| Olé España | F.U.C.K. | Nunca serás un blogstar hasta que el proxy de una oficina decida que tu nivel de entretenimiento es mayor que el de mi amigo Quique, o el del diario más vendido, y sólo es comparable a Facebook o YouTube.
Esto es así, lo sabes y te jodes.
Alexliam, qué cojones tienes, figura.
Visto en: Websense.
Eso de fidelización es una palabra con un significado muy sencillo: hacer que los clientes vuelvan, que sean fieles a un producto. Que repitan con la elección del cine o que compren siempre la misma marca de salchichas. No hay más concepto. Centrando esta idea en el negocio de internet substituyamos clientes por lectores (es decir, personas que leen, consumen información, no dejan de ser clientes) y producto por, por ejemplo, un blog, un portal, una web en definitiva. Hay gente que escribe, relativamente bien, sobre lo importante que es mantener un grupo de seguidores fieles, que en el fondo es lo más importante para una página. Yo digo que mienten y, además, nadan en piscinas de hipocresía.
La entrada podría haberla escrito el mismo Capt’n Obvius en persona, pero es que, de verdad, me toca los cojones con tanta ira que me desgasta el escroto. No os dejéis engatusar , no os quieren, no sois especiales para ellos. Alejaos de estos falsos profetas que prometen kilos de amor por cada byte. Si os follan no es por tener un contacto más directo con cada uno de vosotros, es porque es fácil, rápido y, sobretodo, cool. Si no te contestan no es que esté muy ocupado con su protoempresa o conociendo a su futura ex-novia, es que no le importas como individuo, vaquero. Les importa Google. A tomar por culo el rollo social, ¿verdad? Eres una prescindible unidad dentro de sus miles de números que cada colaboran engrosando su AdSense y su Analytics, y quieren que vuelvas para que mantengas esos números. Si te envían un correo con caritas sonrientes no es que les caiga bien, es que si fuese una carta del club de Carrefour parecería demasiado formal a la par que barriobajero, qué tétrico, pero es la misma esencia.
Aquí dejo mi aportación, aprovechando que ahora todos pueden dar de palos al malogrado (sí, una forma televisiva de decir kaput) Nino Bravo en base a un aniversario, yo me uno con ternura, con miedo y con locura. Perdonad que no llegue a los agudos.
Visto en: Abril del 73.
Vamos a hacer amigos. Puede que en realidad no. Ya me responderá FeedBurner cuando me dé por mirarlo. El caso es que ahondando en los muchos paradigmas sobre los que se cimenta algo tan valioso como internet he llegado a la conclusión de que uno se me escapa. Tiene que ver con los modales, la netiqueta y la doble moral. Hipocresía vendida por progres de mercadillo que, haciendo un siempre bienvenido símil político, recuerdan a estos demócratas que rechazan los votos legítimos de los italianos y ponen el grito en el cielo por un escándalo de trajes y euros mientras miran para otro lado cuando les hablan de un tal faisán.
Lo que pasa es que hay gente que, aquí en esta internet neutral (y tal) deciden, Dios sabe a cuento de qué, ser quienes eligen a las personas de quienes puedes reírte. Tal cual. Me explico, si haces un chiste donde Bill Gates y Steve Ballmer mueren tendrás a tus discípulos hadcore bien adiestrados riéndote las gracias. Si sueltas algo cachondo sobre los cuatro días que le quedan (y ahí sigue) a Jobs por lo del cáncer merecerás la horca. ¿Por qué? Es igual de perturbador en ambos casos. Que aquí mucho sentirlo todos pero de Irene Villa nos sabemos un porrón, ¿eh? Porque una cosa está clara, ni Gates ni Ballmer son inmortales, no dejas de reírte de una desgracia con un chiste así.
