Categoría: Pensando en alto

  • Puntos cardinales en carteles de carreteras

    Siempre pensé que los puntos cardinales (Norte, Sur, este y oeste) se escriben comenzando con letra mayúscula sin ninguna excepción. Hace un par de días me fijé en una foto de Fi donde se ven unos carteles de autovía mostrando el acceso a Salamanca y lo ponía como «Salamanca (sur)» y «Salamanca (oeste)», con los puntos cardinales en minúscula. Puedo haber leído miles de carteles de ese estilo y no me he fijado hasta esta semana, así funciono, me descojono si paso por Guarromán o por Cabezón de Pisuerga -que me pilla más a mano- y me pongo melancólico si veo un toro de Osborne, pero esos detalles se me escapan.

    Con la duda en el cuerpo me puse a investigar y afortunadamente el tema ya se había planteado en los foros de WordReference. Y no sé qué pensar. Según se desprende de la RAE:

    4.13. [Llevan mayúscula] Los nombres de los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Este, Oeste) y de los puntos del horizonte (Noroeste, Sudeste, etc.), cuando nos referimos a ellos en su significado primario, como tales puntos, o cuando forman parte de un nombre propio: La brújula señala el Norte; La nave puso rumbo al Noroeste; Corea del Norte; la Cruz del Sur. También se escriben con mayúsculas los casos de Polo Norte y Polo Sur. Sin embargo, cuando los nombres de los puntos cardinales o de los puntos del horizonte están usados en sentidos derivados y se refieren a la orientación o la dirección correspondientes, se escribirán en minúscula: el sur de Europa, el noroeste de la ciudad, el viento norte. También se escribirán en minúscula estos puntos cuando estén usados en aposición: latitud norte, hemisferio sur, rumbo nornoroeste. En el caso de las líneas imaginarias, tanto de la esfera terrestre como celeste, se recomienda el uso de la minúscula: ecuador, eclíptica, trópico de Cáncer.

    Y en estos carteles, puede pensarse que se refieren a ellos en su «significado primario» y al mismo tiempo «en sentidos derivados y se refieren a la orientación o la dirección». En un cartel de carretera no se escriben frases. No hay verbos. Se utilizan las mínimas palabras posibles: «Valladolid (norte) – 2km». Y ya con eso se entiende que el primer acceso desde Palencia a Valladolid se encuentra a un par de kilómetros. Y que si pone «(sur)» es que vienes desde Tordesillas.
    Por ese motivo de economía de caracteres chocan las mayúsculas y las minúsculas, ¿verdad?

    No sé, a mí no me han aclarado gran cosa, será que estoy torpe.

    Visto en: Filogia.

  • Que te feliciten por una compra

    Desde que compré el MacBook Pro (y se me llenó el blog de gente) hasta hoy (y siguen por ahí) se ha repetido una conducta que ya me parecía extraña de antes pero que me ha terminado de descolocar ahora, lo de «Felicidades por la compra». No lo entiendo. No sé el oscuro motivo que hay detrás (si lo hay) de una frase de ese estilo. Unos ejemplos para que abrir boca:

    Situación A:

    • Nos hemos comprado un coche, un familiar, para ir a gusto con el pequeñajo.

    Respuesta A:

    • Anda, pues me parece muy bien, que lo disfrutéis con salud. Felicidades por la compra.

    Situación B:

    • Me he comprado en eBay un pergamino que dice que un trozo de la Luna es mío.

    Respuesta B:

    • Ah. Pues enhorabuena por la compra.

    Se observa que en el supuesto A la persona que responde denota cierto júbilo y aprobación con el hecho de que el interlocutor se haya comprado un coche más grande para meter a la familia. En el caso B está claro que no le importa una mierda lo que ha hecho con el dinero su compañero de guión. Aquí podríamos ponernos el delantal y debatir abiertamente sobre la diferencia entre «felicidades» y «enhorabuena», pero es una guerra que tengo perdida así que preguntad a Ellohir si estáis interesados en el tema.

    Entonces, cuando se dice esa frase, ¿es por alguno de esos dos motivos o es un estándar de las relaciones humanas sin sentido? Porque si fuese al revés, se entendería a la primera: «Ya por fin he vendido mi coche/parcela en el Mar de la Traquilidad», «Ah, pues perfecto, sí, sí, mejor, felicidades». La persona ha hecho lo que quería pero además ha sacado beneficio económico, y como esto puede considerarse un logro, se le felicita.

