Categoría: Pensando en alto

  • «Nuestra casa a a izquierda del tiempo»

    Hay que ver, ¡qué difícil es orquestar el pop! En el rock hay varios ejemplos de éxito (S&M de Metallica), pero la música ligera tiene precisamente… esa ligereza que hace que el sonido resultante sea a ratos pegadizo, a ratos pegajoso y por lo general, perfecto para la radio. No es malo.

    Con la tontería del Spotify me puse a curiosear y vi que tenían el hasta ahora último álbum de La Oreja de Van Gogh, grupo del que soy fan confeso, titulado «Nuestra casa a la izquierda del tiempo». Malísimo. El título, sin embargo, me parece encantador, pero el resultado no me ha gustado nada, lo he escuchado un par de veces entre anuncios de Brutal Legend, y en él cuentan con la colaboración de la Sinfónica de Bratislava. No se trata de temas nuevos sino de una recopilación de grandes éxitos (más una canción muy breve en euskera que a mi juicio queda algo descolagadilla). El morbazo del asunto, desde mi humilde pero siempre acertado punto de vista, era escuchar los temas anteriores cantados por Leire, que es la nueva vocal, y ver si esto lleva camino de convertirse en un caso Antuán.

    He de confesar que no me parece nada rara la jugada, y es que si recordamos el origen del grupo tocando en bares ñoñostiarras con aires de blues (algo que se deja oler en Tic Tac) y viendo cómo transforman una porción de cada concierto en un ambiente más íntimo agrupándose en el frente, con una batería más pequeña y un sonido más acústico nos hacemos una idea. No sé si con Leire hacen estas cosas.

    Bien, parte crítica del post, yo soy un defensor incondicional de Amaia. Hay que escoger bando, ¿no? Pues yo me quedo con la siempre criticada (injustamente, por cierto) rubia de palo. Cuando era niño y todavía no sabía qué era eso de ponerse cachondo yo ya babeaba por esta mujer. Me gustaba cómo cantaba y me gustaba físicamente, luego debió hacerse algún retoque en el rostro que me bajó el mástil. Ya si le sumamos los escarceos con el yonki de El Canto del Loco y algún que otro detalle más mi estima por ella decrece. Con esto no quiero decir que sea un detractor de Leire, que también es mona, las cosas como son, y canta bien (parecido pero diferente), y los discos de La Oreja con Amaia suenan bien y el del grupo con Leire suena bien. De hecho «A las cinco en el Astoria» me parece un disco correcto, mejor que «Lo que te conté mientras te hacías la dormida», incluso (de ese álbum salvo tres temas). Pero mezclarlos… no.

    Sobre este tema sólo quiero añadir unas palabras que tomo de Kaoru (a quien creo que veré mañana, esto es, hoy):

    Aquí tenéis un ejemplo de lo que han hecho con ‘Cuéntame al Oído‘, el que va a ser primer single del álbum. La similitud entre las voces de la antigua y la nueva cantante de La Oreja son patentes y basta escuchar unos pocos segundos para notar el parecido. Pero los arreglos de este tema son espeluznantes, recargados, el coro no entra ni con cuña y la voz nasal de Leire me provoca escalofríos.

    Como se suele decir, virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Para hacer esto, mejor hubieran dejado sus primeros éxitos como estaban en lugar de destrozarlos a base de recargarlos hasta límites insospechados.

    KaoruHipersónica

    Los Amantes del Círculo Polar

    Digamos, a las bravas, que considero «El viaje de Copperpot» el mejor álbum de pop español de los últimos 15 años. De largo. Tiene canciones normaluchas, otras buenas, algunas sobresalientes y una excepcional. Ninguna mala.

    Cuando lo escuchaba antaño, cuando salió, pasaba este tema por alto, hace pocos añitos comencé a apreciarlo, no vi la película, pero me da igual, me fascina. Os lo voy a poner, el enlace a Spotify y el enlace a Youtube, que estoy derrochador.

    Sí, hoy he mostrado mi lado más blandito y hasta ñoño. Lanzadme leones, tengo hambre, valientes.

    Visto en: Exacto, espotifai.