Pero lo que más me molesta es que existen casos más cercanos donde, sin ningún sentido, se traslada esta conducta a un panorama donde parece que todo mindundi puede hacer chistes con Dans. Sí, el pobre hombre es blanco de críticas vagamente mordaces desde hace tiempo y nadie sabe cómo ha sido. Puedes decir prácticamente cualquier burrada que si aparece él de refilón en la tontería tienes aplausos asegurados. Es injusto. Yo no he tenido mucho contacto con él, solamente la anécdota donde fui a buscarle y resultó ser una persona la mar de cercana y agradable. Yo creo que si tenemos la valentía suficiente como para meternos a saco con una persona que, la prueba está ahí, es seguido por miles de cerebros, deberíamos ser consecuentes y extrapolar esto a todos los que participan en internet. Tanto los que ofrecen su número de móvil como los que se protegen en la sombra criticando al primero desde la cálida trinchera que es colocarse anónimamente al otro lado del feed.
Quiero decir, ejemplifico, si eDans comenzase a dar cera a diestro y siniestro apuntando a cada una de las cabezas que lo critican (¡y a la par lo siguen porque necesitan de él!) se le echarían los guays encima y al responder, uno de los amigos de estos cobardes se colocaría una túnica naranja y con el pelo rapado aconsejaría a su colegota no alimentar al troll, aunque el troll original hubiese sido su compañero.
¿A qué se debe esta doble moral tan barriobajera?
Estos puteadores con la boca pequeña, libérrimos y en ocasiones irritantemente educados, acostumbrados a tener siempre la última palabra porque de ellos es internet, a su imagen y semejanza se creó (si no se atribuyen el mérito de haberla desarrollado ellos mismos), ansiosos de material de terceros (porque ellos tienen ideas propias, pero apenas contenido para generar, espectadores activos) del que hablar con una exquisita corrección y comentarlo con sus compinches de cloaca me tocan las narices sobremanera. Cansados ya de lamer el culo a Alvy aprovechan sus artilugios y fanatismo por sí mismos, devotos de su propio ser, para ensuciar y trastocar de una manera ladina todo este tinglado lleno de cables, servidores, antenas y bytes colocando estacas en los pechos de las personas que mínimamente se molestan en dar de comer a Google.
Y así, fieles lectores, termina esta crítica a este comportamiento deleznable. Mañana volvemos (creo), bueno, al menos yo. Vosotros no sé, supongo que sí, como es gratis. En fin, lo dejo de vuestra mano. Hasta entonces.
Visto en: 20:45.
Visto en: Geek and Poke, algo nerd pero tremendamente divertidos. Me he recorrido el historial del tirón.
Como imagino que habréis pasado de largo la última entrada patrocinada que hice y no estáis enterados de cómo se han ido sucediendo los hechos voy a escribir una entrada aclaratoria. Cuando la realicé me lo tomé como una más, caputura, prueba y comentario de lo que me parecía. Al terminarla les pasé el enlace para que validaran todo y la diesen por buena. Nunca antes había tenido un problema con ellos, jamás me pusieron ninguna pega.
En este caso me la echaron atrás porque en el post estaba escrito “entrada patrocinada” y no coloqué una imagen que indicaron donde sale un mensaje que dice lo mismo argumentando que es el método que utilizan para medir visitas y que, para colmo, no incluye “alt” alguno. Yo nunca he puesto esa imagen, así que no comprendía por qué de repente me iban a hacer cambiar todo el modo en el que realizo esas entradas por una mísera propina que, si bien es cierto, nunca viene mal.
Con la duda me puse en contacto con El Diario de Patricia ya que es una persona que se dedica al mundo de la publicidad en internet y supuse que sabría algo del tema. Agua. No le sonaba que impusieran lo de la imagen.
Con estas me dispuse a enviarles un correo:
Hola.
No estaba al corriente de que tenía que colocar esa imagen. De haberlo sabido no me hubiera molestado en aceptar la oferta (ni ninguna otra) porque no estoy para nada de acuerdo.
