Categoría: Pensando en alto

  • Mejora tu inglés con la TDT y la Ruleta de la Suerte

    Aunque ya hablé medianamente del tema hace año y pico quiero dedicarle una entrada enterita al delicioso asunto de aprender o mejorar un idioma gracias a la televisión. Aunque no sea exclusivo de la TDT, que tan en boga está últimamente, el poder escuchar programas en sus idiomas originales ayuda mucho (recuerdo dar al botón de DUAL del mando cuando era un niño y vivía en Guipúzcoa, los dibujos en japonés, por ejemplo). Sin duda la TDT lo facilita porque hay muchas zonas de España donde no hay cobertura DUAL (aquí, mismamente). Que sí, que también hay zonas donde no llega la propia TDT, y que la TDT se ve muy mal cuando la señal se pierde un poco y que es la misma basura de antes pero con más canales, que yo no quiero ver a David Meca anunciando cintas de correr, que yo no quiero ver a David Meca haga lo que haga, etc. Bueno, vamos a desmitificar todo esto un poco, excepto lo de Meca, cuando hay señal la TDT se ve muy bien y la señal suele llegar bien a menudo, sólo que un aparato conectado a un euroconector medio suelto que se conecta a otro aparato con otro euroconector en perpetuo estado de tente mientras cobro (o «beta» que dicen los técnicos) pues hace perder algo de fuelle a toda la transmisión de la señal.

    Ahora, al tema, más allá de que se ve con mejor calidad que antes (decir esto se me hace raro porque llevamos ya unos años con la TDT en casa) el poder aprovechar los dos canales de audio y sus subtítulos nativos (no los guarros del teletexto, con unas traducciones porculeras dignas del Final Fantasy XIII donde «No, gracias» se transforma en «Pues va a ser que no») es de agradecer. Yo, que me las doy de duro, me fuerzo a entenderlo sin subtítulos porque sino no hago oído y me acomodo a leer sin hacer caso a las voces, y para eso ya tengo Amazon, pero saber que siempre están ahí cuando me pierdo es un alivio. Dentro de esto hay niveles, por ejemplo, Cesar Millán, «El encantador de perros», debido a su origen hispano entenderle está tirado porque tiene el mismo acento de chicano que nosotros pero, como nosotros, sin tatuajes de rosas con espinas ni vírgenes. Y su horario es cojonudo. Al menos para mí. Me levanto un domingo (como hoy) sin ganas de hacer nada, me tiro al sofá y ponen, a) Impacto TV, b) Las obas de La Sexta (que me las trago a veces, como los viejos en un parque pero sin boina, ni pipas, ni gritos de «Ese mortero en mi tiempo llevaba menos cemento, ¿eh?» porque todavía estoy en «mi tiempo» pero diciendo «Cacho máquina, redios» cada vez que sacan una tuneladora o una grúa de infarto, pero sin boina, ni pipas, ni gritos de «Ese mortero en mi tiempo llevaba…» break;) o c) El mejicano de los chuchos rabiosos con patines estrafalarios. Y la verdad es que es bastante entretenido.

    Desde hace unos fines de semana, listo que es uno, lo pongo no sólo para desesperezarme sino también para oír algo en inglés más allá de Series Yonkis. Y mano de santo. También aprovecho para ver Matrimonio con hijos en su lengua natural, pero aunque coja los chistes (o eso creo) me parece radicalmente más seria que en castellano, el personaje de la ya mayorcita Christina Applegate parece más inteligente y me entristece un poco. Y es que funciona realmente bien, probadlo y en unas semanas veréis cómo habéis pillado un nivel más que decente, lo suficiente como para que vuestros padres no crean que tiraron su dinero en la Escuela Oficial de Idiomas.

    Spin the wheel!

    Pero no todo es escuchar, forzarse a escuchar o leer sin más, a veces hay que juntarlo todo. El programa que aquí lleva Don Jorge Actafarma me dio una idea, en el gimnasio lo ponen a diario. En muchos de los paneles del concurso aparecen juegos de palabras, frases hechas, búsqueda de sinónimos etc, que obligan a relacionar conceptos a través del lenguaje. Pensé que sería genial tener acceso al juego en inglés para así descubrir más frases de este estilo y ver cómo soy de rápido con este idioma, porque, como sabemos, la mecánica del programa es idéntica. Y me puse manos a la obra o, mejor dicho, manos a Youtube, y di con una colección de 75 vídeos de su versión americana (la original) que recoge momentos memorables de sus 25 primeros años en antena. Lamentablemente algunos vídeos de esta lista de reproducción ya no están por las conocidas infracciones de los derechos de autor.

