• Hola ¿has publicado ya este tema para que lo descarguemos y probemos? Gracias

El siempre turbio ataque del Travelociraptor

Travelociraptor

Corred. Sal­vad a los niños y MILFs primero.

Visto en: Dromaeosauridaegaylo.

Viernes, 30 abril, 2010
ElGekoNegro

Un feed para las ofertas de Telepizza en tu ciudad

No habrán pasado más de dos meses desde que des­cu­briera la cuenta en Twit­ter de Tele­pizza, como el invento en sí no me gusta la mejor idea que tuve fue recu­rrir al RSS que ofre­cen en cada página para seguir sus comen­ta­rios, pero ya me tie­nen frito. Per­dón, al horno. Yo sólo que­ría ente­rarme de vez en cuando de las ofer­tas y pro­mo­cio­nes que salen aquí, en Pucela.

Hace un rato he apro­ve­chado la acu­mu­la­ción de momen­tos muer­tos y ya me lo he qui­tado de encima, he tirado de Yahoo! Pipes, pero se puede hacer sin com­pli­ca­cio­nes sabiendo mane­jar míni­ma­mente un bus­ca­dor. Pue­des crear un feed a par­tir de eso, Goo­gle Reader te lo per­mite. Pero, como decía, he tirado de la herra­mienta de Yahoo!, que aparte de ser más potente, es más bonita y de las pocas cosas real­mente bue­nas, bara­tas y útiles que nos ha traído la Web 2.0 que no incluya tetas por defecto. Chapó.

Telepizza en Murcia

Como no sé si todos lo habéis mane­jado alguna vez os con­taré por encima cómo hacer uno. Nece­si­ta­mos la URL del RSS de Tele­pizza, que apa­rece en Twit­ter, cono­cer el nom­bre de la ciu­dad y tener al menos una mano hábil. No nece­sa­ria­mente en este orden. No me paro en las tra­duc­cio­nes que esto se capta al vuelo. Sim­ple­mente esco­ge­mos el menú de Fetch Feed en Sour­ces, pega­mos la direc­ción, den­tro de Ope­ra­tors nos que­da­mos con Fil­ter y blo­quea­mos todos aque­llos ele­men­tos de tipo item.description que no con­ten­gan nues­tro cri­te­rio de bús­queda (que será el nom­bre de la ciu­dad, por si acaso, ponedlo en mayús­cu­las y en minús­cu­las así como con otros nom­bres como sea cono­cida la loca­li­dad). Tened en cuenta que, de pri­me­ras, no mues­tra más de 20 resul­ta­dos así que es pro­ba­ble que ter­mi­néis el ejer­ci­cio y no obten­gáis nada más que una página en blanco, pro­bad con otra ciu­dad para cer­cio­ra­ros de que fun­ciona hasta que me creáis.

Lo guar­da­mos, lo pone­mos en mar­cha y a otra cosa, butterfly.

Si tenéis alguna duda, bajáis a la calle, os acer­cáis al “res­tau­rante”, cogéis unos folle­tos y con­sul­táis in situ lo que ofre­cen. Tam­bién, claro está, podéis mirarlo en el pro­pio Twitter.

Visto en: ¡El secreto está en la tubería!

Jueves, 29 abril, 2010
ElGekoNegro

Cuatro años abuhardillado

Más de una quinta parte de mi vida está en este blog. Y no he pre­pa­rado nada. No os voy a enga­ñar. Ha lle­gado un momento en el que me entre­tiene más (y me aporta más) tras­tear en la tras­tienda haciendo cam­bios en un tris­trás que plan­tarme delante de una entrada en blanco. Son estu­pi­de­ces, «Hos­tia, estoy que­da­ría de puta madre en el blog, a ver si lo apaño» u otras ideas que se que­dan en nada. Pero de ver­dad que hay algu­nas tuer­cas que me gus­ta­ría cam­biar, y vamos, que ahora mismo per­so­nal­mente no tengo muchas cosas que con­tar, diría que todo el rollo de blog per­so­nal se está yendo al garete, que está a unos kiló­me­tros más ade­lante de Alba­cete, luego ter­cera estre­lla a la dere­cha y todo recto hasta al ama­ne­cer. Ya lle­gas. Pero, hey, resis­ti­re­mos. Aun­que a lo mejor todo el asunto tera­péu­tico ya ha cum­plido su misión y man­te­ner esto en pie sería alar­gar una medi­ca­ción innecesaria.

