Categoría: Pensando en alto

  • Líder de audiencia

    En la versión original, Betty la fea, la muchacha recurría a sesiones de belleza, cirugía, maquillaje etc a mitad de la telenovela para conseguir destacar, ser importante y caer bien. En la edición española, Yo soy Bea por todos conocida como «la Bea», lleva desde el comienzo siendo fea, impertinente y hasta ha pasado por la cárcel sin la más mínima gracia, llegando a la conclusión de que en los negocios, si eres fea nadie te quiere.

    Visto en: Telahinco.

  • ¿Merece la pena venir a Linux?

    Puede que levante ampollas entre los lectores más extremistas del blog, y sin duda, hasta hace nada yo pertenecía a esa panda de talibanes que apoya fervientemente a Tux.

    Ayer me cansé de los cuelgues de Ubuntu, se colapsaba con abrir el navegador y el reproductor de música. Eché la culpa a su última versión. Me decidí a crear una partición para guardar las cuatro cosas importantes y empezar de cero, como de costumbre, todo salió mal y empecé de cero a la fuerza. No he perdido nada, tranquilidad.

    Una vez que reinstalé el sistema y descubrí la velocidad que tanto añoraba me puse a instalar los programas y plugins que utilizaba, los comandos por teclado y las funciones de las esquinas. En comparación con Windows, esto bastante parecido.

    Como no recordaba cómo instalé el Flash me toco seguir mi propio tutorial, pero nada, no había manera. Busqué por Google y encontré cosas interesantes, pero nada. Y Frirefox se negaba a instalarlo voluntariamente. Al final, conseguí que Swiftweasel reprodujese el formato flash decentemente, por contra, el navegador no dura ni medio minuto en pie. Sí, es super triste ver cómo de rápido puede petar un programa. Así que en resumidas cuentas, no tengo ningún modo de ver los vídeo de Youtube que no sea con IE4Linux. (más…)

  • ¿Se pueden decir marcas?

    Una de las frases más estúpidas del mundo televisivo, tanto por rayos catódicos como píxeles en pantallas planas, es la pregunta ¿se puede decir la marca? que en ocasiones varía para convertirse en ¿se puede decir el canal?

    Me explicaré y tal vez me explaye en este tema. Si quieres decir que un tipo hizo un anuncio de Coca-cola, ¿qué es menos vergonzoso, decir que hizo un anuncio de Coca-cola sin que te paguen por ello o intentar dejar ver que lo hizo?

    Bueno, a priori, las dos serían igual de normales, el asunto se complica cuando la segunda se convierte en:

    Este chaval hizo un… un anuncio de refrescos… ¿puedo decir la marca? Es que, a ver, es de refrescos de cola -remarcan esta parte con una inclinación de cabeza a la derecha-, tienen un diseño rojo, refresca, etc. Bueno, todos sabemos cuál, ¿no? ¿Es necesario que dé más datos?

    Podéis imaginar que este ejemplo cabe en un programa de cotilleos o telebaura cualquiera domde los marujos vestidos de fucsia intentan hablar de algún tema de julandrones o sobre la vida de alguien que dice ser famoso.

    Me parece patético, a mi juicio se hace la misma publicidad diciendo el producto que sea que no jugando a que el público quite su atención del bocata que regalan para centrarse en adivinar qué extraña marca de refrescos de cola tiene un logotipo con fondo rojo y letras blancas. Una vez dices Coca-cola (o lo que sea), no pasa nada, pero mantienes la atención de los espectadores (pobrecillos ellos) haciendo que tengan un interés mayor en el producto, que es lo que buscan los publicistas.

    Y no habría problema alguno si no fuese por la competencia, es decir, querer decir algo que es de otros. O lo que es lo mismo, dejar caer en Antena 3 algo que ha pasado en Telecinco, por ejemplo.

    Se trata de una cadena… que todos conocemos. Tienen un programa que es una hortaliza, sale alguien que rima con alcalde -y tiene un buen par de motivos para presentarlo- y la tenemos sintonizada en el 5.

    ¿Qué le hace pensar esto al que ve Antena 3? Fácil: Coño, si lo que me van a poner estos es de Telecinco… es que lo de Telecinco es mejor. Una reacción deducible después de que insistan y hagan incapié en anunciar y ofrecer algo que no es suyo. Cosa que no pasaría si dijesen desde un principio lo que es. O eso creo yo, y en este blog mi impresión es la que importa.

    Visto en: Telebasura, mejor pásate a ver a Patricia y Pilar.

