Lo primero, lo que pregunta todo el mundo: sí, Origen es buena. Es más que buena. Es la cosa más increible que se ha visto jamás en una sala de cine porque, amig@s, esto es cine 2.0 y aquí hay un cambio por primera vez desde que en Ciudadano Kane se reunieran todas las directrices del lenguaje cinematográfico, así que quien haya dicho que James Cameron ha revolucionado el cine con Avatar ya puede llenar un vaso de agua para que le ayude a tragarse sus palabras.
Visto en: ‘Origen’, mis sensaciones.
Qué tontería más grande esa de titular en inglés. Ciertamente. Pero hablamos de un personaje de una serie de televisión británica, así que disculpad la osadía lingüística. Acabo de ver el quinto capítulo de la cuarta temporada de IT Crowd (como se aprecia en la captura, con subtítulos en holandés, creo). Y Dios, he tenido una revelación. Estoy abocado a ser Roy.

Antes de continuar quiero dejar por escrito una nota al margen, puede que actualmente la serie freak más en Humprey boga sea The Big Bang Theory con Kaley Cuoco y sus escotes por bandera gracias al personaje de Sheldon (Dr. Sheldon Lee Cooper para los pedantes). Está guay sí, pero, una cosita, personalmente, ¿soy el único que está hasta los cojones de este personaje, que cree que está tan sobreactuado y se repite tanto que no tiene ya chispa ninguna y que dejar caer el peso de la serie en él es una atrocidad? IT Crowd, aparte de por ser anterior y llevarse el punto a idea original es, para mí y mi querencia y amor por el humor británico, claramente superior. Tanto que no es necesario que se muestre carnaza para que espere un episodio con nervios.
Ahora. Roy. Yo. Moss en la trena, un TEDAX con Windows Vista y un servicio técnico que compite con el de Jazztel diga lo que diga Jesús Vázquez en los anuncios. Este tío es la leche. Realmente me veo reflejado en él desde cualquier cara del prisma.
No por el empleo, que está relacionado, ni por lo que ha vivido en la serie, ni por sus romances traumáticos o sus continuas decepciones en todo. No es que sea irlandés y aparente ser un tipo bastante normal. Es que, además, este simpático hombretón y yo vestimos igual. Voy más allá. Mi cuerpo comienza a parecerse al suyo.
De hecho creo que cualquiera que me conozca mínimamente y haya pasado conmigo más de diez minuto me identificará con el bonachón de Roy en un periquete.
No me queda mucho para ser mayor, cierto es. Pero da igual, ya sé qué voy a ser. Gracias, Channel 4.
Visto en: En holandés o así, sí. Tiene lo subtítulos incrustados.
Hay un nuevo héroe en esta ciudad. ¿Quién es? Spotman ¿Es Portman? No, muñecas, quien os salvará esta vez será Spotman. ¡Es Potman! No, ese tampoco, me refiero al del afeitado perfecto, al telonero de Los Simpson, al pobre afectado de una grieta en la luna. Me refiero a un hombre antes conocido por su nombre y apellidos. El cuarentón que toda cadena de televisión quiere para sus hijas, Spotman.

Sí. Spotman ha llegado. Y lleva un tiempo acaparando puestos de trabajo que otros podrían realizar. ¿Por qué? Porque nadie sonríe como Spotman. Porque ha probado todos los champús, todos los geles, todos los seguros de coche. ¿No sabes qué aceitunas comprar? ¡SPOTMAN HA PROBADO TODAS! Deja la dura decisión a los expertos, oh, yeah. ¿Coche gasolina o diésel? ¿BSD o Amiga? ¿Jennifer Love Hewitt o Katy Perry? ¡Qué dolor de cabeza!, que venga Spotman y responda a mis dudas.
Porque Spotman ahora es un simple actor que avanza a pasos agigantados. Quién sabe si seguirá en la tele, en otros puestos.

No sabemos si dará el salto al cine.

Oh, no, yeah. Se meterá en política.

¡Hará una fortuna con la tecnología!

Dinos, oh, yeah. Spotman, ¿cómo vas a seguir torturándonos?