¿Recor­dáis los tocha­cos que escri­bía antes? Supongo que en tanto tiempo, los que me siguen leyendo desde mi etapa de cutre en Blog­ger, habrán notado una evo­lu­ción en mí. No sé si en mi per­so­na­li­dad o… en fin, que desde los 17 hasta aquí me he ido haciendo mayor y hay temas en los que he cam­biado mi punto de vista. Eso, claro, sin con­tar con todas mis his­to­rias per­so­na­les o sen­ti­men­ta­les (que qué os voy a decir, ¿ver­dad?, alguna ha habido) donde os he pedido con­sejo o una viga y una soga. Igual un poco como ahora, que estoy ni fu ni fa.

Voy a echar un poco de morro, que para eso estoy de cum­plea­ños, y he de decir que creo (como he dicho en varias oca­sio­nes) que este es un buen blog. No os riáis, lo creo en serio. Hay entra­das que apes­tan y no tengo pro­ble­mas en reco­no­cerlo, pero hay otras que releo y me asom­bro, de veras. Harad comentó en alguna oca­sión que está rodeado de un ambiente under­ground (ima­gino que fomen­tado por mí) que no lo hace nada mains­tream. Y tiene razón, por­que cier­ta­mente aguan­tarme os hace ganar el cielo, me echan en cara que abuso de los dobles sen­ti­dos y que las entra­das más per­so­na­les no se sue­len enten­der, esto se debe a que para com­pren­der algu­nos de estos gui­ños a mi vida hay que cono­cer mi vida, y tam­poco me dejo mucho, soy así de mamón.

Ahora mismo no dedico al blog todo el tiempo que me gus­ta­ría, no lo tengo y a una parte de mí (que es la mayo­ría, lógico) no le ape­tece. Me estoy des­co­nec­tando de todo elec­trón a elec­trón. Y me gusta más, antes escri­bía cuando me ape­te­cía, como ahora, pero no lo enten­día de la misma manera. No sabría expli­carlo sin dos cer­ve­zas y un ser­vi­lle­tero que haga del delan­tero en fuera de juego. ¿Me explico? Otra vez no. Tenía un deta­llito pre­pa­rado para cele­brarlo, con sonido y todo, pero se me ha echado el tiempo encima, igua­lito que me hace Scar­lett Johans­son, y no he sido tan rápido como qui­siera, al con­tra­rio que me pasa Scar­lett Johans­son. Con la ton­te­ría he escrito y con­fe­sado más de lo que mi psi­có­logo, de la marca Piko­lin, me ha recomendado.

Aun­que con­si­dere que no hay más de un puñado de per­so­nas que lle­van sopor­tando mis siem­pre bien­ve­ni­dos tex­tos y meme­ces más de tres años y medio (creo que sólo una lleva los cua­tro años), quiero decir, a todos, que oléis fatal, gua­rros. Mierda, per­do­nad, mi Tou­rette, ya sabéis. Que­ría deci­ros, fuera coñas cho­rro­nas, que desde ese lec­tor pri­mi­ge­nio hasta el último que acaba de lle­gar y pasando por todos los que han estado sólo para repos­tar, que aun­que sólo hubiese una per­sona detrás del cris­ta­lito, un tipo bus­cando tetas de Megan Fox en Goo­gle que llega aquí o un padre preo­cu­pado por el Tuenti de su cha­val, si os he hecho pasar un buen rato, os he ser­vido de ayuda o al menos os habéis iden­ti­fi­cado con­migo en una mínima oca­sión, ya es motivo para des­cor­char el cham­pán. Aun­que no es una bebida que me atraiga, coged una copa, de esas del Pryca que hay en la mesa. La tarta la ponen en Bloq­num, que tam­bién están de aniver­sa­rio en Gali­cia. Yo ya me he puesto el gorrito y he arram­plado con las matasuegras.

Muchas gra­cias. Y el año que viene serán cinco, y os dejaré hacer la rima.

Visto en: Un Lagarto Abuhardillado.

