Categoría: Lagarto

  • Soñar sigue siendo gratis

    Cojo el teléfono y marco.

    -Tu… Tu… click. ¿Hola?
    -Hey, hola Scarlett, ¿qué tal?
    -No, no Adrián. Soy Charlize… sí.
    -Ahm, eh, lo siento cariño. Ya ves, me he equivocado…
    -Sí, eso parece.
    -Bueno, eh… sí… Oye, ¿todo bien?
    -Sep, ¿tú?
    -Bien, sí, de lujo. Escucha, voy a llamar a Scarlett, ¿bien? Ya hablaremos.
    -Vale, un beso. Hasta otra.
    -Cuídate.

    Ays….

    Visto en: Se me ha terminado de ir la cabeza.

  • He soñado con Dans

    No suelo recordar lo que me soñado a no ser que sea algo digno de recordarse. El de hoy ha sido mucho más raro:

    Aparezco en un cine, tengo intenciones de ver Beowulf -y eso que el anuncio me resulta lamentable, no pagaría por verla-. Voy acompañado de un amigo. Van pasando números de la cola hasta nuestro turno. El tipo vestido a rayas que está al otro lado del cristal me suena, parece alto. me fijo, es Enrique Dans. Me pregunta qué sala, respondo que la uno, me dice que si me ha gustado su último post, «no te leo, lo siento». No puedo juzgarle, nunca lo he leído y no tengo una opinión sobre él. Me da una tarjeta, su URL y una frase que reza «sonríe si te gusto», sonrío ligeramente, me hacía gracia. Despierto sobresaltado.

    Enrique, ¿por qué quieres ligar conmigo? Yo dormido, ¿por qué sonríes? ¿Por qué? Creo que es el momento de discutir qué blogstar tiene más sex-appeal. Yo voto por Wicho.

    Visto en: Pesadilla o realidad.

  • Todos quieren, todos quieren…

    Aquí os dejo un recorte de mi vida que ha retornado a mi memoria hace unas horas y que no me ha costado mucho encontrar en Internet La escena de Los Aristogatos que me inició en el jazz. Otro día os cuento mi relación con Disney, una empresa que aborrezco. La cancioncilla es realmente pegadiza, avisados quedáis.

    Visto en: Infancia, Youtube.

  • MEME: Mis comienzos en Internet

    Hace un tiempo se me ocurrió lanzar un meme así, pero lo dejé, supongo que tendría cosas mejores que hacer que ponerme recoger enlaces. No estoy muy convencido de ello.

    Aeris se lo pasó a Neok y éste a mí, así que la blogosfera es un pañuelo y por lo visto mi neurona (¿os acordáis de ella?) debe estar interconectada con alguien que lo ha lanzado, hasta llegar aquí, como he dicho.
    Comienzo:

    ¿En qué año comenzaste a utilizar Internet?
    Pues creo que tenía 12, eso quiere decir que en el 1999/2000 o por ahí. Creo recordar que fuimos de los primeros, o al menos, mis amigos no tenían.

    ¿Qué tipo de conexión tenías y cuánto te costaba?
    Aquella maravillosa tarifa ondulada a 56Kbps, de seis de la tarde a ocho de la mañana, creo que era. Si no recuerdo mal, eran 2000Ptas al mes (12€, para los niños de 13 años que no recuerden las «calas») y si te salías del horario te cobraban el minuto como llamada provincial o local, no lo tengo claro.

    ¿Cuántas horas navegabas y qué hacías? (chatear, buscar noticias, etc)
    Pues poquito, al principio no sabía muy bien para qué servía, y eso de buscar información no lo entendía mientras tuviese en papel la enciclopedia cerca. Con el tiempo me fui interesando y empecé a jugar en red, hacerme habitual de algunos sitios y a los 13 años comencé a hacer páginas web, ayudado con un libro que regalaban con unos refrescos de cola de los que no diré que eran Pepsi. El número de horas aumentaba.
    La página todavía está colgada, en Archive.org, pero no voy a daros enlaces ni nada.
    Chatear nunca me atrajo, aunque instalé el IRC. Además, a mis padres no les gustaba, creo que tenían miedo de que algún hombre malvado me pidiese fotos desnudo o quisiera quedar para secuestrarme y vender mis órganos. No sé, aún hoy hay quien me pide esas fotos, y ya no les da miedo. Ya no me quieren.

