♠ Cómo hackear el Tuenti de tu hijo en un minuto
ElGekoNegro | Domingo, 4 abril 2010, 3:16
Me he pasado el día pateando Madrid (es esa ciudad llena de mendigos y suramericanos donde lo más parecido a un madrileño que he visto ha sido a Luis Figo y su espectacular esposa, el frutero de 7 Vidas y Fernando Tejero). En principio para ver una exposición en la Sala Mapfre sobre impresionistas (que no está mal pero tampoco es para flipar), y ya puestos, aprovechamos toda la estancia para hacer compras, que es para lo que nosotros castellanos bajamos a Madrid. Yo, de hecho, en un Ikea, entré con la intención de mirar unas estanterías (librería queda mucho más refinado, lo sé) porque tengo la mesa llena de paquetitos enviados por la empresa de la sonrisita que no sé dónde meter y he terminado comprando la mesa de 5 euros en la que todo el mundo dice que puedes montarte un RACK (se les olvida que los armarios RACK tienen unas patas horizontales extraíbles fundamentales para no morir atropellado por unos ordenadores, pero bueno), ni que regalaran un servidor comprando dos kilos de naranjas de zumo.
Antes de todo esto, como fui acompañado por diseñadores gráficos (que son gapafastas con carnet acreditado) pasé por la FNAC (la de Callao, y mola más la de Donosti, que lo sepáis) para que se deleitasen tarjetazo arriba tarjetazo abajo mientras me entretenía paseando y mirando cascos de estos rollo retro, aprovecho para preguntar si alguien ha probado los Panasonic o los iFrogz Throwbax para darme pistas, y algunos cómics. Tranquilos que ya comienzo a dar sentido a todo esto, hojeando libros de Informática muy por encima y curiosamente cuando me estaban entrando ganas de estudiar mientras iba con un libraco de Oracle de acá para allá vi un par de volúmenes que decían algo así en sus portadas, «Aprenda a entrar en las redes sociales de sus hijos y proteger su seguridad». Y yo os lo cuento que de esto sé lo mínimo para defenderme. Ya sabéis, la típica foto chorra de un candadito y, en negrita, la continua afirmación de que lo había escrito un psicólogo. De veras, ahora los de letras son los nuevos Mitnick. Todos conocemos el algoritmo del diván y la encriptación Valium, porque los tranquilizantes son el nuevo AES, es algo muy importante en Redes, ¿me equivoco? Pues me temo que sí. Había varios libros de ese estilo pero todos eran semejantes y cojeaban de las mismas patas, unas 80 páginas que se dividían en dos secciones, la primera (del psicólogo sin duda alguna) hablaba del derecho del padre a conocer lo que hace su hijo y cómo es bueno para todos que esté al tanto, supongo que más aún si hablamos de una cría de quince años que empieza a salir de fiesta, beber, subir fotos guarras o a dejar envoltorios de Durex por casa (que sería buena señal). La otra mitad, la “técnica”, no eran más que sucesiones de capturas de pantalla de Internet Explorer 6 sabor oficina requemada en las que se explicaba cómo el navegador guarda las cookies, cómo almacenar los datos de la sesión y cómo aprovechar todo lo registrado para llegar al ordenador “de la víctima”, encenderlo, abrir su navegador e iniciar sesión con su propia cuenta. En caso de que no funcionase se aconsejaba a los padres que instalaran un keylogger (que para los menos puestos en esta materia es un programa chiquitito que no sabía navegar, digo, que crea un registro con todo lo tecleado dentro de un fichero -log- en el que poder ver toda esta información, se entiende, también las contraseñas de estas redes sociales). Si pese a todo no funciona (o no sabemos cómo hacerlo) el tipo del libraco tenía un Plan B conocido por todos y que los sysadmin llamarían el de nivel “paranoid”, inventarse un amigo suyo en Tuenti o Facebook. El fulano aseguraba que podía ser la mejor opción porque, no recuerdo textualmente pero era algo así, «Las personas jóvenes tienen más facilidad para contar sus intimidades a desconocidos o gente con la que sepa que tendrá un trato escaso, podemos aprovechar esto para convertirnos en un nuevo amigo íntimo de internet». Lo de “amigo íntimo de internet” venía tal cual. Yo aquí ya solté el libro y pedí un mechero y un bidón de gasolina. Por favor.
No sé si es legal (apostaría a que no) eso de hacerse pasar por una persona que no eres o no existe, tampoco lo de querer entrar en un espacio personal de un ser cercano “por seguridad” e insistiendo en que si conseguimos un software de fuerza bruta que haga el trabajo sucio en un tiempo récord eso que llevamos adelantado. Es que seamos sinceros, ser padres no es tan complicado, joder, ¡si maleducar a un crío es más chungo! Y no recibes ninguna satisfacción. ¿Qué cuesta dedicarle unos minutos a tu propio hijo? No hará falta preocuparse posteriormente por si planea secuestrar a una niña y violarla o si es la niña la que ha quedado con sabe Dios qué monstruo. No, hale, a ponernos todos en plan detective (sin el glamour de mi adorado Sherlock, por supuesto), y peor, publiquemos unos libros de mierda que venden un falso bálsamo paterno que promete convertirte en un experto en todo en menos de lo que canta un gallo.
Un poco de sentido común y de compromiso, joder.
Visto en: Y los grifos no funcionaban.
| Pensando en alto, ¿Cómo hago para...? Error a comunicar






Creo que lo de usurpar otra identidad no está permitido por las normas de las redes sociales (Tuenti al menos, que yo sepa). Pero vamos, aunque estuviera permitido, yo titularía el libro más bien “aprenda a perder el tiempo con el ordenador un rato y perder definitivamente la confianza de tu hijo”.
Y tu ¿cuantos hijos tienes?
Qué asco de gente, tanto escritores como los que lo compren. Si esa es la solución 2.0 del problema de la educación vamos arreglados…
Nimbusaeta; ese es el tema, suplir la confianza con momentos de pseudo-ingenio impreso que no derivan en nada sino en un problema mayor. Gracias por las correcciones, tenías razón en ese par de fallos (ojear y explicaban), ya lo he corregido.
Rob; creo que la pregunta debería ser «Y tú, ¿qué clase de padre eres?».
Ellohir; todavía les queda la eterna bala de «Pues ahora vamos a prohibir internet». Y así los padres se quitan ese peso de encima por las buenas y por las malas.
Ay! Si ma gustao y to!!! ^___^
Mi madre no le miraba el diario a mi hermana y a mi no me mira el tuenti. Las cosas cambian pero el concepto es el mismo. Siempre habrá padres que prefieran forzar el candadito (o sepan donde esconde el niño las llaves) antes que confiar y dedicarles tiempo y educación. También están los que se creen que los niños tienen que salir educados del colegio, no de casa.
Con lo facil que es, no poner internet en casa y siempre se le puede mentir al chiquillo (hijo con la crisis no podemos pagar a telefonica).
[...] This post was mentioned on Twitter by Estoy de vuelta. Estoy de vuelta said: Cómo hackear el Tuenti de tu hijo en un minuto http://bit.ly/bDzhMh [...]
para el autentico hackeo de tuenti y averiguar la clave, visita http://www.tuneti.blogspot.com
Ahi esta como hackear tuenti
Con esta apli tambien se averiguan las contraseñas.
http://www.mediafire.com/?jidknzzhcmr
Un saludo ;)
mira para sacar contrasenas del tuenti lo mejor es k visiteis este enlace
http://hacktuenti.tk
si no entendeis como funciona darlle al boton instrucciones
hola