Verter la leche de un cartón sin salpicar

Maestría. Esa es la palabra. Controlar los borbotones para que el alcance del chorro sea siempre igual. Mentira. Es todo pura física. Dale la vuelta. Coloca el orificio de salida del líquido (o, técnicamente, “agujero”) de forma que quede en la parte superior del cartón. Esto funciona siempre y cuando hablemos de un contenedor de sección cuadrada, si, en cambio, tenemos la leche en una cartón de sección rectangular no cuadrada (algo más tradicional que va perdiendo fuerza ya que las ventajas de almacenamiento de los cuadrados son mucho mayores) en los que la leche, en lugar de salir por un hueco que podemos tapar con un cierre de rosca, sale por una esquina doblada decorada con el dibujo de un falso abre-fácil, bastará con practicar un pequeño hueco para que la caja respire en el lado contrario a la apertura original. Recomendable cerrarlo luego con un pequeño trozo de papel “de film”. Aunque no recuerdo ninguna película que se haya rodado con eso, es el 35mm del futuro.

¿Cómo funciona? En los dos casos se trata de lo mismo, permitir salir a la leche y al mismo tiempo permitir entrar al aire del ambiente (no podemos crear el vacío en una caja de cartón). Para los más rápidos, sí, igual que un botijo. Sancta sanctorum de la ingeniería hispánica. El orificio grande de tan injustamente despreciado trozo de cerámica, aparte de ayudarnos a rellenarlo, consigue que el agua salga fluida por el hueco pequeño al dejar libre la entrada del aire y así el volumen ocupado del botijo siempre se mantiene (se reduce el volumen de líquido pero aumenta el de aire).

Esto con la leche es algo más difícil pues parece que los de Tetra Brik no han pillado el concepto. Así que, dale la vuelta a la caja. Un gráfico:

leche

Del primer modo vemos cómo se permite un equilibrio entre líquido y aire, se debe a que tenemos el agujero en la parte superior. Si cogemos la caja como se supone que ha de hacerse la leche saldrá y al mismo tiempo entrará el aire, al no poder efectuarse simultáneamente las burbujas de aire que se cuelan provocarán sacudidas del lácteo que harán más difícil su manejo.

Ya sabéis un truquito más. De nada, torpes.

Visto en: La cocina.

10 comentarios sobre “Verter la leche de un cartón sin salpicar”

  1. Con el rectangular igual que con el cuadrado, si tiene tapón dale la vuelta de forma que la abertura quede arriba al volcar el brick sobre el vaso.
    Lo del agujero en los que no tienen tapón tiene un inconveniente. No te permite colocar el brick tumbado en la nevera cuando ya está por la mitad.
    Por suerte o por desgracia ahora casi todos vienen con tapón. Es más cómodo, pero me parece muy poco ecológico.

  2. Doy fe: Hace tiempo que lo uso así, incluso cuando me llevo un tetrabick de zumo al curro para beber a morro.
    La gente flipa un poco al verte verter (jeje) el líquido así, y te intenta corregir diciendo que se hace al revés :D

  3. Yo lo sirvo con un poquito más de calma y también me vale para que no salpique. No se me había ocurrido darle la vuelta, lo cual me parece un buen remedio, pero no sé si pudiera acostumbrarme a esta versión. Soy mala en lo que se refiere a puntería, como para tener que habituarme a otra cosa.

  4. bueno no se preocupeis que pronto saldra el invento de mi tio ANTONIO MAYOL NAVARRO ha sacado el invento de sacarle todo el vacio a los envanses ya lo vereis en los cartones de leche latas de aceites etc

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