    ¿Qué buscador utilizabas y cuándo conociste Google?
    Siempre he sido fiel seguidor de Yahoo! Mis recuerdos comienzan cuando Y! era un directorio de páginas y lo de las búsquedas iba a pedales. También utilizaba Altavista, que permitía buscar ¡sonidos!
    Google lo conocí de oídas y me llamó la atención porque era sencillo, fácil de entender y rápido.

    ¿Recuerdas las páginas que visitabas?
    Sí. Recuerdo especialmente una que se llamaba Amigos de Harry, sobre Harry Potter que llevaba una chica llamada Irene (aka
    Haru) con quien hablo de vez en cuando. Era una página muy interesante y muy bien diseñada para lo que había, ofrecía servicio de correo y todo.
    Por otro lado, me metía mucho en
    LastCity, donde conocí a alguien con un nick semejante al mío. Y poco más.

    Seguidlo voluntariamente, gracias.

    Visto en: Enigma y en Se busca título.

  • De hurtos y demás

    Ayer salí casi corriendo de clase porque preveía que iba a perder el autobus, y aunque la frecuencia es buena, no me apetecía esperar 10 minutos más.

    Con las prisas no me di cuenta de recoger la memoria USB donde almaceno prácticamente todo lo que hago en el día, prácticas, ejemplos, programas, apuntes etc. No me enteré de que me había dejado el dispositivo en clase hasta ayer por la noche, que lo eché en falta a la hora de querer utilizarlo para ver cómo se hacía un ejercicio.

    Esta mañana llegué bastante desesperado a recepción con la esperanza de que alguien la hubiese recogido y entregado, ya sabéis, por no joder mucho la marrana y llevársela consigo mientras me jode todo lo que llevo hecho desde que empezamos el curso. Porque de la mayoría de las cosas no tenía copia de seguridad, y si quería recuperarlo tendría que pedir a alguno de mis compañeros que me lo deje y modificarlo hasta tenerlo a mi gusto (o mejor dicho, hasta conseguir que lo entienda perfectamente, porque cada uno toma apuntes a máquina de una forma y escribe el código de maneras distintas, yo tengo la manía de comentar casi cada línea, otros prefieren comentar un párrafo o no describir nada).

    La mayor sorpresa llega cuando la recepcionista me dice que en lo que va de semana ya van tres; oh, sí, batiendo récords. Esto quiere decir que si la perdía ayer (martes) se dan bastante prisa en hacer desaparecer sticks USB.

    Así el día va transcurriendo y voy enviándome al email y subiendo a mi cuenta en el servidor de la universidad todo lo que tengo (poco) guardado en el ordenador local. Mientras, maldigo a quien haya sido el cabronazo (porque sé que lo hace por joder) que me ha virlado. También he aprovechado para escudriñar las manos de la gente para ver si alguien la tenía (así de paranoico soy). Que sinceramente, el aparato me da bastante igual, mi AdSense me permite comprar otro (de baja calidad y sin marca), pero es que me da igual, lo que me jode es tener que empezar a recuperar y rehacerlo todo. Cabrón.

    Para colmo, a media mañana me encuentro con que no soy el único en esta situación.

    Termina la jornada y, un poco desesperado y cabreado, vuelvo a preguntar a ver si en recepción sabían algo. «Tenemos, una, ¿es esta?» En efecto, era. Gracias a Dios, sólo falta llegar a casa y comprobar que todo está bien, que no la han formateado o que no la han maltratado para que no pueda conectarse bien al puerto o qué sé yo.

    Pero me extraño, ¿y si no es la mía?, ¿y si es una de las otras perdidas y resulta que es el mismo modelo que la mía?, ¿y si tengo información que no me pertenece? Hasta que no llegue a casa nada, resulto que estaba bien. Pero, ¿y si otro alumno pregunta antes que yo y se la lleva, siendo la mía? Mi faceta de chico desconfiado no conoce límites. Con una simple pregunta del tipo, qué marca, qué color y qué capacidad le hubiese bastado a la recepcionista para saber si soy el legítimo dueño o no. Por suerte, a estas alturas ya ni me importa.

    Visto en: ¡Paranoia, paranoia, paranoia!