    De estos vídeos me llaman la atención muchas cosas pero sobre todas ellas una: no son cutres. Quiero decir, en la ruleta española la cifra más alta que puedes conseguir es de 200€ (tal vez 250, no lo recuerdo) y los «gajos especiales» que no siempre están son de 500 ó 1000€ nada más, los americanos (ya hace años) tenían porciones de miles de dólares. Los premios, en lugar de un DVD de 20 pavos, eran una Vespa de las feas (de la época). Y, finalmente, aunque dependiera del año de emisión, había menos opciones de perder el turno o el dinero que en la de aquí ya que me parece que no hay tantas casillas de quiebra como en su edición local.

    Me gustaría decir algo más sobre su dificultad pero apenas habré visto unos 15 vídeos (escogidos aleatoriamente) y para mí hay cosas bastante chungas que me cuesta descubrir porque no he visto nunca. Así que no sé si depende del día los guionistas están más enchufados o no.

    Estaría bien que le dieseis una oportunidad porque, como digo, no requiere mucho tiempo y poco a poco vas resembrando la simiente de este omnipresente lenguaje.

    Visto en: Cuatroº y Youtube.

  • Doble L mayúscula

    Una vuelta de tuerca corta, que no hay ganas de escribir mucho. Ojo al comenzar una frase con elle, todos (y me incluyo) somos más rápidos que nuestra sombra y terminamos escribiendo LL en lugar de Ll, y diréis, menuda tontería. Y lo es, porque perdido entre miles de caracteres en un texto pasa casi desapercibido, pero da vergüenza ajena cuando forma parte de un titular de un telediario, por ejemplo, donde no tienen un ápice de clase y lo presentan todo en mayúsculas automáticamente, o peor, un medio de la prensa (mal) escrita. Y luego pasa lo que pasa. Y que sí, repito, yo he cometido ese error en incontables ocasiones (¿cómo es que las ocasiones son incontables?). En serio es ridículo.

    En definitiva, que tenemos unos dedos demasiado veloces y aunque suene sexualmente bien, para estas historias nos crean problemillas de estilo que debemos erradicar como buenos bloggers exigentes. Y sino, a una red de blogs, o a MSN Spaces.

    Visto en: …J, K, L, M, N…

  • Cómo hackear el Tuenti de tu hijo en un minuto

    Me he pasado el día pateando Madrid (es esa ciudad llena de mendigos y suramericanos donde lo más parecido a un madrileño que he visto ha sido a Luis Figo y su espectacular esposa, el frutero de 7 Vidas y Fernando Tejero). En principio para ver una exposición en la Sala Mapfre sobre impresionistas (que no está mal pero tampoco es para flipar), y ya puestos, aprovechamos toda la estancia para hacer compras, que es para lo que nosotros castellanos bajamos a Madrid. Yo, de hecho, en un Ikea, entré con la intención de mirar unas estanterías (librería queda mucho más refinado, lo sé) porque tengo la mesa llena de paquetitos enviados por la empresa de la sonrisita que no sé dónde meter y he terminado comprando la mesa de 5 euros en la que todo el mundo dice que puedes montarte un RACK (se les olvida que los armarios RACK tienen unas patas horizontales extraíbles fundamentales para no morir atropellado por unos ordenadores, pero bueno), ni que regalaran un servidor comprando dos kilos de naranjas de zumo.

