• Sé que tu 2014 no ha sido tan bonito. Pero vamos a pegarnos con gente, aunque sean fr...

Pascual, Kaiku, Lauki, Celta, Puleva…

ElGekoNegro | Domingo, 13 junio 2010, 16:51

No recuerdo cómo era aquél juego. Te hacían algo y para que para­sen tenías que decir cinco mar­cas de leche. No valían mar­cas blan­cas (leche del Carre­four, leche del Día…). Pero la entrada no va por ahí. Siento que tengo esto un poco desam­pa­rado y ya iba siendo hora de qui­tar algu­nas tela­ra­ñas y dejarme de polla­das, galli­nu­la­das. Cuán­tas veces habré dicho eso. Mi cre­di­bi­li­dad debe andar cabeza con cabeza con la de Pepe Blanco.

Voy a ponerme cómodo.

A ver. El sofá de la buhar­di­lla está frío por­que tiene una ven­tana encima, y alguien que se parece a mí no debió cerrarla correc­ta­mente una reciente noche de llu­via. Si es que tengo unas zar­pas que ni el por­tero de Ingla­te­rra. Ado­ra­ble que es uno. El pro­blema ha salido a la luz cuando he visto que han sido nece­sa­rios dos correos de Alex­liam, pre­gun­tando cómo me iba la vida en ras­gos gene­ra­les, resul­tado de mis cada vez más esqui­vas ganas de con­tar por aquí algo media­na­mente íntimo, como la talla de Indi­sec. Siem­pre hay que meter coñas para rela­jar y sol­tar ten­sión durante la lec­tura. Real­mente no deja de haber una per­sona detrás del blog, que por algún lado debe­ría manifestarse.

Y, ¡sor­presa! Me encuen­tro sor­pren­den­te­mente bien. Creo que por eso me he ani­mado a com­par­tirlo, que no todo van a ser llan­tos depri­men­tes dig­nos de las peo­res can­cio­nes del pop espa­ñol. De hecho me estoy mon­tando mi pro­pio cuento de la lechera, de momento sin lechera ni ubres, pero con la misma idea. De ahí el título, ávidos lec­to­res, que ahora todos esta­réis afir­mando con la cabeza que ya lo habíais cogido. Bella­cos vellu­dos. Sé que es un juego peli­groso y poco reco­men­da­ble, pero joder, hasta los que nos pasa­mos el día encau­zando varia­bles evi­tando que cual­quier minús­cula par­tí­cula vir­tual se salga del plan tene­mos dere­cho a soñar un poquito con que dos sim­ples y sen­ci­llí­si­mas caram­bo­las se suce­dan en un breve espa­cio de tiempo en este uni­verso, rom­piendo lige­ra­mente el curso ini­cial sin cau­sar daños cola­te­ra­les rele­van­tes. Todo esto, ojo, hablando en un plano “pro­fe­sio­nal”, cuando se den esas casua­li­da­des (con un alto índice de pro­ba­bi­li­dad) qui­taré las comi­llas. Lamen­ta­ble­mente esto afecta a que dedi­que más pen­sa­das al tra­ba­ji­llo que a la recta final de carrera. Pero shh…

Y esto está haciendo que me lo crea. Pri­mero, que gane con­fianza en mí. Que no me venía nada mal por­que me sen­tía des­bor­dado y pensé que inca­paz. Segundo, que qué cojo­nes, todo apunta (por­que quiero que apunte) a que al final del cuento ten­dré que pre­gun­tar si sir­ven per­di­ces en la piz­ze­ría de siem­pre. Cuánto hablo para no decir nada con­creto. No quiero con­cre­tar pre­ci­sa­mente para no pillarme los dedos, si esto sale mal el final será tan abierto que pare­cerá que no pasa nada. Pero os pon­dré en situa­ción, Harad, el hom­bre de los cojo­nes de oro (y sé de lo que hablo), me decía o me echaba en cara que siem­pre tuve unas miras excep­cio­nal­mente altas. Que con­tase con que muy pro­ba­ble­mente esto no aca­base así. Se refe­ría a mis ganas de vivir fuera y bueno, a ser feliz con mi vida allende los mares, las mon­ta­ñas, pero siem­pre cobi­jado por cual­quier tipo de tele­co­mu­ni­ca­ción. Yo me basaba única­mente en mi con­fianza, que me sacaba de la manga por lo que eran pun­tos de maná inago­ta­bles, pero nunca pude poner car­tas sobre la mesa que expli­ca­ran por­qué podría rea­li­zar todas estas his­to­rias. De nuevo, si con­sigo que esa ali­nea­ción astral men­cio­nada se lleve a cabo (notad que me implico direc­ta­mente, el azar para los casi­nos y sólo a ratos) podría rom­per la baraja, vol­tear un par de car­tas que sos­ten­gan mis ganas de huir y de comen­zar a vivir ese mun­di­llo que he creado en mi cabeza. Y eso me gusta, muchí­simo. De ver­dad que sería impre­sio­nante. No he sabido expre­sar por escrito cuánto.

