Categoría: Lagarto

  • Mis equipos

    En mi buhardilla hay cuatro ordenadores, hace nada eran cinco, dos portátiles y tres torres (un Pentium II, un AMD 900Mhz y el sobremesa que utilizo) de los cuales un portátil de finales de los noventa ya no está. Dicen que en casa de herrero cuchillos de palo, de donde despejamos que los ebanistas tienen unos cortes en las manos que flipas. El caso es que yo, como informático wannabe, tengo un ordenador principal que va justo si se le exprime y uno secundario algo más lento todavía, curiosamente para prácticas suelo tirar más del secundario. Con vistas a cobrar estos meses y a encarrilar tercero de carrera me planteé actualizar el material, al menos, el portátil. Veréis cómo están las cosas.

    Monitor del sistema

    El sobremesa

    Este ordenador lo compré a plazos a mis padres. Esto es, ellos lo pagaron pero yo les iba abonando poco a poco la diferencia. Costó, sólo la CPU con teclado, y ratón más los altavoces, la friolera de 1400€, imaginad la de pagas que tuve que soltar para acumular ese dinero. La verdad es que creo que no pagué más de la mitad, pero bueno. Hay que remontarse unos cinco años atrás si no recuerdo mal, no tenía ADSL. Fue uno de los primeros procesadores de 64bits, algo que no «disfruté» hasta que hice que el XP incluido conviviese con un SUSE 64.
    He de decir que el cabrón tira como un jabato y sigue siendo un puto maquinón que me ha regalado incansables horas de jugueteo, GTAs varios, Need for Speed varios, Neverwinters… y también muchas horas de Dreamweaver y mis primeros encontronazos con Apache. Por él ha pasado Windows XP, Linux (en muchos sabores), FreeBSD y Solaris. Curiosamente sólo FreeBSD y XP arrancaron sin problemas su AMD 3400+ con, por aquél entonces, 512MB de RAM. Este es un punto crucial porque lo he tenido con dos módulos de 256MB hasta hace cosa de nueve meses, cuando sólo alojaba un Ubuntu y GIMP tiraba de memoria. Hoy en día ves cómo la gente pregunta si es suficiente con los 2 gigas que incluye su ordenador para leer el correo electrónico, navegar «y poco más». Yo con medio he tenido para eso y para muchas más cosas. De hecho el consumo medio que hago es de unos 400MB de RAM, la gente está loca. Maldito Vista.

    Hace cosa de un año o poco más la gráfica que traía este ordenador falló, se fastidió el ventilador (no disipador) y en el momento en que se calentaba su mecanismo de seguridad hacía que dejase de funcionar, y por eso estuvo varias semanas con la tripa abierta hasta encontrar otra gráfica que me gustase y que me saliera barata. Y como mi rendimiento visual se limita a ver series y pocas películas me parece una maravilla. Así que ahí sigue este tigre de circuitos con su caja intacta -aunque desde el incidente de la tarjeta no se ha vuelto a cerrar-, con sus 7 puertos USB, 2 Firewire 400, 2 Firewire 800, lector de tarjetas integrado, entrada de audio de tres canales independientes del micrófono, entrada de vídeo por componentes y, un viejo clásico, disquetera. Los discos duros que tiene montados son los originales pero por el camino tuvo uno diferente en una de las bahías. 320GB entre los dos, hace tantos años eso era una bestialidad y ojo, porque sólo utilizo uno y me queda espacio por petar, antes estuvieron en RAID 1. Me sigue pareciendo mucho byte.
    Está acoplado a un monitor heredado de 17″ LCD con una resolución máxima de 1280*1024 que me cumple bastante bien. El monitor incluye altavoces, pero es que hasta los altavoces mierderos que venían con la CPU son decentillos.

    Nunca ha tenido nombre pero se está ganando el de Viriato.