    Pero comprar no es un logro, ni un éxito, ni nada que requiera esfuerzo de por sí. Quiero decir, si un primo nuestro vuelve a casa por Navidad después de haber coronado el Everest vestido de Winnie the Poo pues se le da la enhorabuena por el ascenso a la montaña y se le felicita por ser tan cachondo como para ponerse ese disfraz, ha sido necesario mucho esfuerzo físico y mental y se le recompensa verbalmente. Perfecto.

    Cuando nos felicitan por una compra suele ser por algo «caro», y lo entrecomillo porque a lo mejor comparativamente no era el más caro de su categoría, pero sí suele ser algo que no puedas comprarte una vez al año, o ni cada cinco años, o para muchos más si es una casa (donde podría entender que se le felicite al nuevo vecino, no por el desembolso, sino por el hecho de vivir a su aire). Nadie me ha dicho «Hey, enhorabuena por la compra» cuando he comentado que he ido al Eroski a por unas pizzas. Ni la cajera (y sobre esto habrá post, fíjate tú). Y esto es así porque se entiende que a mí no me cuesta nada acercarme al supermercado ni gastarme 10€.

    Y bueno, voy cerrando, que termino sin saber si se alegran por mí o se ríen cuando les digo me he comprado tal cosa y he palmado tanta pasta en el acto. Como dentro de unos minutos si me da la venada y me compro un monitor. Ya me felicitaré.

    Visto en: Para todo lo demás, los circulitos de la Champions.

  • El mayor problema de Mac OS X

    He aprendido más sobre el mundillo Apple en dos días que en todo lo que he vivido previamente. Y da asco. Mucho asco. Tras esa fachada de cajas bonitas y transiciones bien acompasadas se esconde una montaña de mierda que cubriría Las Marianas. Lo digo con todo el odio del mundo, esos putos maqueros de mierda completamente cegados. Ellos. Ya me jode no cambiar el rumbo del blog y hablar de otras cosas, pero de verdad, han conseguido que mi ordenador me dé vergüenza y hasta que mi carrera y mi futuro apesten. No sé si quiero trabajar en un área donde haya gentuza así. Dan asco. Si se me ofende la gente, que lo reconsidere, de verdad.

    Hasta ahora esto lo había vivido en tercera persona interviniendo ligeramente (y ya salí escaldado) en pequeñas refriegas que me dejaban bastante asustado. Pero en este corto espacio de tiempo he visto que son «zombie brands» que tragan con todo sin pensar. Es que da miedo de verdad. Sí, me diréis que no todos son así y por supuesto que es verdad, pero mirad, también sabemos que no todos los negros tienen un rabal de 30cm y yo no voy bajando braguetas a la gente para saber si ese sí o no, pero la mayoría sí.

    Mirad, en serio que esta no es una entrada en la que busco repartir leña gratuitamente, pero es que las cosas son como son. Como usuarios somos nosotros quienes pagamos por un servicio. Ni Apple, ni Steve Jobs, ni nadie nos está haciendo un favor cuando soltamos 1000, 2000 ó 3000 euros por un puto ordenador, es así de sencillo, no les debemos nada. Son ellos los que sí nos lo deben a nosotros, ¿ofreciendo descuentos para estudiantes? Está bien, pero que las garantías sean de verdad. Y no, no me valen las triquiñuelas legales que arguyen para ofrecer una mierda de garantía que se cuenta en días. Porque no. Si el argumento a esto es «no, pero si es un Mac, te dura la de Dios y no da problemas» me da lo mismo, si me compro un coche con motor de 1.1 quiero mi garantía de piezas como todo hijo de vecino, pero es que si me compro un V12 de 6 litros con 700 caballos quiero un todo riesgo cargado de extras. Y es así, joder, no tiene vuelta de hoja. Que si me estrello contra un seto me vengan a buscar y que si casco la pantalla o la ranura del USB me coloquen otra en el momento. Por lo que estamos pagando deberían venir Natalie Portman y Alizée en ropa interior a ejecutar el primer encendido y tomarse un café con nosotros como poco.

