• Claro que el placer de una serie no debe ser la sorpresa sino disfrutar de verla... A...

Jasper Maskelyne, un ilusionista en la guerra

ElGekoNegro | Jueves, 8 octubre 2009, 2:46

Vengo del cine (sí, del de pagar y sí, a estas horas entre semana), acabo de ver Mal­di­tos Bas­tar­dos y creo que anda cabeza con cabeza junto con Gran Torino para ser, bajo mi punto de vista, la pelí­cula del año “para mayo­res”, esto es, sin con­tar con Pixar. Digo esto por cua­tro razo­nes con­vin­cen­tes: Taran­tino, Brad Pitt, Méla­nie Lau­rent y Bang-Bang-Ratatatata. Pero no quiero lia­ros ni que os liéis con­migo, bueno, depende quién, esta pelí­cula me ha recor­dado a una entrada que tenía en mente desde hace unas sema­nas, no tiene nada que ver con los Bas­tar­dos, pero com­par­ten marco, la Segunda Gue­rra Mundial.

Jasper Maskelyne

Jas­per, el mago

Jas­per Mas­kelyne fue una per­sona la mar de curiosa. No era mili­tar de pro­fe­sión, era difí­cil encon­trar sol­da­dos pro­fe­sio­na­les cuando se recluta a cual­quier cha­val capaz de sopor­tar el peso de un fusil en el frente y a cual­quier cha­vala que sepa coser para enfer­me­ría. Pero a él sí le gustaba.

Su pro­fe­sión era la de mago aun­que pre­via­mente vivió del humor paro­diando la maso­ne­ría, no de ilu­sio­nista, sino mago de esce­na­rio, con sus tru­cos vis­to­sos sin tener que rea­li­zar­los en una mesa con un tapete de car­tas. Hijo de magos (y del inven­tor del váter calle­jero) y nieto de magos. Vamos, que si de casta le viene al galgo, de varita le viene al brujo. Me gus­ta­ría recor­dar la revista donde leí sobre él, era una con con­te­nido variado cen­trada en la fami­lia o algo pare­cido. En fin, da lo mismo.

Nues­tro pro­ta­go­nista lle­vaba un espec­táculo en Lon­dres donde rea­li­zaba una serie de tru­cos con éxito de público. Casua­li­da­des de la gue­rra los ale­ma­nes deci­die­ron bom­bar­dear la capi­tal inglesa (de aquí salió el radar, todos lo sabe­mos) y él deci­dió que era más útil com­ba­tiendo que con los bra­zos cru­za­dos. Con esto con­si­guió meterse en el ejér­cito inglés (supongo que en ese momento no pedi­rían un currí­cu­lum muy con­se­guido) y le asig­na­ron tareas muy peque­ñas, lo que le sentó muy mal por­que con­fiaba en poder lucirse frente a sus supe­rio­res con su inge­nio. Recaló en un impor­tante grupo de inge­nie­ría bri­tá­nico, Royal Engi­neers, donde decía que podía mejo­rar los camu­fla­jes (como mago sabe per­fec­ta­mente cómo des­viar la aten­ción y ocul­tar cosas, sean cone­jos en som­bre­ros o pier­nas y tron­cos huma­nos apa­ren­te­mente cor­ta­dos a serru­cho). Con esto, con­si­guió que sus supe­rio­res se acer­ca­sen a ver cómo creaba la ilu­sión de un barco ale­mán en el Táme­sis con unos espe­jos y un señuelo (simi­lar al mon­taje de las gra­das que uti­li­za­ron en Ben Hur). Con­ven­ció y deci­die­ron des­ti­narlo a África, a ver qué podía hacer.

Jas­per, el inge­nioso mili­tar en la Magic Gang en el “A Force”

Dejó los Royal Engi­neers para entrar en la Inte­li­gen­cia Bri­tá­nica, con­cre­ta­mente en la sec­ción 9. Allí, al ente­rarse de que su tra­bajo con­sis­tía en un show y no en algo rela­cio­nado con la gue­rra se pasó el tiempo entre­te­niendo a las tro­pas con sus tru­cos hasta Enero de 1941.

Debido a su insis­ten­cia el Gene­ral Archi­bald Wavell cedió (más para qui­tár­selo de encima que por estra­te­gia mili­tar) y le dis­puso un grupo de hom­bres que, como él, no eran sol­da­dos pro­fe­sio­na­les: un car­pin­tero, un res­tau­ra­dor de mue­bles, un pin­tor, un elec­tri­cista etc. De forma que pudie­sen ayu­darle en sus mon­ta­jes, justo lo que Jas­per soli­ci­taba. Fue­ron cono­ci­dos como The Magic Gang.

