Categoría: Tecnología

  • Google te trae el SPAM al feedreader ¡Gratis!

    Hasta hace no muchos días yo era un feliz usuario de Google Reader, que simple como pocos, se limitaba a almacenar sus lecturas por orden alfabético, marcar las interesantes para verlas al final del día (aunque terminase saltándome en bloque esta parte) y sin darle mayor uso que ese. Es cómodo porque me permite seguir las fuentes y blogs que leo desde cualquier sitio, y como a lo largo de la jornada utilizo varios ordenadores distintos pues fenomenal.

    Por desgracia, se han sacado de la manga una funcionalidad que me ha trastocado completamente, las lecturas compartidas entre usuarios y su uso como envío de SPAM encubierto y las notas.

    A grandes rasgos, me «obliga» a leer lo que otros quieren que lea. Cuidadín, m’friend.

    Esto está bien cuando lo que compartes es algo realmente interesante, hace unos minutos zetxek nos ha pasado un vídeo de Arguiñano (con lo que eso supone para mí) con el que da un claro ejemplo de la utilidad de la función, dar a conocer algo o divulgar algo que por sí sólo es bastante fácil que nos perdamos. Pero aún así, lo he visto porque me lo marcaba como un elemento más pendiente de lectura. La opción que ofrece Google es ir al cuello y cargarte los contactos, algo un poco drástico (si hay alguna otra manera he sido tan sumamente bobo que no la he visto o comprendido).

    Dicho de otra forma más vil, en lugar de darme opción (como hasta ahora) de poder visitar los elementos compartidos de quien yo desee, me obliga al menos a presentarlos por pantalla para fingir que les he echado un ojo.

    El caos organizado es tal que no distingue si quiera de si lo compartido ya ha sido leído por el usuario, es decir, si estando suscrito a Blogdecine leo algo sobre nuestra amada y queridísima cantante, digo actriz, Scarlett, y alguno de vosotros (como ha sido el caso) cree que debo volverlo a leer (una vez por cada uno que lo comparte), pues el obediente de Google termina haciéndome ver el dulce rostro de Scarlett tantas veces como sea necesario. Lógicamente no digo que todos estéis confabulados contra mí para que vea a esta chica tantas veces, pero desde un punto de vista más ladino, vil y económicamente hablando: mejor, cualquiera podría dedicarse a marcar para compartir cualquiera de sus entradas (o de su red de blogs) con la forzada suerte de que al lector le (nos) toque releerla, con el doble de posibilidad de entrar en esa entrada y moviendo así su ancho de banda, con suerte consiguiendo que alguien caiga en la publicidad y acentúe sus ganancias de una forma bastante rápida y simple tantas veces como quiera.

    Sinceramente, estoy por crearme el máximo número de contactos que pueda y forzarlos a que me lean, así, tranquilito mientras veo cómo lentamente va subiendo AdSense.

    Visto en: Friends’ shared items.

  • ¿Serán los robots con sentimientos más fáciles de hackear(nos)?

    Veréis, no soy ningún experto en robótica, mis conocimientos de ingeniería y electrónica dejan bastante que desear, así que es posible que lo que suelte a partir de aquí no sean más que un gran conjunto de chorradas futuribles de ciencia-ficción.

    Hace unos años un amigo y yo quisimos hacer un robot, pero no sabíamos ni por donde empezar ni qué queríamos que el bichejo hiciese, cuando empiezas a programar sabes que lo que hagas, ha de tener un fin. Hacer un programa que haga… Pues con los robots igual.

    Ahora que los autómatas humanoides empiezan a no llamarnos tanto la atención, que los empezamos a asimilar fuera de películas del tipo Terminator, me cuestiono su fiabilidad.

    Un autómata es una máquina diseñada para facilitar la vida a los humanos pero que requiere de la interacción de éstos, supuestamente un buen robot debería poder escoger, elegir qué acciones hacer en base a lo que esté programado y sus circunstancias. Kevin Mitnick nos enseñó que la forma más rápida y eficaz de obtener cualquier dato (en su caso, hackear) era preguntando por ese dato en persona. Porque una persona es más vulnerable que una máquina y cualquiera que tenga una palabrería ligera o sepa manejar los sentimientos de alguien podrá franquear la razón de éste último y aprovecharse de esta vulnerabilidad, un bug de carne y hueso, vaya. Todos hemos oído hablar de la ingeniería social, ¿no? Bueno, tal vez alguno se escape. Es que es un tema que siempre me ha apasionado.