    Antes de todo esto, como fui acompañado por diseñadores gráficos (que son gapafastas con carnet acreditado) pasé por la FNAC (la de Callao, y mola más la de Donosti, que lo sepáis) para que se deleitasen tarjetazo arriba tarjetazo abajo mientras me entretenía paseando y mirando cascos de estos rollo retro, aprovecho para preguntar si alguien ha probado los Panasonic o los iFrogz Throwbax para darme pistas, y algunos cómics. Tranquilos que ya comienzo a dar sentido a todo esto, hojeando libros de Informática muy por encima y curiosamente cuando me estaban entrando ganas de estudiar mientras iba con un libraco de Oracle de acá para allá vi un par de volúmenes que decían algo así en sus portadas, «Aprenda a entrar en las redes sociales de sus hijos y proteger su seguridad». Y yo os lo cuento que de esto sé lo mínimo para defenderme. Ya sabéis, la típica foto chorra de un candadito y, en negrita, la continua afirmación de que lo había escrito un psicólogo. De veras, ahora los de letras son los nuevos Mitnick. Todos conocemos el algoritmo del diván y la encriptación Valium, porque los tranquilizantes son el nuevo AES, es algo muy importante en Redes, ¿me equivoco? Pues me temo que sí. Había varios libros de ese estilo pero todos eran semejantes y cojeaban de las mismas patas, unas 80 páginas que se dividían en dos secciones, la primera (del psicólogo sin duda alguna) hablaba del derecho del padre a conocer lo que hace su hijo y cómo es bueno para todos que esté al tanto, supongo que más aún si hablamos de una cría de quince años que empieza a salir de fiesta, beber, subir fotos guarras o a dejar envoltorios de Durex por casa (que sería buena señal). La otra mitad, la «técnica», no eran más que sucesiones de capturas de pantalla de Internet Explorer 6 sabor oficina requemada en las que se explicaba cómo el navegador guarda las cookies, cómo almacenar los datos de la sesión y cómo aprovechar todo lo registrado para llegar al ordenador «de la víctima», encenderlo, abrir su navegador e iniciar sesión con su propia cuenta. En caso de que no funcionase se aconsejaba a los padres que instalaran un keylogger (que para los menos puestos en esta materia es un programa chiquitito que no sabía navegar, digo, que crea un registro con todo lo tecleado dentro de un fichero -log- en el que poder ver toda esta información, se entiende, también las contraseñas de estas redes sociales). Si pese a todo no funciona (o no sabemos cómo hacerlo) el tipo del libraco tenía un Plan B conocido por todos y que los sysadmin llamarían el de nivel «paranoid», inventarse un amigo suyo en Tuenti o Facebook. El fulano aseguraba que podía ser la mejor opción porque, no recuerdo textualmente pero era algo así, «Las personas jóvenes tienen más facilidad para contar sus intimidades a desconocidos o gente con la que sepa que tendrá un trato escaso, podemos aprovechar esto para convertirnos en un nuevo amigo íntimo de internet». Lo de «amigo íntimo de internet» venía tal cual. Yo aquí ya solté el libro y pedí un mechero y un bidón de gasolina. Por favor.

    No sé si es legal (apostaría a que no) eso de hacerse pasar por una persona que no eres o no existe, tampoco lo de querer entrar en un espacio personal de un ser cercano «por seguridad» e insistiendo en que si conseguimos un software de fuerza bruta que haga el trabajo sucio en un tiempo récord eso que llevamos adelantado. Es que seamos sinceros, ser padres no es tan complicado, joder, ¡si maleducar a un crío es más chungo! Y no recibes ninguna satisfacción. ¿Qué cuesta dedicarle unos minutos a tu propio hijo? No hará falta preocuparse posteriormente por si planea secuestrar a una niña y violarla o si es la niña la que ha quedado con sabe Dios qué monstruo. No, hale, a ponernos todos en plan detective (sin el glamour de mi adorado Sherlock, por supuesto), y peor, publiquemos unos libros de mierda que venden un falso bálsamo paterno que promete convertirte en un experto en todo en menos de lo que canta un gallo.

    Un poco de sentido común y de compromiso, joder.

    Visto en: Y los grifos no funcionaban.

  • Los anuncios de las televisiones autonómicas

    Lo fácil sería decir que estos anuncios son una basura porque estamos acostumbrados a ver los de las grandes empresas en cadenas generalistas. Efectivamente en comparación con estos salen perdiendo por dos motivos claros, presupuesto y (debido a eso mismo) las actualizaciones que reciben, así, por ejemplo, podemos ver varias campañas diferentes de una misma empresa a lo largo de un año, sólo de las telefónicas y de Coca-Cola ya tenemos para aburrir. Antes eran anuncios que vendían su marca, sobretodo los de los refrescos, que sepas que siguen ahí, ahora todo son ofertas y promociones porque la gente olvida el nombre a favor de un precio mejor (lo cual es lógico). Y eso no funciona en estos canales.

