| El último examen | F.U.C.K. | No sé si me meto donde no me llaman, pero es que como últimamente no me llaman de ningún sitio me meto en cualquier lado e interrumpo sin ton ni son, al tema, vosotros lo de follar… ¿qué tal? Yo no tengo nada de experiencia, aviso. Bueno, a ver, lo he visto en alguna peli como todos pero nunca me he visto en la situación. Quería pedir algunos consejillos para no quedar mal.
Yo tengo entendido que cansa, y bueno, puestos a sudar, al menos hacerlo con clase y no parecer un panoli delante de quien surja. Como supongo que más de uno ya se habrá visto en estas achicharrantes actividades y hasta habrá terminado quemado, pues aquí estoy yo ahora, bajándome los pantalones para ver si introducís algo de conocimiento dentro de mis cavidades cognitivas.
Os pongo en situación, unas amigas quieren poner una chimenea para las noches entre risas (y tal) y yo me he estado preparando para el ambiente cálido, pero esto se me escapa, ¿cómo se maneja el fuego? Quiero decir. Tú estás ahí, con tu compinche, mirando, ¿no? Cada vez más calientes por razones obvias, notando las llamas… sólo tengo que moverlo, ¿no? Cojo el instrumento, lo meto un poco y lo muevo, ¿verdad?
Nunca me he visto con el aparato así. Para que os hagáis una idea, mi artilugio es más o menos de este tamaño.
Muchas gracias por lo que podáis ayudar.
Visto en: Caliente, Morientes.
No creo que ninguno lo lleguemos a necesitar, pero por si acaso aquí está, mi ligera idea sobre cómo yo conseguiría un arma. Dicen los orientales (los del opio) que el mejor arma del mundo es el propio ser humano, tanto por la parte física como por la parte espiritual y racional. Es hacia donde van las grandes armas, estas bombas tenebrosas de las películas (y no sé si alguna organización secreta o “grupo de inteligencia”) que destruyen la Tierra en un boleo tras largos cálculos realizados en medio segundo con la War Edition de Wolfram Mathematica (que es igual que la versión de estudiante pero con más unidades de medida como nudos para los barcos y megatones para lo que surja). Bueno, ni tanto ni tan calvo, me refiero a cómo conseguir un arma en un momento determinado o bien con predeterminación.
Si estamos en casa yo iría de cabeza a la cocina, cogería el cuchillo más hollywoodiense que vea y listo, a otra cosa. Por este motivo nunca entendí a la gente que dice que tener espadas decorando la pared es peligroso, que un día se le va la olla a uno y se pone a asesinar así como así. A ver, no es peligroso, es hortera, pero no más peligroso que un cuchillo jamonero.
Fuera de casa se puede improvisar con prácticamente cualquier cosa, como en el Cluedo pero en versión exteriores, piedras, palos, cuerdas, ramas, adoquines…
Lo que estáis esperando es ver cómo me las apañaría para conseguir una pipa. Porque sí, es lo chungo. En una época anterior, de casas de pueblo y gallinas en los corrales, la gente tenía una escopeta en casa y nadie se alarmaba. Yo no tengo una posición ni en contra ni a favor de las armas así que no me busquéis las vueltas. Pero bueno, que creo que con una licencia de caza, pese a tener derecho a disparar a los conejos de cuando en cuando, no te sirve para lograr una venganza cinematográfica. Una escopeta de caza no tiene clase, no tiene ninguna clase.
Seguramente salte la polémica de que si en EEUU te dan un revólver con cuatro tapas de yogures y todo el mundo tiene acceso a pistolas, pero paso de ella, quiero centrarme en cómo hacerme con una de forma rápida.
Para bien o para mal no hay un Springfield de armas donde vayas y te pruebes un par de pistolas y las saques con descuento en rebajas. Tampoco un mercado negro localizable por todos donde presentarte en busca de un catálogo que poder llevarte a casa.
Entonces, estos son los pasos que seguiría yo, visto que la vida no es como un GTA donde a golpe de teclas te sacas un arsenal y EEUU tampoco aunque nos hagan creer que sí (y esto es fácilmente comprobable con Niko Bellic, quien no se saca un arsenal a golpe de teclas, se saca un helicóptero de combate a golpe de móvil). No puedes plantearte liarla para que venga una patrulla de policía e intentar robarles una pistola. No, hombre, eso se descarta.
