Categoría: Pensando en alto

  • Te cambio mi rock por un Starfold

    Esta mañana me he despertado bastante resacoso, y como ocurre en estos casos, con mucha sed. La primera reacción consciente después de beber medio litro de agua es encender la tele y, en mi caso, dejar que Fly Music elija la música por mí, confiando en que casi siempre suelen sacar cosas majas.

    Hoy no ha sido el día, eran esos de las 2 de la tarde y en lugar de encontrarme con los presentadores a los que estaba acostumbrado veo a un hombre con acento francés, dos señoras doblando ropa y finalmente, la entradilla de un revolucionario producto «que ha cambiado sus vidas», el Starfold.

    Pero, ey… un momento, en este canal no echaban anuncios, tan sólo los internos promocionando los programas de la cadena, ¿qué está pasando?
    ¿Está mal sintonizado? ¿Han cambiado de frecuencia? ¿Por qué el menú de la televisión insiste en llamarlo «Fly Music»? Tiene que haber algún error.

    Lástima, ahora que estoy más despierto y reconectado al mundo blogueril, me encuentro con la nefasta noticia. Que reducen el horario de emisión por baja audiencia y para arreglarlo meten teletienda a saco. Una gran idea les debe parecer.

    Estaba claro desde un principio que, en este país donde la cultura está restringida, condicionada e impuesta por un círculo muy cerrado que machacan al resto de gente que intente hacer algo fuera de ese círculo, no podía competir Fly Music con Los 40, los 40 Latino… y otras emisoras de música de PRISA (o cualquier parte del círculo). Así que, ¿quién coño esperaba que Red Hot y Arctic Monkeys pudiesen con los bisbales?
    No demuestran mucha lucidez los de Vocento.

    Como comentan en la entrada, creo yo que algo más de audiencia sí da la música que emiten frente a la televenta.

    Visto en: ¡Vaya tele!

  • Quiero ser un Gilmore

    Acabo de ver el último episodio de esa gran serie (infravalorada por las cadenas) que es Gilmore Girls, traducida como Las Chicas Gilmore. Y está mal que lo diga porque reiteradamente quiero dar una imagen de duro insensible, de esos que aspiran a ser un Marlon Brando. Pero no puedo, este tipo de series tragicómicas me pueden, en concreto esta la he seguido desde hace tiempo. Me parece una gran serie, todo el submundo creado en Stars Hollow me parece muy interesante, los diálogos sarcásticos suelen estar muy acertados y los tiernos… hacen que escriba este post.

    En el episodio en cuestión (Bon Voyage 22-7) Rory -la hija- consigue por fin un trabajo como periodista para una revista de internet, cubrir la carrera presidencial Obama, y le ilusiona porque le habían cerrado las puertas de los diarios más importantes, pero se da cuenta de que es demasiado pronto y aún tiene cosas que hacer, muchos preparativos y muy poco tiempo. Su madre -Lorelai- empieza a divagar sobre cuánto la echará de menos por que había ideado unos planes para las próximas semanas. Todo empieza a entristecerse, no se verán en mucho tiempo, nunca habían estado separadas tantos meses y ella se hace la fuerte restando importancia y dejando las quejas para cuando se haya marchado.

    Por otra parte, el pueblo adelanta la fiesta programada y terminan montando todo en una noche. Muy emotivo, la madre se vuelve a enrollar con el chico de la cafetería y ella se marcha.

    Yo quiero.

    Veréis, yo tengo pensado dejar España a la mínima oportunidad, como ya he comentado: preferiblemente California o Irlanda, y no pido que el alcalde de Pucela me monte ningún sarao en la plaza, que para eso ya tuvimos el ascenso a primera, me preocupa más el hecho de dejarlo todo. Todo.
    Lo máximo que he estado fuera de casa ha sido un mes, y no me ha resultado difícil. Estaba programado. Me gustaría que la gente que me rodea se sintiese orgullosa de mí, que piensen y digan: «Hostias, se nos va un tío grande», y que no se refieran sólo al tamaño. No sé, dejar huella. No huir. Poder dejar pasar los años, mirar atrás y darme cuenta de que, joder, he hecho lo que quería hacer, he llegado donde siempre he querido llegar, he madurado.
    Y no puedo quejarme, no los conozco a todos pero podría firmar un contrato con el Diablo jurando que mis padres son los mejores del mundo, aunque tengamos nuestras diferencias. En ocasiones hasta me miman demasiado, y me recriminan que se lo eche en cara.

    Me siento gilipollas escribiendo esto, como si tuviese un contrato y estuviese descontando horas para coger un avión y nunca volver. Todavía falta mucho.
    Intento hacerme el valiente (creo que es algo que se me da especialmente bien), pero me da miedo, pánico, terror dejarlo todo tal cual, prometer llamadas y correos que pierden frecuencia hasta desaparecer, recordar los cumpleaños para fingir que todo sigue igual, ir a casa en Navidad e interpretar el anuncio del Almendro. Lo quiero, pero me da pavor.

