Categoría: Pensando en alto

  • Nokia 6680i vs iPhone 3G Esta noche gran velada

    No soy una persona que cambie de teléfono porque se le ponga en la punta, espero a que se estropeé el anterior y mirar uno nuevo, así puedo estar 20 días sin móvil por no decidirme a comprar uno nuevo y más de dos años con el mismo porque funciona bien, la verdad es que nunca he gastado más de 10 euros de teléfono al mes (excepto cuando me timaron). Pero bueno, entiendo que haya gente enganchada a GSMSpain intercambiando terminales cada semana, freaks celulares inofensivos que se limitan a mirarte raro y, como mucho, a preguntar curiosos qué haces con un teléfono tan viejo, sin flash de xenon, cámara de 12 trillones de petapíxeles etc. Lo divertido es que ésta gente se suele guardar un teléfono «reserva» de hace años para tener vida mientras hace negocio.

    Parece que lo último en teléfonos es el iPhone de la cada vez más odiada (por mi parte) Apple. Tanto que hasta me he visto pegándome con unos fanboys en una discusión que, por definición, tenían perdida, en fin, que así es la escoria y la chusma de la sociedad. Unos luchan por el iPhone, otros pelean a muerte por la verdad universal y mantener que una consola es la mejor y otros se ahostian en los comentarios del Marca por negar que la selección española juega mal y que Cataluña es «lo puto mejor, haber sios enterais españolitos demierda». Simplemente por ejemplificar, sin malos rollos.

    Pero, aguardad, que he desempolvado mis guantes de boxeo.

    En la esquina superior izquierda con calzón negro y móvil diseñado hace tres años… (¡tutututututuchán!) ElGekoNegro -venga esos vítores y palmas- y en la esquina inferior derecha a escoger entre calzón negro y blanco con un teléfono que ni siquiera se vende aún… (¡tatatatatatachún!) Apple INC. -Bu… fuera, ¡la sangre no combina con el blanco! Bu…-. ¡Ring!

    Cuando probé el iPhone (primera generación, es decir, lo mismo de ahora) lo primero que quise que WhisKiTo me dejase fue volver a tocar el multitouch (hasta hace nada las pantallas táctiles eran táctiles, no touchables, pero vamos, antes de que soltéis a los perros, aceptaré multitouch), ya que el iPod Táctil Touch me había sorprendido gratamente. Y es que, en efecto, sólo sirve para eso, es decir, la pantalla táctil multi punto no sirve para una puta mierda. ¿Viene en el manual Paso 1, mostrar a los colegotas cómo ampliar una foto Paso 2, no volver a utilizarlo nunca? Ey, que a lo mejor sí. Pero hay que reconocer que su mayor baza frente a otras pantallas se desvanece al minuto, que un único dedo y una barrita para ampliar-encoger al pie de la imagen hace el mismo servicio y no tienes que tomar una posición artrítica con los dedos, pero claro, a los colegotas no les mola. Fin del primer Round.

    Segundo asalto. Quedo con un amigo: «Oye, ¿qué tal? ¿Estuviste en XYZ?», «Ahm, pues sí, sí, mira qué fotos saqué», «Guau, qué cachi, pásamela por Blueetooth», «Claro, espera que enciendo»…. «Vale, ya está gracias».
    Sí, soy cruel, pero es que
    con un iPhone, sintiéndolo mucho, no podrás tener amigos. Porque compartir es vivir, y si quieres distribuir tus fotos, libres, como el porno por eMule, sin ningún coste, olvida el novedoso teléfono multitauch.
    «Oye, te he enviado el texto por sms», «Vale, ahora copio y pego… y listo». Sí, parece mentira cómo evoluciona la tecnología, hace tres años ya podías copiar y pegar. Hoy en día… Fin del segundo asalto, creo que los jueces opinan que el arcaico teléfono Nokia va ganando. ¿Habíais apostado?

    Suena la campana y los contrincantes en pie. Parece que lleva ventaja el teléfono de Apple que muestra una gran velocidad frente a la lentitud (y tiempo que tiene ya) del 6680i. Está claro que han sabido aprovechar el hardware, el Colin McRae 2005 del Nokia hace aguas comparándolo con los novedosos efectos 3D del teléfono californiano. La pantalla le gana por goleada. Está sufriendo mucho ahora el mayor de los púgiles, le gana en calidad del sonido, mejoras lógicas teniendo en cuenta la evolución de la tecnología, pierde el equilibrio, parece ayudar el acelerómetro del iPhone, ¡NO!, esperen, eso tampoco sirve para nada. Se ha igualado el combate, parece que Simbyan se tiene que poner las pilas para hacer algo en éstos aspectos. Nos informan de que ya lo han hecho, lástima, el modelo que lucha no «disfruta» de ellas. Toman asiento en las esquinas del cuadrilátero.

