Casual friday

La empresa donde estoy haciendo las prácticas viene del otro lado del charco, y por ello tiene costumbres transatlánticas, mucho rollo psicológico de unión de grupo (que en su versión castiza evoluciona, de unas directrices de buen comportamiento y respeto a una caña al terminar la semana en el bar de abajo), reuniones frecuentes para evaluar objetivos y fortalecer las relaciones interprofesionales (y tal) y, además, el día de la corbata divertida, causal friday que pone en la hoja de normativas.

Por si alguien no conoce el concepto de ‘casual friday’, como yo hasta que me encontré de bruces con ello, es simplemente un día de la semana (viernes) en el que la vestimenta no ha de ser tan seria como de costumbre, vamos, que puedes ir a trabajar en zapatillas de puntera blanca y vaqueros acompañado de una camiseta “alternativa”. La idea es relajar ese último día de la semana permitiendo una mayor informalidad y menos roces en el cuello debido a la corbata.

«Espera, ¿has dicho roces por la corbata?» Sí. Debería ir encorbatado, con camisa y pantalón de traje el resto de días que no fueran ni viernes ni casuales. Pero por suerte en la oficina donde estoy tenemos bastante manga ancha, y más aún los pobrecitos becarios que no pueden permitirse gastar el 70% de su sueldo en la indumentaria recomendada. Esto no quita para que, de vez en cuando, una o dos veces por semana, nos toque ponernos guapetones y hacer que nuestras mamás se sientan orgullosas de sus niños, que mira qué elegantes se han puesto ellos solitos. Efectivamente, solitos. Quiero compartir con vosotros, esta vez sólo los hombres, unos trucos ligeros que he ido aprendiendo en estas semanas. El mérito no es mío, los he ido memorizando y adaptando a lo largo y ancho de todo internet (añadiendo toques personales dentro de mis no tan recortados movimientos) pues personalmente en este tema me encontraba más perdido que Xavi Hernández (a quien alguien debería recordarle cómo se da un pase hacia adelante). Para empezar no estaría nada mal que echarais un ojo al artículo Newbie Fashion Tips for Grown-Up Men al que llegué desde Man Made DIY (como se ve, esta noche testosterona a raudales) y es que en ese recomendable texto se encuentra la solución a prácticamente cualquier duda que nos surja sobre estilo masculino. Yo he aliñado el estilo con lo poco que he aprendido de Paul Smith, aquí ya deberéis buscaros la vida con entrevistas y fotos, más algún artículo aleatorio de Esquire.

Nudo Half Windsor para tontacos

How to tie a tie

La rimbombante consulta que nos hacemos todos alguna vez en nuestra vida. Mis consejos,

  • Escoge un nudo que parezca sencillo.
  • Céntrate en él.
  • Aprende a hacerlo, un par de intentonas delante del espejo. Crucial para calcular el centro, donde debe quedar.
  • Guardate la imagen como guía (yo la tuve de fondo de pantalla).
  • Flipa con cómo te miran las niñas, chavalas y MILFs al hacerte el nudo de la corbata en la parada del autobús con una facilidad impensable. El primero que se sorprende eres tú.

El nudo de la imagen es un simple Half Windsor, intenté la heroicidad de hacer uno doble, pero siempre termino embobado con el programa de televisión de este personaje en el que parece que el muchacho acaba de matar a la compañera.

Bonus,

  • Si mides más de 1,80 seguramente te interese saber que no hay cosa más cutre que una corbata que queda corta, porque una cosa es una corbata y otra un babero anoréxico. Si, además, haces como yo y llevas la camisa por fuera (porque te lo permiten), deberá quedar un poco más larga de lo habitual. Para ello utiliza la menor parte de “pico” (el extremo fino) al comenzar a anudar, ya que sea el nudo que sea siempre puedes conseguir que la longitud se acorte, pero no que se alargue, y aquí el tamaño importa verdaderamente.

Informality required

Me conocéis y sabéis perfectamente lo que pienso de estos formalismos estéticos. Dentro de un orden están bien, pero no terminan de ir conmigo. Me parece que hacen que el trabajador esté más incómodo y hace que todos caigamos en una monotonía. Todos, no todas, pues al fin y al cabo las chicas tienen más opción para combinar prendas y estilos en estas situaciones, nosotros nos debemos ceñir al clasicismo de camisa, americana, pantalón, corbata y zapatos. Como he mencionado arriba, a nosotros nos dejan la correa más suelta porque nuestro jefe es el primero que comprende que vestir siguiendo estos cánones no es una ventaja persé. Esto no quita para que me dejara caer en una ocasión que «No estás mal, pero ayer venías más guapo» al verme con una camiseta de Cowboy Bebop. No volvió a suceder. Afortunadamente se nos permite llevar la camisa por fuera, y si hace calor, con el primer botón desabrochado, algo que se agradece. Así que os detallo mi uniforme de hombre hecho y derecho, de los pies a la cabeza.

