Categoría: Pensando en alto

  • Televisión educativa

    Mucho me han comido a mí la cabeza con que la tele sirve para aprender. Sinceramente, no. He crecido entre tortugas ninja, Power Rangers y el comienzo de Pokémon (canción de jigglypuff incluida) y ya he visto lo suficiente como para saber que educar… la tele no. Y no hablaré de Karmeles y Jorge Javieres.

    Pero enseña.

    Ya comenté una vez que yo veía (y veo) Bricomaía y que soy fiel fan de Kristian Pielhoff y sus aventuras, siempre armado con sus Bosch como todo hombre de bien ha de tener en su garaje por si alguna vez le sobran cuatro maderas, litros de No más clavos y un fin de semana para lijar.

    Además, ahora que he visto Los Lunnies más de quince minutos seguidos, que me he tragado episodios enteros de Pocoyó -que no está tan mal- ya puedo decir que el mejor espacio televisivo que nos culturiza es(más…)

  • Google sabe todo de ti, y lo sabes

    Siempre me han llamado la atención las teorías conspirativas, tanto que sigo pensando que el verano del 69 [bienvenidos perv.google users] Armstrong estaba en un estudio y no en la superficie lunar. Me gusta creerlo, aunque no sea ningún paranoico que ve OVNIS o mensajes encriptados en las etiquetas de lencería.

    Por contra, la teoría de que Google utilizará todos mis datos contra mí me parece demasiado irracional.
    Quiero decir, Google lee mis correos: los que escribo y los que recibo, sabe lo que busco, mis contraseñas más importantes, fechas, contactos, horarios, errores que cometo al escribir, mis páginas más visitadas, el navegador y sistema operativo que uso dependiendo de la hora e IP que utilizo para conectarme, los archivos que almaceno en el ordenador, los que subo a internet, mi número de tarjeta con su PIN, DNI, número de cuenta, ganancias de Adsense y un larguísimo etc. Pero, ¿y qué?

    Una empresa tiene un montón de datos sobre mí, es innegable, y la información es poder, es innegable. Pero dejando de lado que Sergey Brin y su colega Larry Page(Rank) -a ver si alguien le cambia la foto de la Wikipedia– me asalten una noche y me amenacen con revelar todos mis datos si no colaboro con ellos, no creo que Google pueda atacarme (personalmente) con algo que he cedido yo. En cambio si creo que pueda mejorar sus productos si los enfocan hacia mí, si saben lo que me gusta, que me lo faciliten, si saben lo que la mayoría busca, que lo faciliten. Y si no existe, que lo creen.

    Oh, espera, eso ya se ha hecho… y no ha pasado nada.

    Es una de las empresas (junto con Yahoo!) que más facilidades tiene para sacar adelante un negocio, porque sabe qué es lo que la gente quiere, se lo ponemos en una caja de texto varias veces al día, por eso compraron Blogger, Youtube, FeedBurner… Con un grandísimo número de datos de todo lo que se busca, valoran lo que les puede convenir crear o comprar. Y si de paso algún empleado pasa el rato con mi prosa en GMail, que la disfrute y de paso, que me haga un clic en la publi, que ya sabe cómo tengo los bolsillos.

    Visto en: El monopolio se cierne sobre nosotros (uhh…)

  • Permitir la entrada a perros

    Esto es algo que siempre he tenido claro, si alguna vez monto un negocio, aunque sea una tapadera para meter baterías falsas de cámaras de fotos caras, permitiré que los transeúntes que pasean alegremente con su perro escuchando los éxitos deVanessa Paradis puedan entrar y comprar lo que sea.

    Por supuesto, es una espinita clavada que tengo. Una vez, una sola vez, no me dejaron entrar en un establecimiento donde vendían drogas y otros productos de Bayer y Normon porque tenía intención de meter a mi perra, que con suerte levanta dos palmos del suelo. Como vi que sí tenían puesto el cartel de «Perros no» pensé que mejor norecriminarles nada, pero eso sí: ahora te jodes y me pillo los estupefacientes en otro lado, aunque tenga que andar 500 metros más.