    El timbre indica que comenzamos el cuarto asalto. Allá van los teléfonos, Noruega Finlandia contra EEUU, los terminales de toda la vida contra el recién llegado (y para la mayoría del mundo: el desconocido).
    Sí, comienza con duros derechazos el iPhone que, oh, no se lo pueden imaginar,
    ha sacado a relucir su tecnología más avanzada… ¡el 3G! Puede descargar politonos de las Supremas de Móstoles a una velocidad endiablada. Pero, ¿cómo?, ¿qué ocurre en la lona? ¡El Nokia 6680i ya tenía 3G! Y lo que es más, le aventaja en número de cámaras pues dispone de una frontal (el autor asegura que funciona, pero sólo ha hecho una videollamada ya que le parecía ridículo ir por la calle con el teléfono a 30 centímetros de la cara y gritando). No lo puedo creer el viejo ha contrarrestado la novedad del jovenzuelo de una manera irrisoria, ¿qué será lo siguiente que haga el iPhone, mostrar una ranura de ampliación? ¡Oh! Esperad, ¡no tiene! Falsa alarma, su capacidad es lo suficientemente grande como para no necesitarlo, vuelven a empatar.

    Último Round de esta gloriosa noche en Las Vegas, lo más de lo más y lo último de lo último: el Futuro, contra un terminal que muchos dan por obsoleto pero que está aguantando el tirón como el campeón que es. Parece que no han hecho los deberes los de Cupertino.
    El iPhone, en un desesperado gancho de izquierda muestra sus múltiples capacidades de conexión, ¡todas ellas de pago además de un servicio de sincronización al que robaron el logo de Windows Me! pero los afines a la marca de la manzana se niegan a asumirlo. Sí, señores,
    lo que ha hecho el iPhone es… mostrar su GPS. ¿Le quedan aún fuerzas y posibilidades al viejo Nokia? No parece tener nada que pueda soportar los golpes del novato… Cae.
    El árbitro comienza la cuenta atrás… no se mueve… ¡Esperen! ¡Oh Dios mío! ¡Se ha levantado! ¡Sí! la vieja máquina se está bajando la tapa trasera, ¿qué es eso, la cámara? Sí, sin duda es la cámara… Un momento,
    está grabando vídeo, ¡la antigualla noruega está filmando al iPhone!
    No sólo eso… ¡se ha abierto! Se ha cambiado la batería por la nueva que le regaló Nokia -no me pidieron enviar la «
    estropeada«- y también se ha cambiado la tarjeta SIM, un teléfono totalmente distinto. El iPhone, así como los planes de Apple y los de las teleco se ven mermados, lo que dieron como la mayor revolución en la telefonía móvil se desarma, sus cualidades (que no son tal) o están tan capadas o son tan poco novedosas (o incluso inútiles) que pierden su sentido de ser frente a un terminal añejo.

    Los jueces deciden el vencedor:

    n

    {democracy:2}

    Visto en: Obviamente, el iPhone ya no me pone.

  • ¿Por qué la publicidad de Vodafone es tan mala?

    Sobra decir que esto es algo totalmente subjetivo por lo que si eres un fan de alguna compañía de telecomunicaciones será mejor que des a la publicidad y te marches, en cambio si te llama la atención el tema de la publicidad y crees que eres capaz de soportar mi verborrea, pasa, y dale a la publicidad cuando acabes de leer o comentar. Gracias.

    Hace pocos días que Vodafone mostró por televisión la que parece ser su campaña veraniega, un spot con una insoportable voz que acompaña con un mínimo ritmo la canción de la no menos insoportable Abeja Maya. Éste:

    (más…)

  • Adapta un entorno deprimente al hogar de tus sueños

    Vivo en una buhardilla (lo cual es obvio), un habitáculo bohemio que en mi caso se ha convertido en un desván, almacén familiar donde comparto cama con cajas y muebles viejos que me impiden dar 2 pasos seguidos sin chocar, pero que si me lo hubiese montado bien serían un espacio amplio, luminoso, relajante, y como el calor tiende a subir y el sol da directamente al tejado todo lo que dura el día, también asfixiante.

    Pero, lo reconozco, me gusta.

    Aunque, si pudiese elegir mi futura choza, sería un antiguo espacio industrial. ¿Que suena fatal? A mí me parece acogedor, sólo echo en falta un surtidor de gasolina y el cartel de Route 66, mira:

    Bueno, ciertamente es como una chica simpática, por dentro es bonita y guapa, pero no la presentes a Miss. Lo que importa es el interior. Observa:

    Los interiores de un Boeing 727, una antigua capilla, un hangar reconvertido en parque acuático… ¿Dónde mejor te montarías un loft, majete? La gasolinera, insisto, me parece una gran idea.

    Visto en: Despuesdegoogle.

  • Me siento extrañamente húmedo

    Ya llegó el verano, ya llegó la fruta (aunque los precios dificultan ver este preciado género por casa), y el que no se agache hará bien porque le veríamos el tanga de Leopard (independientemente del sistema que utilice) y no sería agradable en estos momentos, no hay nada más antiestético que eso (salvo Carmen de Mairena).

    No sé si soy el único, esta mañana al salir de la ducha dudaba entre si el líquido que recubría mis brazos y el cuello era agua de la propia ducha… o es que ya estaba sudando de nuevo. A ver, ¿es normal? No.

