ‘n’ roll, brick by brick.

Alex Tur­ner no pasará a la his­to­ria como el mejor can­tante, ni como el mejor gui­ta­rrista (que fue antes que can­tante, por cierto), pero no me cabe dudad de que se escri­bi­rán aún más his­to­rias de su genia­li­dad y sus vaque­ros de talla de niña. Se sabe en ese Olimpo al que tan pocos lle­gan y que tan­tos des­me­re­cen, pero se mues­tra terre­nal, jugue­tón, esa pose de rocks­tar, de durito de libro enfun­dado en chupa de cuero, de manual, ¿os suena cer­cano?, esa son­risa que delata su alma de bona­chón, la risa de crío y la mirada escu­dri­ña­dora de sabio con ganas de com­par­tir. Ese genio ama­rrado a un más­til con cuer­das y peda­les, pluma fácil, estri­bi­llos rápi­dos y adap­ta­ción sin igual para dejar clara su madu­rez. Alex Tur­ner es capaz de dife­ren­ciar tra­bajo y pla­cer fun­dién­do­los en uno. Vamos a pasár­noslo bien.

Supongo que a estas altu­ras de la entrada habréis des­cu­bierto, si no lo cono­cíais ya, que hablo del líder, cere­bro indis­cu­ti­ble, com­po­si­tor y guía de Arctic Mon­keys. Tanto los Arctic Mon­keys de sal­tar como los Arctic Mon­keys de sal­tar sin (tan­tos) ado­les­cen­tes. Que­riendo man­te­ner el con­trol de sus crea­cio­nes deci­dió fichar por Domino Records (que lleva a Franz Fer­di­nand, She & Him o el hijo bas­tardo del tío de la musi­quita de Win­dows que cola­bo­raba con Robert Fripp de King Crim­son o Gene­sis cuando Gene­sis molaba, es decir, con Peter Gabriel al frente). La aso­cia­ción entre promotora/distribuidora y grupo ha ido la mar de bien y así han podido darse unos cuan­tos gar­beos mun­dia­les (yo he podido ver­los en Beni­cas­sim y aun­que no era el mejor marco, aque­llo podía con­si­de­rarse sexo duro para mí, que soy un clá­sico en esos temas). Hasta aquí todo guay y nor­mal, nada que no pueda encon­trarse en cual­quier hagio­gra­fía, dis­cul­pen vue­sas mer­ce­des y Audis mi hereje len­guaje, sobre el grupo bri­tá­nico, pero joder, es que hay una cosa que des­pués de años he des­cu­bierto hoy… y de rebote.

Cla­queta y acción

Aquí os dejo un cor­to­me­traje. ¿Cam­bio radi­cal de tema? En prin­ci­pio sí, de la música al cine, de la playa a la pis­cina, en las dos hay agua y tetas. Pues en el cine hay música, y en este caso, de los monos, Alex Tur­ner al frente por­que, joder, la his­to­ria es suya y con o sin Ave­crem, se la guisa y se la zampa. “Scummy man”, por lo visto, aparte de un extracto de When the Sun goes down (enla­za­ría el clip con una de estas imá­ge­nes chu­las apro­ve­chando que OS X Lion incor­pora soporte a Emoji, pero su fun­cio­na­miento en la web no lo tengo domi­nado, os animo a que paséis a verlo por­que aparte de que sí está en alta defi­ni­ción, com­parte muchí­simo con el corto), era su título ori­gi­nal. El corto pre­senta una con­ti­nua­ción, una pro­fun­di­dad más, en la his­to­ria de dro­gas, pros­ti­tu­tas, malos rollos etc que mues­tra el vídeo musi­cal. Misma his­to­ria con mis­mos acto­res, la poli­go­nera de Mis­fits (que cuenta con segui­do­res por aquí, pero que a mí no me engan­cha la suma de Heroes y Skin), un tío que al verlo os sonará de bas­tan­tes pelí­cu­las y el que creo que es her­mano de Alex Tur­ner. Disfrutad.

