Categoría: Pensando en alto

  • Si te pagan por escribir, que no se entere Google

    Como imagino que habréis pasado de largo la última entrada patrocinada que hice y no estáis enterados de cómo se han ido sucediendo los hechos voy a escribir una entrada aclaratoria. Cuando la realicé me lo tomé como una más, caputura, prueba y comentario de lo que me parecía. Al terminarla les pasé el enlace para que validaran todo y la diesen por buena. Nunca antes había tenido un problema con ellos, jamás me pusieron ninguna pega.

    En este caso me la echaron atrás porque en el post estaba escrito «entrada patrocinada» y no coloqué una imagen que indicaron donde sale un mensaje que dice lo mismo argumentando que es el método que utilizan para medir visitas y que, para colmo, no incluye «alt» alguno. Yo nunca he puesto esa imagen, así que no comprendía por qué de repente me iban a hacer cambiar todo el modo en el que realizo esas entradas por una mísera propina que, si bien es cierto, nunca viene mal.

    Con la duda me puse en contacto con El Diario de Patricia ya que es una persona que se dedica al mundo de la publicidad en internet y supuse que sabría algo del tema. Agua. No le sonaba que impusieran lo de la imagen.

    Con estas me dispuse a enviarles un correo:

    Hola.

    No estaba al corriente de que tenía que colocar esa imagen. De haberlo sabido no me hubiera molestado en aceptar la oferta (ni ninguna otra) porque no estoy para nada de acuerdo.
    Dejad que me explique. Primero, el anunciante no solicita ningún cambio, sólo que se especifique que es una entrada por la que me paga, luego esta novedad os la habéis sacado vosotros de la manga. Yo me he limitado a hacer una entrada como todas las anteriores en las que no me habíais puesto ninguna pega.

    Me hace gracia que pidáis que no se especifique de ningún otro modo que es un post patrocinado más que con esa imagen. Digo que me hace gracia porque os escudáis diciendo que sirve para medir estadísitcas (algo que suele hacerse con una etiqueta ) o con la imagen que ya tengo en portada si quisierais, en cambio me servís una bonita etiqueta para colocar la imagen (sin un mísero alt, por cierto, necesario para validar el código) donde la URL de la imagen pasa por un enlace a TinyURL.

    Bueno, sumemos, nada de texto escrito (que Google se pispa) sobre el hecho de que me paguen por escribir, nada de una imagen con un texto (alt) descriptivo (que Google se daría cuenta) y nada de una dirección directa a Zync (no va ya a ser que como Google también lee e indexa el código fuente lo note).

    No acepto esas condiciones en las que claramente se le intenta ocultar a los buscadores, y por tanto a los visitantes que realizan búsquedas, que esa entrada se ha escrito gracias a un talonario.

    Si lo he entendido mal ruego que me lo expliquen, pero de momento prefiero dejar la entrada como está (la deis por buena o no) antes que ceder.

    Buenas noches.

    No he solicitado permiso para reproducir su respuesta, no creo que se mosqueen, de todo el mail que enviaron quiero resaltar un párrafo:

    Sobre el reconocimiento por parte de Google, es comprensible que no queramos ser perjudicados de cara al buscador pero no incurrimos en ninguna práctica ilegal y de nuevo repetimos que el usuario es consciente de lo que va a hacer antes de someter el post mediante lo avisado en el primer punto. Y de nuevo, procuramos mejorar los métodos de cara al futuro con técnicas White SEO.

    Mi duda es, ¿cómo sabe el visitante de antemano que va a encontrar algo útil con un resultado de búsqueda cuyo contenido está pagado si ni siquiera Google (que le ofrece ese enlace) lo sabe? No puede ser. El buscador no tiene ninguna manera de saber si yo he escrito algo porque he querido o bien porque me han pagado previamente por ese post. Y creo que a los potenciales visitantes les interesa conocer si a mí me han pagado o no por escribir, independientemente de lo que diga del producto (y creo que todos sabemos que no soy especialmente benévolo y no cambio de parecer pese a que me pasen un cheque, ya que me lo pasan igual escriba una buena o una mala recomendación).