    Por otro lado, la comparación entre coches no es real, estos ordenadores (a no ser que sueltes mucha guita) no son unos Ferrari a nivel de hardware, que cuando un Compaq del Carrefour te trae 320GB de disco duro y 4GB de RAM este me trae un procesador similar pero menos almacenamiento, la mitad de RAM y el doble de precio (y no seáis demagogos, esto no es una comparativa de rendimiento sólo de componentes). Efectivamente, el otro no tiene teclado retroiluminado, su aspecto es de portátil básico y todo lo que quieras, pero lo primero que se mira en una máquina son sus prestaciones, sea un ordenador o un deportivo.
    Bien, pues inexplicablemente esta gente no lo ve (por lo que sea) y está metida en una cruzada contra los herejes como los musulmanes de Afganistán, aquél que diga algo que no convenga con sus sagradas escrituras será humillado, vejado y aniquilado. De verdad parece que alguno de estos usuarios de sistemas informáticos venidos a mesías de los ceros y los unos sólo sabe dar por culo y les ha enseñado el mismísimo Nacho Vidal.

    ¿Por qué? Pues sencillamente comprenden que es así como debe ser y el que no lo vea es gilipollas «porque viene de Windows, que es para retrasados».

    No, pues oye, perdona, yo trabajo con un XP que va razonablemente bien del cual la única queja que tengo es el tiempo que tarda en actualizar su base el antivirus. Pero tanto en clase como en casa tiro con Debian/Ubuntu y más feliz que chupitas. ¿Qué pasa? Que si yo estoy acostumbrado a abrir GNOME y conectarme a un servidor por FTP para subir o bajar ficheros y al llegar aquí veo que Finder permite leer pero no escribir se me llevan los demonios y tengo que decir claramente que OS X tiene algunas cosas que son puras cagadas, que son cagadas preciosas, pero cagadas. Entonces, si me quejo es porque no lo sé utilizar, y si no lo sé utilizar es porque vengo del asqueroso, maloliente, putrefacto y corrosivo mundo Windows. Pues muy bien.

    Si digo que atajos de teclados de 3 ó 4 teclas me parecen una salvajada es que no quiero aprender. Si para colmo no son intuitivos o no tienen nada que ver con el resto de sistemas es porque soy un tonto y un vago y esos otros atajos tampoco tienen tanto sentido. Pues en efecto, el mismo sentido tiene Alt Gr + Z que Alt + Mayúsculas + corchete. Porque sí, ninguna tiene sentido, pero la primera es más corta y, sobre todo, a la gente se le puede ocurrir recorrer el teclado manteniendo pulsado ese Alt Gr, pero dudo que se pregunten qué pasará si lo que pulsan es Alt y Mayúsculas, que es una combinación sin ninguna relación aparente. ¿Qué consigue esto? Pues una sensación de atadura muy incómoda.

    Yo estoy acostumbrado a dominar y doblegar si hace falta a mi sobremesa con su Ubuntu. «Yo soy quien maneja el ordenador, yo soy quien decide qué combinación hace cada cosa, yo soy quién lleva las riendas aquí y tú sólo recibirás y cumplirás órdenes». Y la relación funcionaba. Pero llegas con tu ordenador nuevo a casa, ilusionado pensando en eso de «sacarlo de la caja y funcionar», imaginando lo bien que te lo pasarás con tu copia ilegal de Photoshop, pero cuando te quieres dar cuenta ves que el sistema se resiste a ser manejado. Que al principio es el ordenador el que te maneja a ti. Y si se te ocurre quejarte, prepárate, porque merecerás la horca.
    «Â¿Es que no sabes buscar en Google?» Pero cómo, si ya está fuera de la caja, ¿es que no debería funcionar? No. No es así.

    Sobre mis manías insistiré. Por mucho que nos hagan creer somos monotarea. Ningún humano tiene procesos en segundo plano, ninguno. Todos hacemos una única cosa a la vez con el ordenador, cierto es que podemos respirar mientras oímos música y a la vez estirar los dedos de la mano, pero eso no lo hace el PC. Si quiero escribir un post, abro un editor de texto o el tablero de WordPress y lo escribo, no estoy escribiendo una entrada mientras maqueto revistas en InDesign. Y para mí (y sinceramente creo que cualquiera) es más cómodo poder escribir esa entrada a pantalla completa, o al menos poder escoger esa opción, pero me obligaría a trucar Safari. InDesign no daría problema alguno pues se abrirá así por cachabas.

