Categoría: Tecnología

  • ¿Merece la pena venir a Linux?

    Puede que levante ampollas entre los lectores más extremistas del blog, y sin duda, hasta hace nada yo pertenecía a esa panda de talibanes que apoya fervientemente a Tux.

    Ayer me cansé de los cuelgues de Ubuntu, se colapsaba con abrir el navegador y el reproductor de música. Eché la culpa a su última versión. Me decidí a crear una partición para guardar las cuatro cosas importantes y empezar de cero, como de costumbre, todo salió mal y empecé de cero a la fuerza. No he perdido nada, tranquilidad.

    Una vez que reinstalé el sistema y descubrí la velocidad que tanto añoraba me puse a instalar los programas y plugins que utilizaba, los comandos por teclado y las funciones de las esquinas. En comparación con Windows, esto bastante parecido.

    Como no recordaba cómo instalé el Flash me toco seguir mi propio tutorial, pero nada, no había manera. Busqué por Google y encontré cosas interesantes, pero nada. Y Frirefox se negaba a instalarlo voluntariamente. Al final, conseguí que Swiftweasel reprodujese el formato flash decentemente, por contra, el navegador no dura ni medio minuto en pie. Sí, es super triste ver cómo de rápido puede petar un programa. Así que en resumidas cuentas, no tengo ningún modo de ver los vídeo de Youtube que no sea con IE4Linux. (más…)

  • Bienvenidos, freaks del pasado

    Para aquellos que pasan de Leopard, los que se despreocupan de los requisitos de Vista, los que no se paran a pensar qué distribución utilizar, los que crecieron con las BBS, los que navegan con Lynx, los que programan en ensamblador, los gurús barbudos de hace milenios, los que reniegan del progreso. A todos vosotros: (más…)

  • Desarrolladores precoces

    Me molesta bastante que un niño de 13 años sea el abanderado de iPod Touch por saltarse protecciones y lanzar el famoso iJalBreak o que el chaval que metió Linux en un iPod por primera vez modificando el código del sistema fuese un simple mocoso de secundaria. El tipo que lanzó Sasser estaba en un instituto, etc. Sobre todo, porque a mí se me olvidan cerrar las llaves de C, }.

    No, no entraré en la vieja discusión de que si son chavales sin amigos que se pasan el día conectados etc. Porque seguramente salgan los fines de semana y vayan al cine a ver los estrenos de Pixar religiosamente. Y bueno, una de esas personas que está muchísimo tiempo al día frente al ordenador, soy yo, no sería una comparación benévola.

    Lo cierto es que la programación, el desarrollo de aplicaciones o como quieras llamarlo nunca ha sido algo que me atraiga especialmente. Este año lo llevo más o menos bien, pero claro, son programas que difícilmente superan las 50 líneas de código, y lo más complicado puede ser anidar un bucle dentro de otro ¡y que funcione!

    Por eso me pregunto, ¿cómo leches un chaval de la generación teletubbie puede resultar un crack en esto? Qué putos cracks. Los nuevos Wozniak. Al menos ellos ya tienen salida profesional asegurada.

    Visto en: iJalBreak, iPodLinux, Sasser

  • Mi hermana, focinemuseñadora

    Quién habría imaginado que el primer ordenador designed in California, assembled in China que pasase por casa se lo iba a quedar mi hermana (mayor que yo). Este año ha empezado diseño, y su portátil no daba buenos resultados, era bastante mierda, y se planteó cambiar de ordenador. Viendo más o menos el tipo de estudios que haría y la carrera, se decidió a elegir un Mac, desde que le regalé el iPod mi familia comenzó a aceptar a cosas no genéricas, como eso que llaman Linux. Y aunque mis padres conociesen Linux y Apple desde hace bastante tiempo (años), siempre pensaron que Linux era para informáicos expertos y hackers y que Apple para diseñadores, pero que eran ordenadores muy caros, y personalmente, tenían razón.

    Hoy, la instalación de OpenSuse es sencillísima, y el precio de la plataforma Mac ha descendido.

    Siguiendo con el tema, se puso a mirar especificaciones, preguntar a su hermano, comparar análisis, preguntar a su hermano, buscar aplicaciones, preguntar a su hermano, etc. Algo estaba claro, iba a necesitar potencia, mucha, pero no le compensaba un portátil del tipo MacBookPro, es potente pero no quiere estar pendiente de baterías, recargas ni quiere limitarse en exceso a una plataforma así, por otro lado, el MacBook estaba igual, pero con peores caracterísitcas, si 15/17 pulgadas no le resultaban suficientes, 13 aún menos.

