Categoría: Lagarto

  • Despistaos, Caricias en tu espalda

    La canción de hoy es una de esas que traen recuerdos, lo curioso es que en este caso los recuerdos vinieron solos, en una famosa bocatería del centro.
    El primer disco que regalé a una chica fue ¿Y a ti qué te importa?, de Despistaos, un grupo al que había perdido la pista -nótese el juego de palabras-.
    Aunque más que un regalo fuese un «Â¿me lo das?», sed conscientes de que a los tíos se nos cae la baba por cosas como un Masserati, si alguien así nos pide eso, por supuesto que lo soltamos. La cosa fue bien, comenzando a los pies del Coliseo, pero acabamos tirándonos los trastos a la cabeza, manteniendo mi orgullo de macho he de decir que empezó ella. Estupideces de 16 años que reaparecen tres y medio después con un par de sonrisas.

    Su favorita era esta, Caricias en tu espalda.

    Prefiero Ahora que no me ves.

    Después de este pasteloso post sólo me queda desearos feliz fin de exámenes.

    Visto en: Youtube.

  • ElMaestroDelSpam

    Aunque ya se me coronó así hace meses, no ha sido hasta hoy cuando me he convertido oficialmente en spammer. No, es coña, no soy un spammer.

    La verdad es que sí utilizo mucho el correo electrónico, pero no envío mensajes a millares y millones de personas en minutos, ni intención que tengo. De hecho, tenía a medias un post sobre la inutilidad del spam titulado «No soy impotente» ya que las ofertas de viagra son la pastilla nuestra de cada día en mi bandeja de entrada de correo basura.

    Casualidades de la vida (y de Telefónica) hoy hemos recibido una carta donde «Por la presente» nos llaman spammers de mierda, y como el que más utiliza los ordenadores de casa soy yo, es un insulto directo hacia la mía persona. Empezando con que tan sólo «contemplan la posibilidad» de que esté infectado con algún tipo de sofware que envíe mierdas de estas yo ya me considero libre. Es más, el cuerpo del mensaje comienza diciendo: estamos recibiendo quejas de otros usuarios, en las que nos denuncian la recepción no deseada de correos no deseados ni solicitados. A ver… que cada cual haga lo que quiera con su cuenta hotmail, que si el filtro de mensajes no funciona la culpa mía no es, y lo de recibir mensajes no solicitados, ejem, a ver a quién y dónde dejan su cuenta. Vale, echarme la culpa, ellos manejan mi IP (dinámica) y por lo visto también mis datos, pero se me antoja difícil que alguien haya colado una aplicación en alguno de los equipos, tanto en el iMac como en el sobremesa (Ubuntu), en el portátil (que si lleva XP) sería posible, pero sólo lo utilizo para las clases, pruebas y prácticas, así que lo dudo mucho.

    Spammer!

    Visto en: Correo, ¡postal!

  • Historia de una tarde invernal

    Llego a casa, no hay nadie, un mensaje en el móvil: No estamos, tienes macarrones en el horno. Qué típico. Caliento… uhmmm huele bien, ¡gracias mamá! Como. Termino, lo sucio al lavavajillas. Sofá, tele, buen cómputo. Futurama, repetido, lo veo, anuncios, Fly Music, Editors, me gusta, termina, La Sexta, anda, hoy se acababa el Tomate, qué morbillo, últimos minutos del escote de Carmen Alcayde. Prefiero a Patricia Conde.
    Todo finaliza. Aún no ha venido nadie… juego con la perra, pelota, juguete, morder, fiú-fiú, escaleras arriba, escaleras abajo. Me canso, ella termina pasando de mí.Enciendo el ordenador, Access, vista SQL, cómo lo odio… pasa una hora, hora y media, no aguanto más, Win+L. Ya volveré.
    Cojo cámara, cojo iPod. Hugo tenía razón: ya va siendo hora de que conozca la calle. No hay luz y hace frío, pero da igual, forzamos la ISO y nos ponemos la capucha de la sudadera.
    Disparo una vez, dos, tres 17 veces, he cogido el corto confío en que 80mm sea suficiente alcance. Camino. Un hombre de 60 años se fija en la cámara, me fusila con su mirada: a ver lo que haces, ¿eh?, me siento reportero del corazón: la calle es de todos añado «subnormal» lo suficientemente bajo como para que sólo lo oiga yo, se va cabreado. Me siento mal, pero en el fondo es lo de siempre, que le jodan. Sigo caminando, 34, 48, 52 fotos, llego al puente. Cerca del Pisuerga hace todavía más frío, sólo escucho los coches y a The Killers. El diafragma se sigue abriendo y cerrando, abriendo y cerrando. Las fotos hasta ahora no son nada del otro mundo, borro unas 20. El puente es fotogénico. Apago la cámara y me acerco un poco más, en el modo auto el flash viene de serie, no me percato, no lo desconecto, un conductor para su Focus cerca, grita: ¿eres un picoleto? Me sorprende, sonrío tímidamente, en el fondo no me hace gracia: No, ¿por? Se alivia: Pensé que estabas fotografiando a los coches, como los radares. Es absurdo, kafkiano. No digo nada más, se marcha, intento analizarlo todo y buscarle un sentido… no puedo. 74, 85, y 97 fotos.
    Vuelvo a casa, hay vida, subo a la buhardilla, ordenador, tarjeta, 97 fotos, se salvan 13, me conformo.

    La Bohême

    Necesito una cerveza.

    Visto en: Pucela capital.

  • Descontando días

     

    Él- Eh… ¿has visto Cartas desde Iwo Jima?
    Yo- Sep, me gustó.
    Él- Es que… no sé, me siento como el chino aquél…
    Yo- Era japo, no chino.
    Él- …Sí, bueno, da igual, el cocinero de…
    Yo- No, era panadero, los soldados del imperio le saqueaban la tienducha en medio de la Guerra para…
    Él- Oye tío, ¿también vas a decirme cómo me siento?
    Yo- Sí: acojonado y desesperado.
    Él- Cabrón…
    No he cambiado, me gusta.

    Por cierto, gracias a toda esa gente que da clics en la publi desinteresadamente, pronto os devolveremos a vuestros familiares secuestrados por las Farc, ya sabéis, caprichos de la revolución. Seguid con el dedo flojo, ‘porfa’.

     

    Visto en: Camino a la cafetería.

  • Refranero mañanero

    También: …cinco minutitos más, anda…

    No por mucho madrugar los de Auvasa [o Titsa] pasan antes.

    Y después de semejante festival del humor +18 (meses) os recuerdo que el viernes tengo un exámen (BBDD1), los plazos para entregar prácticas y/o ejercicios y que justamente dentro de un mesacabaré mi infierno, soldados. Ya sabéis, Febrero es el único mes que va en mayúsculas.

    Visto en: 9:45, sí tengo un horario envidiable.