    ¿Qué pasa? ¿Estoy en Santa Cruz de Tenerife? Sintiendo un pinchazo en ese musculito que bombea mi sangre, no. Que si ancha es Castilla estoy en el maldito medio, a 700m sobre el nivel del mar y a 2195km de donde debiera. Seño, esto es un infierno, súbenos a clase.

    Ya han pasado los monzones y qué rápido los echo de menos, no soy muy amigo de la playa y a 25-27 grados me empiezo a sofocar. Aquí hemos superado los treinta y no puedo culpar a nadie, impotencia growing up inside, baby.

    ¿Si ni siquiera pedía la Luna, por qué me traéis el Sol?  Las cosas sencillas requieren ahora el triple de razonamiento, ¿quién se puede concentrar cuando su cabeza sólo expulsa incómodas gotas de sudor por la sien, imposibilitando la entrada de cualquier tipo de conocimiento o función neuronal?

    Hacer el mismo trayecto de siempre a clase con el único fin de entregar tres papeles en la secretaría de la universidad se han transformado, metamorfosis kafkiana que lejos de terminar como cucaracha alguna culmina en llamaradas callejeras de las que ni Frozone podría librarte, te persiguen desde que pones un pie fuera del bus (y su aire acondicionado que simula el efecto Herbal Essences a la perfección) hasta atravesar el umbral del centro. No es justo.

    Tampoco es normal que los 40 céntimos que me gasté en 50cl de agua se evaporasen (literalmente) antes de alcanzar la primera planta. Al salir buscaba la sombra como un perro, curiosos que si cambias el sustantivo animal por su función adjetival estarías dando una descripción precisa del que escribe.

    Mis expectativas veraniegas, además, no existen (si a septiembre llego limpio,) por lo que la estación que precede al inicio del curso escolar, los cumpleaños de tanta gente importante (es decir, yo y alguno más) y la justificación divina para ponerme la cazadora de cuero, sí, el verano, me calienta las pelotas.

    Feliz solsticio, mi Jericho se ha quedado sin balas por hoy.

    Visto en: Ya llegó.

  • ¿Qué fue de Jordi Labanda (y su panda de imitadores)?

    Esta misma mañana, por motivos que no vienen a cuento pero que os contaré: estaba esperando a mi madre, me he pasado por El Corte Inglés. Nótese que si el que escribe residiese o residiera en Madrid o Barcelona la expresión utilizada hubiese o hubiera sido «… por El Corte Inglés de Castellana/Gran Vía/amistad o lo que surja», o «… por El Corte Inglés de Triangle/Ramblas/amistat o el que pugui sorgirme lo han chivado-«, o cualquier sitio de estas ciudades de las que no conozco prácticamente nada. Pero en cambio aquí, que tenemos 1,75 de estos centros comerciales (no hagáis caso si dicen que hay 2) con decir «El Corte Inglés», todos nos entendemos.

    A ver, que pierdo el hilo, en las escaleras mecánicas, una de los carteles publicitarios estaba inspirado en los dibujos que hace pocos años adornaban carpetas, bolsos, una basta colección de utensilios de escritura e infinidad de objetos femeninos. Me refiero a (como habrás adivinado por el título, pillín) ¡Jordi Labanda!

    Este tío ha desaparecido.

    Parece que es algo común en el mundo de la moda, a la par que Labanda también estuvieron en la cresta de la ola las camisetas diseñadas por Kukuxumusu, y no me acordé de ellas hasta un anuncio de Cuatroº sobre los Sanfermines, tradición navarra como los espárragos -aprovecho para mandar un saludo a Cuervo, que me estará viendo-. ¿Qué? ¿A que antes todo hijo de vecino lucía una? ¡Hasta yo tengo una que uso de pijama! Sí, duermo en gayumbos y una camiseta, aprovechad, lectoras. Me hice con una de esas camisetas por motivos que no vienen a cuento pero que os contaré: me la regaló la madre de un amigo por ayudarle en algo relacionado con 3º de la ESO y que, simplemente, no recuerdo. Algo parecido ocurrió con una serie de camisas que llevaban un Rottweiler bastante feo en el hombro y que se compraban los canis con aspiraciones a tío duro también conocidos como Fitis, por el mecánico de Los Serrano y que si no me he informado mal se acaba en cuatro días, ya era hora, yo la daba por muerta hace años. Todos caen, menos los 501 y las deportivas retro que sin que se hubiesen ido, ya han vuelto.

    Lo curioso es que Jordi, como sabe de negocios (y hasta afirman que trabajó para el NYTimes) se ha limitado a trasladar sus ventas -en 15 años vuelve aquí y boom de chicas delgadas y rositas otra vez- a Estados Unidos, una prueba, si accedes a la tienda desde su página oficial con intención de comprar desde España…

    En cambio si eliges un país como el americano, te siguen ofertando las mismas toallas que tuvimos aquí hace nada. Éste tío sabe. (Ahora que me curro un poco más las entradas no se os debe olvidar a qué enlaces clickar para sufragarme la vida, gracias).

    Visto en: El de Zorrilla, m’friend… el ECI de Zorrilla.