Os ha podido gus­tar, sí, no, un poco, pro­bad con la cara B incor­po­rada en la edi­ción en DVD. Bueno, siendo jus­tos el vídeo está bas­tante bien, la his­to­ria está genial y los acto­res se por­tan de mara­vi­lla. La música, por supuesto, me gusta. El pro­blema y el motivo por el que te he robado tanto tiempo de tu vida es que… veréis, ¿sabéis eso de que lo he des­cu­bierto hoy, no? Lo he dejado escrito por ahí arriba, bien, el asunto espi­noso es que tengo desde hace casi un mes un relato corto titu­lado: «Wha­te­ver peo­ple says she is, it’s what Ms Emma Jacob­son is not» que trata sobre una pros­ti­tua adicta a las dro­gas pero con un cora­zón enorme de quien cual­quiera de noso­tros ter­mi­na­ría enamo­rado, una his­to­ria enmar­cada en Ingla­te­rra y rodeada de letras y otra para­fer­na­lia del ya muchas veces men­cio­nado grupo Arctic Monkeys.

Me he infor­mado acerca del tema, sin que­rer me he cru­zado con el cor­to­me­traje y con el video­clip y me he que­dado con cara de acelga al ver que todas las líneas que había dejado por escrito y que se publi­ca­rían en horas si no encon­traba nada alar­mante que lo impi­diera tenían más de cinco años de anti­güe­dad y habían sido ofre­ci­das por los mis­mos inte­gran­tes de la banda. Gra­cias, Alex. Lo siento, Emma. Otra vez será, esto me ha pillado com­ple­ta­mente des­ar­mado, sing anot­her fucking sha­la­lala.

Visto en: 16mm.

Jueves, 11 agosto, 2011
ElGekoNegro

Seven Evil Exes

Pese a la fama de under­ground, que me encanta, creo que hay temas que es nece­sa­rio no tra­tar en este blog para no des­cu­brirme mucho, si bien creo que, den­tro de un orden, es algo dema­siado mains­tream y eso me resulta peli­groso. Esto me obliga a crear ilu­sio­nes, jue­gos de luces, enga­ños y som­bras cada vez que intento tra­tar alguna cosa con­creta, de manera que al final tan sólo un puñado de gente (que es a quie­nes iba diri­gida esa entrada) cap­tan parte del men­saje, en casos con­cre­tos, a una única per­sona. Por este motivo, para no cifrar ni obli­gar a leer entre líneas, voy a ser algo más claro, pero a medias. Valen­tía cobarde.

El pro­ta­go­nista de la his­to­ria no quiere salir a la luz así que, por sim­pa­tía (y por­que me sale de las pelo­tas, que soy quien maneja los hilos de esta trama) lo lla­ma­re­mos Scott. Como Scott Pil­grim. Scott es más que un buen amigo mío, no seáis crueles.

El bueno de Scott, como toda la gente más o menos nor­mal de su edad, que es la mía, ter­minó cono­ciendo a una chica a quien, por con­ti­nuar con la his­to­ria, lla­ma­re­mos Ramona, por Ramona Flo­wers. Por supuesto, Ramona Flo­wers es una de esas dio­sas jóve­nes que ni siquiera sé cómo pudo fijarse míni­ma­mente en alguien como Scott, algo más joven y social­mente menos… “enca­ja­ble”, el hecho con­feso de que ella sienta atrac­ción por los nerds, geeks, y demás per­so­nas que dis­tin­guen Mar­vel de DC debe ser pista clave para lle­gar al cie­rre del caso. Se lle­va­ron bien. Con­ge­nia­ron. Iba pasando del tiempo y Scott y Ramona for­ja­ron una amis­tad. La típica his­to­ria de chico conoce a chica unos cuan­tos pares de miles de esca­lo­nes por encima de ella, chica cuenta su vida a chico, ambos inter­cam­bian penas y, por lo que sea, la gente del mismo círculo de ellos empieza a pre­gun­tar, «¿Pero pasa algo entre estos dos?, ¿él se ha lan­zado ya?, ¿no debe­ría hacerlo ella que es mayor?». Pero aquí no pasa nada hasta que, como no podía ser de otro modo, Scott, nues­tro Pil­grim, se des­pierta un día, se asoma a la ven­tana, no sabe qué hora es, pero sabe que ve a Ramona con dis­tin­tos ojos, y cree que debe armarse de valor para que ella, al menos, esté al corriente de que al pobre chi­cuelo le gusta. Y, como siem­pre, cuando todo apunta a que algo sal­drá más el des­tino tiene guar­dado un As en la manga que nunca uti­li­zará por­que, en efecto, sal­drá mal. Ramona, con miedo y sor­presa, decide que esto no puede ser, por­que pon­dría en juego la valiosa amis­tad tallada por ambos con esmero. De modo que Scott mete sus cosas en el macuto, igual que en la pelí­cula coge una bote­lla de Coca-Cola Zero y tira para casa a con­tar sus penas al Wallace de turno, el con­tra­punto cómico (en este caso el com­pa­ñero de habi­ta­ción gay).