  • Anti~

    Pongo la tele, ojeo algún sitio de noticias o leo algún periódico y me encuentro con anti.

    Virus, antivirus, sistemas anti-antivirus.
    Copias, anticopias, sistemas que se saltan el anticopia.
    Radares, detectores de radares llamados antirradares, la policía se armó con varios anti-antiradares.
    Nazis, neonazis, antinazis y antineonazis. Grupos anti-antineonazis.
    Republicanos, antirepublicanos, grupos anti-antirepublicanos.
    Inmigrantes, ahora crean plataformas anti-antiinmigrantes debido a los grupos antiinmigrantes.
    Spam, antispam, acompañado de antispyware.
    Servicios de espionaje, topos: antiespías.
    Represión, antirepresión grupos de apoyo a los grupos anti-antirepresión.
    Fascistas, grupos antifascismo, extremistas anti-antifascismo.
    Sharperos, grupos antisharperos.
    Comunistas, anticomunistas, neocomunistas, antineocomunistas.
    Drogas, canes, perros antidroga, correos que prueban sistemas anti-antidroga.

    Si esto no es el anti-anticaos, que venga el Anticristo y lo vea.

    Visto en: Y ahora es el momento de dar a los anuncios.

  • De hurtos y demás

    Ayer salí casi corriendo de clase porque preveía que iba a perder el autobus, y aunque la frecuencia es buena, no me apetecía esperar 10 minutos más.

    Con las prisas no me di cuenta de recoger la memoria USB donde almaceno prácticamente todo lo que hago en el día, prácticas, ejemplos, programas, apuntes etc. No me enteré de que me había dejado el dispositivo en clase hasta ayer por la noche, que lo eché en falta a la hora de querer utilizarlo para ver cómo se hacía un ejercicio.

    Esta mañana llegué bastante desesperado a recepción con la esperanza de que alguien la hubiese recogido y entregado, ya sabéis, por no joder mucho la marrana y llevársela consigo mientras me jode todo lo que llevo hecho desde que empezamos el curso. Porque de la mayoría de las cosas no tenía copia de seguridad, y si quería recuperarlo tendría que pedir a alguno de mis compañeros que me lo deje y modificarlo hasta tenerlo a mi gusto (o mejor dicho, hasta conseguir que lo entienda perfectamente, porque cada uno toma apuntes a máquina de una forma y escribe el código de maneras distintas, yo tengo la manía de comentar casi cada línea, otros prefieren comentar un párrafo o no describir nada).

    La mayor sorpresa llega cuando la recepcionista me dice que en lo que va de semana ya van tres; oh, sí, batiendo récords. Esto quiere decir que si la perdía ayer (martes) se dan bastante prisa en hacer desaparecer sticks USB.

    Así el día va transcurriendo y voy enviándome al email y subiendo a mi cuenta en el servidor de la universidad todo lo que tengo (poco) guardado en el ordenador local. Mientras, maldigo a quien haya sido el cabronazo (porque sé que lo hace por joder) que me ha virlado. También he aprovechado para escudriñar las manos de la gente para ver si alguien la tenía (así de paranoico soy). Que sinceramente, el aparato me da bastante igual, mi AdSense me permite comprar otro (de baja calidad y sin marca), pero es que me da igual, lo que me jode es tener que empezar a recuperar y rehacerlo todo. Cabrón.

    Para colmo, a media mañana me encuentro con que no soy el único en esta situación.

    Termina la jornada y, un poco desesperado y cabreado, vuelvo a preguntar a ver si en recepción sabían algo. «Tenemos, una, ¿es esta?» En efecto, era. Gracias a Dios, sólo falta llegar a casa y comprobar que todo está bien, que no la han formateado o que no la han maltratado para que no pueda conectarse bien al puerto o qué sé yo.

    Pero me extraño, ¿y si no es la mía?, ¿y si es una de las otras perdidas y resulta que es el mismo modelo que la mía?, ¿y si tengo información que no me pertenece? Hasta que no llegue a casa nada, resulto que estaba bien. Pero, ¿y si otro alumno pregunta antes que yo y se la lleva, siendo la mía? Mi faceta de chico desconfiado no conoce límites. Con una simple pregunta del tipo, qué marca, qué color y qué capacidad le hubiese bastado a la recepcionista para saber si soy el legítimo dueño o no. Por suerte, a estas alturas ya ni me importa.

    Visto en: ¡Paranoia, paranoia, paranoia!