Uno de los pro­ble­mas en la caliente y desér­tica África era el de movi­li­zar arma­mento pesado sin que los vigías nazis o sus avio­nes sos­pe­cha­sen. ¿Cómo haces para que varios carros de com­bate –con oru­gas y no rue­das– cru­cen dunas sin que parezca que estás moviendo tan­ques? Con­viér­te­los en camiones:

Carro de combate transformado

En esta ima­gen puede verse cómo la carro­ce­ría per­te­nece sin duda a un tan­que pero la cubierta simula un camión. Se uti­li­za­ban unos “borra­do­res” que eli­mi­na­ban la hue­lla de la oruga y pin­ta­ban la de un camión nor­mal. De esta forma, si un avión sobre­vuela la zona y lo ve en mar­cha pen­sará que es un camión de trans­porte, si algún ale­mán encuen­tra los ras­tros no sabrá que en reali­dad se trata de un carro de com­bate. Esto es tre­men­da­mente útil en sen­tido con­tra­rio, es decir, puede resul­tar intere­sante que el enemigo crea que cuen­tas con más uni­da­des de com­bate de las que real­mente tie­nes, así pues “con­vir­tió” camio­nes y Jeeps en tan­ques y simuló algún que otro avión ayu­dado de car­to­nes y lien­zos. The Magic Gang funcionaba.

Mover Ale­jan­dría y hacer des­a­pa­re­cer el Canal de Suez evita bombardeos

Si te encuen­tras en medio del desierto es bas­tante pro­ba­ble que los que pasan por encima tuyo te con­tro­len mejor de lo que tú con­tro­las a ellos, con el terreno pasa lo mismo. Jas­per con­si­guió con­fun­dir a algu­nos ale­ma­nes hacién­do­les creer que movían unas pie­zas sobre el tablero cuando real­mente la par­tida tomaba otro camino. Eso no era sufi­ciente para evi­tar que los avio­nes nazis des­car­ga­ran bom­bas sobre ellos, y el bom­bar­deo era inmi­nente. Habría que camu­flarlo todo, pero no había tiempo. Jas­per llegó a la con­clu­sión de que si no podían man­te­nerse fuera del alcance de los avio­nes, había que man­te­ner a los avio­nes fuera de su alcance. Los pun­tos cla­ves a nivel topo­grá­fico que dela­ta­ban su posi­ción eran dos, Ale­jan­dría y el Canal de Suez, sin Aída ni Verdi. ¿Cómo hacer que los ale­ma­nes erra­ran con su des­tino? Moviendo Ale­jan­dría y difi­cul­tando la loca­li­za­ción del canal. Manos a la obra. 3 millas más lejos de la Ale­jan­dría ori­gi­nal, cerca de una bahía, colo­ca­ron todos los ele­men­tos para que, desde el aire, pare­ciera que eso era la Ale­jan­dría real (os hacéis una idea si recor­dáis al Mani­tas de Art Attack!), “cons­tru­ye­ron” edi­fi­cios, un faro, pues­tos de ata­que, pun­tos de alma­ce­na­miento de arti­lle­ría con armas fal­sas, fal­sos camio­nes… Y fun­cionó. Con­si­guie­ron con­fun­dir a los bom­bar­de­ros ger­ma­nos. Ahora viene lo difí­cil, ocul­tar el Canal. La solu­ción uti­li­zada con­sis­tió en un com­ple­jí­simo y enorme (9 millas) juego de luces gira­to­rias que sim­ple­mente, desorien­tase a los pilo­tos enemi­gos. De esta forma, al no saber dónde se encuen­tran, no loca­li­za­rían el Canal de Suez (lógi­ca­mente, en sus mapas no apa­re­cen esos pun­tos de luz, que pue­den ser hasta pues­tos ale­ma­nes). Una jodida obra maes­tra, loca, muy loca, pero eficaz.

Camu­flar el Norte, pre­pa­rar el Sur, com­ba­tir en El Alamein

Con estas haza­ñas ya se tuvo seria­mente en cuenta el poten­cial del Magic Gang y por ello fue­ron los encar­ga­dos de ayu­dar a crear la ilu­sión de un ata­que desde el Sur, cuando desde allí no pasa­ría nada. Esto es algo menos vis­toso que todo el ope­ra­tivo ante­rior, pero al mismo tiempo era más nece­sa­rio, la Ope­ra­ción Ber­tram den­tro de la Bata­lla del Ala­mein. Hubo que camu­flarlo todo. Debía pare­cer que el gran golpe ven­dría desde el Sur mien­tras en el Norte ya esta­ban lis­tos para ata­car con la ayuda del fac­tor sor­presa. En el Norte ya habían pre­pa­rado lo nece­sa­rio y los tan­ques pare­cían mil camio­nes “inofen­si­vos”, el en Sur se pre­paró un esce­na­rio de gue­rra com­pleto. Se creó una esta­ción de tren, se pre­pa­ra­ron soni­dos de con­ver­sa­cio­nes, apa­re­cie­ron de la nada dos mil tan­ques y todo pare­cía listo para empren­der el ata­que. Pura farsa.

