Último comentarioEllohir: Mientras la gente siga usando ... en El extraño reciclaje de logos de Apple



Archivo para la categoría '¿Cómo hago para…?'


Casual friday

Domingo, 27 junio, 2010

La empresa donde estoy haciendo las prácticas viene del otro lado del charco, y por ello tiene costumbres transatlánticas, mucho rollo psicológico de unión de grupo (que en su versión castiza evoluciona, de unas directrices de buen comportamiento y respeto a una caña al terminar la semana en el bar de abajo), reuniones frecuentes para evaluar objetivos y fortalecer las relaciones interprofesionales (y tal) y, además, el día de la corbata divertida, causal friday que pone en la hoja de normativas.

Por si alguien no conoce el concepto de ‘casual friday’, como yo hasta que me encontré de bruces con ello, es simplemente un día de la semana (viernes) en el que la vestimenta no ha de ser tan seria como de costumbre, vamos, que puedes ir a trabajar en zapatillas de puntera blanca y vaqueros acompañado de una camiseta “alternativa”. La idea es relajar ese último día de la semana permitiendo una mayor informalidad y menos roces en el cuello debido a la corbata.

«Espera, ¿has dicho roces por la corbata?» Sí. Debería ir encorbatado, con camisa y pantalón de traje el resto de días que no fueran ni viernes ni casuales. Pero por suerte en la oficina donde estoy tenemos bastante manga ancha, y más aún los pobrecitos becarios que no pueden permitirse gastar el 70% de su sueldo en la indumentaria recomendada. Esto no quita para que, de vez en cuando, una o dos veces por semana, nos toque ponernos guapetones y hacer que nuestras mamás se sientan orgullosas de sus niños, que mira qué elegantes se han puesto ellos solitos. Efectivamente, solitos. Quiero compartir con vosotros, esta vez sólo los hombres, unos trucos ligeros que he ido aprendiendo en estas semanas. El mérito no es mío, los he ido memorizando y adaptando a lo largo y ancho de todo internet (añadiendo toques personales dentro de mis no tan recortados movimientos) pues personalmente en este tema me encontraba más perdido que Xavi Hernández (a quien alguien debería recordarle cómo se da un pase hacia adelante). Para empezar no estaría nada mal que echarais un ojo al artículo Newbie Fashion Tips for Grown-Up Men al que llegué desde Man Made DIY (como se ve, esta noche testosterona a raudales) y es que en ese recomendable texto se encuentra la solución a prácticamente cualquier duda que nos surja sobre estilo masculino. Yo he aliñado el estilo con lo poco que he aprendido de Paul Smith, aquí ya deberéis buscaros la vida con entrevistas y fotos, más algún artículo aleatorio de Esquire.

Nudo Half Windsor para tontacos

How to tie a tie

La rimbombante consulta que nos hacemos todos alguna vez en nuestra vida. Mis consejos,

  • Escoge un nudo que parezca sencillo.
  • Céntrate en él.
  • Aprende a hacerlo, un par de intentonas delante del espejo. Crucial para calcular el centro, donde debe quedar.
  • Guardate la imagen como guía (yo la tuve de fondo de pantalla).
  • Flipa con cómo te miran las niñas, chavalas y MILFs al hacerte el nudo de la corbata en la parada del autobús con una facilidad impensable. El primero que se sorprende eres tú.

El nudo de la imagen es un simple Half Windsor, intenté la heroicidad de hacer uno doble, pero siempre termino embobado con el programa de televisión de este personaje en el que parece que el muchacho acaba de matar a la compañera.

Bonus,

  • Si mides más de 1,80 seguramente te interese saber que no hay cosa más cutre que una corbata que queda corta, porque una cosa es una corbata y otra un babero anoréxico. Si, además, haces como yo y llevas la camisa por fuera (porque te lo permiten), deberá quedar un poco más larga de lo habitual. Para ello utiliza la menor parte de “pico” (el extremo fino) al comenzar a anudar, ya que sea el nudo que sea siempre puedes conseguir que la longitud se acorte, pero no que se alargue, y aquí el tamaño importa verdaderamente.

Informality required

Me conocéis y sabéis perfectamente lo que pienso de estos formalismos estéticos. Dentro de un orden están bien, pero no terminan de ir conmigo. Me parece que hacen que el trabajador esté más incómodo y hace que todos caigamos en una monotonía. Todos, no todas, pues al fin y al cabo las chicas tienen más opción para combinar prendas y estilos en estas situaciones, nosotros nos debemos ceñir al clasicismo de camisa, americana, pantalón, corbata y zapatos. Como he mencionado arriba, a nosotros nos dejan la correa más suelta porque nuestro jefe es el primero que comprende que vestir siguiendo estos cánones no es una ventaja persé. Esto no quita para que me dejara caer en una ocasión que «No estás mal, pero ayer venías más guapo» al verme con una camiseta de Cowboy Bebop. No volvió a suceder. Afortunadamente se nos permite llevar la camisa por fuera, y si hace calor, con el primer botón desabrochado, algo que se agradece. Así que os detallo mi uniforme de hombre hecho y derecho, de los pies a la cabeza.

