Categoría: Lagarto

  • Los niños ya me tratan de usted

    No se puede parar el tiempo, no se acepta el síndrome de Peter Pan. Crezco, envejezco y parece que tendré que madurar, y aceptarlo. Y lo más seguro es que usted también.

    Un día cualquiera (como hoy) puedes subirte a un autobús a las diez menos veinte de la mañana y ser pisado por una niña de 15-16 años. La verdad es que suelo separar más las piernas en el bus para ganar estabilidad, así que estoy acostumbrado a que me pisen, pero puedo soportarlo. Lo que se me hace difícil es que la niñata me mire y suelte un «disculpe señor«. La cara de la chica destacaba por su lamento, ¡encima no lo decía de coña la jodía niña!

    Hace un par de días que cumplí los 19 y me parecían exactamente iguales a los 18, pero como de costumbre, me equivoqué. Iluso de mí.

    Me obligan a aceptar la edad que tengo. Y pensar que hace relativamente nada yo era de su misma edad. Cabrona.

    Pensaría que era porque me vio mal, porque hacía tres semanas que no me afeitaba la cara o porque estábamos en una excursión del Inserso. Pero no, ni de broma. Se me veía bien la cara y era un maldito trayecto urbano en transporte público. Y no a deshoras. La única conclusión que se puede sacar es que parezco mayor de lo que soy, y la gente me respeta por ello. Mentira.

    Tratar a alguien de usted no muestra respeto, tal vez en origen sí, pero ya no. Sólo es una burda manera de llamar a alguien a la cara «viejo», y eso no me gusta tanto. No sé cuántos años más puede parecer que tenga, pero viejo no, valiente hija de perra. Sólo la idea de que cualquier noche me pidas que te saque el Don Simón del Mercadona me revuelve más el estómago que el propio Don Simón.

    Voy a viciarme un rato.

    Visto en: Recién cumplidos.

  • XIX

    Visto en: No empiece a pagar haste el 30 de septiembre.

  • Seal of Quality

    En teoría tendría que comentar mi primer día como universitario, pero no quiero aburrir a nadie, he oído que hay una persona que lo hace bastante bien. No lo sé, no leo eso.

    El tema que ocupa la entrada de hoy tiene que ver con Nintendo. Me he enamorado de su mini máquina (Nintendo DS Lite), mi hermana me ha regalado una, y para probarla me decidí a alquilar un par de juegos, el mítico Mario Kart (en este caso DS) y por otro lado el Final Fantasy III. En el primero jugué un par de carreras y lo devolví al ver que la conexión wifi de la consola iba bien, el otro, he terminado comprándolo. 35 euros menos, podía haberme esperado a tener el «cartucho mágico» que tan buenos resultados da, pero… pero… No me divertía tanto un juego de rol desde El Templo del Mal Elemental (mucho mejor que los Baldur’s Gate, por cierto). Y quitando los Zelda, el rol japonés nunca me había llamado la atención en exceso, el fantástico Final VII sí, pero el resto me dejaba siempre un sabor agridulce, echaba de menos las reglas de Dragones y Mazmorras. Y no quiero imaginar lo freak que suena eso.

    Seal of Quality

    No quiero hacer ninguna review ni contar pros y contras de la consola, se han hecho muchas, algunas muy buenas y aclaratorias. A mí me han servido para decantarme, ya que aunque pagaba mi hermana, elegía yo. Siempre se ha dado a entender que la potencia gráfica de ésta máquina dejaba mucho que desear, como la seguridad de Windows, pero cualquiera que haya visto el trabajo técnico y gráfico realizado por Squaresoft (me resisto a llamarlo Square-Enix) se dará cuenta de que no tiene mucho que envidiar a su prima PSP -vale, no es lo mismo-, pero a mi juicio, mucho más bonito, una preciosidad, y merece que descargues, alquiles, robes (o incluso compres como yo) el juego para poder disfrutarlo.

    En estos casos es cuando de verdad Nintendo debe sentirse orgullosa de imprimir sus productos con el Sello de Calidad. He jugado 7 horas a esta aventura medieval, y cada escenario que descubro se me cae más la baba (si cabe), no tanto como contigo, por supuesto.

    En definitiva, Nintendo ha superado por mucho mis expectativas, me divierte, cosa que la PSP sólo consigue hacerlo con dos juegos, los GTA. Si siue así, no descarto pillar la Wii para Navidad.

    Visto en: De venta en Carrefour

  • Literatura hispánica

    Desde que murió Bécquer lo único bueno que se ha escrito en este país ha sido El Capitán Trueno, y se lo quieren cargar con una película.

    Yo

    Visto en: Sigo sin comprende por qué cuesta menos un libro editado en España en Amazon que en la librería de al lado.

  • MEME: Cuan geek soy

    He de confesar que me identifico más como freak que como geek, las rayadas matemáticas a lo microsiervos me dan bastante igual, las partidas de horas de Dragones y Mazmorras no me las perdía. Aunque mi época de rolero empedernido ya pasó.
    Y tampoco creo que enumerar o describir los elementos informáticos que utilizo sirvan para corroborar nada, pero la ley es la ley, y estoy obligado a devolverle el enlace al hombre que me coronó como maestro del spam.

    • iPod 5G, normalito, negro de 30 GB. De la primera hornada.
    • Ordenata, AMD64 3400+, 512 de RAM, 320 GB divididos en dos discos físicos de 160, uno con Linux y otro con OSX86, pero el OSX no me reconoce el ratón (que es de Microsoft). Varias entradas y salidas de audio/vídeo, 7 USB 2.0 y no recuerdo qué más.
    • Cámara de fotos, Sony Cyber-Shot W5.
    • También un cubo de Rubik, al que no le hago el mínimo caso.
    • Libros varios, de programación, UNIX, novelas de intriga y fantasía, una porrada de cómics, manuales de juego del Dungeons…
    • Router Belkin para la wifi.
    • 700 páginas para aprender Quenya. Pero que tampoco le presto atención.
    • Impresora HP, como el monitor.
    • Consolas, pues la última que me agencié fue una Game Boy Advance, así que os podéis imaginar. Sega Master System II, GB Color y Advance.

    Y paso de poner elementos como el estéreo del salón o el DVD. Dejo el meme abierto por si alguien decide hacerlo.

    Visto en: Palerías y tovas.