Miércoles, 28 abril, 2010
ElGekoNegro

First In, First Out

The vaga­bond who’s rap­ping at your door,
is stan­ding in the clot­hes that you once wore,
strike anot­her match, go start anew,
and it’s all over now, Baby Blue.

Bob Dylan.

Visto en: It’s All Over Now, Baby Blue.

Lunes, 26 abril, 2010
ElGekoNegro

The 9

I didn’t win and nobody lost that night. My lan­ding the 9 wasn’t equi­va­lent to Jor­dan making a last-minute shot and crus­hing the other team. It was one ska­ter lan­ding a trick and other ska­ters appre­cia­ting it. The next day, when I saw the pic­tu­res on the front of various sports pages of ska­ters carr­ying me around chee­ring, I couldn’t help thin­king what a con­trast it was to regu­lar sports. Essen­tia­lly it was the “other team” that was chee­ring me.

Tony Hawk.

Visto en: Hawk, Occu­pa­tion: Ska­te­bor­der.

Viernes, 23 abril, 2010
ElGekoNegro

Cuando nos hacíamos heridas

Recor­dad cuando erais peque­ños. De edad, no de esta­tura, panda de baji­tos. Ahora se habla mucho de madu­rar y tal, y está bien, ojo, pero quiero que vol­váis con vues­tra memo­ria a la tierna infan­cia, excepto las ami­gas de Ribéry, esas mejor que cie­rren la boca, que igual la tie­nen llena. Vale, situa­dos. Ahora os cuento. La semana pasada, creo que hace una semana justa, ade­más, tuve que salir corriendo para inten­tar (y por suerte con­se­guir) alcan­zar un auto­bús, uno de esos que tanto me chi­flan, y por el camino me cho­qué con un coche que venía en direc­ción con­tra­ria (esto es, hacia mí) un golpe en el codo del que creo que el con­duc­tor ni se enteró. Debido al ful­gor de la carrera no le di nada de impor­tan­cia por­que no noté nada. Al día siguiente ya me estaba saliendo la cos­tra o pos­ti­lla o como lo lla­méis en vues­tra casa por haberme ras­pado y, por lo visto, san­grado un poco. No creo ni que deje cica­triz, pero la neu­rona (que ahora anda más des­pierta que nunca) ya se puso a tra­ba­jar; no tenía “una de estas” desde crío, y con eso ya tengo para un post. Por­que ahora una herida o una cica­triz deja de ser un pequeño inci­dente para ser el resul­tado de un acci­dente o una ope­ra­ción quirúrgica.

Y es que antaño todos éramos más locos. Quiero decir, podía­mos ir a dar pata­das a un balón al campo, con la hierba alta que no deja ver bien qué se esconde y con por­te­rías oxi­da­das sin nin­gún tipo de suje­ción donde inten­tá­ba­mos col­gar­nos. Un esce­na­rio que haría las deli­cias de cual­quier repor­taje barato de tele­vi­sión (o la Con­su­mer Eroski). Ahora no nos acer­ca­ría­mos a tal infierno ni con el equi­pa­miento de un TEDAX. Y no había pro­blema. Y nos ara­ñá­ba­mos con cual­quier cosa, nos gol­peá­ba­mos, nos caía­mos… Yo siem­pre tenía alguna herida en las rodi­llas y codos, nunca era nada grave, cosas como tirarse al suelo en pleno hor­mi­gón o des­li­zarse por una mon­taña de arena y pie­dras que alguna obra hubiese dejado des­cui­dada. La época dorada del Beta­dine. Rara era la vez que mi madre no lo dejaba bien a mano.

Ahora tomar cual­quier riesgo de este estilo me parece de niño des­ce­re­brado que no se res­peta ni a sí mismo, qué hipó­crita. No con­si­dero que el aban­dono de la impru­den­cia sis­te­má­tica te haga ser un humano más valioso, ni más maduro, de hecho seguro que más de uno (y estoy pen­sando en la torpe con­fesa Bea The Lover) ase­gura que se sigue dando tope­ta­zos con todo. La dife­ren­cia es que ahora no lo bus­ca­mos. No deci­mos «A ver si somos capa­ces de sal­tar eso» aun­que sólo sea por no man­char­nos la ropa, cuando antaño el des­pis­tado de la clase no tenía pro­blema alguno en apa­re­cer con sus berre­tes (pre­ciosa pala­bra que no quiero que se pierda) de los maca­rro­nes con tomate o del Cola-Cao.