Scott Pilgrim y Ramona Flowers

En este frame del film que he cap­tu­rado para voso­tros, para que pon­gáis cara a los per­so­na­jes si no habéis leído las dife­ren­tes aven­tu­ras o no habéis visto la pelí­cula, se ve a Scott (Michael Cera) pen­sando en Ramona (la increí­ble­mente guapa Mary Eli­za­beth Wins­tead, quien puede pre­su­mir de tener una de las son­ri­sas más boni­tas del cine reciente y a la que no he per­dido de vista desde que apa­re­ció de ani­ma­dora en aque­lla entre­te­nida pelí­cula de Taran­tino, Death Proof). El pro­blema de Ramona en la fic­ción no es otro que sus siete exno­vios malig­nos (dis­cul­pad si el tér­mino no es el uti­li­zado en España, pero tanto los cómics como la pelí­cula los tengo en ver­sión ori­gi­nal y sin tra­duc­cio­nes o sub­tí­tu­los). El Scott ori­gi­nal debía derro­tar, no sólo pelear con­tra ellos, a las pare­jas ante­rio­res de la chica, Ramona. Y vaya si lo hizo. Al prin­ci­pio, lógi­ca­mente, por ella, por­que que­ría tener una mínima opor­tu­ni­dad de que aque­llo, de una manera u otra, fun­cio­nase. Des­pués de unas cuan­tas pali­zas, gri­tos y bron­cas, ter­mi­na­ría hacién­dolo por él, empu­jado en cierta medida por el comen­tado Wallace, un ligón. Aquí lo veía­mos en la his­to­ria pri­mi­ge­nia (cap­tu­rado de un PDF) enfren­tán­dose al pri­mer exnovio.

Scott peleando contra uno de los exnovios

Pues de una manera simi­lar al Scott de tinta y trazo fino pero sin Ricken­ba­cker 4003 (ya cono­céis mi obse­sión por este modelo de bajo eléc­trico) con aca­bado Fire­glo, el Scott de carne y hueso per­se­veró y fue ganando peque­ñas a la par que des­ca­ra­das bata­llas, dimi­nu­tas, gue­rra de gue­rri­llas en la que cada metro ganado era, sin nin­gún género de duda, un motivo de cele­bra­ción (única­mente a nivel per­so­nal). El pro­blema, es que nues­tra Ramona, tam­bién podía colo­car entre medias toda la dis­tan­cia que qui­siera, haciendo de aque­llo una empresa infi­nita. El acer­ca­miento iba siendo nota­ble y al cabo de un tiempo Ramona deci­dió que, por qué no, tal vez debiera dar una opor­tu­ni­dad a este Scott, ¿el mayor pro­blema? Al igual que se ha expli­cado antes, si algo apunta a que va a salir mal, sal­drá mal, pero ahí estaba Scott para enar­bo­lar una ban­dera que decía, sin tapu­jos, «Espera, que yo no soy como los ante­rio­res y creo que ya ha que­dado demos­trado». Y durante unos días, mara­vi­llo­sos, feli­ces, solea­dos, cáli­dos y real­mente espec­ta­cu­la­res, Scott tenía más pare­ci­dos con Goku que con nin­gún otro per­so­naje, ¿por qué? Fácil, por­que iba en una nube. Ya enten­déis. Vino, rosas y Man­cini de fondo. ¿Qué puede salir mal? se pre­gun­ta­ría Blake Edwards.

No lo sé. Scott no lo sabe. No lo supo. Y se lo pre­guntó y me lo pre­guntó. «¿En qué he fallado?». Es una autén­tica tor­tura, es una diná­mica muy nega­tiva, es una putada de las gran­des, qui­té­mo­nos de gili­po­lle­ces. No sabe por qué, no sabe cómo, ni siquiera cuándo, pero sabe que aque­llo que tan­tí­simo esfuerzo le costó con­se­guir, ha deci­dido que no quiere ser. Y no sabéis cómo está el pobre Scott, des­pués de qui­tarse de encima a todas las adver­si­da­des, el cas­ti­llo de nai­pes cae, carta tras carta, frente a la mirada impo­tente de los ojos marro­nes oscu­ros de Scott.