    Resultado, iMac, recién cambiados y con Leopard encima (9 euros por los gastos de envío). Pero, ¿cuál? El modelo básico es muy básico, el intermedio está bien, pero si te pones a añadir RAM y cuatro pijadas más te das cuenta de que se te queda a poca diferencia económica del iMac tocho, el tope de gama. Pues sí, ese.
    El de 24″, 2.8GHz, 2GB de memoria y medio TeraByte de serie. Supuestamente debería llegar el miércoles, pero los de TNT nos avisaron de que nuestra calle no existe en Astorga, lógico, la calle es de Valladolid, no de Astorga. Por suerte, se subsanaron los errores (se equivocaron con los códigos postales al pasar las pegatinas de la máquina a la caja) y mi familia (todos menos yo, que estaba durmiendo) se han acercado a Benavente (Zamora) a recogerlo en persona, la otra opción era esperar una semana más, y eso no mola.

    Como informatiquillo de la familia (y amigos) me ha tocado el privilegio de configurarlo todo. ¿Para qué? Si no hace falta. He bajado los programas que utiliza, Adobe CS3 y alguna que otra aplicación que leí, y ella se ha encargado de manejarlo perfectamente (en clase está acostumbrada a manejar OSX).

    Una conclusión rápida, es el mejor ordenador que haya probado jamás, jamás. A parte de que el sistema vuela, la sensación al tacto del teclado y el ratón (algo lento incluso con la velocidad máxima) es impecable, la pantalla es sencillamente acojonante. Con una resolución bestial y un brillo intenso que me ha hecho ver los destrozos de la cabecera del blog. Acojonante. La red wifi me descargaba a 300Kbps, que es casi como descargo yo, conectado por cable al router, en cambio, el ordenador se encuentra en otra planta diferente y tiene que acceder por wifi. Y el portátil suyo no cogía ni 12. Eso me ha dejado de piedra, más aún porque tenía el aMule y los torrents trabajando.
    Una aplicación pesada, como por ejemplo Adobe Illustrator, me carga en dos segundos, mientras navego con Safari y Camino y escucho la música recién importada a iTunes. Es la mejor máquina que haya tenido entre mis manos.

    Compensa el precio.

    Cuánto? Pues 1900 mucho, que han pagado su padre y su madre, junto con el gilipollas currela de su hermano que ha puesto 300 mocosos y sustanciosos euros.

    No estaba nada seguro de si compensaba o no la diferencia entre los modelos de 20 y 24 pulgadas, la demostración que nos dejaron hacer en ECI con un modelo de los de veinte, pero bien cargado de RAM y a 2.4 ha me hizo temblar, pero en cambio este otro consigue que eyacule cada vez que le veo hacer trabajos forzados y sin soltar ningún ruido.

    Sinceramente, nunca me había sentido tan bien después de soltar tanta pasta.

    Finalmente, yo me quedaré con su portátil (para meterle el osx86), y utilizar mi torre como estación de descargas y almacén (que son 320GB, oiga), todo funcionando bajo Linux y mi Windowsito del alma virtualizado. O, dicho de otra forma, he conseguido un portátil de segunda mano por 300 pavos.

    Visto en: Apple.

  • Volviendo a Windows cariñosamente (virtualización)

    Pensé que no volvería a manejar el escritorio de la colina verde ninguna vez más en mi ordenador, que los tiempos de los cuelgues y pantallazos habían quedado en el olvido, y aunque a Linux se le haya ido la cabeza y me haya dejado tirado un par de veces, no es nada comparado con el maltrato que sufría trabajando con el sistema de Microsoft.

    Hay gente que tiene suerte y no le da ningún error, las aplicaciones les van de maravilla y el sistema no se congela cada poco tiempo, los envidio.

    Por una cosa o por otra, me ha tocado hacerle un hueco en los discos duros. Dudaba entre si instalarlo nativamente o recurrir a la virtualización, que tan de moda está en esto de las tecnologías. Como me conozco y sé que soy un patán con las particiones di una oportunidad a VirtualBox, un software de gratis que crea una máquina virtual donde poder instalar Windows sin estropiciar nada, como VMWare, Parallels o lo que se os ocurra. Tras leer varios manuales, entradas en foros y otros resquicios de acciones exitosas de la gente, lo descargué y lo instalé. Una gran ayuda el hecho de que los desarrolladores se acuerden de la arquitectura AMD64, que en el mundo GNU/Linux deja bastante que desear, todos terminan obviándola.

    Tras una supuesta instalación limpia, al ejecutar me da errores, permisos incorrectos. ¿Cómo? ¿No tengo permiso para ejecutar parte del programa? Carajo, qué raro. Tras meterme en Google un rato hayo una posible solución -lo siento, he perdido el enlace-, la aplico, reinicio… et voilà. Arranca bien.
    Sin miedo, creamos una máquina nueva, siguiente>siguiente sin contemplación, todo perfecto y lo dejo tal cual venía por defecto. El único cambio es la tecla para cambiar entre el huésped y el sistema invitado, se ve que los de Packard Bell no son muy dados a incluir el control derecho en sus teclados.

    Virtualización

    Previamente había descargado una copia plenamente pirata de Windows XP Professional del aMule, y tan ricamente que me la ejecuta la máquina, el problema más grande ha sido encontrar un M8J3M-QRKTX-HT48F-R8CDV-4V27J. Como véis, un juego de niños. (más…)