    Dibujo

    El portátil

    A diferencia del sobremesa en el que yo elegí cada componente en base a lo que leía en inernet y las revistillas de la época (que imagino que seguirán existiendo), aquí no pude hacer nada más que amoldarme a lo que ofrecían. Y como era para mi hermana tampoco me imaginé que fuese a darle un uso intensivo, así que terminé escogiendo un modelo majo, que parecía bastante convincente comparando lo que ofrecían los demás. Un procesador ML-37 también de AMD con un giga de RAM, webcam en el marco del portátil etc. Lo heredé hace casi dos años, cuando el ordenador ya tenía algo más de uno. Formateé, reinstalé XP Pirated Edition y cargué mi gran amigo Borland. Poco a poco eso fue evolucionando, Visual C++, Dev C++, Visual Studio 6, NetBeans, Visual Studio 2005 y ya. Funciona relativamente bien pero para proyectos con interfaz gráfica medianos (que tengan unos 6 ó 7 formularios) se ralentiza hasta desesperar. Mi intención cuando me lo dieron fue de ampliar RAM y cambiar la batería, que por aquél entonces duraba 15 minutos con wifi y 18 sin ella, ahora me dura 2 con la conexión en ON y 3 si está desconectado. Para más fastidio la pila está agotada de manera que si lo desenchufo se pierden los cambios de la BIOS y claro está, la hora y la fecha.

    Gráficamente no es gran cosa, incluye una tarjeta integrada que mueve con cierta soltura El Templo del Mal Elemental pero que no puede con Divx, ni con un DVD. Puede con los vídeos de Seriesyonkis pero no con Youtube HD, a veces ni con los HQ. Debido a limitaciones de la pantalla todo esto se ve en 15″ con una resolución máxima de 1024 * 768. Píxeles como calabazas.

    Monitores Dell 2099WA

    El futuro

    Como he dicho al principio mi idea es cambiar esto, sobre todo lo del portátil. Sin que esté nada claro el elegido es el MacBook «Pro» de 13″ -sí, entrecomillo lo de pro– más básico en el que conviviría Windows 7 con OSX o bien un Dell XPS de 13″ con Windows 7 y algún UNIX a elegir, en ambos caso retomaría un procesador Intel, algo que tenía abandonado desde el PII. Sea cual sea la opción lo quiero enfocar (y nunca mejor dicho) al tema de la fotografía, ya que editar los RAW de Olympus en Linux con FRaw y Gimp se las trae, pero es que hacerlo en mi portátil es simplemente imposible. Por lo que instalaría Olymps Studio o algún programa compatible con esos ficheros como Lightroom, y no, no pienso tirar de Wine. Para acompañar al nuevo ordenador he pensado en gastar más dinero todavía y lanzarme a por un monitor en condiciones y hace días, desde que Aloisius (que en sus vacaciones descanse) me explicó la posibilidad, que me enamoré del Dell 2209WA, sí, un nombre precioso, igualito que Bravia o Cinema Display. Se trata de un monitor con panel IPS, no TN, que ahora mismo está rebajado y cuyo soporte permite colocarlo en vertical, algo para mí importante. Aunque tiene carencias si lo ponemos enfrente de otros monitores destinados a un público más general como la falta Full HD y de entrada HDMI, lo primero me la suda, pero lo segundo me atrae. El tema del calibrado habría que mirarlo en el futuro, no nos olvidemos. Su descuento acaba en una semana así que debería decidirme ya.

    Tampoco hay que olvidar que a estos juguetes les pondría más compañeros, por ejemplo un capricho que tengo desde hace años, un Lacie Rugged. Por aprovechar el socialmente reinsertado puerto Firerwire 800.

    Si a todo esto le sumamos un ordenador negro que tengo en el salón de marca Sony que pone Playsta no sé qué que reproduce películas como un campeón y es testigo de mis desmelenes rockeros junto con la Real Sociedad creo que no me queda más equipo del que hablar. Porque el de la oficina no es mío, en realidad era de una chica y se nota.

    Y con esto, adiós a la Vespa.

    Visto en: Sugerencias sobre el combo portátil-monitor son bienvenidas.