Jas­per des­pués de la guerra

Como todos sabe­mos Hitler per­dió la gue­rra. Europa sufrió cam­bios como para parar un tren. Los sol­da­dos vol­vían a sus hoga­res, otros… no, y como tal Jas­per dejaba su amena carrera mili­tar para dedi­carse de nuevo al mundo del espec­táculo. Si bien es cierto que se car­teó con Chur­chill, por ejem­plo, y en ese momento se le reco­no­ció su papel en la con­tienda, nunca hubo un reco­no­ci­miento ofi­cial. Por una razón o por otra no llegó a reci­bir las mis­mas crí­ti­cas en su tra­bajo como antes de empren­der su viaje bélico por lo que deci­dió dejar su carrera como mago y mon­tar una auto­es­cuela en Kenia (tal cual). Murió en el 73 con más pena que glo­ria. Los archi­vos de la Inte­li­gen­cia Bri­tá­nica refe­ri­dos a sus acti­vi­da­des den­tro del ejér­cito están cla­si­fi­ca­dos hasta den­tro de varias décadas.

Jas­per Mas­kelyne en la Gue­rra del Golfo

Como nota curiosa hay que apun­tar que la gente de Sadam uti­lizó méto­dos “rupes­tres” que imi­ta­ban a las manio­bras lle­va­das a cabo por los chi­cos de la Magic Gang (aun­que esta hubiese sido disuelta al aca­bar la bata­lla del Ala­mein) con lo que gana­ron un pequeño com­bate a EEUU. No he encon­trado datos que ilus­tren este punto, pero me sigue pare­ciendo la mar de entrañable.

Final­mente sólo me queda reco­no­cer que no estoy acos­tum­brado a escri­bir sobre temas simi­la­res y que hay blogs donde lo harían bas­tante mejor, Pons Asi­no­rum es un claro ejem­plo, por este motivo puede cho­car a bas­tan­tes lec­to­res que pasen de la entrada y ésta se pierda como lágri­mas en una más que pros­ti­tuida frase del final de una buena pelí­cula de cien­cia fic­ción sobre huma­nos y replicantes.

Visto en: La revis­ti­lla que no recuerdo, Wiki­pe­dia: Jas­per Mas­kelyne, Jas­per Mas­kelyne Magic, Chan­nel 4.

≠ Error | Curiosidades
  • 08 oct 2009, 9:34;

    Para que luego digan que los magos en la bata­lla son unos paque­tes… ¡Escuela Ilu­sio­nista POWAH!

  • 08 oct 2009, 9:56;

    Me ha recor­dado agra­da­ble­mente a “El Crip­to­no­mi­cón”, donde algu­nos per­so­na­jes tra­ba­jan para la inte­li­gen­cia bri­tá­nica haciendo cosas así xD

    Lo de la auto­es­cuela en Kenia es impa­ga­ble xDD

  • 08 oct 2009, 10:13;

    Muy buen artículo, Geko, sobre un tema (WWII) que me apa­siona. Cono­cía la his­to­ria desde hace tiempo y me ha encan­tado recor­darla. Muy bue­nas las fotos del tra­bajo de este puto genio, que con­si­guió algo tan jodido como ven­cer al “Zorro del Desierto” Erwin Rom­mel (posi­ble­mente, el mejor maris­cal de la WWII).

  • ♣4 Bea
    08 oct 2009, 10:26;

    Curiosa his­to­ria. Me ha encantado.

  • 08 oct 2009, 12:23;

    Intere­san­tí­simo post, y no digas que Pons Asi­no­rum lo haría mejor, por­que no es ver­dad. Te lo digo poco, pero de ver­dad que escri­bes bien, mamón.

    La foto del camión/tanque es la la leche en verso.

  • 08 oct 2009, 13:20;

    Si, bueno, todo muy bonito y tal…

    Pero cómo que en la caliente y desér­tica África?

    Podre­mos estar calien­tes, pero desér­ti­cos NUNCA!!!

  • 15 oct 2009, 21:36;

    Que his­to­ria tan intere­sante, no tenía ni idea de que ese hom­bre había hecho tan­tas cosas impor­tan­tes… Gra­cias por difun­dirlo! Un saludo.

  • 17 jun 2011, 12:01;

    […] Creó ilu­sio­nes, ayudó a mejo­rar los camu­fla­jes e incluso parece que movió Alejandría. Aquí lo expli­can mucho […]

  • 18 jun 2011, 10:28;

    […] Fuen­tes: Tvlia, ABC Foto­gra­fía: ElGekonegro […]

  • 9 respuestas, tu venganza