Scott, de nuevo, habla con Wallace, que puedo ser yo (o cual­quiera de voso­tros) que actúa a modo de Pepito Gri­llo, recu­rriendo a la prag­ma­ti­ci­dad más nece­sa­ria: «Haz lo que menos te duela, tío». Si bien, Scott Pil­grim no es una dimi­nuta hor­mi­guita más que sirve a su reina en este hor­mi­guero al que lla­ma­mos Tie­rra. Él con­fía que, si lo hizo una vez, no hay nada que le impida repe­tir la hazaña. Él se siente cul­pa­ble y no sabe por qué, él quiere recu­pe­rar el cariño que durante unos meses tuvo y, todo, por­que está con­ven­cido de la valía de Ramona Flo­wers quien, para empeo­rar más el asunto al tris­tón de Scott, a estas altu­ras del cuento no tiene pro­blema en inten­tar cono­cer otra gente y, tam­bién, otra rela­ción o lo que sea, mien­tras intenta man­te­ner con todas sus fuer­zas la amis­tad con Scott, algo que ella valora con fuerza. En este punto muchos mira­rán a Scott con cierto has­tío y deses­pe­ra­ción, no es más que un cabe­zota, pero creedme, si insiste en insis­tir, ejem, es por­que está ple­na­mente con­ven­cido de que Ramona, la a ratos son­riente y a ratos asus­tada Ramona, es por mucho, una de esas per­so­nas que se cru­zan en la vida de cada uno no más una vez. Scott sabe que Ramona tiene ese toque espe­cial. Scott sabe que merece la pena, joder. Y que hay un muro, de hor­mi­gón refor­zado con acero, vigi­lado cons­tan­te­mente, sin Che­ck­point Char­lie en cons­truc­ción por donde sal­tar la alam­brada como la Ale­ma­nia divi­dida. Pero esa misma Ale­ma­nia enseñó a Scott que los muros, pre­ci­sa­mente los de alam­bre de espino y guar­dias arma­dos, son los que ter­mi­nan cayendo.

Scott Pil­grim, insig­ni­fi­cante, quiere insis­tir. Ramona Flo­wers, al con­tra­rio que en la fic­ción, donde su his­to­ria ter­mina bien, sólo quiere que desista pues, al fin y al cabo, tam­poco es cómodo para ella, menos des­pués de decir a Scott que, si lo que ape­nas llegó a empe­zar se ter­minó, no fue por él, que no se culpe, que fue ella quien no estaba pre­pa­rada para nada y menos arries­gando la men­cio­nada amistad.

Cono­céis a Scott (y bas­tante bien), cono­céis a Ramona, y os ase­guro que des­taca con bri­llan­tez en muchos cam­pos. Scott me ha pedido con­sejo, como cafre que soy, estoy a favor en que insista. Quiero dar un voto de con­fianza al pen­sa­miento colec­tivo, por favor, ¿qué debe hacer Scott para salir del fango y dejar de llo­ri­quear? Os ase­guro que agra­dece vues­tras res­pues­tas. Más de lo que creéis.

Visto en: Toronto.

Viernes, 3 junio, 2011
ElGekoNegro

Espacio patrocinado por Heineken

Avisad a Scotland Yard, que no escribo de farol, que han pasado varios temas por mi mente mien­tras este se que­daba en borra­dor. Desde los laci­tos de la ropa íntima feme­nina, que no iba darme para más de dos pala­bras sino cinco al poner «A mí sí» delante del «Me encan­di­lan». Esa gente feliz e inca­paz, den­tro de su inexis­tente intento, de sol­tarse del brazo de su vicio favo­rito. Que parece que no, pero sí, sigue habiendo un humano detrás del teclado, de la caja de texto, del RSS, de los LEDs de la pan­ta­lla. Pero no, no esta vez, las ideas han tomado otros cami­nos, así pues, fin del encanto, que ahora vie­nen las palabrotas.

Heineken - Pure and Simple

Tanto en los par­ti­dos de fút­bol de Liga de Cam­peo­nes, tanto en las retrans­mi­sio­nes de otros even­tos depor­ti­vos en su canal espe­cí­fico como la Liga ACB, tanto en otras tan­tas cosas, nos tra­ga­mos en los des­can­sos, en los tiem­pos muer­tos, en esos putos pre­ci­sos ins­tan­tes que sal­tan al campo las ani­ma­do­ras… Unos anun­cios de cer­veza, de agua mine­ral, de coches de patro­ci­na­do­res ofi­cia­les de la UEFA, de la Liga, de las medias, bra­za­le­tes y cor­pi­ños. Y es nor­mal, era así, sólo que hace ya año y medio que TVE dejó de emi­tir publi­ci­dad, no más birras, no más agua, ni refres­cos ni bugas, ni ese mag­ní­fico corto de Cal­ze­do­nia con Billy Joel. Ya sabéis, una tele­vi­sión pública sufra­gada sin los ingre­sos que genera la publi­ci­dad. Ahora, la pre­gunta viene de corrido, ¿pagan esas empre­sas por apa­re­cer en esos espa­cios tele­vi­sa­dos, quién se lleva el dinero si es así?