Dejad que me explique. Primero, el anunciante no solicita ningún cambio, sólo que se especifique que es una entrada por la que me paga, luego esta novedad os la habéis sacado vosotros de la manga. Yo me he limitado a hacer una entrada como todas las anteriores en las que no me habíais puesto ninguna pega.Me hace gracia que pidáis que no se especifique de ningún otro modo que es un post patrocinado más que con esa imagen. Digo que me hace gracia porque os escudáis diciendo que sirve para medir estadísitcas (algo que suele hacerse con una etiqueta ) o con la imagen que ya tengo en portada si quisierais, en cambio me servís una bonita etiqueta para colocar la imagen (sin un mísero alt, por cierto, necesario para validar el código) donde la URL de la imagen pasa por un enlace a TinyURL.
Bueno, sumemos, nada de texto escrito (que Google se pispa) sobre el hecho de que me paguen por escribir, nada de una imagen con un texto (alt) descriptivo (que Google se daría cuenta) y nada de una dirección directa a Zync (no va ya a ser que como Google también lee e indexa el código fuente lo note).
No acepto esas condiciones en las que claramente se le intenta ocultar a los buscadores, y por tanto a los visitantes que realizan búsquedas, que esa entrada se ha escrito gracias a un talonario.
Si lo he entendido mal ruego que me lo expliquen, pero de momento prefiero dejar la entrada como está (la deis por buena o no) antes que ceder.
Buenas noches.
No he solicitado permiso para reproducir su respuesta, no creo que se mosqueen, de todo el mail que enviaron quiero resaltar un párrafo:
Sobre el reconocimiento por parte de Google, es comprensible que no queramos ser perjudicados de cara al buscador pero no incurrimos en ninguna práctica ilegal y de nuevo repetimos que el usuario es consciente de lo que va a hacer antes de someter el post mediante lo avisado en el primer punto. Y de nuevo, procuramos mejorar los métodos de cara al futuro con técnicas White SEO.
Mi duda es, ¿cómo sabe el visitante de antemano que va a encontrar algo útil con un resultado de búsqueda cuyo contenido está pagado si ni siquiera Google (que le ofrece ese enlace) lo sabe? No puede ser. El buscador no tiene ninguna manera de saber si yo he escrito algo porque he querido o bien porque me han pagado previamente por ese post. Y creo que a los potenciales visitantes les interesa conocer si a mí me han pagado o no por escribir, independientemente de lo que diga del producto (y creo que todos sabemos que no soy especialmente benévolo y no cambio de parecer pese a que me pasen un cheque, ya que me lo pasan igual escriba una buena o una mala recomendación).
Creo que queda clara mi postura en este tema, «hasta la vista, Zync». Curiosamente me enviaron un par de correos más, uno para confirmarme que no iban a pagarme por un post patrocinado que, dicen, no realicé (aunque la entrada lleva semanas en el blog) y otro para, tócate los huevos, ofrecerme escribir sobre lo mismo por el mismo precio y con las mismas condiciones.
Quien lo entienda que lo compre, y nunca mejor dicho.
Visto en: Zync.
Fijo que lo habéis visto pero ni os habéis fijado. Bueno, no pasa nada, para eso estoy yo, qué narices, despreocupaos. Veréis, antes, antes de la web semántica (de los huevos) cuando a alguien le pasaba algo malo y ese alguien no terminaba de caernos bien nos alegrábamos, pero nos callábamos cual meretrices dominadas a látigo. Esto en la red, además, se pilla al vuelo, «¿Que Ramoncín se ha caído de un sexto piso?, de lujo, fiesta nacional». Ahora internet nos lo pone mucho más fácil gracias a Facebook y a Google Reader (no lo he visto en otros sitios mas seguro que existe).
¿Ya sabéis de qué hablo? ¿No? Bueno, vale, una pista más, “te gusta”. Ah, exacto, ahora, a ver, ¿los del fondo? ¿También? Perfecto. “Nos gusta”.
Me parece una maquiavélica obra de arte, algo que se pensó para un uso como, «Saliendo del dentista, todo bien y además he conseguido el número de su enfermera, macizorra, NO ES CANI» y llegue un amigo y pulse, «Me gusta», se torne en, «Saliendo del dentista, tres caries, sarro… horror. La enfermera olía mal y me quería meter mano… la muy puerca». Bien, es bestial porque llega un tío cualquiera cabroncete y le casca un «Me gusta» como la copa de un pino. ¡Tres puntos colega!