  • Zapatos, Adidas diseñadas por Porsche negras con detalles dorados (que dan el pego como zapatos), similares a estas.
  • Calcetines negros. Siempre.
  • Pantalones vaqueros oscuros. A ser posible negros y no muy “vaqueros”. En mi caso de Springfield, algo anchos.
  • Cinturón. Negro, como los zapatos y el pantalón. Da igual que no haga falta, hay que llevar cinturón.
  • Camisa blanca, de rayas (que a mí me gustan) y que puedes encontrar en tu Zara o Cortefiel más cercano, ahora que empiezan las rebajas habrá que mirar.
  • Corbata. Tengo dos. Una normal negra de Zara y una finita de Springfield. Quiero una recta negra.
  • Americana. Negra también. Con la camisa saliendo por debajo queda bien. En Zara tienen cosas bastante decentes.
  • Barba y peinado. Una sola cosa. Si vas a recortarte la barba o a afeitarte con prisas, no lo hagas. Nunca. Tienes más de un 90% de dejarte un trozo sin rematar. Y es menos sucio un poco de barba que un poco de barba descuidada. Yo no me peino, free the rizos-mambo.

Como os imagináis, las delicias de cualquier abuela.

Fuera coñas. La verdad es que estamos sorprendentemente más guapos así. Y a todos nos gusta vernos de vez en cuando reflejados en un espejo y pensar, «Coño, si es que hoy estoy que lo rompo». Porque así es, aprendices de Barney Stinson, nos gusta que nos miren con esa cara de «Creo que ese tío merece la pena, lleva corbata, debe ser responsable» y salgamos de nuestro habitual rol de pantalones vaqueros azules con una sudadera raída, que es muy cómoda, pero para sacar al perro. Quién me lo iba a decir.

Espero que estos consejillos básicos y el artículo enlazado así como la imagen os sirvan al menos por si tenéis que salir de un apurillo semejante y no está vuestra madre o vuestra hermana (o vuestra novia) que os dé unas indicaciones gratuitas sobre moda y estilo. Yo ya he aprendido algo, como que el azul marino no combina con el negro, que se supone conjunta con todo.

Y por la hora que es creo que debería ir a dormir algo y mañana sigo estudiando (o lo que surja). Buenos días, gentleman.

Visto en: Paul Smith es la caña.


Cómo tocar un órgano Hammond en tu PC

Domingo, 16 mayo, 2010

He tenido un día muy activo en lo que se refiere a la música. Ha sido un día perro, y tiraban más la improvisación y la curiosidad que los apuntes. Cuando veo una disputa de Mac contra cualquier otra plataforma suele ser del tipo «Por ese precio puedo montarme un ordenador mucho más potente». Y ciertamente, seguramente sea así, incluso con las mismas pijadas a nivel de hardware, pero se olvidan de las herramientas que incluye preinstaladas (y, además, con DVD por si formateas, no en una partición escondida). Son cosas que uno ve con el tiempo y con el uso, que cuando ojea algo de iLife suele quedarse con las iTontadas: fotos, música, vídeo… Pero hay una joya, brillante y pulida, que aún hoy me sigue pareciendo mentira que entre de regalo con un ordenador, GarageBand. Lamentablemente es una aplicación un poco olvidada de cara al marketing, pero es la más impresionante. Es el típico programa que si hicieran para Windows costaría 250€ la licencia, si lo hiciesen para Mac sería un 20% más y que en Linux ya existiría pero nadie utilizaría o se estaría desarrollando un clon con algunas restricciones. Que son tonterías, pero si en Microsoft empiezan a moverse un poco y agrandan la leyenda de Lucas de Groot y sus magníficas tipografías a mí ya me llamaría un poco más la atención. Es un punto interesante.

Hi, I'm Tim

GarageBand es un programa como la copa de un pino. Y seguro que el grueso de los usuarios de OS X ha destinado más tiempo a buscar un serial para Photoshop que para curiosear con él. A todo el mundo le gusta la música, y viajar, y todos escuchan un poco de todo. Y a lo mejor no han salido de su provincia, pero les gusta viajar. Pues a lo mejor nunca han tocado un instrumento, pero les gusta la música. Esto es así.

Comenté que había estado echando el ojo a un par de guitarras de Gibson aunque ahora mismo, de comprar o mirar seriamente alguna, sería una réplica de una Les Paul. Después, por supuesto, de adquirir un bajo (porque no me dejan tener una batería en casa). En mi casa del futuro de los sueños tendré, aparte de la 404, una habitación insonorizada donde hacer gritar y disfrutar a mis ligues y donde almacenar y disfrutar todos los trastos sonoros. Desde el vetusto 4001 hasta un Steinway & Sons pasando por unos cuantos amplis de Marshall y, por supuesto, un Hammond. Esto es lo que fomenta GarageBand. Gracias, en parte, a sus gratuitas clases del majete de Tim Blane (cuya voz es doblada por dos hombres diferentes) que aclara punto por punto lo más básico del piano y la guitarra. Una puta maravilla. Hay cosas que me han parecido excesivamente básicas, imagino que debido a los cuatro años de solfeo. Pero, por ejemplo, aprender a leer tablaturas en dos minutos y poder acceder a los vídeos y explicaciones de forma tan sencilla vuelvo a repetir que me parece una auténtica joya desaprovechada. La tienda de lecciones donde aparecen famosillos explicando cómo interpretar sus temas ya me parece una sobrada innecesaria, pero se perdona. Y después de esta amplia introducción, al tema.