Afor­tu­na­da­mente hay res­pues­tas a estas pre­gun­tas y me pare­cen una san­dez. Si al com­prar por autén­ti­cas millo­na­das un paquete de par­ti­dos como Cham­pions Lea­gue, algu­nos de la Selec­ción Espa­ñola cuyo caso lo enten­de­ría si com­pra­sen todos o la men­cio­nada ACB estás obli­gado a emi­tir­los inclu­yendo esos spots, por los que, repito, has pagado, sólo con la excusa de que son esos anun­cian­tes los que man­tie­nen parte de esa com­pe­ti­ción (algo que com­prendo) me pare­ce­ría más lógico y loa­ble reti­rarse inme­dia­ta­mente de esa puja y dejar que sean otras cade­nas quie­nes se encar­guen de emi­tir esos par­ti­dos renun­ciando a la lucha por las audien­cias, que es el único pre­mio que se lleva TVE por­que no cuela que esto sea una tác­tica para refor­zar el deporte patrio (ni en el cam­peo­nato nacio­nal ACB), que no es balon­cesto en silla de ruedas.

En defi­ni­tiva, que me he dis­gus­tado con la ton­te­ría, que­ría dejarlo por escrito y, si lo llego a saber, me quedo hablando de suje­ta­do­res con un deli­cado lazo en el medio.

Visto en: TVE y TDP.

Domingo, 10 abril, 2011
ElGekoNegro

Cine 2.0

Lo pri­mero, lo que pre­gunta todo el mundo: sí, Ori­gen es buena. Es más que buena. Es la cosa más increi­ble que se ha visto jamás en una sala de cine por­que, amig@s, esto es cine 2.0 y aquí hay un cam­bio por pri­mera vez desde que en Ciu­da­dano Kane se reunie­ran todas las direc­tri­ces del len­guaje cine­ma­to­grá­fico, así que quien haya dicho que James Came­ron ha revo­lu­cio­nado el cine con Ava­tar ya puede lle­nar un vaso de agua para que le ayude a tra­garse sus palabras.

Visto en: ‘Ori­gen’, mis sen­sa­cio­nes.

Sábado, 7 agosto, 2010
ElGekoNegro

In process to be Roy Trenneman

Qué ton­te­ría más grande esa de titu­lar en inglés. Cier­ta­mente. Pero habla­mos de un per­so­naje de una serie de tele­vi­sión bri­tá­nica, así que dis­cul­pad la osa­día lin­güís­tica. Acabo de ver el quinto capí­tulo de la cuarta tem­po­rada de IT Crowd (como se apre­cia en la cap­tura, con sub­tí­tu­los en holan­dés, creo). Y Dios, he tenido una reve­la­ción. Estoy abo­cado a ser Roy.

¡Hola Jen!

Antes de con­ti­nuar quiero dejar por escrito una nota al mar­gen, puede que actual­mente la serie freak más en Hum­prey boga sea The Big Bang Theory con Kaley Cuoco y sus esco­tes por ban­dera gra­cias al per­so­naje de Shel­don (Dr. Shel­don Lee Cooper para los pedan­tes). Está guay sí, pero, una cosita, per­so­nal­mente, ¿soy el único que está hasta los cojo­nes de este per­so­naje, que cree que está tan sobre­ac­tuado y se repite tanto que no tiene ya chispa nin­guna y que dejar caer el peso de la serie en él es una atro­ci­dad? IT Crowd, aparte de por ser ante­rior y lle­varse el punto a idea ori­gi­nal es, para mí y mi que­ren­cia y amor por el humor bri­tá­nico, cla­ra­mente supe­rior. Tanto que no es nece­sa­rio que se mues­tre car­naza para que espere un epi­so­dio con nervios.

