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Pensando en alto

Las descripciones de los bombones

Hablando claro, no sirven para nada. Es una pena esperar al última día de la Navidad para publicar este post, pero es que tengo que ir soltando balas con cautela, no vaya a disparar a alguien y hacerle pupa.

Cuando se sacan las cajas de bombones, generalmente a los invitados o porque se los han regalado a alguien cercano (conmigo nunca tienen esos detalles, ni ningunos otros), podemos observar que en la tapa suele venir una foto y un párrafo intentando explicar sin éxito a qué sabe cada dulce. Son más o menos así:

Exquisito bombón de praliné con corazón de almendra natural caramelizada cubierto por suaves cacaos aromatizados con sabrosas frutas del bosque.

Y nosotros (o al menos yo), que no tenemos ni puta idea de qué cojones es el praliné, o cómo una almendra no puede ser natural y para qué el aroma del cacao lo tapan con otros olores a arbustos, nos convencemos de que está bueno. Y lo coges, porque queda otro igual y sabes que si te gusta puedes repetir, o si no, advertir de que está malo. pero al primer mordisco no reconoces ni almendra y recuerdas que a ti las bayas nunca te han gustado.

Vuelves a mirar la caja, te saboreas el paladar sin conseguir adivinar qué leches sigue siendo el praliné. Dejas la caja en la mesa, buscas un boli, tachas la palabra exquisito.

Visto en: Un clic al AdSense, bombón.

13 respuestas a «Las descripciones de los bombones»

Los mon cherry esos sí que son asquerosos… La prueba de que las cajas de los bombones están hechas para quedar bien, pero como los Lindor, el milka air shuffle, los bombones con forma de concha sin descripciones o los huevos kinder nada, aunque vengan sin florituras.

Los Ferrero Rocher buenísimos, sus anuncios me hacen cambiar de canal para evitar las arcadas. Y para mí el praliné sigue siendo chocolate, al igual que el celeste sigue siendo azul. No me hace falta nada más.

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