Órgano Hammond

Los viejos rockeros del lugar sabrán qué es un órgano Hammond, siendo más correcto, qué era. No se trata de un teclado al uso como pueden ser los fabricados por empresas como Roland o Korg ni un Melotrón, estos curiosos instrumentos transportaban la sonoridad de un órgano de tubos (de iglesia) a un escenario de forma electrónica gracias al electromagnetismo. El artículo de la Wikipedia castellana aclara bastantes dudas. Su sonido es fácilmente reconocible (al menos cuando llevas 21 años escuchando uno) y es que ha sido ampliamente utilizado en el Rock progresivo, estoy convencido de que Ponzonha conoce estas cosas ya que también se declaró fan de Rick Wakeman. Hace unas semanas me empeciné en buscar algún emulador (o lo que fuese) de órgano Hammond para Mac, y la verdad es que en la página de Apple encontré una solución muy completa que resultó ser una demo y que, además, me venía muy grande. Se integra con GrageBand pero parece estar más enfocada a un mundo todavía más profesional como es Logic Pro, y eso es para nenes grandes.

Un órgano Hammond en OS X

Casualidades de la vida pasé por alto lo más obvio, los instrumentos ya incluidos en GarageBand (más los que puedes descargar por la patilla, o añadir desde el DVD de instalación si no eres tan vago y prefieres levantarte de la mesa). Aquí basta con crear un proyecto nuevo, especificar que se trata de “Keyboard collection”, y escoger Classic Rock Organ. Tras este delator nombre se esconde un fiel y acogedor emulador de órganos Hammond. Si queréis ver cómo suena es el que utilicé para el comienzo de la Toccata de Bach que se escucha en el segundo corte del trigésimo episodio de Nada Nuevo. Todo hay que decirlo, gracias a la partitura rápida que me sacó Aloisius quien me transcribió directamente las notas a teclas del teclado del portátil. Le debo una lista de Spotify con canciones de éste genero de la familia del Rock que no supere las dos horas (y estará hasta las trancas de Emerson, Lake and Palmer). Para tontear con el ambiente setentero, tan propicio por estas fechas, ¿verdad?, nunca viene mal tener un imitamonas de Hammond a mano. A dos clics.

Hammond en GarageBand

Un órgano Hammond en Windows

Vamos a completar el trío, que vengan a la cama la rubia y la morena. Para Windows he encontrado un emulador directamente de Hammond, como sabéis, mi segundo sistema es un Ubuntu así que con este he trasteado poco (en una máquina virtual). A mí me resulta complejo porque el invento, Efthimia Electronic Organ (un plugin gratuito para un programa que está de oferta en eMule), imita en todo al bicharraco en sí, y una cosa es tener un teclado que suena de una manera o de otra dependiendo de si has escogido un invento de una lista u otro, y otra cosa diferente es que puedas controlar cada parámetro del juguete. No lo toqué mucho, como el chorro de bytes que descargué de la página de Apple. Demasiado pro.

Un órgano Hammond en Linux

Aquí tuve más tiempo y ganas para probar. Pero mi gozo en un pozo, muchos de los que encontré requerían que conectase un teclado MIDI real para poder hacer algo (y no dispongo de ninguno, sólo curioseo) y el que no pedía esto se limitaba a ejecutarse mediante Wine, y para eso ejecuté el de VST como hice en Windows, que al menos ya lo conocía, vi que funcionaba (a la primera además) y cuando me aburrí lo quité porque, igual que antes, no sabía sacarle partido.

Y con esto os dejo, como siempre, cualquier duda se soluciona con un comentario al canto. Voy a ver si termino de conectar la armónica al portátil con un cable aire-USB y lo saco por el MiniDisplayPort enchufado al adaptador HDMI y me escucho por la tele. El nuevo Dylan. Modern Times.

Visto en: Aquellos siempre maravillosos 70… que vuelven con ceros y unos.


Un feed para las ofertas de Telepizza en tu ciudad

Jueves, 29 abril, 2010

No habrán pasado más de dos meses desde que descubriera la cuenta en Twitter de Telepizza, como el invento en sí no me gusta la mejor idea que tuve fue recurrir al RSS que ofrecen en cada página para seguir sus comentarios, pero ya me tienen frito. Perdón, al horno. Yo sólo quería enterarme de vez en cuando de las ofertas y promociones que salen aquí, en Pucela.

Hace un rato he aprovechado la acumulación de momentos muertos y ya me lo he quitado de encima, he tirado de Yahoo! Pipes, pero se puede hacer sin complicaciones sabiendo manejar mínimamente un buscador. Puedes crear un feed a partir de eso, Google Reader te lo permite. Pero, como decía, he tirado de la herramienta de Yahoo!, que aparte de ser más potente, es más bonita y de las pocas cosas realmente buenas, baratas y útiles que nos ha traído la Web 2.0 que no incluya tetas por defecto. Chapó.

Telepizza en Murcia

Como no sé si todos lo habéis manejado alguna vez os contaré por encima cómo hacer uno. Necesitamos la URL del RSS de Telepizza, que aparece en Twitter, conocer el nombre de la ciudad y tener al menos una mano hábil. No necesariamente en este orden. No me paro en las traducciones que esto se capta al vuelo. Simplemente escogemos el menú de Fetch Feed en Sources, pegamos la dirección, dentro de Operators nos quedamos con Filter y bloqueamos todos aquellos elementos de tipo item.description que no contengan nuestro criterio de búsqueda (que será el nombre de la ciudad, por si acaso, ponedlo en mayúsculas y en minúsculas así como con otros nombres como sea conocida la localidad). Tened en cuenta que, de primeras, no muestra más de 20 resultados así que es probable que terminéis el ejercicio y no obtengáis nada más que una página en blanco, probad con otra ciudad para cercioraros de que funciona hasta que me creáis.