Ahora. Roy. Yo. Moss en la trena, un TEDAX con Win­dows Vista y un ser­vi­cio téc­nico que com­pite con el de Jazz­tel diga lo que diga Jesús Váz­quez en los anun­cios. Este tío es la leche. Real­mente me veo refle­jado en él desde cual­quier cara del prisma.

No por el empleo, que está rela­cio­nado, ni por lo que ha vivido en la serie, ni por sus roman­ces trau­má­ti­cos o sus con­ti­nuas decep­cio­nes en todo. No es que sea irlan­dés y apa­rente ser un tipo bas­tante nor­mal. Es que, ade­más, este sim­pá­tico hom­bre­tón y yo ves­ti­mos igual. Voy más allá. Mi cuerpo comienza a pare­cerse al suyo.

De hecho creo que cual­quiera que me conozca míni­ma­mente y haya pasado con­migo más de diez minuto me iden­ti­fi­cará con el bona­chón de Roy en un periquete.

No me queda mucho para ser mayor, cierto es. Pero da igual, ya sé qué voy a ser. Gra­cias, Chan­nel 4.

Visto en: En holan­dés o así, sí. Tiene lo sub­tí­tu­los incrustados.

Jueves, 29 julio, 2010
ElGekoNegro

Hay una serpiente en mi bota

Juguetes por todas partes en Toy Story 3

Sigo siendo un crío.

Y hasta que lo cam­bien, Tom Hanks un poco rarito.

Visto en: Cine.

Jueves, 22 julio, 2010
ElGekoNegro

Spotman, oh, yeah, el amigo de los 20 segundos

Hay un nuevo héroe en esta ciu­dad. ¿Quién es? Spot­man ¿Es Port­man? No, muñe­cas, quien os sal­vará esta vez será Spot­man. ¡Es Pot­man! No, ese tam­poco, me refiero al del afei­tado per­fecto, al telo­nero de Los Sim­pson, al pobre afec­tado de una grieta en la luna. Me refiero a un hom­bre antes cono­cido por su nom­bre y ape­lli­dos. El cua­ren­tón que toda cadena de tele­vi­sión quiere para sus hijas, Spot­man.

Ey, soy Spotman y molo

Sí. Spot­man ha lle­gado. Y lleva un tiempo aca­pa­rando pues­tos de tra­bajo que otros podrían rea­li­zar. ¿Por qué? Por­que nadie son­ríe como Spot­man. Por­que ha pro­bado todos los cham­pús, todos los geles, todos los segu­ros de coche. ¿No sabes qué acei­tu­nas com­prar? ¡SPOTMAN HA PROBADO TODAS! Deja la dura deci­sión a los exper­tos, oh, yeah. ¿Coche gaso­lina o dié­sel? ¿BSD o Amiga? ¿Jen­ni­fer Love Hewitt o Katy Perry? ¡Qué dolor de cabeza!, que venga Spot­man y res­ponda a mis dudas.

Por­que Spot­man ahora es un sim­ple actor que avanza a pasos agi­gan­ta­dos. Quién sabe si seguirá en la tele, en otros puestos.

Spotman Prats

No sabe­mos si dará el salto al cine.

Spotman en Shrek 5, ó 6, la que sea

Oh, no, yeah. Se meterá en política.

Mario Tereso de la Spotman

¡Hará una for­tuna con la tecnología!

Spotman Jobs

Dinos, oh, yeah. Spot­man, ¿cómo vas a seguir torturándonos?

Spotman del mundo

Oh, no, Spot­man. Eso no. ¡Nooooo!

Oh, yeah, Spot­man. Sal de nues­tras cató­di­cas vidas.

Visto en: TV.

Miércoles, 14 julio, 2010
ElGekoNegro

Mejora tu inglés con la TDT y la Ruleta de la Suerte

Aunque ya hablé media­na­mente del tema hace año y pico quiero dedi­carle una entrada ente­rita al deli­cioso asunto de apren­der o mejo­rar un idioma gra­cias a la tele­vi­sión. Aun­que no sea exclu­sivo de la TDT, que tan en boga está últi­ma­mente, el poder escu­char pro­gra­mas en sus idio­mas ori­gi­na­les ayuda mucho (recuerdo dar al botón de DUAL del mando cuando era un niño y vivía en Gui­púz­coa, los dibu­jos en japo­nés, por ejem­plo). Sin duda la TDT lo faci­lita por­que hay muchas zonas de España donde no hay cober­tura DUAL (aquí, mis­ma­mente). Que sí, que tam­bién hay zonas donde no llega la pro­pia TDT, y que la TDT se ve muy mal cuando la señal se pierde un poco y que es la misma basura de antes pero con más cana­les, que yo no quiero ver a David Meca anun­ciando cin­tas de correr, que yo no quiero ver a David Meca haga lo que haga, etc. Bueno, vamos a des­mi­ti­fi­car todo esto un poco, excepto lo de Meca, cuando hay señal la TDT se ve muy bien y la señal suele lle­gar bien a menudo, sólo que un apa­rato conec­tado a un euro­co­nec­tor medio suelto que se conecta a otro apa­rato con otro euro­co­nec­tor en per­pe­tuo estado de tente mien­tras cobro (o “beta” que dicen los téc­ni­cos) pues hace per­der algo de fue­lle a toda la trans­mi­sión de la señal.