    Y si me bajo el .htaccess del blog porque lo quiero editar en local y no se me muestra porque Finder lo identifica como archivo oculto me parece una auténtica gitanada tener que recurrir a una línea de comandos (que ni siquiera es bonita de serie) y tener que modificar Finder y reiniciarlo. Lógicamente, si una vez subido ese fichero y quiero ocultar los archivos locales con esa propiedad tengo que realizar la misma acción. No tiene sentido. Pero si abro la boca esta gente me lleva a la silla eléctrica a grito de «Windowsero frito sabe mejor». Porque sí, eso en Windows lo resuelves con unos clics. En Linux (generalmente en todos) con Control + H, de hide, ya ves qué misterio.

    Y yo comulgo con todo esto, ojo, es el sistema que he escogido libremente. Así que si alguien está pensando en soltar lo de «nadie te obliga y ya estás tardando en volver a tu querido ordenador viejo» que se olvide, porque no es un argumento de ninguna clase y porque tampoco estoy obligando a leer ni comentar esto a nadie.

    Que no, hombre, que no. Que ni este sistema es perfecto ni Apple tiene secuestrada a vuestra familia en un zulo (maravillosamente decorado siguiendo los cánones zen) en algún lugar de California. Abrid los ojos, que aunque os hayan lavado el cerebro todavía podéis despertar. Dejad de darme asco. O al menos dejad de hacer que mi ordenador me dé asco por lo que falsamente representáis.

    Sucios y repugantes fanboys.

    Visto en: Cagadas de OS X y otras carencias de mi nuevo PC.

  • Las tetas de Twitter

    Al no tener ciber amigos y una cuenta desierta parece raro que yo dedique una entrada a Twitter, pero es que el tema se lo merece. Venga, va, que ya sé que habéis leído el título, ¿no os extraña la cantidad de despistes de los famosetes en Twitter? Cada semana nos encontramos con algo. Empezó Ashton Kutcher con el culo de su churri y hoy he visto que es una tal Erika -a esta no la tenía fichada- la que se ha mostrado al mundo en sujetador. Así que vamos a darle una pensada al asunto.

    Parece que los famosillos no tienen mucha cultura de internet y no deben estar al tanto de que hay personas reales (no sólo robots) al acecho de lo que publican, siendo ellos los encargados de aceptar o no que eso funcione así. Es decir, ellos son los únicos culpables de publicar sus fotos. Ahora bien, si en un fin de semana en la playa huyendo de los paparazzi con unos amigos las muchachas se despelotan (o casi) decir en el propio Twitter «@todos, me voy unos días a Fidji a tomar el sol, jajaja, @Paul llevará condones y @Jenny la priva XOXOXO» y luego quejarte de que te atosigan no tiene sentido, pero menos sentido tiene aún permitir que o bien Paul o Jenny te hacen unas fotillos a la sombra de los cubatillas y las cuelguen a base de mensajillos. Sí, tú las vas a ver, y los del Cuore de turno también. Los asesores de esta gente debería advertirles. Es que de lo estúpido que es merece la pena que salte la liebre. Es como prestarle las llaves de tu casa a un ratero para que se haga una copias y decirle que puede llevarse lo que quiera mientras estás fuera.

    Y bueno, que ahora iría una galería de escotazos, pechamen, culos, maromos famosos sin depilar, chavalas con estrías y celulitis, fotos del día a día de esta gente etc. Pero no, the internet is for porn, cierto, pero empezar a colocar fotos de tías en bolas crearía un precedente y me obligaríais a poner más, siempre más. Saciad vuestra sed con mi sudor.

    Visto en: Twitter.

  • Cagadas de OS X y otras carencias de mi nuevo PC

    Pues nada, que he salido del curro y me he acercado a El Corte Inglés porque ya habían recibido el que se suponía que iba a ser mi brand new MacBook Pro, que es como viene en el llutuf. Ahora bien, yo no tengo intención de convencer a nadie, de eso se encarga Robinho. Así pues, ahora que soy un «puto maquero de mierda, sectario, racista, nazi, rojo» voy a escribir una serie de chapuzas que incluye este sistema operativo y que solucionarlas llevaría tres minutos. Los que se creen super graciosos las llaman features (este chiste es tan viejo como UNIX, de hecho me suena que fue Thompson el que soltó «This is a feature, not a bug»), pues no, son cagadas como la copa de un pino. Ya lo hice con la consola (habrá segunda parte) y ahora toca con este nuevo juguete. Para compensar esribiré todo lo que no me gusta y lo acompañaré de lo que me tiene enamorado.