Me pasó hace un tiempo con un amigo que sufrió una avería en el coche y mientras esperaba a la grúa lo escribió en Facebook, algunas chicas con las que (dicen) no se portó del todo bien y andaban por ahí le cosieron a “me alegro de tu desgracia”.
Otro ejemplo mucho menos personal, cuando alguien (tú mismo) escribe sobre lo mal que le trata la vida en su blog y el feed se actualiza con el dramón. El pobre, ahí, contando sus penurias y preguntando por qué es bajito, gordo y con granos a los 13 años, las chicas no se le acercan, su padre le pega, su abuela nunca le llegó a decir que es el chico más guapo del mundo. Lo publica, te llega a Google Reader, “Título lastimero porque, lamentablemente, no me sale nada bien”, ¿quién lo acompaña? Efectivamente, «10 people liked this» y una carita sonriente de lo más mona.
Sólo un mensaje para esta gente: Olé vuestros cojones.
De verdad, olé.
Visto en: El divertido divertimento del infortunio ajeno.
Muy bien, esto es sencillo. Lo estaba hablando hace un rato con WhisKiTo en un bar, a mayor número de subscritos menor es el de comentarios. Se genera comunidad, es cierto, aquí tengo a Bea The Commenter y la llamo así por algo, saluda, Bea, tu público te reclama.
Y esto puede entenderse de dos formas.
Lo lógico sería pensar que si, como en su caso en Xataka tienen cientos de miles de subscritos (no cuento páginas vistas ni estadísticas de ningún otro tipo) y los comentarios son moderados, 6, 10, 15 por entrada. Si es un producto muy puntero, muy esperado, muy anunciado, muy de chica, pues recibe más comentarios porque llama más la atención, normal. Con semejante cantidad de subscriptores lo esperado sería una mayor participación, el ritmo de publicación lo impide, ciertamente.
En un ámbito más pequeño como este blog la relación es… ¡idéntica! En unos pocos meses el número de subscriptores ha aumentado considerablemente, la frecuencia de entradas se ha mantenido, el nivel (juraría) que también, los comentarios en lugar de aumentar no sólo no se mantienen sino que decrecen.
Hace tiempo, cuando esto no lo leía casi nadie la salsilla estaba en los comentarios que vosotros aportabais, llegando con asombrosa facilidad a los 20 e incluso más.
En resumen, a mayor número de gente abrazando el feed, menor número de gente dejándose caer por tu caja de comentarios.
Y ya está.
Chúpate esa, coyote espacial.
Visto en: FeedBurner y WordPress.
Estaba escribiendo una entrada y cuando llevaba más de doscientas palabras he decidido que no valía la pena porque no iba a decir gran cosa. He comenzado otra y al alcanzar las quinientas decidí que tampoco me llenaba de la forma que debiera el tema escogido. Esta otra la tenía en la recámara de mi lóbulo y creo que, después de los dos deshaceres que he llevado a cabo merecía ser la que saliese al escenario esta noche a recibir sus aplausos.
Hay un tema dentro del curioso y a la vez comprensible mundo de los blogs que parece implícito en él y afecta directamente a las bitácoras personales, me refiero a la temática general. Un blog personal no tiene tema, no es ningún secreto, de esta forma conseguir un público fiel es más jodido porque no existe un target claro, a nadie le interesa tu vida porque sea tuya, hablando claro. A los lectores de PhotographyBLOG les interesa la fotografía, blanco y en botella (muestra de semen). ¿A los lectores de Un Lagarto Abuhardillado les atraen los desvanes? Permitidme que conteste por vosotros, no, no os atraen. Pero volvéis, ya sea para ver si vuelvo a liarla con los maqueros, los andaluces, algún revés sentimental, alguna aventurilla con tetas de por medio o por lo que sea. Vuelven sin, creo, saber de qué se va a hablar, a lo mejor imaginando cómo se va a hablar (siendo yo, con una forma exquisita), pero lo mismo me da por escribir de un rockero muerto, un mago militar, un relato inventado, o algo pseudo político con un carisma adorable.
