Un poquito de ruido no viene nada mal un aburrido domingo por la tarde. Hoy, damas y caballeros, de la manos y voces de uno de mis grupos fetiche (que repite), muy buen exponente del punk celta, El código del guerrero:
Sí, son dos tíos semidesnudos y sudorosos dándose leches, ¿y?
Personalmente, ella no me termina de gustar. Pero adivino que más de uno lo agradece. Ya véis, recursos fáciles con acento ruso para rellenar huecos, es simple.
Domingo por la noche, toca canción. Y os aseguro que la de hoy es un temazo. Lo tiene todo, todo. No conozco ni al autor original ni nada, si lo conseguís… pues bueno, seguramente me quede con esta versión, me parece bestial.
Tenemos, un presupuesto de menos de 10€, “bailarinas”, un garaje, un grupo de locos que por suerte se dejaron la vergüenza en algún botellón y una melodía pegadiza.
¿Queréis más? Pues tienen hasta seguidoras menores de edad que comienzan a desarrollarse. Grandiosos.
Sobra decir que Gun N’ Roses no me parece más que una copia de Zepp, tanto musicalmente como en la forma de actuar. Axl Rose me cae bastante mal, sin embargo, siento cierta admiración por Slash, será el pelo, el sombrero, o el cigarro… No sé, es buen guitarrista. Si te preguntas que para qué pongo la canción si tampoco me llama te respondo fácilmente: ahora mismo sólo me queda esperar y la letra es perfecta para este momento.
Unos metros más y ya habré terminado de cruzar a la otra acera. Lo digo tal cual lo pienso: Mecano ha sido lo único bueno de la -ojalá nunca hubiese existido- Movida, y posiblemente (gracias a José María Cano) el mejor grupo Español que ha habido. Por desgracia es recordado por llegar tarde al no haberse puesto el maquillaje, je, je.
Pero el grupo tiene melodías (y letras) que escapaban a mi conocimiento y que, una vez escuchadas, no hacen otra cosa que no sea dar a replay. Esto sucede con los discos Entre el cielo y el suelo, Descanso dominical y Aidalai. Vamos, la mitad y última etapa, porque “Me colé en una fiesta” no me aporta gran cosa, como era previsible.
Me fascina que hayan tratado temas como la esclavitud, muerte, drogas, Almodóvar, la Corona, el sexo, Penélope Cruz o el Dalai Lama con tanta clase, imaginación, musicalidad y coherencia. Vamos, que dudo que la SGAE estuviese de acuerdo en aceptar sus letras políticamente incorrectas y a ver cómo se las apañan, tendrían que recurrir al rap cual Tote.
Para sincerarme debería reconocer que yo soy uno de esos niños que creció escuchándolos en el coche porque eran las cintas que tenían sus padres (eso y King Crimson, pero nunca me había dado por recuperar momentos poperos de mi niñez) así que ahora, a los 19, me descubro Bailando Salsa.
Sólo me cuestiono si ripear los cedeses de mis progenitores o descargarme el recopilatorio (torrent). Bueno, ya lo he decidido.
En fin, no sé qué más puedo decir. Tendré que permitir que Malkav me quiera romper la cabeza mientras me inculca su música de emo… pero el que prefiera que se vuelva a Senegal.
No hay videoclip, y en Goear no estaba la canción (y no iba a ser yo el prinago que la subiera), así que os toca ver la pose forzada de la chavala o navegar (o hacerme clic en AdSense) mientras lo escucháis para así poderme decir: ¡joé, no sólo está buena, hasta tiene canciones que merezcan la pena!
O eso, o mi gusto musical empieza a rozar la decadencia absoluta. Pero todos sabemos que eso nunca pasará.
Hoy, o técnicamente ayer, ha sido día 10, una fecha marcada en mi calendario como el día de pagos. A esta hora, doce y poco (ya del día 11) no se ha transferido nada, lo cual consigue cabrearme bastante, mi dinero es mío y aunque no lo quiera gastar ahora, prefiero verlo puntualmente en mi cuenta cada mes, que al menos sabré si puedo o no invertirlo en inmobiliarias.
Esto me ha hecho pensar en dos cosas, una: ya llevo más de un mes currando como becario y parece que empecé ayer, do:; hace casi medio año que andaba suspendiendo el carnet práctico y parece que fue antes de ayer.
Bueno, si nos ponemos así sólo me doy cuenta de la mitad de cosas, y eso me hace parecer el doble de tonto. El tiempo vuela, my old friend.
Cuando escribo esto lo hago en mi mañana para que vosotros lo leáis en mi ayer (creo que se comprende).
Pero eso no es nada, lo que pasa es que no sé dónde se han metido los meses de mi vida que van desde noviembre hasta hoy. Es como si me hubiese aletargado y me comience a despertar en primavera, por las lluvias, tal vez. Me parece que puedo afirmar que ese período de tiempo no lo he vivido.
Un paréntesis donde he estado en stand-by, como un autómata. Porque joder, hace nada que entregué las prácticas de febrero y casi tengo terminada una de junio, no lo entiendo. No “recuerdo” haber pasado por marzo… ni lo que llevo de abril. Casi que ni lo de Praga, y fue hace dos semanas.
Es como si mi buhardilla fuese un mundo dejado de Dios (que lo es) donde al contrario que en el Día de la Marmota cada jornada nueva es igual que la anterior pero los días pasan en el calendario.
Y así, amigos, uno vuelve a darse cuenta de que su vida es una puta mierda porque no la vive, y vivirla es todo lo que pido en esta vida insana. Que pasen treinta años antes de mañana.
Visto en: Nokia S60, sí, mi calendario móvil es así.
A ver, ¿listos para una sesión de grititos? ¿No? En ese caso pasad directamente a hacer click en la publicidad.
El vídeo es de una de las más famosas canciones de los otros padres del rock duro -llamarlo rock “pesado” no tiene ningún tipo de gracia, Deep Purple. Y sí a las dos cosas, me gusta, y tienen el pelo más largo que yo.
Tenía yo 15 años cuando se me acercó una chica y me preguntó ¿Bailas? A lo que respondí que en ese caso ella acabaría en Urgencias con dolores en los pies causados por mis pisotones. Sonrió y se fue. Nunca en mi vida he vuelto a tener una oportunidad así, lástima. Sonaba esto, y no sé por qué lo estoy recordando.