  • Preparar un Cola Cao frío sin Baticao

    Cuando yo era un niño (por lo que vosotros ya debíais ser, al menos, jóvenes) cada verano los Cola Cao grandes albergaban una invento que siempre servía para lo mismo, pero que cada año lo hacía de forma diferente; batir el desayuno sin cucharilla. Un aparato que podía ir a pilas o que funcionaba más o menos bien con un tornillo sin fin que movía unas aspas dentro del recipiente (que, dependiendo de la versión venía en el kit o no). Y esto era así, de toda la vida de Dios, hasta que sin darme cuenta, cambiaron esos juguetitos veraniegos por balones pintados con la cara de Nadal.

    Esta aparente chorrada de trasto que todos conocíamos como la baticao era realmente útil para hacerte un Cola Cao frío. La leche caliente facilita la mezcla de los polvos (mira, polvo y leche en una misma frase sin referencias sexuales, anota). Pero si está fría olvídate, adiós a la agitación de las partículas.
    Hace unos días (siendo yo joven, vosotros ya andaréis alcanzando la completa madurez, carrozas) me propuse beberme un Cola Cao frío. Pero en mi casa no quedan Baticaos ni nada parecido por lo que me vi forzado a hacer girar esa cucharilla con brío como si (aquí viene la referencia cerda) quisiera masturbar el contenido de ese vaso intentando no salpicar mucho con el liquidillo blanco.

    Y no se puede. Desastre total que acabó con un trago del tirón sin importarme cómo supiese. Total, ya sabéis que he bebido cosas peores.
    A ver si vuelven a regalar esas joyas de la ingeniería.

    Visto en: Si eras o eres de Nesquik… Madura, por favor.

  • El «pack»

    Piso en Dublín, Dame St. Rollo Brooklyn.

    Trabajo en Dublín, Google. Oficinas de Google Europa.

    Chica, que en este momento puede ser cualquiera

    Por supuesto, puede sufrir variaciones en el contenido.

    Visto en: Lechera’s Tale.

  • El budismo

    Sigo explorando el cosmos en busca de una referencia que guíe mi espíritu hacia una zona de paz. Kabul, por ejemplo. El método al que vosotros, humanos, recurrís para estas cosas es la religión. No la única pero sí una de las más importantes. Y el budismo entra dentro del saco. Pero el budismo no lo termino de entender.

    Enseñanzas del despierto sobre la ley natural

    No hay un dios al que adorar o rendir culto, alguien que cuando llegue a Valhalla me diga «Nos ha costado acabar contigo, mamón, pero ya era hora de que subieras. Espérame aquí, junto con Ana Rosa». No hay que hacer o deshacer nada porque sea voluntad de Dios, Thor, Alá o nadie. Y eso está genial porque lo más complicado de entender y creer de una religión como el cristianismo (con todas sus ramas) y el islam (con todas sus ramas) es la idea de una figura abstracta que controla todo, que ve todo y que tiene una lista de todo lo que cada uno hace, cual Papá Noël, de forma que llegado a un punto -la mueeeeeerte- decidirá si vas a un sitio «bueno» (con sus valquirias, sus vírgenesy su paz eterna) o a un sitio «malo» (con su fuego, perro con múltiples cabezas y río de espíritus) más una tercera opción conocida como limbo, en el que pasarás todo el tiempo hasta siempre. De forma que si el mundo explotase en una guerra nuclear y no sobreviviesen más que cucarachas daría lo mismo pues tú seguirías en uno de esos tres pisos del edificio de la vida eterna. No hay restart.

    Con el budismo «sí».

    Por lo que entiendo sobre estas ideas, mi cuerpo no es mi cuerpo. Es un elemento de la naturaleza, del entorno. Por tanto no me pertenece. Dentro de él -o asociado a él- no hay ningún alma o espíritu de forma que no existe un yo eternamente duradero. Se carga de un plumazo el cielo, infierno y purgatorio.