Qué blando me he vuelto, leñe.

Visto en: 3–11 años aprox.

Jueves, 22 abril, 2010
ElGekoNegro

Simpática cincuentona con escote

Un león rodeado de muchos LOL

Visto en: Ata­ques de nervios.

Miércoles, 21 abril, 2010
ElGekoNegro

El españolito de la guitarrita

Anoche me quedé sal­tando de vídeo en vídeo y de una página de la Wiki­pe­dia a otra. Siem­pre he sido un enamo­rado de las Les Paul, pero se ha cru­zado en mi camino la ES 175 (o la más moderna ES 137), el con­sul­tor me dijo que tirase por una Epip­hone Les Paul. Pero no he venido a con­ta­ros eso, que se expli­cará en su pro­pia entrada (por eso aquí no enlazo nada, que os des­pis­táis), sino que quiero hablar de un per­so­naje, espa­ñol, que me ha venido a la cabeza con todo este asunto, el espa­ñol que, fuera de España (o al menos fuera de su casa), apa­rece tocando una gui­ta­rra espa­ñola. Basta ya, hippies.

Tócamela otra vez, Sam
Esta foto mani­pu­lada (que pre­via­mente he robado de Tuenti) mues­tra no ya a uno sola­mente, sino a dos. Parió la abuela. Son unos per­so­na­jes la mar y la tie­rra de extra­ños. Por­que los hay de dos colo­res, azu­les o rojos (como en la polí­tica), unos son más bien con­ser­va­do­res y otros más bien “pro­gres” (como en la polí­tica). Estos, por el per­fil de donde los he sacado, debe­rían ser de los segun­dos, pero a saber, igual son de los que pre­fie­ren can­cio­nes de comu­nión y agru­pa­cio­nes scout (de mierda), perro­flau­tismo bien ves­tido. Los otros son un poco más curio­so­tes, sobre­todo por su escaso y ver­gon­zoso aba­nico de temas (que no reper­to­rio) que van desde Extre­mo­duro a dos acor­des que insis­ten en decir que son de una can­ción de Ama­ral. Son así de molo­nes, can­tan can­cio­nes espa­ño­las, a veces hasta aflamencadas,en una gui­ta­rra espa­ñola aun­que sus ideas polí­ti­cas se eri­cen al nom­brar “este país”. Que a mí me la suda, llevo una tem­po­rada de paso­tismo enfer­mizo, pero me llama la atención.

Y en fin, que estos Paul Simon de la vida ense­guida se jun­tan con Gar­fun­kels y for­man un corro de la patata. Y ligan. Yo no sé tocar la gui­ta­rra, pero estoy al tanto de que apren­derse cua­tro cosi­tas bási­cas es fácil y per­mite hacerse el enten­dido en un pis­pas, es un ins­tru­mento muy agra­de­cido. A las tías les molan los imi­ta­do­res de Pereza. No lo entiendo, con­si­guen que la clave de Sol ama­nezca nublada. Delez­na­bles aspi­ran­tes a Clap­ton que no se mere­cen ni el pri­mer clap.

Al pró­ximo que vea, en una playa, en un prado, en un auto­bús, en un alber­gue, donde sea, le meteré la gui­ta­rrita por el recto hasta que con­siga hacer sonar sus cuer­das cuando caga, y que saque sonido. Una de José Manuel Soto, para que suene igual.

Visto en: Otro colec­tivo que se me echará encima. Y van…

Martes, 20 abril, 2010
ElGekoNegro

La unidad del álbum en los días de lluvia

Aunque por aquí se comente poco o nada en el mundo musi­cal serio inter­na­cio­nal hay una pequeña movida entre Pink Floyd y EMI debido a la des­carga indi­vi­dual de can­cio­nes. La bronca la seguí mediante la Rolling Stone, que ahora está caída por refor­mas así que soy inca­paz de enla­zar los artícu­los ori­gi­na­les, pero en el New York Times tam­bién comen­ta­ron la jugada. Lo que ocu­rrió, bási­ca­mente, es que el grupo se niega a ven­der sus can­cio­nes suel­tas, para incluir­las en un Gui­tar Hero, por ejem­plo, sacar­las en un inter­me­dio de tele­vi­sión y con­se­guir­las con unos men­sa­jes de móvil o col­gar­las en Spo­tify (aun­que ahora mismo pue­den des­car­garse una a una desde iTu­nes Store, a ver cuánto dura).

