Para afrontar el fin de semana con un poco de alegrÃa voy a soltarme la melena y escribir sobre los tÃos con los que me enrollarÃa. Y creo que es algo que todos los chicos pensamos. Pese haber pavoneado mi heterosexualidad en no pocas ocasiones por aquà hoy vuelvo a ponerla en duda. Que si muchas chicas tienen la bonita costumbre de darse picos entre brebajes para subir la foto a Tuenti (con la única intención de calentar al personal, pero no cocinar) yo voy a demostrar que nosotros también podemos. (más…)
Categoría: Lagarto
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Veo mi futuro en un sueño
A comienzos de las Navidades pasadas tuve el lujo de asistir a un espectáculo onÃrico que no pensaba que mi mente era capaz de interpretar. Lo escribà en cuanto pude para no perder detalle, lo he reservado por dos cosas: egoÃsmo, es mi sueño y me ha gustado, y porque no querÃa soltar este tipo de post en unas fechas en las que habÃa tan poca gente por aquÃ, asà se generan más cargas de páginas, más comentarios, más anuncios mostrados, etc, etc. Es decir, más egoÃsmo, sólo que encubierto.
Lo bueno es que ahora sólo tengo que hacer un copia-pega del archivo donde lo tengo y no estarme hasta las tantas escogiendo una entrada del montón de posibles y escribiendo hasta las mil, tan solo me quedaré viendo alguna serie hasta las mil.
Ahà va: (más…)
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El chico que disfruta fregando
Aunque el tÃtulo parezca que aquà comienza un relato ficticio lo cierto es que esto es real. Conozco a un chaval, de mi edad, con el pelo rizadete también, muy majo, que realmente disfruta fregando. El tÃo va, con todo su sex-appeal, unas gotitas de Mistol y ale, a echar unos minutos de relax mientras piensa en sus cosas y chapotea feliz en el agua.
Vamos, que sÃ, que creo que fregar es una acción infravalorada. Últimamente me toca pasar bastantes tardes solo en casa, empollando, y al recoger la cocina hay cosas que, en lugar de meter en el lavavajillas, prefiero lavar a mano. No preguntéis por qué, pero es un momento interesante en el que tus pensamientos y el sonido del frote del estropajo por las cacerolas ayudan a acabar con la dictadura del silencio.
Te fijas en los detalles, como que el friegaplatos Higiene Total lleva el dibujo de la Cruz Roja y el mensaje: 99.9% higiene. ¿Qué pasa, que un 0.1 por cien del contenido ensucia?
La parte negativa es que no es lo mismo limpiar dos cucharas que una olla, las primeras las limpias de pie sin mucho problema, con la segunda te tienes que dejar la espalda agachado por mucho músculo que le eches, eso lleno de agua son muchos kilos. Por suerte una vitrocerámica se pasa la mar de bien.
¡Qué cosas!
Visto en: Siempre que vuelvo a casa, me pillas en la cocina, todo embadurnado de harina…
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Yo no quise ser astronauta
Para ser sincero, no conozco a nadie que lo haya querido ser. No sé de dónde vendrá esa expresión que intenta decirnos si de pequeños eramos tan idealistas y pensábamos que llegarÃamos tan alto (como la Luna, como la Lu-na).
De hecho es una profesión a la que no veo mucho atractivo. Yo de niño querÃa ser pastor. Pastor de ovejas. Ese si es un curro bien bonito. TendrÃa un burro con alforjas, un botijo, tiempo para pensar, no tendrÃa un jefe que me putease, ni horarios que me estresen, a una oveja no le importa que llegues veinte minutos tarde. Me gustaba eso de pequeño.
Por otro lado la pregunta de ¿qué quieres ser de mayor? es uno de esos inventos de los adultos para traumatizar más a los niños (a los hijos de otros, claro), como la asesina ¿a quién quieres más, a papá o a mamá?
Es una pregunta a degüello porque fomenta una desilusión del chaval. A parte de pastor quise ser bombero (sólo porque veÃa divertido el deslizarse por una vara cada vez que pasa algo, ahora lo más cerca que estoy de eso es una barra de striptease), y la gente no veÃa qué habÃa de divertido en apagar fuegos, rescatar gatos y sacar agua de inundaciones. La verdad es que tenÃan razón, no es divertido, si lo fuese habrÃa que investigar a un posible pirómano. Pero prepararte durante toda la vida para intentar que un plan espacial te acepte y fÃsicamente puedas subir ahà arriba a hacer algunos experimentos y echar un ojo a lo que nos rodea es una cosa que nunca me ha atraÃdo.
De hecho me parece aburrido. Seguramente haya niños que desde pequeños sueñen con ser lanzados por la NASA y algún plan Columbia (seguro que hay algunos que hasta sueñan con volver), pero es muy cruel quedarse a mitad de carrera. Pobres astronautas frustrados que se limitan a mirar desde abajo como hacemos los demás pero con responsabilidad suficiente como para hacer explotar miles de millones de euros y un puñado de héroes. No deberÃan dejar hacer eso a los padres. Al menos no a los que trabajen fuera del Ministerio de Educación.
Visto en: ¿Algún pastor ovejero más?
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Mi primera moto
Una de las premisas que más se cumplen cuando escribes un blog es la siguiente: Si no tienes nada que contar, tira de memoria y vida personal. Y es lo que voy a hacer hoy. Contaros cuál fue mi primera moto (y hasta el momento última).
Era roja, con pegatinas de Repsol entremezcladas con las de Injusa y con aires de deportividad, toda la deportividad que el plástico permitÃa. Me la regalaron entre varios familiares unas navidades, yo tendrÃa unos cuatro o cinco años, no más. Para mà era una auténtica pasada, ningún amigo tenÃa nada parecido, y aunque no superaba los 6km/h y la baterÃa fuese de risa (apenas llegaba media hora) yo estaba convencido de que iba a toda pastilla. En alguna ocasión hasta llevé a algún amiguito de paquete.
El modelo concreto no lo he encontrado, pero era similar a éste salvo por el color y porque la mÃa tenÃa ruedas de goma negras:

Sé que por casa hay un vÃdeo casero en VHS en el que se ve cómo me estrellaba con ella contra un muro, lo peor es que lo hago repetidas veces. Pero claro, ni lo voy a buscar ni mucho menos lo voy a subir al internés.
Y eso es todo. Esa es la historia de mi primera moto, que como he dicho al principio, es cosa de tiempo que caiga otra.
Visto en: Navidades de los primeros noventa.