Lo guardamos, lo ponemos en marcha y a otra cosa, butterfly.

Si tenéis alguna duda, bajáis a la calle, os acercáis al “restaurante”, cogéis unos folletos y consultáis in situ lo que ofrecen. También, claro está, podéis mirarlo en el propio Twitter.

Visto en: ¡El secreto está en la tubería!


Mejora tu inglés con la TDT y la Ruleta de la Suerte

Domingo, 11 abril, 2010

Aunque ya hablé medianamente del tema hace año y pico quiero dedicarle una entrada enterita al delicioso asunto de aprender o mejorar un idioma gracias a la televisión. Aunque no sea exclusivo de la TDT, que tan en boga está últimamente, el poder escuchar programas en sus idiomas originales ayuda mucho (recuerdo dar al botón de DUAL del mando cuando era un niño y vivía en Guipúzcoa, los dibujos en japonés, por ejemplo). Sin duda la TDT lo facilita porque hay muchas zonas de España donde no hay cobertura DUAL (aquí, mismamente). Que sí, que también hay zonas donde no llega la propia TDT, y que la TDT se ve muy mal cuando la señal se pierde un poco y que es la misma basura de antes pero con más canales, que yo no quiero ver a David Meca anunciando cintas de correr, que yo no quiero ver a David Meca haga lo que haga, etc. Bueno, vamos a desmitificar todo esto un poco, excepto lo de Meca, cuando hay señal la TDT se ve muy bien y la señal suele llegar bien a menudo, sólo que un aparato conectado a un euroconector medio suelto que se conecta a otro aparato con otro euroconector en perpetuo estado de tente mientras cobro (o “beta” que dicen los técnicos) pues hace perder algo de fuelle a toda la transmisión de la señal.

Ahora, al tema, más allá de que se ve con mejor calidad que antes (decir esto se me hace raro porque llevamos ya unos años con la TDT en casa) el poder aprovechar los dos canales de audio y sus subtítulos nativos (no los guarros del teletexto, con unas traducciones porculeras dignas del Final Fantasy XIII donde «No, gracias» se transforma en «Pues va a ser que no») es de agradecer. Yo, que me las doy de duro, me fuerzo a entenderlo sin subtítulos porque sino no hago oído y me acomodo a leer sin hacer caso a las voces, y para eso ya tengo Amazon, pero saber que siempre están ahí cuando me pierdo es un alivio. Dentro de esto hay niveles, por ejemplo, Cesar Millán, “El encantador de perros”, debido a su origen hispano entenderle está tirado porque tiene el mismo acento de chicano que nosotros pero, como nosotros, sin tatuajes de rosas con espinas ni vírgenes. Y su horario es cojonudo. Al menos para mí. Me levanto un domingo (como hoy) sin ganas de hacer nada, me tiro al sofá y ponen, a) Impacto TV, b) Las obas de La Sexta (que me las trago a veces, como los viejos en un parque pero sin boina, ni pipas, ni gritos de «Ese mortero en mi tiempo llevaba menos cemento, ¿eh?» porque todavía estoy en “mi tiempo” pero diciendo «Cacho máquina, redios» cada vez que sacan una tuneladora o una grúa de infarto, pero sin boina, ni pipas, ni gritos de «Ese mortero en mi tiempo llevaba…» break;) o c) El mejicano de los chuchos rabiosos con patines estrafalarios. Y la verdad es que es bastante entretenido.

Desde hace unos fines de semana, listo que es uno, lo pongo no sólo para desesperezarme sino también para oír algo en inglés más allá de Series Yonkis. Y mano de santo. También aprovecho para ver Matrimonio con hijos en su lengua natural, pero aunque coja los chistes (o eso creo) me parece radicalmente más seria que en castellano, el personaje de la ya mayorcita Christina Applegate parece más inteligente y me entristece un poco. Y es que funciona realmente bien, probadlo y en unas semanas veréis cómo habéis pillado un nivel más que decente, lo suficiente como para que vuestros padres no crean que tiraron su dinero en la Escuela Oficial de Idiomas.

Spin the wheel!

Pero no todo es escuchar, forzarse a escuchar o leer sin más, a veces hay que juntarlo todo. El programa que aquí lleva Don Jorge Actafarma me dio una idea, en el gimnasio lo ponen a diario. En muchos de los paneles del concurso aparecen juegos de palabras, frases hechas, búsqueda de sinónimos etc, que obligan a relacionar conceptos a través del lenguaje. Pensé que sería genial tener acceso al juego en inglés para así descubrir más frases de este estilo y ver cómo soy de rápido con este idioma, porque, como sabemos, la mecánica del programa es idéntica. Y me puse manos a la obra o, mejor dicho, manos a Youtube, y di con una colección de 75 vídeos de su versión americana (la original) que recoge momentos memorables de sus 25 primeros años en antena. Lamentablemente algunos vídeos de esta lista de reproducción ya no están por las conocidas infracciones de los derechos de autor.

De estos vídeos me llaman la atención muchas cosas pero sobre todas ellas una: no son cutres. Quiero decir, en la ruleta española la cifra más alta que puedes conseguir es de 200€ (tal vez 250, no lo recuerdo) y los “gajos especiales” que no siempre están son de 500 ó 1000€ nada más, los americanos (ya hace años) tenían porciones de miles de dólares. Los premios, en lugar de un DVD de 20 pavos, eran una Vespa de las feas (de la época). Y, finalmente, aunque dependiera del año de emisión, había menos opciones de perder el turno o el dinero que en la de aquí ya que me parece que no hay tantas casillas de quiebra como en su edición local.