Saurcerful of secrets

Esto en prin­ci­pio parece una rabieta de vie­jas glo­rias que renie­gan del actual modelo de nego­cio válido y legal de dis­tri­bu­ción de música, esto es, com­prar can­cio­nes a gra­nel en las tien­das que aflo­ran con más o menos suerte a tra­vés de los pra­dos de inter­net. Yo creo que habría que pre­gun­tar a Roger Waters y Dave Gil­mour si esto es así (por­que está claro que Nick Mason pasa del tema y tanto el siem­pre crea­tivo Wright como Barrett están ausen­tes) y pre­fie­ren dejar de ganar unos peni­ques o si es una pos­tura basada en unos prin­ci­pios sóli­dos. Y me parece que, en efecto, lo es.

Me explico, ahora mismo un tema es un pro­ducto de por sí, se le dedica mucho esfuerzo (en tiempo y dinero) a que venda y suene lo máximo posi­ble, que sea un hit inme­diato. Ese tema, nada más. Y parece una estra­te­gia efec­tiva si mira­mos el ejem­plo de mi archi­ene­miga Lady Gaga, sus can­cio­nes se encuen­tran reco­gi­das en sólo dos álbu­mes, pero sus sin­gles van saliendo inde­pen­dien­te­mente los unos de los otros, así, Poker Face es de un disco y Bad Romance de otro, sin embargo se lan­zan sin dis­tin­ción por­que entre sí no hay mucha rela­ción, ni tam­poco entre las can­cio­nes con las que com­par­ten caja. Esto es incon­ce­bi­ble en el rock (aun­que ya no tanto), y sería imper­do­na­ble para Pink Floyd. Me explico. Esta gente no vive ni vivía de la radio o de la MTV y sus álbu­mes for­man una enti­dad en sí mis­mos, tanto que en muchas oca­sio­nes el final de un tema enla­zaba con el comienzo del ante­rior, esto es, si te bajas un disco suyo y los meta­da­tos son erró­neos o no se incor­pora infor­ma­ción del orden de los temas no vas a dis­fru­tarlo en con­di­cio­nes. Esto no pasa con las sha­ki­ras ni los bis­ba­les. Se ha pasado de gra­bar del tirón en un estu­dio en la mon­taña a hacer ven­di­ble y exi­tosa cada una de las pie­zas del álbum (que en su mayo­ría se dis­tri­bui­rán inde­pen­dien­te­mente para las pis­tas de baile o pla­tós de Calle­je­ros). Ya no se hacen dis­cos por­que ya no se ven­den dis­cos, o no se ven­den por­que no se hacen.

Esta men­ta­li­dad de uni­dad entre can­cio­nes es fácil­mente iden­ti­fi­ca­ble con los del Lado Oculto de la Luna (sobre­todo en sus tra­ba­jos más ini­cia­les, psi­co­dé­li­cos y des­co­no­ci­dos), pero lógi­ca­mente otros gru­pos menos mains­tream que ellos lo enten­dían igual, «Tal disco es más crudo que el ante­rior, lo gra­ba­mos en una granja pero lo mon­ta­mos en unos estu­dios de Nueva York por­que no dis­po­nía­mos de no sé qué máquina y por eso sue­nan dos Ham­mond dife­ren­tes» u otras idas de olla seme­jan­tes que ter­mi­na­ban en un vinilo. Sobra decir que yo me he criado con estas cosi­tas y no ter­mino de enca­jar en la filo­so­fía indi­vi­dua­lista del MP3, esos cuya capa­ci­dad te la ven­den ale­gre­mente en can­cio­nes como si fuese una uni­dad de medida del SI. Enton­ces cuando me reco­mien­dan una can­ción se me hace raro que sea sólo una can­ción y ter­mino dando una opor­tu­ni­dad a todo el álbum, cre­yendo fir­me­mente que for­man una enti­dad con un sen­tido pro­pio que solía iden­ti­fi­carse con las dife­ren­tes por­ta­das (y el resto del tra­bajo crea­tivo como flyers y car­te­les de con­cier­tos) aun­que ahora, al igual que antes, se saca­ran varios LP’s con pocas can­cio­nes donde un sin­gle era el tema prin­ci­pal. Una oferta 2×1 en eMule.