    Afortunadamente, la otra no tenía cartel alguno, utilicé la táctica de niño bueno que pocas veces da resultado, sentar a la perra en la puerta mientras la acaricio, abrir y decir: ¿puedo meterla, por favor? A lo que la indefensa y emocionada farmacéutica no se pudo negar. Desde entonces utilizo esta técnica milenaria nepalí en casi todos los sitios donde voy con ella, incluyendo gasolineras (la forma más fácil de conseguir pan en domingo es visitar una). Y he de decir que funciona.

    En el otro lado de la moneda tenemos a El Corte Inglés que, incomprensiblemente, te dejan meter el perro hasta la planta de regalos, con sus cristales y joyas tan frágiles. Nunca me he metido allí con Mus porque yo ya soy suficientemente peligroso y torpe como para tener que andar calculando los movimientos de cuatro patas, un hocico, diez dedos… Un ejemplo de confianza por parte de estos grandes almacenes, sin duda.

    Claro está, estoy hablando de un perro que lleva la coletilla miniatura en la raza. Si me ven con un Mastín o un Terranova (precioso animal, por cierto) imagino que preferirían que el cánido esperase fuera, mucho más si se trata de alguno de los peligrosos.

    El tema es que, como he dejado ver antes, creo que se pierden muchos clientes al no saber manejar al numerosos colectivo de persona con prisas, lista de la compra y perro. Dicho de otro modo, no saben cuidar su negocio, tanto que en algunas tiendas de mascotas ni siquiera puedes colar a tu pequeño amigo. No sé, es ilógico, quieres comprar unos preciosos patucos a tu iguana (porque las boas no tienen pies, que si no…) y en lugar de dejarte llevarte a mi prima reptil (apelando a mi condición de lagarto) primero lo compras, y luego, si acaso, lo devuelves. Pues no, si te quieres comprar un jersey vas alSpringfield de turno y ojeas, te vas al probador y haces lo que «probador» indica: lo pruebas. Creo que con los animales debería ser igual.

    Lo dicho, cuando monté mi pequeño local para hacerme asquerosamente rico prepararé una esquina con pelotas de colores que chillan, mantas con dibujos de huesitos y unos cuencos de agua donde puedan recobrar un poco el aliento. Pero eso sí, bebés no.

    Visto en: Valladolid Zona Sur.

  • Cuando las machistas son ellas

    Una de las cosas que tiene estar siempre en tu burbuja protectora, custodiada por el soldado R y el soldado L conectados a la base que distribuye música a placer, es que se te pasan las seudo noticias del tipo: Ryanair hizo un calendario con sus azafatas como modelo para no sé qué causa benéfica y la broma les costó tener una obra salpicada por la polémica (cosa que aumentó las ventas, como suele pasar).

    Según dicen, un grupo de feministas armadas con títulos universitarios (y puede que incluso alguno de Derecho) se alarmaron por la proeza de las jóvenes que aún pueden enseñar escote. Que si es utilizar a la mujer como reclamo publicitario, que si objeto sexual, etc.

     

    Me toca un poco las pelotas. Bueno, esto ya es hipocresía así que corrijo, me toca mucho los cojones.

    Vamos a suponer que, por casualidades de la vida, un grupo anónimo de bomberos decide, no lo quiera Dios, quitarse el mono y el casco mientras se ponen de perfil y levantan un poco la rodilla para que no se les vea su carné de papá para recoger su paga extraordinaria de Navidad por adelantado.
    Ahora pongamos el caso de que, tampoco seáis tan cabrones y lo llevéis a cabo, por favor, qué desvergüenza, un grupo de modelos profesionales (hombres) deciden despelotarse y hacerse llamar Enero, Junio o Septiembre mientras un fotógrafo hace su trabajo… y de rebote, que sus fotos terminen en una imprenta con unos números que van ordenados del 1 al 31 (o lo que toque) bajo las instantáneas. ¡Qué barbaridad! ¡Brujería! ¡Sacrifiquémoslo a nuestro Dios!