Me gustaría decir algo más sobre su dificultad pero apenas habré visto unos 15 vídeos (escogidos aleatoriamente) y para mí hay cosas bastante chungas que me cuesta descubrir porque no he visto nunca. Así que no sé si depende del día los guionistas están más enchufados o no.

Estaría bien que le dieseis una oportunidad porque, como digo, no requiere mucho tiempo y poco a poco vas resembrando la simiente de este omnipresente lenguaje.

Visto en: Cuatroº y Youtube.


Cómo hackear el Tuenti de tu hijo en un minuto

Domingo, 4 abril, 2010

Me he pasado el día pateando Madrid (es esa ciudad llena de mendigos y suramericanos donde lo más parecido a un madrileño que he visto ha sido a Luis Figo y su espectacular esposa, el frutero de 7 Vidas y Fernando Tejero). En principio para ver una exposición en la Sala Mapfre sobre impresionistas (que no está mal pero tampoco es para flipar), y ya puestos, aprovechamos toda la estancia para hacer compras, que es para lo que nosotros castellanos bajamos a Madrid. Yo, de hecho, en un Ikea, entré con la intención de mirar unas estanterías (librería queda mucho más refinado, lo sé) porque tengo la mesa llena de paquetitos enviados por la empresa de la sonrisita que no sé dónde meter y he terminado comprando la mesa de 5 euros en la que todo el mundo dice que puedes montarte un RACK (se les olvida que los armarios RACK tienen unas patas horizontales extraíbles fundamentales para no morir atropellado por unos ordenadores, pero bueno), ni que regalaran un servidor comprando dos kilos de naranjas de zumo.

Antes de todo esto, como fui acompañado por diseñadores gráficos (que son gapafastas con carnet acreditado) pasé por la FNAC (la de Callao, y mola más la de Donosti, que lo sepáis) para que se deleitasen tarjetazo arriba tarjetazo abajo mientras me entretenía paseando y mirando cascos de estos rollo retro, aprovecho para preguntar si alguien ha probado los Panasonic o los iFrogz Throwbax para darme pistas, y algunos cómics. Tranquilos que ya comienzo a dar sentido a todo esto, hojeando libros de Informática muy por encima y curiosamente cuando me estaban entrando ganas de estudiar mientras iba con un libraco de Oracle de acá para allá vi un par de volúmenes que decían algo así en sus portadas, «Aprenda a entrar en las redes sociales de sus hijos y proteger su seguridad». Y yo os lo cuento que de esto sé lo mínimo para defenderme. Ya sabéis, la típica foto chorra de un candadito y, en negrita, la continua afirmación de que lo había escrito un psicólogo. De veras, ahora los de letras son los nuevos Mitnick. Todos conocemos el algoritmo del diván y la encriptación Valium, porque los tranquilizantes son el nuevo AES, es algo muy importante en Redes, ¿me equivoco? Pues me temo que sí. Había varios libros de ese estilo pero todos eran semejantes y cojeaban de las mismas patas, unas 80 páginas que se dividían en dos secciones, la primera (del psicólogo sin duda alguna) hablaba del derecho del padre a conocer lo que hace su hijo y cómo es bueno para todos que esté al tanto, supongo que más aún si hablamos de una cría de quince años que empieza a salir de fiesta, beber, subir fotos guarras o a dejar envoltorios de Durex por casa (que sería buena señal). La otra mitad, la “técnica”, no eran más que sucesiones de capturas de pantalla de Internet Explorer 6 sabor oficina requemada en las que se explicaba cómo el navegador guarda las cookies, cómo almacenar los datos de la sesión y cómo aprovechar todo lo registrado para llegar al ordenador “de la víctima”, encenderlo, abrir su navegador e iniciar sesión con su propia cuenta. En caso de que no funcionase se aconsejaba a los padres que instalaran un keylogger (que para los menos puestos en esta materia es un programa chiquitito que no sabía navegar, digo, que crea un registro con todo lo tecleado dentro de un fichero -log- en el que poder ver toda esta información, se entiende, también las contraseñas de estas redes sociales). Si pese a todo no funciona (o no sabemos cómo hacerlo) el tipo del libraco tenía un Plan B conocido por todos y que los sysadmin llamarían el de nivel “paranoid”, inventarse un amigo suyo en Tuenti o Facebook. El fulano aseguraba que podía ser la mejor opción porque, no recuerdo textualmente pero era algo así, «Las personas jóvenes tienen más facilidad para contar sus intimidades a desconocidos o gente con la que sepa que tendrá un trato escaso, podemos aprovechar esto para convertirnos en un nuevo amigo íntimo de internet». Lo de “amigo íntimo de internet” venía tal cual. Yo aquí ya solté el libro y pedí un mechero y un bidón de gasolina. Por favor.