Y eso es así porque yo quiero que sea así. Pensaréis que en todos es igual. Y un jamón. No conozco cómo se trabaja en otros blogs (sé que el resultado es peor, ya lo habréis notados vosotros también) pero aquí, en este blog, por parte del “editor”, que parece que da palo colocar algo como “escritor”, se controla con mucho cuidado qué publicar y cuándo. Por ejemplo, intento que a primeros de semana vayan las entradas más serias y los fines de semana o lo más al final posible las más ligeras o más amenas indiferentemente del tema, no siempre es así, pero los que llegan el lunes a la oficina sin ganas de levantar el país se encuentren con algo que les entretenga durante la mañana.
De igual forma que ayer no sabía que iba a escribir esto, mañana no sé qué escribiré, pero la esencia se mantiene. De esta forma creo que cuando alguien ve en su lector de feeds que he actualizado (generalmente de madrugada) no sabe qué hay bajo ese clic pero sí qué tipo de entrada puede tocar, inconscientemente nos acostumbramos a eso. Ahora que tengo tiempo para perder aquí y no me limito a soltar dos entradas a la semana, a sabiendas de que una de ellas no recibirá mayor gloria que un par de comentarios, e intentar fingir que no pasa nada con el sitio colando los mismos chistejos que antaño aprovecho para explicar qué creo que es realmente la predisposición a la lectura.
Por predisposición a la lectura entendemos las ganas de atacar la biblioteca y ponernos a leer, sea Tolstoi o Batman, a sabiendas de la trama de Ana Karenina y las aventuras de Mr. Wayne, nos atrae y queremos leerlo, perfecto. En el mundo de los blogs no creo que sea así, no arrancas el sistema lleno de emoción con ganas incontenibles de leer un blog personal (creo que si lo haces tienes un problema) porque esto funciona por aburrimiento y curiosidad, el típico «Coño, a ver qué dice este pavo». Enciendes el ordenador, haces alguna pijada y de paso sacias tu curiosidad. Pero al mismo tiempo, con algunos blogs que no deberían ser llamados personales, pasa lo mismo que con las obras de Liev y la dupla Kane-Finger. No llegas a ellos con intención de ver qué mariconadas cuentan o qué chorradas han publicado sino con intención de descubrir y aprender algo porque sabes de antemano que así es en casi cada entrada. No se trata de curiosidades, de vivencias ni nada. Es diferente.
Al mismo tiempo el truco de un blog como este está en intentar que el visitante se encuentre con contenido diferente al resto o el mismo pero enfocado desde otro punto (más crítico, objetivo y otras trolas que sacan en los anuncios de noticiarios) de forma que se intenta heterogeneizar el resultado y no dar la tabarra con entradas del mismo tipo in a row. Intentando así crear esa predisposición a que sea leído y a que si llega alguien nuevo no tenga ni puta idea de qué cojones se está cociendo aquí.
Como os podéis imaginar es algo harto difícil ya que “requiere” mantener cierto horario y organización, sobre todo porque hay cosas que se te van repitiendo a lo largo de la vida y es bastante probable que lo hayas escrito hace tres años. Con esto consigues que al final te pongan la etiqueta de blog personal, aunque no cuentes una mierda de tu vida.
Y como no tengo mucho más que añadir me despreocupo de si se entiende o no y así se queda. hasta más ver.
Visto en: 1:06.

…siempre y cuando Ponzonha se compre un MacBook. Y no, Apple no me paga, pero Twitter tampoco.
Visto en: Ese dichoso portal.
Seguramente no, ¿y a un vídeo de Youtube que sabes de antemano que ya no está disponible? Tampoco, claro. Bueno, entonces, a ver, ¿por qué cojones hay gente que insiste en dejar su cuenta de Twitter como URL si ésta tiene los mensajes protegidos?
Marchad a tomar por culo, hombre.
Visto en: Gente a la que aniquilaría en internet.