Se me ocurre que lo mejor que se puede hacer es intentar localizar a alguien que esté en contacto con drogas. A ver, si tenemos acceso a un ex-convicto que ya tenga su pistola o al almacén de una armería, mucho mejor, sin duda alguna, pero no suele ser así. En cambio todos sabemos de alguien que sabe cómo pillar tal o cual. Y esto es así, mi relación con los alcaloides se basa en intentar mantenerme lo más alejado que pueda de ellos, pero todos conocemos a algún fulano que trapichea. Hay que ir a por él, aunque él no sepa nada, pero el tío que le pasa a él seguramente sí, ¿por qué? Porque esta peña necesita “protección”.
Una vez que localizamos al gángster viene la parte de la negociación, para mí la parte más curiosa, no suele ser tan fácil como «Hola, buenos, días señor delincuente, ¿podría venderme una pistola?», «Por supuesto, ¡es usted un joven muy encantador! Mire, por ser tan simpático si se lleva una Desert Eagle le regalo este estuche, ¿le parece?». No, no creo que sea así. Más bien creo que el vendedor puede tener una o dos pistolas para vender y sin opciones de adquirir nueva mercancía, de hecho, es probable que la pistola que nos ofrezca haya sido utilizada en algún crimen previamente. No te quejes, que ya advertí que no era el Amazon de la munición.
Si por algún motivo os veis en la situación y encontráis un “contacto” que os deje elegir el tipo de arma, el color, os dé unas garantías y hasta ticket, por favor comentad.
Otro tema a discutir es el precio, ¿cuánto cuesta una pistola? Yo no tengo ni idea, así que habría que tantearle al hombre, igual nos la cambia por un Pentium II viejo. Me figuro que no es así, pero es que ojo, que si estamos negociando el precio de una cosa así lo más normal es pensar que el otro va armado, y dudo que estos negocios se lleven a cabo en hoteles de lujo, en cualquier momento se le va la cabeza y ¡pum! Te vuela la tuya.
Finalmente el dinero, ¿cuándo pagas? Tienes que fiarte, lo mismo se presenta, te pega dos tiros, coge tu dinero y se acabó la partida. ¿Cómo se hace esto? ¿Por internet? Siempre puedes pedir que te lo mande por correo y que te envíe una copia del resguardo que te dan en el servicio de mensajería (ya sabéis, la típica Biblia de hojas recortadas que guarda una pistola en su interior, como en las pelis) y luego tú hacer un ingreso por PayPal a una cuenta. Una especie de ni-pa-ti-ni-pa-mí.
Vale, nos imaginamos que, sea como sea, hemos pagado el astronómico precio que alguien nos ha pedido por una pistola que alguien nos ha vendido y queremos probarla, pero no funciona. ¿A quién reclamas? No hay ticket, no tienes dos años de garantías, ¿vas a llamar a la casa a ver qué te cuentan?, «Oye, ¿los de Magnum? Sí, no, no, nada, pues verás, que le compré un pistolón a un negro y… sí, en la calle, bueno, luego pagué por internet, que a mí no me engaña nadie». No, por Dios. Te quedas con el arma así, a esperar que alguien suba un vídeo a Youtube sobre cómo arreglar el embrollo.
De verdad que si pongo la tele y veo que ha habido un tiroteo me parece asombroso, ¿tan fácil es conseguir una pipa? A mí el método más rápido que se me ocurre es acercarme a un estanco, si quiero muchas, a un kiosco, nada más y nada menos.
Visto en: Jericho 941.
Hace tiempo que dije que tenía ganas de desarrollar algo que permitiese notificar errores en páginas web, sin necesidad de molestar enviando un correo electrónico desde cualquier plataforma (llámalo Outlook, llámalo GMail), ni de utilizar la caja de comentarios de un blog pues muchas veces el comentario es únicamente eso, un aviso de un fallo. Han pasado un par de lunas desde que lo comencé y el sábado de madrugada, de 3 a 7, nada más volver “de fiesta”, me puse y escribí casi todo del tirón. Un plugin es el paso lógico y natural después de enfrascarme en realizar un theme. Hoy he terminado y perfeccionado lo poco que tenía funcional.