    No dicen que te reencarnas sino que renaces. Al igual que tus buenas o malas obras a la vista de una deidad serán quienes decidan la balanza para una planta u otra de ese edificio ficticio aquí la idea es similar. Si bien no hay ninguna intención de que una vida nueva, renacida, sea una meta (así como el descanso eterno sí lo es) precisamente por que no hay «yo», se borra el historial, sí tenemos algo similar que todos conocemos y a que a mí no me convence nada, el karma. Pese a lo que podamos creer el karma no es un sistema de puntos por el cual si hago una mala acción la compenso con una buena como hacía Earl, de hecho eso recuerda más al concepto cristiano de eternidad, sobre todo a las bulas medievales. Una parte del karma explica que ciertos seres como Buda o Jesucristo fueron capaces de recordar su vida, de forma que en el siguiente renacimiento que sufran podrían acceder a un lugar de su mente que. más o menos, conecta con la naturaleza del no-yo mediante la meditación y así, por ejemplo, conocer qué errores cometieron antaño. Es fascinante, pero tampoco me lo trago.

    Darse cuenta de esto (y algunas cosillas más que me he saltado) y haber seguido «el camino de las grandes verdades» o, siendo más correcto, el Dharma o EsaCosaQueHanCopiadoLosDeLostPeroQueAquíNoTieneNadaQueVer, quiere decir que eres despierto espiritualmente o, siendo más correcto, que eres «buddha».

    Yo pensé que buda había uno, una persona rechoncha y simpática con la cabeza rapada y una cortina naranja como vestido. Pero no, esa es la imagen del primer buda, de origen nepalí y nombre real Siddhārtha Gautama (que lleva el finde de gaupasa). Será más conocido como Buda Gautama. Lo que aprende uno en la Wikipedia, oyes martes.

    Cuatro nobles verdades y el noble camino óctuple

    Aquí llegan las curvas, agarraos. Si suprimimos el concepto de «yo abstracto»Â lo siguiente carece de sentido.

    • El sufrimiento existe.
    • El origen de esa insatisfacción es el anhelo.
    • El sufrimiento se puede extinguir.
    • Para extinguir el sufrimiento debemos seguir el óctuple sendero.

    El óctuple sendero dice, entre otras muchas cosas que hemos de hacer todo lo posible para alcanzar a Kurt, digo el Nirvana. Para eso hay que seguir unos pasos entre los que se incluye: supresión de deseos. Creo que esto lo conocemos todos de oídas y esta ha sido siempre mi gran duda acerca del budismo, ¿cómo es posible que elimine de mi «no yo» todos los deseos que me hacen sufrir porque no puedo conseguir si al mismo tiempo alcanzar el Nirvana es un deseo de por sí?

    Me gustaría informarme bien porque, si es cierto que hay pilares de ésta religión que me pasaré por el forro como la meditación la idea general me está dejando buen sabor de boca. Ahora que digo esto, las barritas de incienso también fuera. Y es que he de reconocer que el budismo desprende una paz inusual, posiblemente la falta de controversia se deba a la poca cantidad de practicantes que hay, y menos por aquí. Pero hay algunas ideas, sumadas a algunas historias asiáticas que he practicado o practico (por ejemplo algo de tai-chi, que resulta cómico, pero relaja cantidad y en exámenes se nota) me hacen pensar en incluir algún libro sobre el tema Zen en mi próximo pedido a Amazon. Al menos no incluirá Courier a saco Paco.

    Perdonad el ladrillo.

    Visto en: Y mañana, «Los chamanes: Esos locos con cuernos y plumas.»

  • La evolución del blogger feliz

    Dos y pico de la madrugada. Toca melodrama. Voy a intentar escribir como cuando no me importaba que el hecho de insertar un vídeo de Youtube dificultase todavía más que el blog tuviese código válido, cuando ni siquiera mendigaba clics. A ver si consigo que esto resulte personal de verdad y no uno de estos post tan profesionalizados que me salen ahora y que hace unos minutos han dejado de gustarme.

    Veréis, me gusta mi blog. Mucho. Esta misma noche he tenido que parchear una pitera y esa sensación de control absoluto, de cómo ha de girar cada engranaje, sin duda merece la pena. Pero tenía más salsilla cuando Google se ocupaba de todo y la gente entraba añadiendo blogspot a la URL.
    Hay algo de gente nueva que, la verdad, no sé cómo reaccionarán ante una entrada de este tipo, tan de vieja escuela que me está oliendo a naftalina. Ya veremos.