Ahora, al tema, más allá de que se ve con mejor cali­dad que antes (decir esto se me hace raro por­que lle­va­mos ya unos años con la TDT en casa) el poder apro­ve­char los dos cana­les de audio y sus sub­tí­tu­los nati­vos (no los gua­rros del tele­texto, con unas tra­duc­cio­nes por­cu­le­ras dig­nas del Final Fan­tasy XIII donde «No, gra­cias» se trans­forma en «Pues va a ser que no») es de agra­de­cer. Yo, que me las doy de duro, me fuerzo a enten­derlo sin sub­tí­tu­los por­que sino no hago oído y me aco­modo a leer sin hacer caso a las voces, y para eso ya tengo Ama­zon, pero saber que siem­pre están ahí cuando me pierdo es un ali­vio. Den­tro de esto hay nive­les, por ejem­plo, Cesar Millán, “El encan­ta­dor de perros”, debido a su ori­gen his­pano enten­derle está tirado por­que tiene el mismo acento de chi­cano que noso­tros pero, como noso­tros, sin tatua­jes de rosas con espi­nas ni vír­ge­nes. Y su hora­rio es cojo­nudo. Al menos para mí. Me levanto un domingo (como hoy) sin ganas de hacer nada, me tiro al sofá y ponen, a) Impacto TV, b) Las obas de La Sexta (que me las trago a veces, como los vie­jos en un par­que pero sin boina, ni pipas, ni gri­tos de «Ese mor­tero en mi tiempo lle­vaba menos cemento, ¿eh?» por­que toda­vía estoy en “mi tiempo” pero diciendo «Cacho máquina, redios» cada vez que sacan una tune­la­dora o una grúa de infarto, pero sin boina, ni pipas, ni gri­tos de «Ese mor­tero en mi tiempo lle­vaba…» break;) o c) El meji­cano de los chu­chos rabio­sos con pati­nes estra­fa­la­rios. Y la ver­dad es que es bas­tante entretenido.

Desde hace unos fines de semana, listo que es uno, lo pongo no sólo para deses­pe­re­zarme sino tam­bién para oír algo en inglés más allá de Series Yon­kis. Y mano de santo. Tam­bién apro­ve­cho para ver Matri­mo­nio con hijos en su len­gua natu­ral, pero aun­que coja los chis­tes (o eso creo) me parece radi­cal­mente más seria que en cas­te­llano, el per­so­naje de la ya mayor­cita Chris­tina Apple­gate parece más inte­li­gente y me entris­tece un poco. Y es que fun­ciona real­mente bien, pro­badlo y en unas sema­nas veréis cómo habéis pillado un nivel más que decente, lo sufi­ciente como para que vues­tros padres no crean que tira­ron su dinero en la Escuela Ofi­cial de Idiomas.

Spin the wheel!

Pero no todo es escu­char, for­zarse a escu­char o leer sin más, a veces hay que jun­tarlo todo. El pro­grama que aquí lleva Don Jorge Acta­farma me dio una idea, en el gim­na­sio lo ponen a dia­rio. En muchos de los pane­les del con­curso apa­re­cen jue­gos de pala­bras, fra­ses hechas, bús­queda de sinó­ni­mos etc, que obli­gan a rela­cio­nar con­cep­tos a tra­vés del len­guaje. Pensé que sería genial tener acceso al juego en inglés para así des­cu­brir más fra­ses de este estilo y ver cómo soy de rápido con este idioma, por­que, como sabe­mos, la mecá­nica del pro­grama es idén­tica. Y me puse manos a la obra o, mejor dicho, manos a You­tube, y di con una colec­ción de 75 vídeos de su ver­sión ame­ri­cana (la ori­gi­nal) que recoge momen­tos memo­ra­bles de sus 25 pri­me­ros años en antena. Lamen­ta­ble­mente algu­nos vídeos de esta lista de repro­duc­ción ya no están por las cono­ci­das infrac­cio­nes de los dere­chos de autor.

