{"id":4333,"date":"2013-08-12T01:01:34","date_gmt":"2013-08-11T23:01:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/?p=4333"},"modified":"2013-08-12T16:18:19","modified_gmt":"2013-08-12T14:18:19","slug":"mademoiselle-dupont-quisiera-conocer-copenhague-en-bicicleta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/mademoiselle-dupont-quisiera-conocer-copenhague-en-bicicleta\/","title":{"rendered":"Mademoiselle Dupont quisiera conocer Copenhague en bicicleta"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"capitalLetter\">L<\/span>a se\u00c3\u00b1orita Dupont insiste en hacer la cama, \u00c2\u00abNo seas vago, venga, no lleva nada.\u00c2\u00bb echando una ojeada al patio interior y la escasa luz que se cuela. \u00c2\u00ab\u00c2\u00bfVes?, con estirar un poco ya est\u00c3\u00a1.\u00c2\u00bb y se dirige a la puerta, distra\u00c3\u00adda, en la mesa botellines vac\u00c3\u00ados de Pac\u00c3\u00adfico y uno a medias, su bolso, una fotograf\u00c3\u00ada desde Igueldo a la bah\u00c3\u00ada con Santa Clara y, al fondo, Urgull, afrancesado como el bulevar, las callejuelas y alegrado siempre por los bocatas del <em>Juantxo<\/em>, que Donosti es lo que tiene. Dos tickets gastados del funicular. El aire acondicionado esparce con ruido infernal un suave aroma de la ropa que est\u00c3\u00a1 tendida en la salita, oso de <em>Mimos\u00c3\u00adn<\/em> o cabritillo de <em>Norit<\/em> da igual. Busca en la nevera su botella de agua, rosa, coreando el estribillo de aqu\u00c3\u00a9l <em>I Think I&#8217;m Paranoid<\/em> de Garbage. La <em>Play<\/em> con el disco medio fuera a\u00c3\u00ban encendida, todo lo que en la vida manual alguno recomendar\u00c3\u00ada.<\/p>\n<p>Coqueta y atrevida se revisa en el espejo del portal. Melena oscura aqu\u00c3\u00ad, goma que tira a gris marengo, ese negro afeminado, all\u00c3\u00a1, y la sonrisa juguetona, curiosa e hipn\u00c3\u00b3tica en su sitio. Tan preciosista, tan de manual, tan inquietante, tan veraz. Las gafas, de pasta fina y su, su, su, su, sus dudas infinitas salen por la puerta con la fiereza y el hambre de aquellos leones que mordisqueaban cristianos en circos romanos.<\/p>\n<p>Apenas llega a la siempre concurrida Dos de Mayo y, por lo que m\u00c3\u00a1s quieran, no disparen a esos hipsters absortos en s\u00c3\u00ad mismos, uno de ellos corrige a un m\u00c3\u00basico que ahora es Volgogrado lo que no hubo de invadir. Y Daoiz se pone celoso cuando se acerca y no es \u00c3\u00a9l quien decora el borde de sus ojos, ya la mira con reparo mientras Velarde curiosea y escudri\u00c3\u00b1a sus curvas y ella, cauta mas atenta, s\u00c3\u00b3lo desea que alguien traiga a Proust, que se lo come. Guajira, cu\u00c3\u00a1nto Marcelo para un solo castor.<\/p>\n<p>El calor abrasa y ella, linda, baja por San Bernardo ojeando unas fotos de Ushuaia, \u00c2\u00abY me falta un Santaolalla.\u00c2\u00bb se murmura cuando casi se tropieza en el instante en que alguien m\u00c3\u00a1s tonto y torpe le pisa sin querer los cordones color lila de sus <em>VANS<\/em> azuladas algo m\u00c3\u00a1s desgastadas por detr\u00c3\u00a1s. Se apoya en el parachoques de un impoluto <em>Jeep CJ<\/em> amarillo frente al Ministerio de Justicia para atarse con doble lazada esa mara\u00c3\u00b1a violeta.