    Creo que queda clara mi postura en este tema, «hasta la vista, Zync». Curiosamente me enviaron un par de correos más, uno para confirmarme que no iban a pagarme por un post patrocinado que, dicen, no realicé (aunque la entrada lleva semanas en el blog) y otro para, tócate los huevos, ofrecerme escribir sobre lo mismo por el mismo precio y con las mismas condiciones.

    Quien lo entienda que lo compre, y nunca mejor dicho.

    Visto en: Zync.

  • Pixar, del cachondeo al llanto

    Hace pocas semanas vi Up, el que se supone es el peliculón de la fábrica de magia comprada por Disney cuyo signo de identidad es una lámpara y puso en marcha John Lasseter (entre otros). Vale, sacad las armas y encañonadme en la sien pero alguien lo tiene que decir, es una buena película, pero una película facilona y demasiado cercana a la vieja escuela de Disney, a la que tanto odio. Lo malo, que se veía venir.
    La alegría me ha durado un año. Dos películas para ser más exacto, dos dramones.

    Wall·E y Up o la tendencia hacia Dumbo

    Así es, amigos míos, en Pixar están girando lentamente el timón de sus navíos hacia la facilidad del drama. Cualquiera que sepa algo de cine sabe que es más fácil hacer llorar que hacer reír, por eso la singular y prestigiosa gala de entrega de los Oscar no se moja galardonando comedias muy a menudo.
    Películas que en determinados momentos son una juerga comienzan a dar paso a otras donde el mensaje es continuamente triste. Yo, a mis hipotéticos hijos, no les pondría Up. ¿Cuál es el mensaje Disney de Up? Que vives en medio de una jungla de hormigón, rodeado de tecnología, no conoces a tus padres, ellos delegan en terceras personas tu educación y tu tiempo, las avestruces de colores se cotizan que no veas, los perros con collares con moduladores de voz pueden ser graciosos si los pones en modo Loquendo… vale, no, en serio, basta ya. Eso no se hace. Yo quiero pasar un buen rato, como con Los increíbles, Ratatouille o Cars. Películas entretenidas, divertidas, inofensivas… complicadas. Tanto es así que ahora la parte divertida te viene en un cortometraje separado del film en cuestión.

    Quiero decir, bien, vale, de puta madre, ecología, calentamiento global, tal, cual… pero lo que recordamos todos no es nada de eso. Recordamos a un pobre y solitario robot al que adoptaríamos sin pensar que nos hizo llorar al ver que la chica no le hacía caso y no podían estar juntos. Ya está, otra historia de amor compleja y truculenta firmada por la empresa del ratón de orejas perfectamente circulares y tirantes.

    No sé qué narices será lo siguiente, la idea de un elefante al que separan de su madre y que consigue volar ya está cogida.

    De verdad, ahora la única diferencia que veo entre esas películas y las recientes es que en las de antes había más piezas musicales y todo iba en papel y ahora se utiliza una tableta digitalizadora. Los guiones tienden a converger.

    Mal, muy mal.

    Yo reconozco que no tengo corazón, no llegué a llorar en ningún momento, pero si hubiese tenido cinco años maldeciría el día en que me pusieron esa película. No quiero ver una cinta que me haga temblar, que me haga sentir vulnerable, no quiero un drama. No os confundáis, no pretendo que se obcequen en una película de Martin Lawrence (cuyo doblaje hace que me dé aún más asco) porque eso ni es comedia ni es nada, pero sí un ligero retorno a esa chispa divertida que reinaba en el ambiente de los proyectos anteriores.

    Me diréis (alguno casi dos metros) pese a todo que son cosas mías y que realmente no han cambiado nada desde que lanzasen la espléndida Toy Story hace casi quince años dirigida por el propio John, yo creo que se nota el nuevo rumbo. Me he explicado ¿no? Pues venga, a ver esas hostias.