    A raíz de los avances en robótica (y dando por hecho que se cumplirán las tres leyes ficticias y que no serán expuestos a males lógicos como virus, troyanos, gusanos, etc) es fácil pensar que otorgar emociones a una máquina podría ayudar a los humanos, algo así como Tele-amigos (o Twitter), no tengo con quién hablar, pues me compro una Chobit.
    Bueno, según la primera ley un robot nunca deberá dañar a un humano. Yo esto lo entiendo como algo físico, no moral, es decir, que su brazo con lanzallamas no se dispare jamás contra una abuelita cruzando la calle.Teniendo claro que lo que nos impulsa a hacer algo grandioso, romántico, crítico o totalmente estúpido en la mayoría de los casos son las emociones -ya que los humanos no estamos programados, disponemos de libre albedrío a no ser que Matrix diga lo contrario- también un robot podría.
    Y como tal, un humanoide con sentimientos sería (recordemos los primeros párrafos) una máquina vulnerable. Por la misma regla, un robot suficientemente bien programado podría utilizar esas emociones para vulnerar a un humano y «hackearlo». Sí, resulta estúpido. Pero lo veo factible. No quiero decir que ahora mismo, que apenas pueden subir unos peldaños, podamos hacerlos llorar o que, al contrario, ellos nos hagan llorar a nosotros, o terminemos enamorándonos de sus circuitos, pero ¿y si un bandido al Bender style no está tan lejos?

    Visto en: Paranoic bot.

  • El gustazo de hacer cosas para uno mismo

    Aquí estoy una noche más, con mi baraja de cartas al lado, la cual barajo como método de reláx y si me aburro descubro la primera y última del montón para ver si ha habido suerte y tenemos un BlackJack, sólo me ha ocurrido una vez.
    Esta noche (hace unos minutos) estaba pensando en el placer que supone programar para uno mismo, algo que llevo haciendo unos días con el lavado de cara del tema visual (a ver qué os parece ahora, aún se me resiste el font-size de los textos en el CSS). Muchos de los cambios que he llevado a cabo sobre el theme original los he hecho directamente sobre el código, sin plugins, es decir, pensando qué y cómo quería que quedase e intentando conseguirlo -así entendéis el resultado-, por suerte habéis dado pistas sobre lo mal que había quedado y eso me ha hecho reeditar mis líneas y ajustarme a lo que creo que os gusta más. No me seáis perros y comentad después de pasar por AdSense, gracias.

    El primer sorprendido con esto soy yo, que me paso el día picando código, bien en C o en PHP/ASP/JavaScript y de repente me apetece ponerme a hacer (aún más) cosillas, en un terreno más mundano, es como si una doctora vuelve a casa después de aliviar los problemas urinarios de un anciano y hacer un tacto rectal al vecino del anciano (u otras cosas menos repugnantes) y al llegar a casa se encuentra con el hijo acatarrado, ¿me explico? Creo que sí.

    Me figuro que ya os oléis lo siguiente… ¿a la doctora le molesta cuidar de su crío? En absoluto -contando con que sea una madre medianamente decente-. Porque al chaval le quiere, quiere cuidarle y que esté bien. Bueno, pues pues con el blog lo mismo. Intento hacerlo lo mejor posible en mis peleas con validadores de formularios, buscadores, conexiones con bases de datos etc, pero al llegar a casa me apetece seguir, con la mínima y sutil diferencia de no cobrar a fin de mes ver de qué soy capaz, y cómo funciona. Termino sintiéndome orgulloso de mí, me encanta. Soy yo el que disfruta haciéndolo y viéndolo trabajar.

    Efectivamente, el ejemplo se puede extrapolar a cualquier oficio, no sólo del ámbito de la informática, pero hasta que no tenga Harley no podré poner el del mecánico que arregla y pone a punto su moto por el simple hecho de autorrealizarse. 20, me planto, ya ha sido mucha suerte.