    Brooklyn

    Ya advierto, la intuición tan famosa de Apple y esas chuminadas se desdibujan cual acuarela en Pasadena (bis).

    Asignaturas donde el ordenador necesita mejorar

    • No hay paréntesis angulares. Y ya está. Puedo escribir:  Ω∑©√ß µå∫∂ƒ™¶§ ~πø  ¥†®€æœ pero con este teclado soy incapaz de hacer lo mismo que con otros ordenadores y AltGr Z o X. Me lo expliquen, por favor. Tengo que ir hasta Edición → Caracteres especiales para poder poner «». Yo soy una persona que abusa de los paréntesis angualres. No he sido capaz de facilitar su acceso más que a dejarlos como caracteres especiales favoritos, «mis bichos raros favoritos».
    • La captura de pantalla es una puta broma. Los teclados normales tiene teclas «raras» como Pausa/Inter o Imp Pnt/Pet Sis. La primera la tengo configurada para las virguerías gráficas de Beryl en el sobremesa, aquí como no hay, no pasa nada, pero para hacer una puta captura de pantalla te las ves y te las deseas. Por teclado lo haces con, ojo, no una tecla, si no con tres: CMD+Mayúsculas+3. Toma ya, facilidades al usuario. Mediante su programa la chapuza es antológica: Se busca un programa llamado Instantánea en el directorio del sistema (o bien tiras de Spotlight, el conjunto de Bytes con el nombre más presuntuoso del sistema) y escribes el nombre de la aplicación. Como no muestra ningún gestor ni nada puede que ni te enteres de que se está ejecutando. Dentro de eso ya puedes escoger el tipo de captura que quieras al más puro estilo Screengrab.
    • El sistema de ficheros no se entiende. Bueno, sí, pero no. UNIX tiene un sistema de ficheros concreto, unos directorios especiales para cada fichero. Aquí no, tenemos una carpeta llamada Aplicaciones donde va «lo gordo» y el resto del sistema intenta ser lo más opaco posible para el usuario. Quiero entender que es para que no venga un gañán y se cepille lo que no deba. Pero a mí no me gusta.
    • Aunque sea sólo cosa de mi PC, a este chisme le falta la tecla Suprimir, así de claro, no tiene. Tienes que hacer la ñapa de pulsa a la vez la tecla de retoceso y función (fn). De nuevo, lo de la intuitividad me da por cool.
    • Vista Previa apesta. Y no lo puedo decir más claro, es el peor visor de documentos con el que me he enfrentado. No me creo que si en una carpeta tengo N imágenes (siendo N un número entero mayor de 1) y hago doble clic en una, no sea capaz de ir a las contiguas con sus botones de Anteriror y Siguiente. Que me obligue a seleccionar todas cuando lo abro me parece una guarrada del quince. La solución, o tirar de un miniprograma que sí lo permite pero no es capaz de mostrarlas a pantalla completa (o al menos no veo opción) o buscarse una alternativa, que es lo que haré.
    • No entienden el concepto de pantalla completa. Esta es otra, en un sistema operativo Windows o Linux (con gestor de escritorio) pulsas F11 y la aplicación se abre en pantalla completa, aquí no hay forma decente de hacerlo.
    • Safari no muestra el favicon en la pestaña. Una tontería, pero es algo tan sumamente útil para guiarte que parece mentira que «se les haya pasado».
    • El proceso de instalación/desinstalación. Se vende como algo completamente higiénico, al menos así es cuando, previa búsqueda en Google, lees que has de mover un fichero a la carpeta Aplicaciones. Moverlo a la papelera para desinstalarlo. Ahora bien, si existen aplicaciones que se encargan de realizar un borrado limpio es porque algo falla ahí.
    • Renombrar al pulsar Intro, es algo que no termino de entender. Me coloco sobre un fichero y al pulsar Enter el sistema se pone a cambiar el nombre del documento en lugar de abrirlo. No me molestaría si, para compensar, al pulsar F2 -que es lo que la gente normal pulsa para renombrar- se ejecutase el fichero. Pero nada. Esto hace que sea imposible utilizar el sistema sin ratón, y para los que venimos del mundo Linux, es una aberración a la usabilidad. Fíjate tú, un pingüinito quejándose por la usabilidad.
    • Sobre el mismo tema, si estando un fichero seleccionado intentamos suprimirlo éste no tiene ninguna intención de viajar hasta la papelera, ¿qué hacemos? Pues no queda otra que «acercarle» a mano.
    • Un error de diseño que le veo es que la entrada de audio es el mismo conector que la salida. Esto quiere decir que no puedes enchufar un micro y unos cascos a la vez. A mí me daría igual porque aunque los altavoces son decentillos suelo estar con los cascos puestos y el micrófono integrado debería servirme para lo poco que lo uso. Pero si me da por enchufar el más que probable bajo que me agencie no podré poner ambas cosas y tendré que buscar un adaptador del jack a USB.
    • La coletilla de Pro le viene grande. Esto tambíen, «es así». Pese a los detallitos que sí hace que se gane lo de «pro» como la ausencia de plástico en la carcasa y tal, el hecho de incluir un lector de tarjetas SD me parece una cagada. Las cámaras que de verdad son Pro, en mayúsculas, tiran en Compact Flash. Mi réflex, que no es una maravilla, tira en Compact Flash, así que me tendré que buscar un lector de tarjetas por USB, muy «pro».