Supongo que son dos mane­ras de enten­der este mer­cado; la carca y la de las gafas de colo­res chi­llo­nes. Menos mal que tengo el yus­for­mén, que casi os hago creer que soy de los primeros.

Visto en: Rolling Stone.

Domingo, 18 abril, 2010
ElGekoNegro

Ryanair echa cenizas, pero con calma

Ahora mismo debe­ría estar en Lon­dres, ayer por la mañana debí coger un vuelo Villanubla-Stansted con un amigo pero el ahora famoso vol­cán Eyjaf­ja­lla­jö­kull nos lo impi­dió. Cuando lle­ga­mos al aero­puerto ya nos avi­sa­ron por telé­fono de que Edim­burgo, Man­ches­ter y Liver­pool esta­ban cerra­dos. Cues­tión de minu­tos que cerra­ran Lon­dres, y así fue. Nos subie­ron al avión, nos hicie­ron el paripé de las sali­das de emer­gen­cia y nos baja­ron por­que «Aca­ban de cerrar el espa­cio aéreo de todo Reino Unido debido a la nube de ceni­zas de un vol­cán islandés».

Ya nos avi­sa­rían. Supues­ta­mente en unos 20 minu­tos que alar­ga­ron hasta 3 horas. Aquí éramos cua­tro gatos por­que es un aero­puerto muy peque­ñito y se formó una cola de no más de 150 per­so­nas para que nos infor­ma­ran sobre qué hacer. Lo pri­mero que inten­ta­mos fue can­ce­lar los auto­bu­ses (de la com­pa­ñía Terra­vi­sion) a tra­vés de un stand del pro­pio aero­puerto, lamen­ta­ble­mente no pudi­mos hacer nada por haber com­prado los bille­tes on-line y no en uno de sus pues­tos. Un mal menor. Des­pués de esto, ya en la cola, lla­ma­mos al amigo que nos estaba espe­rando en Ingla­te­rra para darle la mala noti­cia y avi­sarle de que lo más seguro sería que no pudié­ra­mos ir y, pos­te­rior­mente, lla­mar a Alex­liam, quien salía unas horas antes y con quien tenía inten­ción de que­dar allí. Afor­tu­na­da­mente él si pudo ate­rri­zar y no había tenido noti­cias sobre nin­gún vol­cán, pero ya repi­tió la que sería la frase del día, pro­ta­go­nista en todas las lla­ma­das, «¿Un vol­cán? Menuda putada…». Y es que el asunto, desde mi punto de vista, debe­ría que­darse ahí, y así lo comen­ta­mos con la gente de la fila, era una putada, pero no podías hacer nada para evi­tarlo, así que ajo, agua y pacien­cia. Si hubie­sen decla­rado una huelga ya saca­ría­mos las uñas, pero en este caso no pue­des hacer nada por mucho que llo­res. Y a esto es a donde voy, he ido viendo en la tele (sobre­todo hoy) vídeos de Bara­jas donde la gente se alar­maba y excla­maba sin pudor «No hay dere­cho, ¿por qué esto me pasa a mí?», como si qui­sie­ran lle­var a jui­cio al vol­cán y sólo fuese esa per­sona la afec­tada.

Den­tro de lo que cabe noso­tros no per­día­mos tanto, nos da rabia por­que está­ba­mos ilu­sio­na­dos y todo estaba pla­neado desde hacía meses y un movi­miento sís­mico en falso nos tiró por tie­rra todo el fin de semana. Con noso­tros había pare­jas que iban de viaje de novios, una chica que tenía que hacer un exa­men el lunes (y que pro­ba­ble­mente sus­pen­derá por no poder pre­sen­tarse), dos per­so­nas enva­len­to­na­das que, a sus cua­renta y pico, pla­nea­ban dejarlo todo para empe­zar a vivir allí, ingle­ses que vol­vían a casa, un grupo de cha­va­les de viaje con el ins­ti­tuto, etc. A todos nos fas­ti­diaba los mismo, no haber podido via­jar y, más que nada, que Rya­nair nos embar­case para cubrirse las espal­das cuando ya sabían que era impo­si­ble que ese avión lle­gara a las islas bri­tá­ni­cas. Noso­tros que­ría­mos que nos devol­vie­ran el importe de los bille­tes (de ida y de vuelta) por­que ya lo vamos a tener crudo para vol­ver hasta verano. Su res­puesta en un prin­ci­pio fue clara, la ida la devol­ve­rían pero la vuelta no, su oferta era volar lo antes posi­ble para apro­ve­char la vuelta. No puede ser que nos ofrez­can ir el mar­tes 20 cuando vol­vía­mos mañana día 17. Un fax y varios correos des­pués aún no sé si me rein­gre­sa­rán todo o no, pero soy paciente (hay miles de per­so­nas como yo). Todo esto, claro, tras 7 horas de cola más o menos calmada.