  • Zapatos, Adidas diseñadas por Porsche negras con detalles dorados (que dan el pego como zapatos), similares a estas.
  • Calcetines negros. Siempre.
  • Pantalones vaqueros oscuros. A ser posible negros y no muy “vaqueros”. En mi caso de Springfield, algo anchos.
  • Cinturón. Negro, como los zapatos y el pantalón. Da igual que no haga falta, hay que llevar cinturón.
  • Camisa blanca, de rayas (que a mí me gustan) y que puedes encontrar en tu Zara o Cortefiel más cercano, ahora que empiezan las rebajas habrá que mirar.
  • Corbata. Tengo dos. Una normal negra de Zara y una finita de Springfield. Quiero una recta negra.
  • Americana. Negra también. Con la camisa saliendo por debajo queda bien. En Zara tienen cosas bastante decentes.
  • Barba y peinado. Una sola cosa. Si vas a recortarte la barba o a afeitarte con prisas, no lo hagas. Nunca. Tienes más de un 90% de dejarte un trozo sin rematar. Y es menos sucio un poco de barba que un poco de barba descuidada. Yo no me peino, free the rizos-mambo.

Como os imagináis, las delicias de cualquier abuela.

Fuera coñas. La verdad es que estamos sorprendentemente más guapos así. Y a todos nos gusta vernos de vez en cuando reflejados en un espejo y pensar, «Coño, si es que hoy estoy que lo rompo». Porque así es, aprendices de Barney Stinson, nos gusta que nos miren con esa cara de «Creo que ese tío merece la pena, lleva corbata, debe ser responsable» y salgamos de nuestro habitual rol de pantalones vaqueros azules con una sudadera raída, que es muy cómoda, pero para sacar al perro. Quién me lo iba a decir.

Espero que estos consejillos básicos y el artículo enlazado así como la imagen os sirvan al menos por si tenéis que salir de un apurillo semejante y no está vuestra madre o vuestra hermana (o vuestra novia) que os dé unas indicaciones gratuitas sobre moda y estilo. Yo ya he aprendido algo, como que el azul marino no combina con el negro, que se supone conjunta con todo.

Y por la hora que es creo que debería ir a dormir algo y mañana sigo estudiando (o lo que surja). Buenos días, gentleman.

Visto en: Paul Smith es la caña.

6 comentarios sobre “Casual friday”

  1. Sip, en general estais más guapos con traje. No sé que tiene el traje, pero esto es así.

    Lo que no he conseguido aprender es a atarme la corbata mirándome en un espejo. Si lo hago mirando a una pared o a alguien me sale mejor. Misterios de la vida.

  2. Yo aprendí a hacerme el doble windsor en el colegio mayor, para las fiestas con traje. Luego lo olvidé y aprendí el windsor simple, pero creo que desde que dejé el colegio no sé hacer nudos.

    Lo de la barba tienes toda la razón, a veces me arreglo rápido y voy con el pelo despeinado y barba de dos días y voy mejor que si me hubiera afeitado y peinado. Casual style, supongo.

  3. “Me parece que hacen que el trabajador esté más incómodo…” Los que somos de elegancia natural (no aprendida, jovenzano) estamos tan cómodos con el traje como con cualquier otra indumentaria (salvo chándal o pantalones pirata).

    Sobre los nudos de corbata: el Windsor requiere una serie de condiciones previas. A saber, que la corbata no sea muy ancha (no hay nada peor que un nudo de corbata que parece una bufanda), que sea lo suficientemente larga (es un nudo que “consume” mucha corbata) y, sobre todo, que el cuello de la camisa sea del tipo italiano (los que son abiertos y con las puntas “huidizas” hacia atrás). Pocas cosas quedan peor que un Windsor atrapado entre los dos lados del cuello.

    El half-Windsor que comentas es un nudo muy elegante. Hay que tener cuidado, porque suele desviar la corbata hacia uno de los lados, por lo que hay que ajustarlo perfectamente en su sitio. “Consume” menos tela que el Windsor y visualmente es menos simétrico, por lo que es perfecto para cualquier tipo de cuello, aunque con uno italiano podría verse un trozo del lazo alrededor del cuello, lo que no es deseable.

    Por último (de los nuedos que yo suelo usar), el más simple. El nudo americano, que no es más que un nudo simple con la corbata. Queda más fino que el half-Windsor y es un poco más simétrico. Para darle un poco más de “cuerpo” (si la corbata es fina) se puede usar un pequeño truco: dar una vuelta extra antes de hacer el nudo. Es decir, cruzas el brazo ancho por encima del fino, das un vuelta completa y haces el nudo americano normal, cerrándolo sólo con la segunda vuelta (no sé si me explico bien).

    Detalle fundamental (para cualquier tipo de nudo): NUNCA, bajo ningún concepto, hay que apretar a muerte el nudo. No me refiero al ajuste en el cuello (no haya nada peor que que se vea el botón que supuestamente debe cubrir el nudo de la corbata), sino a lo apretado que “atas” el nudo. Un nudo arrugado es de lo más feo que hay.

    Y hasta aquí nuestra lección de “El buen vestir” de hoy.

  4. Yo, como tengo que llevar siempre corbata, tengo ya unas 10, para combinar con las camisas, y todas están colgadas con el nudo ya hecho. Solo se los quito para lavarlas. Yo sé hacerlo, pero veo que mucha gente las tiene colgadas como yo y los nudos se los harán sus madres/parejas, porque varias veces en la oficina he tenido que hacerle el nudo de la corbata a algún compañero.

  5. El Duque; si llego a saber esto, en lugar de hurgar en Youtube por vídeos informativos, te pregunto a ti directamente, por lo que cuentas no parece nada casual, pero para algo más serio vienes mejor que una dependienta del Cortefiel. En el fondo eres una madurita.

    Nesta; aquí hay gente que las lleva de gomita…

    Ellohir; yo lo intenté, pero en serio que ese vídeo me parecer muy perturbador.

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