On the other hand... Todo vinilo tenía su cara B de rare­zas. Todo Yin su Yang. Toda moneda su cruz. En mi caso, me encuen­tro en esta favo­ra­ble situa­ción gra­cias a que no hay nada que me ate aquí. Ya lo vais cogiendo. Aun­que pro­meto que lo he inten­tado, incluso más de lo que un psi­có­logo reco­men­da­ría, sigo sin “ella”. Me río de esos que per­ju­ran que «Apa­rece sólo, des­preocú­pate» o ase­gu­ran que «Es todo muy sen­ci­llo, no te com­pli­ques». Me parece que si es así no lo deben estar dis­fru­tando como se merece. Pero bueno, de ver­dad que de este tema no quiero dar nin­gún detalle.

Ahora os dejo, que quiero hacer un intento de helado.

Resu­miendo, todo bien, gra­cias por preguntar.

Visto en: Mar­cas de leche.

≠ Error | Lagarto
  • ♣1 Bea
    13 jun 2010, 17:26;

    Creo que era como una espe­cie de prenda, cuando alguien veía un coche capi­cua antes que tu, o no eras lo sufi­cien­te­mente rápido en algo. Así te ponían en el aprieto de decir 5 cosas segui­das (siem­pre se empe­zaba por mar­cas, pero valían super­mer­ca­dos, mar­cas de coche…) mien­tras alguien te retor­cía un pellizco en el dorso de la mano. Se me daba rema­ta­da­mente mal.

    Por la entrada, sí, algo se nota, y me ale­gro. Mucho. Y paso de ser una moñas, así que, ea, ponte a aca­bar la carrera, garrulo, y déjame estu­diar a mi también ;)

    (el helado suena a que en la reali­dad es una sobe­rana gua­rrada y mal­gasto de Guin­nes, por cierto)

  • 13 jun 2010, 18:44;

    Lo pri­mero que he pen­sado al leerlo: “Coñe, pues nadie pre­gunta por mí”.
    Lo segundo: “¡Joder, yo tam­poco he pre­gun­tado por él!”

    Me ale­gro de que todo te vaya bien. Yo siem­pre he deseado vivir fuera, en Europa durante un par de años, para apren­der dife­ren­tes modos de vida y todo eso. Pero ahora creo que no, mi vida está bas­tante enca­rri­lada por ahora (vamos, estu­diar a tope y salir a tra­ba­jar cuanto antes que en mi casa no quie­ren mantenerme).

    En cuanto a lo de dis­fru­tar las cosas como se mere­cen, los que deci­mos que te des­preo­cu­pes es por­que tam­bién estu­vi­mos mucho tiempo bus­cando y eso sólo sirve para ago­biarse. Sin embargo un día dejas de pen­sar en ello y al siguiente apa­re­cen lla­mando a tu puerta. Ley de Murphy, supongo.

  • 15 jun 2010, 1:42;

    Una entrada un tanto críp­tica, pero se coge la esencia.

    Me gusta que pon­gas tus hue­vos en la ecua­ción de forma con­creta, como creo que has hecho. Lo de impli­carte direc­ta­mente. Sin­ce­ra­mente creo que si lo haces de ver­dad, te sal­drá todo bien, por­que no tiene por qué salir mal. Y si sale mal, pues algo habrás apren­dido para la próxima.

    El tema con­creto de «ella» es chungo de pre­de­cir. A la gente del «des­preocú­pate» le pue­den ir dando por culo (menos a Ellohir, que estará leyendo). Puede venir, o puede no venir, o puede venir más tarde. Bus­car puede ser inú­til, o no. La gente te dará un mon­tón de con­se­jos basa­dos en la auto­ex­pe­rien­cia, pero es que hay un mon­tón de gente cada uno con una expe­rien­cia dis­tinta. Por lo que entiendo tie­nes claro y abierto un camino; lo más seguro es que mien­tras lo reco­rras alguna dami­sela nece­site que la res­ca­tes. Y no una cual­quiera, me refiero a la dami­sela, you know. ¿En qué his­to­ria que se pre­cie no hay una figura feme­nina jus­ti­fi­cán­dolo todo?

    Me ha encan­tado eso de «el hom­bre de los cojo­nes de oro», por otra parte :P

  • ♣4 cosicu
    15 jun 2010, 2:29;

    Adri, solo te dire una frase:

    La feli­ci­dad es de los valientes”

    Ve a por ella.

    Pd: el juego de las mar­cas de leche era retor­cien­dote el pezon, de ahi que se pre­gunte por mar­cas de leche
    Pd2: patxi, se que te debo unas cer­ve­zas, pegame un toque al movil si aun le tie­nes por­que perdi mi tar­jeta xo sigo teniendo el mismo numero, si no, por msn
    Pd3: a pri­mera el equipo txu­riur­din xDD

  • 4 respuestas, tu venganza