No sé si es legal (apostaría a que no) eso de hacerse pasar por una persona que no eres o no existe, tampoco lo de querer entrar en un espacio personal de un ser cercano “por seguridad” e insistiendo en que si conseguimos un software de fuerza bruta que haga el trabajo sucio en un tiempo récord eso que llevamos adelantado. Es que seamos sinceros, ser padres no es tan complicado, joder, ¡si maleducar a un crío es más chungo! Y no recibes ninguna satisfacción. ¿Qué cuesta dedicarle unos minutos a tu propio hijo? No hará falta preocuparse posteriormente por si planea secuestrar a una niña y violarla o si es la niña la que ha quedado con sabe Dios qué monstruo. No, hale, a ponernos todos en plan detective (sin el glamour de mi adorado Sherlock, por supuesto), y peor, publiquemos unos libros de mierda que venden un falso bálsamo paterno que promete convertirte en un experto en todo en menos de lo que canta un gallo.

Un poco de sentido común y de compromiso, joder.

Visto en: Y los grifos no funcionaban.


Cómo declarar abiertamente tu homosexualidad

Miércoles, 17 marzo, 2010

Continuando con la línea de los tutoriales de dudosa reputación sumo uno más enfocado a aligerar la que sin duda me parece la parte más complicada de ser homosexual, cómo decir que eres gay. Porque seamos sinceros, por mucha mente abierta que tengamos no deja de ser una situación incómoda porque no resulta normal. Antes de que me insultéis (sin razón) por utilizar tan ligeramente el término “normal”, considero que los homosexuales son minoría (aunque en algunos ámbitos con mucho poder) y que lo habitual es que tu hijo te presente a su novia y no a su novio.

Si sucede lo segundo y el chico tiene su pelo del color original y habla sin sesear es bastante probable que le haya costado un esfuerzo decir «Me gusta la electrónica, pero tengo otras cosas en común con Alan Turing». Joder, que es jodido decirlo, ¿eh? Desde crío los abuelos juntándote con niñas y haciendo coñas y cuando quieres darte cuenta te empalmas viendo natación masculina. Tranquilos, sé cómo relajar este momento. Con un libro.

Porque si bien he dicho que los chicos que no mariposean cual hijo de Flanders probablemente se les atragante tener que dar este tipo de explicaciones (y apuesto a que si es una chica del mismo modo se vuelve una situación incómoda -y depende de su físico sin duda también terriblemente sexy, las cosas como son-) creo que puedo solucionarlo parcialmente echando balones fueras. Simplemente con un libro o una peli titulado: Cómo declarar abiertamente tu homosexualidad Patent Pending. Si triunfa saco el Cómo declarar abiertamente tu bisexualidad. ¿En qué consiste? Bueno, pues es sencillo. Todos tenemos madres, es una condición sine qua non para la vida, y como madres que son miran en los armarios de ropa. Basta con dejar este libro ahí (o bien su versión en DVD) y esperar a que un día se tropiece con ello mientras te grita que dónde colocas los jerseys. Ya está hecho, ella ve semejante artículo, se da cuenta, engarza un par de recuerdos y cae en la cuenta de que, efectivamente, su hijo es homosexual. Ahora, dentro del libro aparecerán unas instrucciones, algo así:

  1. Acabas de descubrir que tu hijo/a llamado …….. es homosexual
  2. Esto es muy importante para él y seguramente no tenga idea de cómo afrontarlo, requiere de tu paciencia y cariño
  3. Ahora que ya lo sabes debes hablar con él/ella sobre el tema y dejar que te explique cómo se siente
  4. Recuerda que es un tema delicado y posiblemente usted se haya sorprendido pero su hijo/a necesita tener esta charla con usted

O algo así, debería perfeccionarlo. Y ya está. Si el 5% de los adolescentes españoles están inseguros y no saben cómo tratar con sus padres sobre el tema, me forro. Por la puta cara. Aunque efectivamente el producto esté enfocado más hacia los padres o compañeros de piso o lo que toque que a los propios interesados, pero ese debería ser su título.

Realmente creo que es una brillante idea que puede ayudar a todas las personas que no salen del armario porque no encuentran la llave. Además, ahora que hay un ministerio para cada mierda seguro que esto me lo financia Aído en un pis-pas si alego que es por el bien de las mujeres lesbianas. Vamos, que otra cosa no, pero negocio, hay un pelo.

Y para los graciosos, no, yo sigo en este lado de la acera y no creo que sea un tema para tomarlo a broma. Tampoco soy de esos que “tienen un amigo gay”, que yo sepa.

Visto en: Armarios (en todos los sentidos).


Verter la leche de un cartón sin salpicar

Viernes, 12 marzo, 2010

Maestría. Esa es la palabra. Controlar los borbotones para que el alcance del chorro sea siempre igual. Mentira. Es todo pura física. Dale la vuelta. Coloca el orificio de salida del líquido (o, técnicamente, “agujero”) de forma que quede en la parte superior del cartón. Esto funciona siempre y cuando hablemos de un contenedor de sección cuadrada, si, en cambio, tenemos la leche en una cartón de sección rectangular no cuadrada (algo más tradicional que va perdiendo fuerza ya que las ventajas de almacenamiento de los cuadrados son mucho mayores) en los que la leche, en lugar de salir por un hueco que podemos tapar con un cierre de rosca, sale por una esquina doblada decorada con el dibujo de un falso abre-fácil, bastará con practicar un pequeño hueco para que la caja respire en el lado contrario a la apertura original. Recomendable cerrarlo luego con un pequeño trozo de papel “de film”. Aunque no recuerdo ninguna película que se haya rodado con eso, es el 35mm del futuro.

