{"id":4328,"date":"2013-07-16T18:53:52","date_gmt":"2013-07-16T16:53:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/?p=4328"},"modified":"2013-07-16T18:53:52","modified_gmt":"2013-07-16T16:53:52","slug":"las-memorias-de-las-vidas-en-los-ojos-de-los-otros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/las-memorias-de-las-vidas-en-los-ojos-de-los-otros\/","title":{"rendered":"Las memorias de las vidas en los ojos de los otros"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"capitalLetter\">C<\/span>uando la parisina Betsy Drake le recomendaba LSD al \u00c3\u00banico marido que tuvo y quien intentar\u00c3\u00ada utilizar la droga (a\u00c3\u00ban legal en este marco) para combatir depresiones y otros traumas psicol\u00c3\u00b3gicos, ya hab\u00c3\u00ada gente que habr\u00c3\u00ada escrito textos como \u00c3\u00a9ste. Y no vamos a hablar de por qu\u00c3\u00a9 Cary Grant se divorci\u00c3\u00b3 de ella despu\u00c3\u00a9s de ver que el \u00c3\u00a1cido 25 de Hofmann no le resultaba. Podr\u00c3\u00ada, vamos, que me enciendo y suelto datos algo aleatorios y a veces quedo bien si termino con un gui\u00c3\u00b1o. Que s\u00c3\u00ad, que la California de los 60 (y, me apuesto unas ca\u00c3\u00b1as, la actual tambi\u00c3\u00a9n) molaba mucho con sus cl\u00c3\u00adnicas de rehabilitaci\u00c3\u00b3n y las VolksWagen T1 moviendo surferos costa arriba y costa abajo. Eran los 60. Y hasta en Europa nos crecimos entre ye-y\u00c3\u00a9s y Dr. Who.<\/p>\n<p>S\u00c3\u00ad os voy a soltar un rollo que, forzando un poco el tema, tiene que ver con pupilas. Pero no dilatadas por los &#8216;tripis&#8217;. De las pupilas de los ojos de la gente que no conoces de absolutamente nada, pero de quienes te imaginas peque\u00c3\u00b1os instantes de su existencia. Me explico, que no me segu\u00c3\u00ads el juego. Bien, t\u00c3\u00ba haces tu vida normal, con tu familia a la que quieres y a la que ves de vez en cuando, o todos los d\u00c3\u00adas, o nunca porque igual ni siquiera los quieres, te cruzas en el ascensor con una asi\u00c3\u00a1tica en chandal paseando un cocker jadeante, pides vez en la fruter\u00c3\u00ada porque ma\u00c3\u00b1ana viene no s\u00c3\u00a9 qui\u00c3\u00a9n y pretendes tirarte el pisto de t\u00c3\u00ado sano y quieres que te vea haci\u00c3\u00a9ndote un zumo de naranja. Saludas al autobusero, sin ganas. Levantas las cejas apenas sin mirar a la mujer de la oficina de abajo y, en definitiva, tienes tu rutina. C\u00c3\u00b3moda, desquiciante, acogedora, da igual. Vale, todos situados.<\/p>\n<p>Un d\u00c3\u00ada esa rutina se rompe. Y haces algo que formaba parte de tu rutina anterior. Vuelves a pasar por el barrio por donde creciste, han puesto un par de sem\u00c3\u00a1foros y han cerrado el kiosko aqu\u00c3\u00a9l. Ahora esa esquina es un bar. \u00c2\u00bfDesde cu\u00c3\u00a1ndo se puede aparcar aqu\u00c3\u00ad, es zona verde? Y ahora. Ahora est\u00c3\u00a1s. Ahora ves, despu\u00c3\u00a9s de unos meses o a\u00c3\u00b1os, a un chaval que siempre te cruzabas, que siempre iba en patines, con quien nunca has hablado, un t\u00c3\u00ado que te llamaba la atenci\u00c3\u00b3n por seguir llevando el pelo taz\u00c3\u00b3n. Y os mir\u00c3\u00a1is, y pens\u00c3\u00a1is lo mismo: \u00c2\u00abAh, hostia, el t\u00c3\u00ado este, mira t\u00c3\u00ba, qu\u00c3\u00a9 tiempo\u00c2\u00bb. Pero no queda ah\u00c3\u00ad, te fijas, con cierto descaro y ves que sin patines es mucho m\u00c3\u00a1s bajito y que mientras \u00c3\u00a9l no termina de saber si a ti te queda bien la barba o no t\u00c3\u00ba descubres un tatuaje en su brazo y todo se para, sin conocerlo de nada te imaginas al cr\u00c3\u00ado que siempre sospechaste que era mayor que t\u00c3\u00ba sentado en su cama, probablemente despu\u00c3\u00a9s de discutir con su pareja, sacando los pies de los patines oscuros que llevaba y calz\u00c3\u00a1ndose unas Converse de imitaci\u00c3\u00b3n. El mismo calzado que, en tu cabeza, visti\u00c3\u00b3 el d\u00c3\u00ada en que una aguja atraves\u00c3\u00b3 muchas veces y muy r\u00c3\u00a1pido su piel hasta pintar aquella forma. Y ah\u00c3\u00ad lo ves, tumbado en una camilla, su brazo sujeto por las manos que visten guantes blancos de l\u00c3\u00a1tex, a trav\u00c3\u00a9s de una cristalera que muestra pendientes y motivos del Pac\u00c3\u00adfico sur, iluminada por neones, con la puerta a la izquierda.<\/p>\n<p>Pa. Ese segundo termina y ya os hab\u00c3\u00a9is cruzado y no pierdes m\u00c3\u00a1s tiempo en imaginar c\u00c3\u00b3mo habr\u00c3\u00ada sido la vida de ese desconocido por quien, realmente, no tienes tampoco cari\u00c3\u00b1o alguno, pero le has dedicado ese esfuerzo instant\u00c3\u00a1neo, \u00c3\u00a9l no sabe nada de ti tampoco, no sabe ni qu\u00c3\u00a9 has imaginado si es que has pensado algo y mucho menos sospecha que alguien terminar\u00c3\u00a1 escribiendo sobre ello. Y tu cabecita tampoco le da importancia. Y sigues caminando aunque s\u00c3\u00b3lo te hayas desplazado un par de metros en todo este proceso. Vuelves a los Dalek, al <em>No te quieres enterar<\/em>, a los Beach Boys, a que la silla de esa tienda de muebles modernos es una imitaci\u00c3\u00b3n tosca de aquella cuadradota de Le Corbusier y a que la dependienta que est\u00c3\u00a1 recogiendo una l\u00c3\u00a1mpara no ha tenido su mejor d\u00c3\u00ada al hacerse esa trenza de serpiente en la melena. Feliz cumplea\u00c3\u00b1os.<\/p>\n<p>Visto en: Suiza, mediados de siglo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la parisina Betsy Drake le recomendaba LSD al \u00c3\u00banico marido que tuvo y quien intentar\u00c3\u00ada utilizar la droga (a\u00c3\u00ban legal en este marco) para combatir depresiones y otros traumas psicol\u00c3\u00b3gicos, ya hab\u00c3\u00ada gente que habr\u00c3\u00ada escrito textos como \u00c3\u00a9ste. Y no vamos a hablar de por qu\u00c3\u00a9 Cary Grant se divorci\u00c3\u00b3 de ella despu\u00c3\u00a9s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[728],"tags":[],"class_list":["post-4328","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-pensando-en-alto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4328"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4328\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elgekonegro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}