Básicamente es un formulario en el que se especifica el error (desde un error tipográfico o falta de ortografía a cualquier otro fallo) y envía un aviso a una dirección de correo electrónico, el envío se realiza mediante AJAX para que, en caso de haber introducido texto en la caja de comentarios y a mitad de la réplica decides enviar una corrección, no se pierdan esos datos (aunque los navegadores ya tienden a cuidar esos detalles).
He desarrollado todo el plugin sobre Firefox en Ubuntu/Linux y las pruebas que he hecho desde Safari me han roto bastante los esquemas porque funciona diferente (peor, tanto que ni muestra la imagen de “cargando…”) y sobre Firefox en OS X otro tanto. Por este motivo os agradecería que le dieseis caña durante un rato y me comentaseis posibles mejoras que se os ocurran y, si no es molestia, lo probéis en diferentes navegadores, que ya sabemos cómo tratan unos y otros a los CSS y al JavaScript. Muchas gracias.
Cuando tenga todo terminado prometo subirlo y compartirlo con todos aquellos interesados en él.
Visto en: Tengo que ir pensando en dedicar una categoría al desarrollo.
Vamos con un truquillo que es realmente útil si manejamos el ordenador con bastante gente al rededor y no queremos que nos curioseen mientras lo dejamos solito un momento, una oficina mientras vamos a mear, en la biblioteca si no nos da miedo que nos roben el portátil en nuestra ausencia, etc. No sé cuál es el nombre real de la acción, consiste en bloquear rápidamente el acceso al sistema de forma que pida nombre de usuario y contraseña cuando pretendamos volver a acceder a él. Es un viejo conocido que llevo usando un tiempo en los tres sistemas pero que no ha sido hasta ahora cuando he podido publicarlo. Y esto es lo que toca para pasar el domingo. Además, te servirá sí o sí ya que está pensado para los tres sistemas operativos más importantes como son Multics, Amiga y DOS. Venga, lectores macizorros y fans alocadas, que se note que no os pasáis el verano vuelta y vuelta en la tumbona. Aprovechad este día festivo para aprender un poco.
Voy a ordenarlo de mayor facilidad a menor para que no os pille muy de sopetón, curiosamente queda así, Windows como el más sencillo, Linux y Mac OS X como el más chungo.
Me ha funcionado tanto en XP como en Vista y lo único que hay que hacer es pulsar al mismo tiempo la tecla Windows junto con L, de “log in”. De esta forma la sesión actual se mantendrá inaccesible y sólo un administrador (ya sea de la red o del equipo en cuestión) o bien el propio usuario que lo ha bloqueado podrá utilizar ese ordenador. Y no tiene más. Funciona. Muy útil y sencillo.
Y me refiero a hacerlo gráficamente. Como soy un GNOME fanboy no sé si el truco funciona igual en KDE (que es el escritorio de los perdedores), pero la idea se puede coger y transportarla a cualquier escritorio más o menos completo. Aquí hay, al menos, dos formas de hacerlo, por teclado y por ratón. Por teclado puede configurarse para cualquier atajo que queramos mediante Sistema → Preferencias → Combinaciones de teclas. En mi caso lo tengo puesto como Ctrl+Alt+L para asemejarlo con Windows, Ctrl+Alt es el binomio de teclas que me gusta colocar como atajos.