Ima­gino que si mi billete hubiera sido de Ibe­ria y hubiera pagado 350€ me lo habrían acla­rado todo desde un pri­mer momento. Pero creo que hay que com­pren­der a la empresa, Rya­nair no se anun­cia como la mejor, sino como la más barata y por algo será. Como Balumba y Perico Del­gado, «¿Has con­tra­tado ya el seguro más barato?», y a ver qué pasa cuando ten­gas un piñazo. Si mi pasaje me ha cos­tado 30 euros sé que Rya­nair no me va a poner un asiento de cuero y las aza­fa­tas no se van a por­tar como las de las pelí­cu­las esas que nadie ve. Se aho­rra un pas­ti­zal embar­cando a casi 200 per­so­nas por­que así no podre­mos exi­gir tanto y son tan cutres de poner a un tío detrás de una cor­tina haciendo como que solu­ciona el pro­blema (mien­tras que AENA le hace el tra­bajo sucio colo­cando a una pobre cha­va­lita que pasaba por ahí para que se comiera el marrón) para aho­rrar todo tipo de cos­tes. A mí esto me parece nor­mal. Me jode mucho y me molesta, pero cuando las com­pa­ñías aéreas se regu­lan entre ellas me parece muy nor­mal. Paga­rán una multa si les toca y devol­ve­rán el dinero per­ti­nente excepto todo lo que pue­dan zafarse. Normal.

Es como “com­prar en Inter­net” y El Corte Inglés, bas­tante pro­ba­ble que en una tienda de la red encuen­tres la tele de tus sue­ños a un pre­cio mucho más barato que en El Corte (donde, a lo mejor, ni de lejos pue­des pagarla), y que esa tienda esté en Hong Kong y esté some­tida a unas nor­mas más leves. Com­pras el tele­vi­sor y tie­nes algún pro­blema, debe­rás dar muchas vuel­tas para que te lo solu­cio­nen, pero vas al Corte Inglés, la eli­ges, das tu direc­ción, suel­tas mucho más dinero y te la lle­van, si hay algún pro­blema lla­mas y te la cam­bian. Sabes que es así.

Enton­ces, si vas a Lon­dres por 6 euros (como había gente), y pasa esto, ni recla­mas y te piras por­que sabes que la empresa res­pon­derá lo más rate­ra­mente posi­ble, que con un pasaje más caro (o de un vuelo regu­lar) lo ibas a solu­cio­nar antes. Pero creo que hay que ser cons­ciente y, pri­mero, no cabrearse con nadie por­que un gla­ciar deje esca­par en unas horas lo que una burrada de coches en no sé cuán­tos años, y segundo, con­tar de ante­mano con los ries­gos que supone con­tra­tar un ser­vi­cio barato (con mala fama, ade­más) pero que cuando sale bien nadie duda en alar­dear de ello, «¡Ja, tú te has ido a Ber­lín por 200€ y yo no he pagado más de 40!».

Que sí, que el com­por­ta­miento de esta empresa deja mucho que desear, pero tengo claro que, debido a mi situa­ción eco­nó­mica más que pau­pé­rrima, no puedo aspi­rar a más ahora mismo y que si hay algún pro­blema de cual­quier tipo voy a tener las de per­der. Pero es que eco­nó­mi­ca­mente tam­poco pierdo tanto. Sea­mos elocuentes.

Visto en: Aero­puerto de Villanubla.

Viernes, 16 abril, 2010
ElGekoNegro