Oh, no, Spotman. Eso no. ¡Nooooo!
Oh, yeah, Spotman. Sal de nuestras catódicas vidas.
Visto en: TV.
Aunque ya hablé medianamente del tema hace año y pico quiero dedicarle una entrada enterita al delicioso asunto de aprender o mejorar un idioma gracias a la televisión. Aunque no sea exclusivo de la TDT, que tan en boga está últimamente, el poder escuchar programas en sus idiomas originales ayuda mucho (recuerdo dar al botón de DUAL del mando cuando era un niño y vivía en Guipúzcoa, los dibujos en japonés, por ejemplo). Sin duda la TDT lo facilita porque hay muchas zonas de España donde no hay cobertura DUAL (aquí, mismamente). Que sí, que también hay zonas donde no llega la propia TDT, y que la TDT se ve muy mal cuando la señal se pierde un poco y que es la misma basura de antes pero con más canales, que yo no quiero ver a David Meca anunciando cintas de correr, que yo no quiero ver a David Meca haga lo que haga, etc. Bueno, vamos a desmitificar todo esto un poco, excepto lo de Meca, cuando hay señal la TDT se ve muy bien y la señal suele llegar bien a menudo, sólo que un aparato conectado a un euroconector medio suelto que se conecta a otro aparato con otro euroconector en perpetuo estado de tente mientras cobro (o “beta” que dicen los técnicos) pues hace perder algo de fuelle a toda la transmisión de la señal.
Ahora, al tema, más allá de que se ve con mejor calidad que antes (decir esto se me hace raro porque llevamos ya unos años con la TDT en casa) el poder aprovechar los dos canales de audio y sus subtítulos nativos (no los guarros del teletexto, con unas traducciones porculeras dignas del Final Fantasy XIII donde «No, gracias» se transforma en «Pues va a ser que no») es de agradecer. Yo, que me las doy de duro, me fuerzo a entenderlo sin subtítulos porque sino no hago oído y me acomodo a leer sin hacer caso a las voces, y para eso ya tengo Amazon, pero saber que siempre están ahí cuando me pierdo es un alivio. Dentro de esto hay niveles, por ejemplo, Cesar Millán, “El encantador de perros”, debido a su origen hispano entenderle está tirado porque tiene el mismo acento de chicano que nosotros pero, como nosotros, sin tatuajes de rosas con espinas ni vírgenes. Y su horario es cojonudo. Al menos para mí. Me levanto un domingo (como hoy) sin ganas de hacer nada, me tiro al sofá y ponen, a) Impacto TV, b) Las obas de La Sexta (que me las trago a veces, como los viejos en un parque pero sin boina, ni pipas, ni gritos de «Ese mortero en mi tiempo llevaba menos cemento, ¿eh?» porque todavía estoy en “mi tiempo” pero diciendo «Cacho máquina, redios» cada vez que sacan una tuneladora o una grúa de infarto, pero sin boina, ni pipas, ni gritos de «Ese mortero en mi tiempo llevaba…» break;) o c) El mejicano de los chuchos rabiosos con patines estrafalarios. Y la verdad es que es bastante entretenido.
Desde hace unos fines de semana, listo que es uno, lo pongo no sólo para desesperezarme sino también para oír algo en inglés más allá de Series Yonkis. Y mano de santo. También aprovecho para ver Matrimonio con hijos en su lengua natural, pero aunque coja los chistes (o eso creo) me parece radicalmente más seria que en castellano, el personaje de la ya mayorcita Christina Applegate parece más inteligente y me entristece un poco. Y es que funciona realmente bien, probadlo y en unas semanas veréis cómo habéis pillado un nivel más que decente, lo suficiente como para que vuestros padres no crean que tiraron su dinero en la Escuela Oficial de Idiomas.
Pero no todo es escuchar, forzarse a escuchar o leer sin más, a veces hay que juntarlo todo. El programa que aquí lleva Don Jorge Actafarma me dio una idea, en el gimnasio lo ponen a diario. En muchos de los paneles del concurso aparecen juegos de palabras, frases hechas, búsqueda de sinónimos etc, que obligan a relacionar conceptos a través del lenguaje. Pensé que sería genial tener acceso al juego en inglés para así descubrir más frases de este estilo y ver cómo soy de rápido con este idioma, porque, como sabemos, la mecánica del programa es idéntica. Y me puse manos a la obra o, mejor dicho, manos a Youtube, y di con una colección de 75 vídeos de su versión americana (la original) que recoge momentos memorables de sus 25 primeros años en antena. Lamentablemente algunos vídeos de esta lista de reproducción ya no están por las conocidas infracciones de los derechos de autor.