<\/p>\n<p>Contin\u00c3\u00baa su paseo pizpireta, feliz en apariencia, contundente, estudiando los pilonos de la maqueta frente a ella y justificando cada decisi\u00c3\u00b3n de materiales cuestionando los colores, encaprich\u00c3\u00a1ndose del detalle min\u00c3\u00basculo m\u00c3\u00a1s absoluto y viva la divina vanidad y el consumismo por amor. La decisi\u00c3\u00b3n excluyente, la pijoter\u00c3\u00ada extrema compartida y la \u00c3\u00banica nube blanqueando un precioso cielo azul uniforme en el cielo del centro de Madrid que se filtra por los cristales italianos de unas RayBan de moderno, no va m\u00c3\u00a1s. Dupont tuerce y sube por Pez sufriendo Stendhal al pensar en un aterrador futuro en el que ella es, simplemente, feliz en una redacci\u00c3\u00b3n y hay un A380 esperando moverla por el mundo. Duomo y Pante\u00c3\u00b3n, torres del San Remo y Guggenheim. No s\u00c3\u00a9 qui\u00c3\u00a9n habr\u00c3\u00a1 sido el transgresor que ha decidido ambientar <em>The Passenger<\/em> con Bart\u00c3\u00b3k y Bizet. Atardece en el vag\u00c3\u00b3n y ya son tres las cervezas que han ca\u00c3\u00addo, los cat\u00c3\u00a1logos de complementos de moda y el long-board que ha aparecido junto a la barra. Una botella de vodka con forma de calavera que se invent\u00c3\u00b3 un Cazafantasmas.<\/p>\n<p>Y se derrumba y se emociona y se entristece y se cuelan las tinieblas apoyadas en una jarra congelada y se destruye esa fortaleza, esa mirada tiembla. Sonr\u00c3\u00ade complaciente, \u00c2\u00abQue aqu\u00c3\u00ad no pasa nada.\u00c2\u00bb e intenta alegrarte de vuelta mientras inclinas la cabeza como el vagabundo de Disney que no comprende nada a la dama. Ahora es el <em>Alone in Tokyo<\/em> de Air a\u00c3\u00b1adiendo intriga, exculpando mensajeros, esbozando los sollozos de madrugada.<\/p>\n<p>Termina el t\u00c3\u00banel y el traqueteo acompa\u00c3\u00b1a la siesta del metro, si miras por la ventana de la izquierda, de nuevo, la pareja de antes esperando. El sombrero blanco del tipo del contrabajo, la misma salpicadura de sangre. Una chavala entra y mira a Dupont, lleva una camiseta de tirantes con un dibujo de Basquiat. Se cae el plano del museo. El reflejo vagamente visible con la iluminaci\u00c3\u00b3n de los fluorescentes dentro del tren es suficiente para acariciarse el pelo y colocarlo despu\u00c3\u00a9s de jugar con \u00c3\u00a9l. Nada peligrosa. Recogida. T\u00c3\u00admida. Fugaz. A pesar de lo raro.<\/p>\n<p>Visto en: Rel #7.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La se\u00c3\u00b1orita Dupont insiste en hacer la cama, \u00c2\u00abNo seas vago, venga, no lleva nada.\u00c2\u00bb echando una ojeada al patio interior y la escasa luz que se cuela. \u00c2\u00ab\u00c2\u00bfVes?, con estirar un poco ya est\u00c3\u00a1.\u00c2\u00bb y se dirige a la puerta, distra\u00c3\u00adda, en la mesa botellines vac\u00c3\u00ados de Pac\u00c3\u00adfico y uno a medias, su bolso, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[733],"tags":[],"class_list":["post-4333","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos-cortos-de-tintero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4333","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4333"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4333\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4333"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4333"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4333"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}