    Visto en: <? life ?>

  • 2 formas de entender Flickr

    Sobre lo que opinaba de la incursión de vídeo en Flickr ya hablé hace meses, cuando empezaban a aflorar rumores, casi hace un año. Y bueno, de lo que podía pasar a lo que ha pasado, se ha quedado todo en algo a medias, ni para ti ni para mí, aunque motivo suficiente como para plantearse la finalidad del servicio.

    En parte, es lo que llevo haciendo desde que me enteré anoche. ¿Para qué sirve Flickr? Y perdonad si estáis saturados por tanto flic, flic, flic, que parece ser, se habla más de esto que del lanzamiento de Leotard en su tiempo.
    Bueno, a mi juicio Flickr puede verse como una moneda, dos caras y un canto. La primera y en la que me encuentro, como almacén y salvaguarda de fotos, de las vacaciones, por ejemplo. Es mi mentalidad de, «ya que lo pago…» y así llevo una semana subiendo las que hice por mi tourné europea, que fueron algo más de mil disparos, es decir, 8 gigas y pico. Esto se comprende muy fácilmente, toco y experimento demasiado con el ordenador y las posibilidades de tener que formatear cada mes o mes y medio no me permiten almacenar los datos en local, y no barajo la posibilidad de crear una partición para los archivos de este tipo porque ya me he apoltronado a la comodidad que es encender un ordenador, cualquiera, y ver tus fotos.

    La otra es la de utilizarlo como sala de exposiciones, que al principio creo que es lo que hacemos todos, entre otras cosas porque no pagamos y nos limitamos a subir las que consideramos mejores esperando que alguien llegue y nos la marque como favorito. Después ocurre lo mismo pero sin subir exclusivamente las bonitas – o al menos así lo creo yo-.
    Una muestra de que no comparto este método es que mis fotos están bajo licencia CC -que no estoy seguro de lo que me cubre- y cualquier mindungui que vea alguna y le guste se la podrá llevar en máxima calidad sin decirme ni medio «hola». Por contra podemos encontrar casos de gente que las muestra en un tamaño pequeño y sin opción de guardarlas, aunque haya trucos.

    El canto es utilizar ambas opciones, o comprenderlas por igual.

    Ahora con la posibilidad de almacenar vídeos la cosa podría cambiar, no mucho si tomamos imagen y vídeo como el mismo objeto, pero sí me resulta extraño que alguien utilice Flickr como biblioteca personal de vídeos, cuando estos están delimitados a minuto y medio de duración. Falta lo más importante, las reacciones de la gente y los vídeos que se suban, si pueden identificarse como artísticos, anecdóticos o por el contrario, ha sido una patada en los huevos de los usuarios la idea de que sean como fotos, pero se mueven. Lo que está claro es que, hasta la fecha, es lo mejor que he encontrado para guardar y mostrar mis fotos.

    Visto en: Flickr Blog.

  • Analizando Jóvenes en red

    Todos sabemos que España no es precisamente la panacea de las conexiones, accesos y uso de las nuevas tecnologías, aunque tengan 15 años. En este post patrocinado explicaré cómo la propuesta de Jóvenes en Red, del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio nos lo pone un poco más fácil.

    Imagino que muchos de vosotros habréis oído hablar del Plan Avanza. Una serie de ayudas que se ofrecen para la contratación de ADSL y compra de ordenadores, la idea es bueno pero se promueve poco. Jóvenes en Red nace como extensión del Plan Avanza para que las personas menores de 30 años tengan acceso a un dominio «.es» y hosting gratuito.

    Si estás interesado debes rellenar un formulario y elegir una de las empresas que colaboran, Acens, Arsys, Hostalia y Hostinet. Y de primeras no te dicen ni la duración del dominio ni el tipo de servicio que ofrecen estas empresas: las opciones que puedes manejar en el servidor, los accesos que permite, si puedes instalar algo etc. Así que deberás echar un ojo a cada folleto (PDF) de cada empresa. Básicamente todas ofrecen lo mismo, 200MB de espacio, 2GB de transferencia y un dominio de segundo nivel. Como el post me lo pagan por dar mi opinión diré que de todas las ofertas la que más parece merecer la pena es la de Hostinet, que al menos aclara poder utilizar bases de datos MySQL y aceptar programación en PHP además de anunciar «WordPress a golpe de click», ya que las opciones de seguridad son primas hermanas entre todas las empresas.

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