Si preferimos hacerlo de la manera lenta, es decir, con clics, deberemos tener visible los usuarios en la barra para acceder a sus opciones (esta barra viene por defecto en GNOME y es lo que te cuelan al instalar Debian o cualquier distribución que herede de ella como Ubuntu), y en el desplegable que muestra sólo resta escoger “Bloquear la pantalla”.

Ya está.
En este caso nos ponen más pegas y tenemos que hacer unos ajustes previos ya que desde la manzanita podemos dejar el PC en reposo, apagarlo, reiniciar o cerrar sesión. Y nosotros queremos dejar el ordenador encendido, con la sesión corriendo, pero “inaccesible”.
Estos son los pasos a seguir: Vamos a Preferencias del Sistema → Cuentas. Ahí nos muestra información sobre los usuarios del PC, imagino que será igual en todos los ordenadores pero a mí me muestra, al menos, dos, uno soy yo y otro es una cuenta de invitado que ignoraremos completamente. Seleccionamos las Opciones que aparecen más abajo para habilitar el Cambio rápido de usuario.

Se habrá colado la silueta de un busto humano en la barra superior, pinchamos, escogemos Ventana de inicio de sesión et voilà.

También podemos hacer una ñapa parecida que consiste en forzar a que nos pida introducir la contraseña para despertar al PC de su reposo, pero si ha estado en reposo no ha estado trabajando y habrá cortado toda actividad que desarrollaba, así que no me convence, cada cosa es para lo que es. De cualquier manera, para eso, Preferencias del sistema → Seguridad: Marcar “Solicitar contraseña para reactivar el equipo si está en reposo o con el salvapantallas”. Y ya lo tendríamos. Bueno, ¿cuándo me lo enlazan en Genbeta?
Visto en: Tres eran tres, los sistemas bloqueados.
Reconozco que soy un obseso del espacio y la visibilidad en el escritorio. Cada vez más. Intento ganar terreno a los píxeles aunque luego ese lugar quede en blanco y vacío. Uno de los trucos que utilizo desde hace mucho es tirar de plugin para Firefox, mi favorito es el simple Hide Menubar que oculta la barra de menú (esto lo digo para los que superaron la asignatura de Inglés copiando). Se muestra o no si pulsamos Alt. Una joya.
Generalmente el problema que tenía era al mostrar el contenido a lo alto porque, como dije, mi portátil tiene una resolución muy pequeña. Termino navegando con el navegador a pantalla completa pero no es una solución que me guste.
Ciertamente en ese caso y debido a que el contenido web se consume normalmente en horizontal, línea a línea, el problema se queda en ligera molestia. Sin embargo si estoy haciendo algo con Visual Studio la cosa cambia. Es un programa con muchos menús, cajas de herramientas, paneles etc. Sus opciones se muestran listadas dentro de “cajas” y en mi caso el número de opciones excede del largo de la caja por lo que ha de mostrar una barra de desplazamiento comiendo así más espacio. Y aquí ya me molesta más.
Dando vueltas a esta comida de cabeza me encontré navegando mediante un teléfono y viendo cómo no mostraba barras de desplazamiento para moverte (hacer scroll que dirían los guays y los esnouborders) a través del sitio. Y llegué a la conclusión de que estas barras, que si bien cumplen su función correctamente y ya sólo por eso no deberían tocarse, se pueden mejorar. Mi idea era sustituirlas por un indicador, una flechita mismamente que nos diga a qué altura de la web estamos siendo la mita de la pantalla la mitad de la altura de la página y que se sobreimpresione en el contenido, sin malgastar la decena y media de píxeles que ocupa una barra, pero parece complicado. He buscado por ahí (un par de minutos) algún método para cualquier navegador que permita ocultar directamente estas barras. Dicho y hecho.

Una potente y curiosa extensión de Firefox (que funciona de lujo en la versión 3.5 y no, no he mirado para otros navegadores y un día explicaré por qué) llamada Stylish permite definir, mediante código CSS, estilos propios para el navegador. Por supuesto eso incluye lo que buscaba, o al menos en parte.
He de decir que realmente el cambio se agradece y el espacio extra es bienvenido. Creo que no son necesarias las barras de navegación salvo en situaciones excepcionales, pero por lo general (y ahora que tiramos de ruedecita del ratón y no de pinchar y arrastrar) solemos intuir si hay algo más de página debajo nuestro o a nuestra derecha.
Lo recomiendo.
Visto en: Y es que ahora hasta de diseño me dejan hablar.
Voy a atreverme a hacer una entrada como si fuese una deidad internet. Ya sabéis, uno de esos a los que invitan para charlas en podcasts y acepta fingiendo que está muy ocupado y no uno de esos a los que invitan para fiestas pero que renuncia sin tener que fingir que no le importa nada una reunión de cyber coleguis. Bueno, que me pierdo, aquí dejo una decena de consejos que me hubiese gustado leer cuando empecé el blog y que creo que, de cumplirse por todos, harían de los servidores unos lugares más felices.
Visto en: Todos tenemos un (puto y engreído) SEO en nuestro interior.
Cuando yo era un niño (por lo que vosotros ya debíais ser, al menos, jóvenes) cada verano los Cola Cao grandes albergaban una invento que siempre servía para lo mismo, pero que cada año lo hacía de forma diferente; batir el desayuno sin cucharilla. Un aparato que podía ir a pilas o que funcionaba más o menos bien con un tornillo sin fin que movía unas aspas dentro del recipiente (que, dependiendo de la versión venía en el kit o no). Y esto era así, de toda la vida de Dios, hasta que sin darme cuenta, cambiaron esos juguetitos veraniegos por balones pintados con la cara de Nadal.
Esta aparente chorrada de trasto que todos conocíamos como la baticao era realmente útil para hacerte un Cola Cao frío. La leche caliente facilita la mezcla de los polvos (mira, polvo y leche en una misma frase sin referencias sexuales, anota). Pero si está fría olvídate, adiós a la agitación de las partículas.
Hace unos días (siendo yo joven, vosotros ya andaréis alcanzando la completa madurez, carrozas) me propuse beberme un Cola Cao frío. Pero en mi casa no quedan Baticaos ni nada parecido por lo que me vi forzado a hacer girar esa cucharilla con brío como si (aquí viene la referencia cerda) quisiera masturbar el contenido de ese vaso intentando no salpicar mucho con el liquidillo blanco.
Y no se puede. Desastre total que acabó con un trago del tirón sin importarme cómo supiese. Total, ya sabéis que he bebido cosas peores.
A ver si vuelven a regalar esas joyas de la ingeniería.
Visto en: Si eras o eres de Nesquik… Madura, por favor.
Resulta que son más de las 3 de la madrugada del 20 de abril (del 90, uh, uh. Hola chata, ¿cómo estás?) y no tenía nada que escribir así que voy a compartir un pequeño truco que utilizo desde hace mucho tiempo y es tan simple y tan útil que se merecería un enlace permanente (pero permanente de verdad) en las cabeceras de todas las Genbetas del mundo internetero. Al menos para ganarme unos clicks.
De lo simplón que es no sé si es que la gente lo conoce y no dice nada o sencillamente no habían caído en la cuenta.
Así, todo muy SEO.
Esto es algo que no comprendía (y viene de lejos, casi dos años). El hospedaje gratuito de blogs por parte de WordPress tiene una forma bastante poco elegante de utilizar las categorías y etiquetas.
Para el ejemplo utilizaré, sin ningún tipo de permiso, el blog La vida de un perdedor y un eternamente glamuroso Windows XP.