  • Estilográficas y gemelos

    Nunca he llegado a comprender qué relación existe entre las plumas de escribir y los accesorios de las camisas y las americanas. Son artículos con un fin radicalmente diferente el uno del otro, sin embargo ahí están, siempre juntos de la mano. En ocasiones son fabricados por la misma «casa», que siempre pega más que «empresa» para según qué cosas.

    Cierto que tienen puntos comunes, por ejemplo, son como los sujetadores caros, si el nombre que aparece en la etiqueta finaliza con Paris (sin tilde, en francés), es que es bueno. Esto es una verdad universal, da lo mismo que lo confecciones en Vallecas o en Cigales, si haces bragas y se llaman «Tissu Paris, Louis Estebàin» perfectamente puede poner a continuación y en chiquitito «FÁBRICAS LUIS ESTEBAN, CP XXXXX… ESPAÑA (ESPAGNE)». Pero tiene más glamour lo de Paris. Con los gemelos y las plumas pasa lo mismo, si son francesas (o así), mejor que mejor.
    Soldados imperiales

    Se podría decir que ambos son productos exclusivos y destinados a los caballeros, ojo, no a los señores, si no a los caballeros. Dentro de 30 años un cani de mierda será un señor, pero no un caballero. Esa misma persona no llevaría gemelos (porque iría con una camiseta blanca de tirantes marcando tripa) y no se molestaría en recargar los cartuchos de la pluma.

    Yo he de confesar que no recuerdo haberme puesto gemelos ninguna vez, en cambio lo de la pluma si me ha atraído bastante más. Si recordáis, hace dos años y medio escribí una entrada con mi pluma, no la utilizo a diario, muy de vez en cuando, cuando se me va la olla y quiero sentir cómo se desliza sobre el papel con más dificultad que un bolígrafo. Por supuesto no es de París ni cuesta miles de euros.

    Por lo general son objetos que se entregan como regalos, es otra cosa que tienen en común, y por ello es fácil encontrarlos juntos en el mismo establecimiento, de hecho creo que es más fácil ver una estilográfica junto a los gemelos y los alfileres de corbata y una agenda Moleskine que junto a un blister de bolis Bic, subrayadores Staedtler o chapas para la solapa de la chaqueta. ¿Por qué? Yo te lo digo, porque al final ni los gemelos, ni los alfileres ni las plumas caras se usan más de dos o tres veces por década. Cuando se te casa alguien muy cercano y cuando firmas unas escrituras. La Moleskine, depende, si es de la gama City y tiene plano de metro y puntos de interés, sí.

    Para que luego digan de regalar cosas útiles.

    Haciendo honor a la verdad, son elementos distinguidos e incuestionablemente bellos que te duran toda una vida. Son a la escritura y a los puños lo que el Zippo al tipo duro.

    Visto en: ¿Alguien se ha puesto gemelos, alfiler y broche?

  • La mierda de los coches de «sin carnet»

    Formalmente, y según el código de circulación, cuadriciclos ligeros. Una especie de kart con motor de 49cc (llegan a los 125) que se conducen en nuestras congestionadas ciudades sin haber superado un examen de conducir. Están en un perenne segundo puesto en la lista (ya sabéis que amo las listas) de elementos de la carretera que más odio siempre después de los taxistas.

    Como se puede leer en las páginas encargas de venderlo sólo es necesario una licencia de ciclomotor para poder llevarlo. Es decir, no tienes que conocer ni pesos, ni distancias, ni luces, ni vas a tener clases prácticas (a precio de oro) donde te obligarán a aparcar repetidamente hasta que te duela el cuello de mirar por los retrovisores y girarte para ver a través de la luneta trasera. ¿Qué pasa? Que generalmente esta gente tampoco tiene experiencia, suelen ser ancianas (sí, ellas) que no se sacaron el carnet en su día y ahora se mueven de bingo en bingo y de mercado en mercado en estos trastos porque sus maridos no les dejan el R19. Éstos pequeños vehículos, ojo, siempre adornados con arañazos y golpes en los bajos. Sabes que si una furgoneta con bolo aparca «de oído» al lado de uno de estos MicroMachines el coche se desarma.