    Asignaturas donde progresa adecuadamente

    • Las pijadas del aparato. Esto es algo que ya se sabía, pero es que merece la pena contarlo otra vez, que se iluminen las teclas es gloria pura. Y chorraditas así -que ciertamente valen pasta-, tiene un taco.
    • El sistema va fluido. Pero no fluido como cuando Windows va rápido, si no que sigue un compás, está perfectamente orquestado y OS X va, literalmente, fluyendo, no hay tiempos más largos que otros. He conseguido que un sistema Linux vaya rápido, o muy rápido si queréis, más veloz que este ordenador sin duda, pero es que ojo, que mover todo lo que mueve y transmitir esa sensación de «sí, lo está moviendo» no es algo fácil. Y, para dejarlo claro, es el modelo básico, 2.26GHz y un par de gigas de RAM. Y vale, bien, pensaréis que vaya chufa si después de gastarme mil cien euros en el juguete encima va lento, ¡qué negocio! Pero no, es algo más abstracto, puedes gastarte dos mil en un Dell y que el sistema no te responda igual.
    • También a nivel de software, justamente la cantidad de software que meten. No soy muy fan de que al comprar un ordenador te encasqueten el Nero, el antivirus, el editor  de vídeos tal, la mierda cual, etc. Aquí meten iWeb, que es caca, meten iPhoto, que no me gusta, pero tienes GarageBand que, realmente, podría venderse a parte por unos cuantos cientos de eurapios. Una maravilla hecha ceros y unos. O por ejemplo, vas a Youtube y funciona, no tienes ni que bajar Flash, imagino que con los drivers de DIVX y su primo XVID no será tan sencillo, pero ese gesto de meter Adobe Flash (casi igual que en el iPhone) ya se agradece.
    • Por otro lado, a nivel de sensación de hardware y que no se deba a caprichos de lucecitas. Es robusto y a la vez ligero, parece un buen Nokia. Y la batería, hay que joderse, llevo con él desenchufado unos 20 minutos y el chivatito -más o menos fiable- dice que quedan, ojo, 7 horas y 15 minutos. Estoy con la Wi-Fi activada y el brillo bajo. Eso me parece asombroso. Rezaré para que no se me joda, que pese al seguro que le he hecho, es un coñazo.

    Como apunte final, Safari e iTunes me caen mal. Si «obligan» al malo maloso de Microsoft a que venda Windows sin Internet Explorer y sin Windows Media -o con opción a no instalarlo- deberían hacerlo con todos. Pero vamos, que me parece una estupidez, si te viene un sistema de estos sin navegador, ¿cómo descargas Firefox?

    Y bueno, chavalada, que a mí no me paga Jobs, ni Ballmer ni Torvalds. A mí me paga mi jefe (así que tendré que ir a sobar prontito). Ya podéis insultarme o llamarme guapo, que se prefiere. Y, por cierto, para facilitar la administración de la red he puesto nombres a los ordenadores (ya se pasó lo de tener un post-it con las IPs de cada uno) y este es, aunque creo que ya lo dije, Brooklyn. Saludadle.

    Visto en: Un Lagarto Amaquerado.