En este ejemplo si queremos ver más entradas de la categoría Deportes haciendo click sobre el enlace nos maltrata enviándonos a una página donde aparecen todos los blogs y todas las entradas con esa categoría:

La solución pasa simplemente por un CTRL-C CTRL-V (manzanita, comando o lo que sea para los maqueros) de /tag/nombrecategoría/ en la URL del blog original:

Un intro después nos carga la página (cambiando convenientemente tag por category) mostrando el archivo de las entradas almacenadas dentro de Deportes.
Cuando te acostumbras a usarlo atacas directamente la barra de direcciones sin dar tanto rodeo y escribes /tag/nombrecategoría/ ahorrando bastante tiempo.
¿Sencillito? Pues eso había dicho. No oigo esos clicks, ¿y mis enlaces?, ¡Mortimer!
Visto en: La vida de un perdedor. No dejen de visitarlo.
Con todo el ajetreo de la creación del nuevo theme he ido aprendiendo cosillas sobre el funcionamiento interno de WordPress, en parte es algo que buscaba, claro está, en cambio las dos que más me han sorprendido han sido un par de errores que no logro entender cómo estando en la versión 2.7.1 (siendo la primera, 0.7, de 2003) no se han corregido aún. Ambos referentes a los nombres.
Este es el que menos comprendo pues antes iba bien. Cuando cambié el aspecto visual Aloisius se percató de que el archivo no funcionaba. La dirección a esa página era una pica, ♠ y al menos antes sí llevaba al archivo del blog. Probé en local con el tema Classic (incorporado por defecto en WP) y tampoco me funcionaba. Rehice en ambos casos (en local y en el blog) la página entera pero seguía sin funcionar, cambié la URL a “archivo” y todo volvió a ir bien. Conclusión, aunque no sea muy común, no intentes insertar caracteres ASCII en las direcciones o podrías morir lentamente.
La solución ha sido un redireccionamiento desde el .htaccess y, lógicamente, cambiar esa URL.
Este es un bug clásico y está muy documentado. Consiste en no permitirte previsualizar un theme desde el panel propio y, dependiendo el caso, ni siquiera permite activarlo. Se debe al nombre de los directorios donde se guardan los themes en el servidor, si es una sola palabra, por ejemplo, Tema1, no te permitirá activarlo, te lo previsualizará directamente fuera de cualquier marco de forma que no podrás hacer mucho con él. Si, en cambio, esa carpeta la renombras a Tema-1 o Tema_1 los problemas desaparecen. Por último, un clásico de la informática y más aún de internet, no pongas espacios, Tema 1 hará que doscientos niños africanos mueran de SIDA en un periquete.
Vamos, dos gilipolleces que consiguieron volverme un poco loco, cual Natalie.
Visto en: Un lagarto en local.