    En estos extrañamente familiares casos ningún tío diría nada, si acaso, nos miramos los para nada musculosos brazos, los inexistentes abdominales, y decimos: pobrecillo, tener que depilarse para eso… Mientras desearíamos estar así -sin sufrir la cera-. Somos simples, nos contentamos como somos y pista, al siguiente tema, cambia de canal que hoy hay fútbol.

    En cambio, estas irracionales mujeres no. No soportan que otras congéneres suyas puedan lucir palmito de esa forma, que ven que sus 50 añazos y su condición de lesbiana machorra sólo puede sentir envidia por no ser una 90-60-90, o el canon de belleza de turno.

    No creo que la opción que han tomado estas azafatas sea, para nada, machista. En cambio, las feministas que se oponen parecen no considerar bien que una mujer pueda hacer de modelo altruístamente, pueda compaginarlo con su trabajo o simplemente sea mujer, trabaje y esté en buena forma física.

    Muy rastrero. Pero bueno, que disfruten al menos de los calendario de mozalbetes resultones que decoran sus públicamente sufragados despachos, de la misma forma que Pamela Anderson sigue empapelando cabinas de camiones, ésto último de una manera más sana.

    Visto en: Lo han comentado en Sé lo que hicisteis.

  • Fumata blanca

    Me quito el sombrero ante la campaña de publicidad de Apple. Sobre todo por su capacidad para vender humo.
    Con la cantidad de neo-mac-users que tiene no han de comerse mucho el coco, apuesto a que una imprenta que mantiene su negocio con ordenadores Apple desde hace años conserva sus G4 en perfecto estado y ejecutan su Photoshop 7 de maravilla. Y es que si funciona, no lo toques.

    En cambio, los antiguos usuarios de Windows que reniegan de su pasado y se dedican a comprar toda la pijotería maquera que su bolsillo les permite se han corrido al ver cómo les vendían un ordenador que ha nacido anticuado pero que pesa menos de kilo y medio.

    Tan sólo ha hecho falta dejar caer un par de fotos mal hechas y unos registros por ahí para que el propio pueblo (secta, realmente secta) pusiese en marcha toda su maquinaria mediática mientras se creaba la expectación suficiente y el MacBook Air entrase de lleno a sus corazones VISA mediante.

    Chapó.

    Una máquina pobre, que si la comparamos con un portátil de 699€ del Carrefour está ahí ahí (más autonomía, vale, sí, un intento de justificar precios).
    Tal vez en EEUU tenga algo que hacer, pero aquí si resolvemos la ecuación 80GB sin DVD nos da que almacenamiento cero. Pero no pasa nada, te vendemos este otro aparato de aquí que él solito se conecta por Wi-fi y no te cuesta más que 300$, ¿cómo? ¿prefieres grabar tus fotos? ¡Venga ya! Cómpranos un álbum de los de iPhoto. Ah, que sigues prefiriendo quemar tus discos… pues vale, ahí tienes tu grabadora aparte que suman otros 99$. Sí, si juntas todo tu portátil tiene más cables, menos diseño y sí, más peso. Pero oye, te has dejado más de 2200€ en algo que no podrás actualizar por tu cuenta, nunca. ¿Qué más te da? Es bonito y cuando te lleguen las visitas o cuando vayas de invitado ya verás sus caras… sí, no han visto un ordenador así en su vida.
    Y recuerda, si te sigue faltando espacio para tus vídeos o fotos, regálate uno de los iPod que son tan compatibles.

    Lo que más me jode es que en lugar de estar empollando me he tragado la emisión entera y hasta me he sentido obligado a escribir esto… Ver cómo un desganado Jobs olvida lo que el Mago Woz consiguió con una caja azul, cómo empezaron en un garaje vacilando a HP, cómo se obsesionó con IBM y perdió de vista a Microsoft… Lo he dicho varias veces, de los dos Steve que fueron, siempre me gustó más el gordito bonachón. El que menos pensaba en el dinero de los dos. Y ojo, que sigo pensando que superar un cáncer de páncreas no es fácil. Pero también sigo teniendo claro que cuando Apple quiere hacer las cosas bien, las hace, pero cuando te quiere timar… sí, también es la mejor.

    Visto en: iWoz y Gizmodo para seguir la presentación.