    Visto en: BD-Rip (que me hace gracia el nombre, RIP).

  • ‘Así te mueras’ 2.0

    Fijo que lo habéis visto pero ni os habéis fijado. Bueno, no pasa nada, para eso estoy yo, qué narices, despreocupaos. Veréis, antes, antes de la web semántica (de los huevos) cuando a alguien le pasaba algo malo y ese alguien no terminaba de caernos bien nos alegrábamos, pero nos callábamos cual meretrices dominadas a látigo. Esto en la red, además, se pilla al vuelo, «¿Que Ramoncín se ha caído de un sexto piso?, de lujo, fiesta nacional». Ahora internet nos lo pone mucho más fácil gracias a Facebook y a Google Reader (no lo he visto en otros sitios mas seguro que existe).

    ¿Ya sabéis de qué hablo? ¿No? Bueno, vale, una pista más, «te gusta». Ah, exacto, ahora, a ver, ¿los del fondo? ¿También? Perfecto. «Nos gusta».

    Me parece una maquiavélica obra de arte, algo que se pensó para un uso como, «Saliendo del dentista, todo bien y además he conseguido el número de su enfermera, macizorra, NO ES CANI» y llegue un amigo y pulse, «Me gusta», se torne en, «Saliendo del dentista, tres caries, sarro… horror. La enfermera olía mal y me quería meter mano… la muy puerca». Bien, es bestial porque llega un tío cualquiera cabroncete y le casca un «Me gusta» como la copa de un pino. ¡Tres puntos colega!

    Me pasó hace un tiempo con un amigo que sufrió una avería en el coche y mientras esperaba a la grúa lo escribió en Facebook, algunas chicas con las que (dicen) no se portó del todo bien y andaban por ahí le cosieron a «me alegro de tu desgracia».

    Otro ejemplo mucho menos personal, cuando alguien (tú mismo) escribe sobre lo mal que le trata la vida en su blog y el feed se actualiza con el dramón. El pobre, ahí, contando sus penurias y preguntando por qué es bajito, gordo y con granos a los 13 años, las chicas no se le acercan, su padre le pega, su abuela nunca le llegó a decir que es el chico más guapo del mundo. Lo publica, te llega a Google Reader, «Título lastimero porque, lamentablemente, no me sale nada bien», ¿quién lo acompaña? Efectivamente, «10 people liked this» y una carita sonriente de lo más mona.

    Sólo un mensaje para esta gente: Olé vuestros cojones.

    De verdad, olé.

    Visto en: El divertido divertimento del infortunio ajeno.

  • ¿Han evolucionado los detergentes?

    Los anuncios de productos de limpieza llevan con nosotros décadas. ¿Qué os voy a decir a vosotros, si sois una panda de abueletes? Las manchas no evolucionan. El barro sigue siendo barro, el tomate no ha cambiado gran cosa, la grasa de motor es más o menos biodegradable pero se mantiene… y nos quieren hacer creer que el Ariel de ahora es mejor que cualquier otro producto. No sólo el detergente Hacendado, mejor que el Ariel de antes. No puede ser, si alguien habla de diferencias entre el Ariel de antes y el de ahora sólo puede referirse a Tequila o una reunión de Los Rodríguez.

    Los detergentes no evolucionan. O al menos no tienen por qué.

    La Coca-Cola no varía, no intenta refrescar más que la de hace unos años, tampoco se molestan en anunciar que lo hará igual. Los detergentes sí. Los detergentes llevan años prometiendo los mismos resultados, que las manchas se quitarán a la primera, que el blanco será más blanco que nunca, que los tejidos mantendrán su resistencia y tacto… Y yo no noto diferencia.

    Unos son más suaves y otros huelen mejor. Pero antes era igual, depende del suavizante y de los condimentos que traigan todos los productos.