De estos vídeos me llaman la atención muchas cosas pero sobre todas ellas una: no son cutres. Quiero decir, en la ruleta española la cifra más alta que puedes conseguir es de 200€ (tal vez 250, no lo recuerdo) y los “gajos especiales” que no siempre están son de 500 ó 1000€ nada más, los americanos (ya hace años) tenían porciones de miles de dólares. Los premios, en lugar de un DVD de 20 pavos, eran una Vespa de las feas (de la época). Y, finalmente, aunque dependiera del año de emisión, había menos opciones de perder el turno o el dinero que en la de aquí ya que me parece que no hay tantas casillas de quiebra como en su edición local.
Me gustaría decir algo más sobre su dificultad pero apenas habré visto unos 15 vídeos (escogidos aleatoriamente) y para mí hay cosas bastante chungas que me cuesta descubrir porque no he visto nunca. Así que no sé si depende del día los guionistas están más enchufados o no.
Estaría bien que le dieseis una oportunidad porque, como digo, no requiere mucho tiempo y poco a poco vas resembrando la simiente de este omnipresente lenguaje.
Visto en: Cuatroº y Youtube.
Lo fácil sería decir que estos anuncios son una basura porque estamos acostumbrados a ver los de las grandes empresas en cadenas generalistas. Efectivamente en comparación con estos salen perdiendo por dos motivos claros, presupuesto y (debido a eso mismo) las actualizaciones que reciben, así, por ejemplo, podemos ver varias campañas diferentes de una misma empresa a lo largo de un año, sólo de las telefónicas y de Coca-Cola ya tenemos para aburrir. Antes eran anuncios que vendían su marca, sobretodo los de los refrescos, que sepas que siguen ahí, ahora todo son ofertas y promociones porque la gente olvida el nombre a favor de un precio mejor (lo cual es lógico). Y eso no funciona en estos canales.
Es raro, porque aparte de que la duración de cada anuncio es diferente de la del anterior, son spots orientados directamente a esa zona, y pese a las diferencias de pasta que manejan les quedan cosas más o menos curiosas. No para competir con una de las grandes, pero a la porquería de anuncios de aseguradoras se los comen vivos (cada dos meses se superan con uno peor, el de la falsa autoescuela ya es para cortarse las venas) y que realmente resultan, estoy convencido.
Digo que salen bien porque van al grano, a vender, a la vieja usanza, «Carnicería tal, somos estos y nos encuentras en esta calle», todo listo. Han necesitado cuatro fotos de los chorizos que van ampliando, unas transiciones de Windows Movie Maker con cortinilla de estrellas como las que usa George Lucas y el logo pixelado. Ya tenemos el bocata de atún. Y es que sí, son cutres, hay una chica que pone las voces a todas las mujeres (sin que concuerde el sonido con el movimiento de los labios) y un hombre que dobla a los hombres y narra las aventurillas de las empresas “históricas”, «Desde 1957, con un viñedo que abarca 5000 hectáreas, nuestros Ribera de Duero…». Siempre el mismo tío, el que luego aparece recomendándote un fontanero o una ortopedia, delicioso.
Pero fijo que funciona. Mejor que AdSense.
Visto en: CyLTV.
Yo uso el teletexto (que existe desde los 70), el de TVE, para tres cosas mal contadas, pero lo uso. Para acceder rápidamente a los resultados de las loterías cuando me lo piden, mirar quién juega contra quién y poquito más. Me sé la numeración de páginas de memoria, obvio. Y sinceramente creo que ya va siendo hora de echar mano de las herramientas que tenemos y darle un profundo lavado de cara. Qué menos que un simple sistema de navegación por hipertexto que no te obligue a buscar cada página por cada número, igual que se hizo cuando salió, ahora levemente más rápido (aunque con la llegada de la TDT yo diría que ha pegado una frenada).
Junto con la información ofrecida por EPG podríamos sacarle mucho más servicio, porque la idea del teletexo me sigue pareciendo cojonuda, el momento en que a los mandos les añadieron los botoncitos de colores fue para aplaudir, pero aprovechando que ahora tienen también (en su mayoría) un precario sistema de control con flechas para movernos por los menús de la propia televisión y viendo que, además, cada televisión hace con las páginas del teletexo que cuentan con varias pantallas de contenido lo que quieren, deberíamos homogeneizarlo.