    El tema es que, simplemente, no me atrevo a ser feliz. Recientemente tres bloggers, de los de siempre, de los que añadían blogspot, me han restregado su felicidad hasta derribar cualquier tipo de muro o chaqueta de cuero con Zippo en su interior.
    Ellohir es feliz (y se le nota, mucho). Considero que tengo más afinidad con él por la situación y edad de ambos, no sé, la verdad es que es un tipo que me cae de puta madre.
    Alexliam, que tenía días en los que te dejaba destrozado por lo pesimista que se ponía, le terminó echando huevos y ahora vive con quien quiere y más o menos como quiere. Eso es algo que también se nota. Y la verdad es que pese a haberlo hablado con él varias veces, no era consciente.
    Por último, Hugo, el nexo común y núcleo de todos nosotros, no sólo dejó de ser un universitario graciosete antimaquero con tendencia a tocarse, sino que también le echó huevos y varios kilómetros después se convirtió en un currito antimaquero con ordenador Apple que no se toca. Y que está amueblando el hogar que compartirá con la mujer de su vida.

    Joder, es bestial. Acojonantemente bestial.

    Esto sólo mencionando la gente del internec, en eso que los Alvys llaman Vida RealTM las personas próximas siguen igual. Tanto como que las amigas que tengo son las novias de mis amigos.

    Sobra decir que por mi parte, no hay mucho que contar en ninguno de esos temas. Y es que es extraño, cuando lo he intentado me ha ido mal, cuando no he hecho nada parecía ir bien pero a la vez notaba que todo fallaba. En resumen, que me he terminado quejando abiertamente, pidiendo el libro de reclamaciones al Dr. Love. De hecho, se puede decir que en este tiempo mis únicos triunfos personales han sido un puesto becario que terminó antes de que me diese cuenta y aprobar el examen práctico de coche, y encima me costó. Y no sé hasta qué punto un loco con greñas cantanto Break on through (to the other side) al volante de un Fiat Punto entra dentro de la columna de los logros. Jim Morrison se apunta un tanto, eso es indudable.

    Como he dicho, siempre que me he querido arriesgar me ha ido mal, y digo arriesgarme en plan serio. Siendo sinceros, que total, esto no lo van a leer googlers, estoy hasta las pelotas del tema. Ya no lo trago ni con mi amiga importada más oscura y fría. Y esa amiga me ha ayudado a tragar muchas cosas. Ciertamente me alegro por estos tres caballeretes que he enlazado -sin que eso les vaya a aumentar el Pagerank, que yo no tengo-, sí, me alegro, porque se lo merecen. Pero eh, hijos de perra, yo también quiero.

    Quiero recibir mensajes que terminen en «Besos» y que no sea ni mi madre ni un colega borracho, que antes del «Besos» haya un «Te veo después de clase para tomar algo, suerte en el examen» y eso no se convierta en matar cañas ojeando el periódico de turno, ni mucho menos en debatir sobre cómo sacaste un ejercicio del examen.
    La verdad es que no creo que sea cosa del karma ni ninguna alineación astral, no es porque sea mejor o peor tipo, simplemente noto que ahí debería estar alguien y, elemental, Watson, falta Irene Adler.

    Barajo, corto y cojo carta. Otra mano y a seguir probando suerte. Supongo que la partida es larga y en fin, otra cosa no, pero partidas de poker ya llevo unas cuantas encima.
    Me conozco y sé que no me servirá de mucho escribir esto, pero el duendecillo verde que dice que queme cosas me recomendó compartirlo. Aunque ya advierto, me juego los rizos a que en dos ratos se me pasa y vuelvo a estar en modo Geko impasible que tanta seguridad me aporta, suplicando darle vidilla al AdSense. Siempre me ocurre, no sé qué estúpida parte de mí es la que prefiere quedarse encerrada en el estudio con el Stradivarius, los libros, la pipa y la coca. Voy pidiendo cita con Moriarty.

    Visto en: Ah, sí, Come on baby, light my fire.