    Sinceramente creo que la única evolución se ha dado en la publicidad, antes existía un hombre que, de un salto, se metía en los tejidos de cada sábana y trataba a las manchas de tú a tú. Ahora viene una mujer de pelo azul, dice que del futuro, yo creo que es puta, vamos, fijo.

    Visto en: Puta futura, pero puta.

  • Juegos y deportes olímpicos

    Este verano, cuando, afortunadamente, nos quitamos de encima el gasto de la corazonada de 2016 se decidió que el golf y el rugby (en una versión edulcorada de equipos formados por siete jugadores, rugby 7) serían deportes olímpicos. Mi primera impresión fue «¿Qué?» y la segunda «¿Pero no…?». Pues sí, el primero lo va a ser y el segundo no lo es aún. Me pareció muy raro.

    Me entró curiosidad por saber qué requisitos ha de tener un deporte para poder ser parte del espectáculo de unos Juegos Olímpicos. Lo digo porque, siendo sinceros, para mí el golf no es un deporte, es un juego. No sabría explicar la diferencia, el desgaste físico del golf es… despreciable. No lo he practicado, lo reconozco, pero es plácido, no hay cronómetros, no hay jueces… no es un deporte. Si lo es, otros deportes que realmente son juegos y para el público nos son más accesibles también deberían ser olímpicos, por ejemplo, el billar y los dardos. El billar está considerado deporte (aquí sí hay árbitro aunque no sea más que la persona encargada de colocar las bolas y revisar el estado del tapete) y no necesitas para jugar más que un establecimiento con una mesa o poseer una mesa propia, algo inviable por tamaño y precio, y pagar un euro por partida resulta mucho más cercano que desplazarse a cualquier campo o ingresar en un club de golf, todos con fama de elitistas. Los dardos son, si cabe, más asequibles que cualquiera de los dos anteriores y si ya están incluidos tanto el tiro deportivo (con arma de fuego) y el tiro con arco, no sé por qué los dardos no si sólo necesitas la diana y los proyectiles que lanzas con la mano.

    Si habéis leído los enlaces ya habréis visto que el problema no es el deporte o juego en sí sino el número de gente que lo practique de forma oficial, es decir, si todos jugásemos al baloncesto pero nadie estuviese federado, el baloncesto, pese a ser el deporte más practicado de todos, no sería olímpico. Y yo digo, ¡ja!

    Curiosamente tanto el rugby (deporte al que me estoy aficionando porque un compañero de clase lo practica, aquí se lleva mucho, pero del que guardo un terrible recuerdo al verme la rodilla abierta tras un placaje y posterior pisotón con los tacos de un enorme chaval gabacho aspirante a profesional) como el golf fueron deportes olímpicos, luego dejaron de serlo. No entiendo cómo un deporte puede perder estos galones de la noche a la mañana. Comprendo que el tirar de la soga haya dejado de ser considerado hasta deporte en sí, ¿pero el rugby? Quiero decir, en números globales de federados (tanto masculinos como femeninos) estoy completamente seguro de que hay más gente jugando al rugby (ya sea el normal o el 7) con tarjetita que lo justifica que al béisbol, la vela o al sófbol.

    En base a esto ya me he creado un criterio claro. El COI hace lo que le sale de la punta de la polla. No sé si hay que untarles para que admitan un deporte o no, pero estos criterios los entienden como quieran entenderlos. Si interesa Tiger Woods, el golf está dentro (hasta la próxima), si Sudáfrica está de moda, que metan el rugby.

    Mención especial para los deportes considerados olímpicos pero que no figuran en ninguna competición olímpica como, por ejemplo, el sumo, o para aquellos deportes denominados «de demostración» donde se incluyen otros juegos como los bolos y otros deportes minoritarios como el fútbol americano y artes marciales, incluso artes marciales francesas.

    Han perdido todavía más mi respeto.

    Visto en: Y fin de la duda.