¿Cómo funciona? En los dos casos se trata de lo mismo, permitir salir a la leche y al mismo tiempo permitir entrar al aire del ambiente (no podemos crear el vacío en una caja de cartón). Para los más rápidos, sí, igual que un botijo. Sancta sanctorum de la ingeniería hispánica. El orificio grande de tan injustamente despreciado trozo de cerámica, aparte de ayudarnos a rellenarlo, consigue que el agua salga fluida por el hueco pequeño al dejar libre la entrada del aire y así el volumen ocupado del botijo siempre se mantiene (se reduce el volumen de líquido pero aumenta el de aire).

Esto con la leche es algo más difícil pues parece que los de Tetra Brik no han pillado el concepto. Así que, dale la vuelta a la caja. Un gráfico:

leche

Del primer modo vemos cómo se permite un equilibrio entre líquido y aire, se debe a que tenemos el agujero en la parte superior. Si cogemos la caja como se supone que ha de hacerse la leche saldrá y al mismo tiempo entrará el aire, al no poder efectuarse simultáneamente las burbujas de aire que se cuelan provocarán sacudidas del lácteo que harán más difícil su manejo.

Ya sabéis un truquito más. De nada, torpes.

Visto en: La cocina.


Coca-Cola con helado de vainilla

Domingo, 7 febrero, 2010

Y aquí vemos, otra vez, por qué son los países anglosajones los que llevan las riendas del mundo (¿y China?, a ver, ¿de verdad os fiáis de la soja?). Esto no es nada novedoso, así que olvidaros de comentar con estúpida superioridad alguna mamarrachada como «Eso es más viejo que el cagar». Estáis advertidos. De hecho es algo que está más que documentado, existen muchas recetas (incomprensiblemente, pues su preparación no requiere ningún Máster en Harvard) y hasta vídeos explicativos que te harán sentirte tonto tras haber perdido minuto y medio de tu vida viéndolo. Es más, la misma gente de “The Coca-Cola Company” lo fomentaba y promocionaba.

¿Qué es? Coca-Cola y helado. ¿Cómo se hace? Pues según lo vi yo, al contrario que en el vídeo; se coge un vaso grande, se echa el refresco y encima (y no antes de nada) una bola de helado, las burbujas continuas consiguen que la bola se vaya deshaciendo poco a poco y que se mantenga a flote, colocas una pajita y te lo bebes. No tiene más. Ya lo puedes hacer en casa. Yo lo probé en un Eddie Rocket’s, los hay de varios sabores, la gracia del de vainilla es que pese a que está científicamente demostrado, hasta por la empresa independiente Dendrite, que la Coca-Cola de vainilla apesta, y no sé si alguna vez han vendido por aquí, el resultado del helado puerco (porque estéticamente es puerco) es sorprendentemente delicioso, como casi todo lo que puedes probar en un Eddie Rocket’s, valga la cuña publicitaria. Lástima que los de pueblo sólo conozcáis el Starbucks.

Visto en: Y devorado en, Dublín. Sí, llovía.


Cómo vender en el mercado negro

Miércoles, 13 enero, 2010

Poco a poco me voy descubriendo como delincuente en potencia, hace escasas semanas os explicaba los pasos que yo seguiría para conseguir una pistola de contrabando eficazmente (peligrosamente es una de las lecturas favoritas de mis amigos googlers). Hoy doy un paso más en mi carrera literaria-delictiva mostrando cómo me las intentaría arreglar para vender productos al margen de la ley. Pero no unos gramillos de cualquier substancia ni tampoco grandes cantidades de narcóticos. Ahora veréis.

¿Qué vendemos? ¿A quién lo vendemos? ¿Cuánto ganamos?

Muchos artículos están adscritos a una normativa que impide su venta de forma normal, las entradas, por ejemplo, la reventa no se debería permitir, pero ahí está. Hacerlo a pie de calle tiene sus riesgos. Creo que todos conocemos los métodos que se han buscado estas personas para comercializar este tipo de pases, en eBay, por ejemplo, te venden un boli Bic por cientos de euros pero te regalan una entrada para el concierto de quien toque. Ingenioso y legal.

A diferencia de una pistola, donde en la mayoría de los casos el modelo que nos consigan da lo mismo, cuando estamos al otro lado debemos conocer exactamente qué y a quién estamos vendiendo. Nadie va a meterse a ladrón de cuadros per sé, es necesario (y suele urgir) tener detrás a alguien con el dinero en mano para finalizar la transacción. Esto es tan obvio como importante pues, aunque se tarde en entregar el material acordado, hay que darle salida. Muchas de las piezas que se substraen (a lo Ocean’s Eleven) terminan siendo encontradas abandonadas a propósito por una falta de acuerdo entre las dos partes. Estamos hablando de unos negocios sin contrato.