    Y me tocan las pelotas, quienes los pilotan no saben conducir, no saben hacer rotondas, no saben salir, no saben entrar, no saben cambiar de carril… Nada. Y lo que más me ha molestado de todo es que, con lo diminutos que son, hay quien los aparca con el puto culo ocupando dos plazas… ¡y cabría en media!

    A parte, tienen unos diseños horrorosos.

    AIXAM, coche sin carnet

    Y sí, todavía faltan unos días para hacer el año, no me quiero imaginar cómo seré cuando tenga 10 a mis espaldas.

    Visto en: Coches sin carnet no.

  • SPAM en cirílico

    Todo lo referente al SPAM me gusta, no es nada nuevo, y por eso me parece extraño que nunca haya dicho nada sobre éste curioso tema, ¿no os parece atractiva la publicidad con caracteres en cirílico? En ruso o en bielorruso, o lo que Dios quiera que sea. A mí sí.

    cirílico

    ¿Por qué? Muy sencillo, porque no sé qué me venden. Mi nivel de ruso es nulo, sé decir niet, vodka, tovarich y el chiste de que suegra es «storva». No sé si es por la Viagra, por el Tamiflú, o por alargadores de pene, pero hace tiempo comencé una colección de mensajes SPAM escritos con caracteres cirílicos, es como si viniesen en sánscrito, el público objetivo es reducido, son pequeños lujos ex soviéticos, las huevas de esturión de la publicidad masiva, y por eso los conservaba. Hace semanas los borré todos. Llegué a acumular 65 en Gmail y 26 en WordPress. Síndrome de Diogenovich.

    Estoy como un cencerro. Larga vida.

    Visto en: SPAM, SPAM, SPAM.

  • Flashforward

    Os sonará la serie esta que intentan poner de moda ahora basada en una novela que este hombre canadiense publicó hace 10 años, la he visto poco pero huele a Perdidos. Trata sobre un «evento», yo creo que es publicidad encubierta de Visual Studio (diría también JavaScript, pero ya sabemos cómo se lleva con según qué navegadores), que se asemeja a un desmayo en el que la gente ve, durante 137 segundos, cómo será su vida dentro de un tiempo, todos ven ese mismo instante y durante ese mismo tiempo. Inquietante.

    Dándole un par de vueltas al tema y limando un poco ese ambiente apocalíptico que quieren conseguir en la serie de ficción, ¿y si fuese realidad? Seré más concreto, ¿y si en lugar de un accidentado derrumbe popular haya gente que sueñe el mismo futuro, el mismo preciso momento durante exactamente el mismo tiempo? Por si no lo habéis pillado aún, ¿sería muy descabellado pensar que en algún lugar del mundo hay una chavala de las antípodas que a finales del año pasado se quedó dormida y vio cómo era su futuro en Irlanda?

    Pensaréis que estoy flipando y seguramente sí, pero es que realmente hay una serie de pautas de esa historia que se han ido cumpliendo, pequeños detalles:

    • He cogido como costumbre desayunar cereales, algo que no había hecho antes pero que parecía mi costumbre del yo del futuro.
    • A diario manejo una tarjeta RFID blanca, sin chip a la vista, idéntica que la del sueño.
    • Berto ya ha tenido programa propio y duró dos ratos, pero en el sueño aparecía.
    • Últimamente me estoy metiendo mucha caña con el tema de seguridad y bases de datos (sobre una plataforma Oracle) y creo que mi empleo de aquella visión tenía bastante que ver con esto.
    • Las fotos que tiro se reducen a reuniones familiares y el uso que doy a Flickr es prácticamente privado, curiosamente en aquella entrada ya me percaté de que mucho Guitar Hero pero poco abrir y cerrar diafragma.

    Exacto. De ser así se me presentan más preguntas retorcidas, ¿se habrá percatado ella de todo esto o ya ni se acuerda del sueño?, ¿estará divagando de madrugada y buscando respuestas en un blog? Tengo que estar atento a Technorati (si es que eso todavía existe).

    Visto en: Un hecho del pasado que mostraba el futuro.