Como decía, apuesto a mantener un teletexto similar al que ofrecen ahora pero añadiendo un cursor que vaya pasando de enlace a enlace y utilizando el botón OK para activarlo. Algo muy Nintendo. Ahora que todas las empresas nos venden el oro y el moro con poner (de verdad, insisten) internet en los televisores para navegar desde allí (algo que se me presenta incómodo por la experiencia de la Play) y que obligaría a meter un navegador entre la televisión y la conexión (que sería un Opera o cualquier cosa que comprenda HTML5 para no tener que reiniciar la tele cada vez que accedamos a YouTube). Si cambiamos la tipografía del teletexto, utilizamos más colores (que se puede y, más importante aún, los hay) nos ahorraremos anuncios de Google a mansalva y reutilizaremos un servicio que puede seguir plenamente vigente porque es plenamente útil hoy en día.
Visto en: Anunciado en televisión.
Ya no recuerdo muy bien a consta de empezamos Aloisius (cuyo blog está muerto y ya no se merece el enlace) y yo con coñas acerca de Star Trek, cuánto nos gusta la USS Enterprise y que donde se ponga una terrícola que se quite cualquier raza alienígena. Una de las cositas curiosas que más recuerdo de la única película de la enorme y amplia saga que he visto es esto.

Los romulanos también se suicidan. O no.
Visto en: Telecinco y Narada.
-¡Odio llevar traje!
-Te sienta bien…
-Nunca me pongo esta mierda, ¡me siento como un vendedor de pisos!
-No eres tú, sé quien ellas quieran.
-¿No pueden follarme por mi mismo?
Ray Drecker.
Visto en: Hung 1×02. Voy por el 7. Ahí queda la recomendación.
Acostumbrado a tener las mañanas libres y a aprovecharlas en sudorosas sesiones deportivas estoy consumiendo más televisión matutina que antes (porque después del ejercicio, ducha, sofá y a comer). Por lo general termino con Ingeniería Extrema, Grandes Construcciones, Las Reparaciones más peligrosas del mundo y americanadas del estilo. Carnaza para las aburridas horas mañaneras de los fines de semana. Pese a todo, cada cinco minutos me aburro y hago un barrido rápido de canales a ver qué ofrecen en nuestra exquisita televisión gratuita con “calidad digital”. Y en estas estoy cuando llego a un programa de los de toda la vida, Impacto TV, Impacto Total que se llama ahora.
Para los más jóvenes que no lo recuerdan y para los más mayores que, debido a la demencia senil, tampoco les alcanza la memoria, Impacto TV era y es un programa donde mostraban vídeos de hostias con una voz en Off que detallaba las fracturas, arañazos, bolas de fuego y toda la madre del cordero. Como Vídeos de Primera (en caso de que esto sí lo recordéis) pero sin bebés riéndose ni Yakety Sax.
Accidentes, persecuciones, terremotos, incendios… Adrenalina en estado puro en todos los videos.
Esa es la descripción que dejan los de Antena 3.
Ahora no tiene presentador (o cuando he estado zapeando no he visto ninguno), pero cuando se llamaba Impacto TV, y repito era el mismo formato pero con un croma azul y una mesilla, tenía un pintoresco equipo encabezado por un malagueño que, en lugar de tener unos apellidos normales de la tierra como, no sé, así por ejemplo y a voleo, García Aranda tenía que ser García Hirschfeld. De los Hirschfeld de Málaga de toda la life. Ahora no hay presentadores así. Todo en este show eran reminiscencias de los noventa. Empezando por los vídeos, en ellos la gente va vestida como en los noventa (cuando no sólo los jardineros de la televisión tenían permitido llevar coleta), llevan coches de los noventa, graban películas caseras con calidad de los noventa y en estas grabaciones se sobreimprime la fecha de algún momento de esta década. Hace más de diez años, ojo.
¿Cómo es posible que todavía exista? ¿Cómo es posible que sigan emitiendo esto? ¿Es que no ha habido rallies, accidentes, saltos en paracaídas fallidos, toros escapados o incendios mortales en los primeros años de este milenio? Youtube está plagado de ejemplos. El programa en sí no cambiaría, la calidad del vídeo sería parecida a causa de las trepidaciones de las grabaciones de los móviles (que cuando tengan estabiliador y un sensor capaz de grabar en alta definición lo vamos a flipar en las bodas), pero sería sin duda menos casposo. No iba a conseguir que deje de ver a las super máquinas y los enormes edificios, pero hombre, a su público, que lo tendrá, un lavado de imagen, seguro que le gusta.
Visto en: Estas son las mañanitas que cantaba el rey Hirschfeld.