    Sé que soy una nenaza…ahora mismo me siento igual que Rory, y aunque se critique, a mi juicio muy guapa.

    Visto en: Buen viaje.

  • Analizando La Primera Hosting Cluster

    He de remarcar que me encuentro como un señor en mi hospedaje, más aún si tenemos en cuenta el trato de Raúl, como ya he dicho varias veces, sin él la parte técnica del blog sería un desastre, más aún si contamos con mis experimentos. Gracias.

    La diferencia es que hoy, a diferencia del día en que quisimos romper internet, se trata de sacar pasta, y el AdSense está de capa caída. Es decir: Otro post patrocinado, como habréis adivinado, sobre hosting.

    (más…)

  • Mi hijo no será una rata

    La portada de Yahoo! Y sus “noticias” siempre me suelen levantar alguna sonrisa, hoy el tema va de niños. Las futuras mamás vietnamitas (onde los Charlies) no quieren que sus hijos nazcan en el “año de la Rata”. Prefieren que sean del “año del Cerdo Dorado”, que suena a título de película infantil.

    Fuera de lo estúpido que me pueda parecer nacer antes o después del 7 de febrero, hay que respetar su religión y creencias, si un católico practicante no quiere comer carne en una determinada época del año se respeta, si un musulmán extremista se inmola a su lado también se respeta, a su familia le ponemos un piso y cambiamos la ferretería de su barrio por una mezquita, ya se convertirá al islamismo el ferretero, o se hará judío, llegará a millonario y comprará medio Hollywood para hacer una película sobre las cruzadas del siglo XXI siendo alabado por unos y criticado por otros. Todo ello de forma respetable.

    Aún así, me hace gracia que las madres se preocupen tanto y colapsen las maternidades de los hospitales temiendo que les llegue la fecha del cambio de año y sigan con el bombo. Todas se apresuran a pillar número en el turn-o-matic de las cesáreas esperando ser intervenidas para concebir un retoño del cerdo y no una monstruosa rata. Y bueno, que no soy ningún experto en culturas asiáticas, sólo sé que Akihabara mola, pero si un país como Vietnam famoso por la guerra con EEUU puede tomarse el lujo de decidir sobre cómo y cuándo hacer nacer a sus nuevas generaciones muy mal no están. Nosotros que estamos en “Occidente” sólo podemos elegir el bus que nos lleve al hospital, y si acaso, las dimensiones de los cajones de madera acolchados.

    Visto en: Yahoo! Noticias.

  • Quiero una película sobre Blas de Lezo

    Si nos comentan algo sobre una armada, comandantes españoles frente flotas inglesas seguramente pensemos en el desastre de la Armada Invencible porque la LOGSE no nos ha permitido más. Pero existe un hecho contrario y del que deberíamos sentirnos muy orgullosos que los libros de Historia obvian. Parece ser que sigue estando mal visto alabar las hazañas de uno de los mayores imperios del mundo, actual Reino de España.

    Trata de cómo un hombre, Blas de Lezo, guipuzcoano al servicio de su majestad, acompañado por menos de 3mil soldados y 600 indios con sus arcos y flechas derrota a:

    2mil cañones dispuestos en 186 barcos, entre navíos de guerra, fragatas, brulotes y buques de transporte, y 23.600 combatientes entre marinos, soldados y esclavos negros macheteros de Jamaica, más 4mil reclutas del bando británico. Ahí es nada, chavales.

    Defender Cartagena de Indias como fuese.

    Fue justo lo contrario. Fue la derrota más importante que tuvo nunca Inglaterra. Con sólo seis navíos y 2.830 hombres, y mucha imaginación, Blas de Lezo derrotó a Vernon, que traía 180 navíos y casi 25mil hombres.

    Los ingleses habían acuñado monedas conmemorando su victoria y riéndose de España que tuvieron que retirar enseguida.

    Lo curioso es que al héroe en cuestión le faltaba una pierna (de un cañonazo, amputación sin anestesia y ni se quejó), un brazo y un ojo. Por ello le llamaban El MedioHombre.

    Ahora me quejo. No entiendo por qué el maldito y asqueroso cine español se deja las subvenciones pagando guiones vomitivos o contando manidas e innecesarias (incluso falsas) historias sobre la Guerra Civil, situaciones donde sin motivo la actriz de turno se despelota -única excusa válida para tragarse una película entera- o recordar a un tío que hizo más cosas malas que buenas.

    Vamos, es que de Lezo (que si alguien conoce Pasajes hay que decir que era de San Juan, y no de Lezo) se merece estatuas en bronce, películas, series de multimillonario presupuesto y hasta una entrada de un blog.

    Visto en: Wikipedia, Wikipedia Inglesa (one of the greatest strategists and commanders in the history of the Spanish Navy), dice.