    Es raro, porque aparte de que la duración de cada anuncio es diferente de la del anterior, son spots orientados directamente a esa zona, y pese a las diferencias de pasta que manejan les quedan cosas más o menos curiosas. No para competir con una de las grandes, pero a la porquería de anuncios de aseguradoras se los comen vivos (cada dos meses se superan con uno peor, el de la falsa autoescuela ya es para cortarse las venas) y que realmente resultan, estoy convencido.

    Digo que salen bien porque van al grano, a vender, a la vieja usanza, «Carnicería tal, somos estos y nos encuentras en esta calle», todo listo. Han necesitado cuatro fotos de los chorizos que van ampliando, unas transiciones de Windows Movie Maker con cortinilla de estrellas como las que usa George Lucas y el logo pixelado. Ya tenemos el bocata de atún. Y es que sí, son cutres, hay una chica que pone las voces a todas las mujeres (sin que concuerde el sonido con el movimiento de los labios) y un hombre que dobla a los hombres y narra las aventurillas de las empresas «históricas», «Desde 1957, con un viñedo que abarca 5000 hectáreas, nuestros Ribera de Duero…». Siempre el mismo tío, el que luego aparece recomendándote un fontanero o una ortopedia, delicioso.

    Pero fijo que funciona. Mejor que AdSense.

    Visto en: CyLTV.

  • Artesanía v2

    El viernes pasado estuve en un seminario sobre economía en el mundo de la automoción enmarcado dentro de un MBA en Braganza, que está en Portugal, para que luego digan que la universidad es sólo estudiar y presentar prácticas, no, no, no, a veces nos sacan de paseo y nos sueltan la mano.

    Artesano

    Una de las charlas sobre diseño industrial la dieron en el gallego ese raro que hablan a las afueras de Zamora así que me desconecté (pero en las diapositivas salía un Alas de gaviota y un Shelby 350 que me parecieron muy bonitos). Otra la desarrolló un ya mayor encargado de FASA (que los nativos vallisoletanos reconocerán y el resto sólo ha de entender que se trata de una importante planta de fabricación de coches Renault que da trabajo a miles de personas y el motivo principal por el que, aquí, 5 de cada 6 coches son Renault, venden hasta los Modus). Esta tuvo mayor interés porque, para empezar, estaba en cristiano (y que conste que yo no quiero cuestionar la fe de los portugueses), y porque supo llevar una presentación entretenida y vistosa (sí, con PowerPoint 97) sobre estrategias económicas de diferentes empresas del sector desde su comienzo, porqué GM se ha pegado tal golpe, cómo es que Toyota ha conseguido tener semejantes ganancias (fue por un americano, ríete) y otras batallitas de la propia Renault. Aparte de todo esto, que me pareció muy interesante y no lo digo de coña, hasta tomé algunas notas que terminarán transformándose en pedidos a Amazon porque soy terriblemente lego en estas materias, hablando sobre Ford y el conocido modelo T con la cadena de montaje y la descripción que hacía de la artesanía previa y de las marcas que aún realizan vehículos a mano me vino a la cabeza un bobada que apunté en el margen de la hoja, justo al lado de «Pepito huele mal».

    Yo soy un artesano. La artesanía no se ha perdido (iba a haberlo titulado «dos punto cero», pero me parece tan orientado a Internet y al pobre en contenidos telediario de La Sexta que lo edité), la artesanía se ha modificado por la evolución de los empleos. Ahora no nos llenamos las uñas de barro ni nos cortamos al trenzar esparto, estamos horas con la mirada perdida en el NetBeans hasta que nos vamos a por más cafeína y al volver vemos dónde nos habíamos olvidado de poner un erre. Pero la esencia es la misma, cogemos unos materiales, parimos una idea y desarrollamos un proyecto que será único, porque el proceso no es mecánico, cada programa que terminemos será diferente del anterior, no como los coches y sí como las vasijas y los cestos de mimbre. Ya me perdonaréis que lo lleve todo a mi campo, pero comprended que es lo que mejor conozco y la similitud es fácil de ver. Requiere maestría y no mecánica, no llegas a ponerte delante del ordenador y comienzas a escribir líneas y líneas cual albañil en la obra, pim-pam, pim-pam.

    Fue un pensamiento que me hizo sentir bien, como exclusivo y exquisito al mismo tiempo que asequible.

    Visto en: No, no traje toallas (ni Madeleine Maccann).