Como os podéis imaginar en caso de no haber un comprador de antemano todo el proceso se complica una bestialidad, el mercado negro, afortunadamente (o no) no es un local por el que pasear con un carrito y en el que no se permite pagar con trozos de cuerda. Podríamos recurrir a un Mercadona del arte que nos distribuyera nuestros objetos robados, pero no es viable. Aquí es cuando esta entrada comienza a ser útil (es decir, cuando hago como que me he rebanado los sesos y os sirvo mis ideas en bandeja), acudir a un anticuario. Sin la pieza, claro. A ver, si hemos robado televisores o autorradios no, eso los pones en eBay como “poco uso” y sin garantía y listo. Pero si tenemos un objeto que creemos valioso (o que para llegar a poseer hemos tenido que saltarnos varias medidas de seguridad y atentar contra un puñado de leyes) es bastante fácil que podamos tantear a esta gente para saber cuánto dinero podemos sacar y si hay alguien interesado en ello. Pero esto con delicadeza, claro, que si tienes a todo Scotland Yard siguiendo los rastros de una obra de arte no puedes plantarte en un establecimiento de estos y decir, «Mire, abuelo, le vendo aquél Matisse que sale en la portada de ese periódico por 50 millones de euros, ¿le hace?». No. Si es una figura pequeñita o unos bocetos de Da Vinci que nos hemos encontrado en un baúl, pues cuela, cuela, «No, si esto lo tenía mi abuelo en un cofre y cuando murió, pues lo abrimos y tal, a ver qué había, y mira con lo que nos encontramos». Da el pego. Además, que todo el dinero que saquemos de estas cosas va a ir directamente a nuestro bolsillo sin que Hacienda lo huela, si nos sale bien.

Y así quedaría la entrada. Mal.

Visto en: Instruyendo a jóvenes pilluelos en mis ratos libres.


Envolvedores de regalos callejeros

Lunes, 28 diciembre, 2009

No necesariamente callejeros, pero así alivian el tráfico de los centros comerciales. Siendo claros, ¿no pueden contratar a un par de jóvenes unas horas al día cerca de las zonas de compras para envolver regalos? Al igual (una forma más de decir “así como”, “del mismo modo”, etc, no dejes de aprender) que hay puestos de castañeros que te cobran 4 eurazos por 12 castañas, de las cuales 3 están malas cada 200 metros y sólo aparecen durante unas fechas concretas, ¿por qué no dan licencias a esta gente? 50 céntimos por paquete. Yo más feliz que nadie. Se podría normalizar, con su seguridad social y todo eso. Es lo mismo que hacen en algunas grandes superficies, que ponen a chicas sólo para envolver regalos. Se crea empleo, hostia.

Vale, pensaréis que a qué viene esto y otros ya se habrán imaginado que no me desenvuelvo del todo bien con el papel de regalo y el celo. Bueno, en efecto, siento desilusionaros, es cierto. En el bricolaje me defiendo, taladros, electricidad, etc. Pero para hacer cosas bonitas… en fin, digamos que hago cosas. Esta tarde he ido a Casa, que imagino que conoceréis, y mi idea era comprar una caja, meter otros regalos dentro de ella y que la dependienta me lo envolviese tal cual, algo que ya me han hecho en otras ocasiones sin ningún tipo de pega. Parece ser que con todo el jaleo navideño están hasta el culo y necesitan pasar a la gente por caja a mayor velocidad, «Ahora no envolvemos, te doy el papel y lo preparas tú, ¿vale?», dijo la chavala sin esperar una respuesta. Mi respuesta estaba clara, «Chavala, ve llamando a Churchill que acabas de declarar la Tercera Guerra Mundial». La última vez que intenté envolver un regalo fue hace cosa de 6 años, en un Eroski, la bochornosa escena terminó con una simpática anciana haciéndome el favor.

No ha quedado mal, a ver, las cosas como son. No era difícil, se trataba de una caja, vale, pero… en los pliegues (sobre todo el los laterales) hay más celo que papel. Y os aseguro que sobraba papel. No me miréis así, el resto de tíos que tenía cerca iban igual que yo. Menos uno. Supongo que estas cosas sólo se le da bien a las chicas y a los hombres con una camiseta de Hello Kitty. Y yo diría que esa camiseta era cara. Mr. Bean se defiende de puta madre, es la esperanza de los heteros.

Lo he conseguido apañar. Voy a confiaros un secreto. Los tíos, como acabo de decir, difícilmente somos capaces de conseguir que quede bonito. Pues lo haremos entrañable, que es más fácil (y más rápido que intentar que quede bien, esto es matemático, a más tiempo empleado en colocar bien el papel, más nerviosos nos ponemos, más nos aburrimos y peor nos sale, tiene lógica, todos nosotros destrozamos el papel en cuanto nos dan un regalo, la presentación nos parece superflua, no es una tía buena un sábado por la noche, ahora nos importa el interior -independientemente de si hay ropa interior o no, guiño, guiño-). Necesitamos, o al menos he necesitado, un rotulador. He optado por el infalible e inmortal Edding 3000 (porque no era papel realmente, sino que estaba plastificado). Estos rotuladores son la hostia, no tengo ni idea de de dónde han salido y además los tengo en una enorme gama de colores que van desde el negro Usain Bolt hasta el negro Tyson. Todos.

Y pinta un lazo (que es más sencillo que coger tela, cuerda… cosa… y hacerlo), adjunto una fotografía desenfocada como modelo.

Lazo en regalo

Voilà.

Aprovecho para decir (y así os cuelo un párrafo más) que este será seguramente el último post de 2009, si la mafia rusa lo consigue, tal vez el último post. A secas. Esto quiere decir dos cosas, que no llevaré a cabo una inocentada (y me jode, porque la que tenía preparada era realmente cojonuda y con ella conseguiría ganarme vuestro odio más absoluto) aunque no debéis preocuparos por Nada Nuevo pues es algo que  Mr. WordPress, Aloisius y yo tenemos controlado; y dos, como nos conocemos más o menos todos y a pesar de que no me muevo mucho por otros sitios de internet me hago querer, os deseo un feliz 2010, ánimo, que estrenamos decena.

Visto en: En la Puerta del Sun… como el año que fue…