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Los inodoros de los discapacitados

ElGekoNegro | Miércoles, 11 noviembre 2009, 1:22

Voy a sonar un poco egoísta y cabrón pero considero que las personas con problemas físicos tienen para ciertas cosas mucha suerte. Para empezar quiero decir que si yo me hago daño en la muñeca y eso me impidiese llevar peso no estoy seguro de si podría o no aparcar en las tentadoras plazas reservadas del supermercado. Creo que hay que tener carnet especial, no lo sé. Pero hostia, es que esas plazas terminan quedando vacías y mi muñeca está jodidilla.

Pero donde realmente nos ganan es en el terreno de los sanitarios (palabra que no entiendo, no hace referencia a nada de la salud, son los artículos necesarios para mear, cagar y lavarnos, no para realizar una operación a corazón abierto). Por ejemplo, en mi gimnasio hay varios vestuarios, en los que suelo ir hay dos duchas pensadas para que sean utilizadas por, tirando de eufemismo, personas de movilidad reducida. Estas duchas son gigantes, y no exagero, las normales que utilizamos los demás ya me parecen grandes. Comprendo que es normal que midan casi el triple si necesitan más espacio para incluir agarraderas en la pared y otras cosas que les faciliten la vida, pero no deja de llamarme la atención que haya dos y que se llegue a montar cola para los normales mientras que estas permanecen vacías, nunca he visto a nadie en ninguna de ellas y más de una vez he tenido ganas de utilizarla.

Inodoro para discapacitados

Sin duda lo que más envidia me da son los cagaderos. No sé a cuento de qué los retretes normales son tan ridículamente bajitos. Los de los minusválidos son altos. Y cómodos. Muy cómodos. Todos deberían hacerse así. Como se puede observar en la imagen (falta la “media tapa”) tienen un hueco en el centro que es bastante grande y ayuda a evitar que los tíos toquemos al producto de Roca con el pito al sentarnos, algo incómodo como muchos sabrán. Otra bondad curiosa es que debido a la altura las rodillas no se flexionan tanto y permite una circulación sanguínea más fluida, es decir, que a los altos se nos llegan a dormir las piernas mientras reinamos desde nuestro trono. Y no mola.

Cuando sea mayor pondré en mi casa uno de estos y un urinario de pared. Lo mejor.

Por fin mear y plantar pinos en condiciones.

Visto en: uvecé.

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Error a comunicar


≠ Error

  • ♣1Bea
    11 nov 2009, 14:12;

    Sí, necesitas un carnet. Y me suena el dato de inmovílidad a partir del 30% pero como si dices “patata”.

    Para lo demás, yo siempre utilizo el cambiador para “movilidad reducida” si entro a Pimkie. Me gusta ir a comprar sola y me evita tener que salir porque sean mas pequeños que las duchas de un campo de refugiados (tipo Mango, que nunca me pruebo mucha ropa porque no cabe a la vez la ropa y yo). Con los baños, en general, tiendo a hacer lo mismo. Pero vamos, que tambien me meto en los de los tios como vea que no hay cola. No tengo miramientos si me estoy meando.

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  • 11 nov 2009, 16:21;

    Aquí en la facultad, en la sala de ordenadores, tenemos ordenadores con “preferencia discapacitados”, que básicamente son los últimos en llenarse pero cuando el aula se peta pero la gente los ocupa igual. Me fastidia porque se supone que si viene un estudiante en silla de ruedas, me levanta del sitio y encima me toca esperar a que se libere un ordenador DE PIE. ¡Ellos están sentados, para esperar tendrían que ser los ideales!

    En fin, cosas de lo políticamente correcto.

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  • 11 nov 2009, 21:58;

    Yo alguna vez he usado un sanitario reservado a discapacitados para cambiarme de ropa, pero todo lo rápido que he podido. Podéis llamarme cabrón.

    Por cierto, hoy he almorzado en el bar de tu gimnasio y no está mal.

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  • 11 nov 2009, 23:49;

    Nesta; pues justo hoy no he ido, pero por el horario, nos hubiésemos cruzado, suelo salir de allí entre la una y una y media.

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  • ♣5Alyssa
    11 nov 2009, 23:59;

    Hay que tener un carnet azul (los que yo conozco, por lo menos) que indica el grado de discapacidad que tienes, y que hay que poner en un lugar visible (el salpicadero, generalemente) para que se vea y poder aparcar allí. También te hacen un descuento en algunos museos si la enseñas, y cosas así.
    Para mí, como esto de las tarjetas azules lo puedo ver de cerca, cuando veo que alguien aparca en una plaza de minusválidos y no lo es, me saca de mis casillas. No me paro a pensar en si tiene la muñeca rota, me imagino al caradura de siempre.

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  • 14 nov 2009, 21:35;

    Hay que tener un cartón. Aunque te rompas la pierna no puedes aparcar (lo he preguntado una vez) aunque si os sirve de consuelo aunque tengas el carnet si aparcas en la calle en plazas reservadas siempre caen 2-3 multas que tienes que recurrir porque ni miran si lo llevas.
    Respecto a los baños, aunque no haya cola en los demás yo siempre entro ahí, hay jabón, espejos, el suelo no está encharcado y es más amplio. Si llega un minusválido que espere 2 minutos y listo, que no voy a manchar nada.

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