De estos vídeos me lla­man la aten­ción muchas cosas pero sobre todas ellas una: no son cutres. Quiero decir, en la ruleta espa­ñola la cifra más alta que pue­des con­se­guir es de 200€ (tal vez 250, no lo recuerdo) y los “gajos espe­cia­les” que no siem­pre están son de 500 ó 1000€ nada más, los ame­ri­ca­nos (ya hace años) tenían por­cio­nes de miles de dóla­res. Los pre­mios, en lugar de un DVD de 20 pavos, eran una Vespa de las feas (de la época). Y, final­mente, aun­que depen­diera del año de emi­sión, había menos opcio­nes de per­der el turno o el dinero que en la de aquí ya que me parece que no hay tan­tas casi­llas de quie­bra como en su edi­ción local.

Me gus­ta­ría decir algo más sobre su difi­cul­tad pero ape­nas habré visto unos 15 vídeos (esco­gi­dos alea­to­ria­mente) y para mí hay cosas bas­tante chun­gas que me cuesta des­cu­brir por­que no he visto nunca. Así que no sé si depende del día los guio­nis­tas están más enchu­fa­dos o no.

Esta­ría bien que le die­seis una opor­tu­ni­dad por­que, como digo, no requiere mucho tiempo y poco a poco vas resem­brando la simiente de este omni­pre­sente lenguaje.

Visto en: Cua­troº y Youtube.

Domingo, 11 abril, 2010
ElGekoNegro

Los anuncios de las televisiones autonómicas

Lo fácil sería decir que estos anun­cios son una basura por­que esta­mos acos­tum­bra­dos a ver los de las gran­des empre­sas en cade­nas gene­ra­lis­tas. Efec­ti­va­mente en com­pa­ra­ción con estos salen per­diendo por dos moti­vos cla­ros, pre­su­puesto y (debido a eso mismo) las actua­li­za­cio­nes que reci­ben, así, por ejem­plo, pode­mos ver varias cam­pa­ñas dife­ren­tes de una misma empresa a lo largo de un año, sólo de las tele­fó­ni­cas y de Coca-Cola ya tene­mos para abu­rrir. Antes eran anun­cios que ven­dían su marca, sobre­todo los de los refres­cos, que sepas que siguen ahí, ahora todo son ofer­tas y pro­mo­cio­nes por­que la gente olvida el nom­bre a favor de un pre­cio mejor (lo cual es lógico). Y eso no fun­ciona en estos canales.

Es raro, por­que aparte de que la dura­ción de cada anun­cio es dife­rente de la del ante­rior, son spots orien­ta­dos direc­ta­mente a esa zona, y pese a las dife­ren­cias de pasta que mane­jan les que­dan cosas más o menos curio­sas. No para com­pe­tir con una de las gran­des, pero a la por­que­ría de anun­cios de ase­gu­ra­do­ras se los comen vivos (cada dos meses se supe­ran con uno peor, el de la falsa auto­es­cuela ya es para cor­tarse las venas) y que real­mente resul­tan, estoy convencido.

Digo que salen bien por­que van al grano, a ven­der, a la vieja usanza, «Car­ni­ce­ría tal, somos estos y nos encuen­tras en esta calle», todo listo. Han nece­si­tado cua­tro fotos de los cho­ri­zos que van ampliando, unas tran­si­cio­nes de Win­dows Movie Maker con cor­ti­ni­lla de estre­llas como las que usa George Lucas y el logo pixe­lado. Ya tene­mos el bocata de atún. Y es que sí, son cutres, hay una chica que pone las voces a todas las muje­res (sin que con­cuerde el sonido con el movi­miento de los labios) y un hom­bre que dobla a los hom­bres y narra las aven­tu­ri­llas de las empre­sas “his­tó­ri­cas”, «Desde 1957, con un viñedo que abarca 5000 hec­tá­reas, nues­tros Ribera de Duero…». Siem­pre el mismo tío, el que luego apa­rece reco­men­dán­dote un fon­ta­nero o una orto­pe­dia, delicioso.

Pero fijo que fun­ciona. Mejor que AdSense.

Visto en: CyLTV.

Jueves, 1 abril, 2010
ElGekoNegro